El UEMC Baloncesto Valladolid planta cara en Palencia

El UEMC Baloncesto Valladolid se desplazaba hoy hasta Palencia para disputar un nuevo encuentro amistoso ante un equipo de Primera FEB. Una nueva prueba para los de David Barrio en esta pretemporada y, además, con estreno incluido: el conjunto vallisoletano vestía por primera vez de amarillo con la segunda equipación.

Y el estreno no pudo comenzar mejor. Álex Rivas inauguraba el marcador desde el perímetro y, acto seguido, llegaba una nueva canasta para colocar el 0-5 de inicio. Los amarillos salían con ritmo y con ganas de dejar claro que el color no iba a cambiar la intensidad.

Sin embargo, Palencia pronto comenzó a carburar, alentado por su gente, y consiguió abrir una pequeña brecha en el marcador. El ritmo era alto desde los primeros compases, con posesiones cortas, pocos pases y ataques que apenas consumían segundos del reloj.

Una rápida salida al contraataque y una entrada vertical hacia el aro permitían a los locales ponerse por delante por primera vez en el encuentro. Natxo Lezkano mantenía intacto su quinteto inicial, mientras David Barrio comenzaba a mover el banquillo para mantener frescos y activos a los suyos.

Palencia atacaba con fluidez y encontraba además segundas oportunidades gracias al rebote ofensivo, mientras el UEMC Baloncesto Valladolid sufría para convertir sus opciones. Los locales se convertían en un auténtico muro en defensa y los amarillos buscaban soluciones desde el exterior, aunque el acierto se hacía esperar.

La fortuna sí sonreía a los palentinos desde la larga distancia. Un nuevo triple colocaba el 15-8 y obligaba a David Barrio a detener el encuentro con tiempo muerto.

Tras la reanudación, los nuestros daban un paso adelante. La defensa comenzaba a ser más sólida y, poco a poco, también aparecía algo más de claridad en ataque. El balón circulaba, aunque el aro seguía sin querer demasiado a los vallisoletanos.

Los palentinos, mientras tanto, mantenían su producción exterior. Un triple de Drenin Dinkins desde la cabecera y un 2+1 a falta de 51 segundos para el final del primer cuarto frenaban ligeramente el ritmo anotador local. Al término de los primeros diez minutos, 25-18.

Pero si el primer cuarto había sido amarillo por la equipación, el segundo quiso serlo también por la reacción.

Un Alex Rivas estelar lideraba a los vallisoletanos y, acompañadas de buenas defensas que conseguían provocar errores en los ataques locales, las distancias comenzaban a desaparecer. El UEMC Baloncesto Valladolid se colocaba a tan solo un punto, 30-29, obligando esta vez a Natxo Lezkano a solicitar tiempo muerto.

Palencia lo seguía intentando, pero las ayudas defensivas de los de David Barrio comenzaban a surtir efecto y provocaban pérdidas y errores en los pases. El partido entraba entonces en una fase de sequía anotadora: cerca de cinco minutos sin que ninguno de los dos equipos encontrara el camino del aro.

Hasta que volvió el intercambio de golpes. Primero anotaba Palencia y después aparecía Moha Niang desde el perímetro para igualar el partido a 32. Igualdad máxima.

El conjunto amarillo seguía apostando por la verticalidad, atacando el aro y consiguiendo como premio canastas o faltas personales que llevaban a los nuestros a la línea de tiros libres. Una fórmula que comenzaba a dar sus frutos.

Palencia, sin embargo, continuaba especialmente acertado desde el exterior y conseguía marcharse al descanso con ventaja. Cuando restaba un minuto para el final del segundo cuarto llegaba además el debut con el primer equipo de Marco de Larrea, que se estrenaba así con el conjunto vallisoletano. Al descanso, 43-37.

Tras el paso por vestuarios y las instrucciones de ambos técnicos, comenzaba la segunda mitad de este amistoso nocturno en Palencia.

Los locales volvieron a tomar las riendas del encuentro, esta vez apoyándose especialmente en su juego interior. El UEMC Baloncesto Valladolid conseguía sacar petróleo de prácticamente cada acción, pero el problema seguía estando en el acierto.

Cada fallo amarillo se convertía en una oportunidad para los locales, que ejecutaban rapidísimas transiciones que terminaban en canasta. Palencia conseguía así ampliar progresivamente su ventaja hasta alcanzar los diez puntos.

Los palentinos mandaban ahora tanto en defensa como en ataque, pero los de David Barrio no bajaban los brazos. Iñigo Royo, ya totalmente recuperado del golpe sufrido la pasada semana, buscaba hacerse fuerte en la pintura y provocaba una falta personal.

Faltaban puntos, sí. Pero también quedaba mucho partido.

Y dos acciones consecutivas volvieron a encender a los nuestros. Primero, una canasta de Iñigo Royo en la pintura. Después, un gran tapón de Moha en defensa y una falta favorable al UEMC que terminaba con la expulsión de Tanor Ngom. El marcador se comprimía ligeramente y se colocaba en 56-42.

El encuentro ganaba dureza con el paso de los minutos, con más contacto y golpes en ambos lados de la pista. Y en medio de ese intercambio aparecía Andrés con una valiente penetración hacia el aro. Tras atraer la ayuda, doblaba el balón a la esquina para que Pablo Martín castigara desde el perímetro con un triple que sumaba —y mucho— para los nuestros. 

El tercer cuarto concluía con 63-51.

Los últimos diez minutos comenzaban con Palencia apretando una marcha más. El conjunto de David Barrio no se dejaba llevar, pero la superioridad física de los locales hacía que incluso después de los fallos encontraran segundas oportunidades gracias al rebote ofensivo.

Los amarillos, eso sí, seguían insistiendo.

Una acción sobre Drenin que los vallisoletanos reclamaron como falta y que finalmente no fue señalada acababa con el propio jugador recibiendo una falta técnica. Restaban cinco segundos para el final de la acción, pero la distancia en el marcador no impedía que el UEMC Baloncesto Valladolid continuara buscando soluciones en cada posesión.

Las inversiones de balón entre Martín y Jaime Llamas permitían encontrar nuevos espacios y generar opciones ofensivas. Mientras tanto, las penetraciones rápidas y verticales de Pablo Martín provocaban que las faltas comenzaran a caer del lado vallisoletano.

Pablo también se hacía fuerte bajo los aros, dominando el rebote tanto ofensivo como defensivo y peleando cada balón como si fuera el último.

Palencia, sin embargo, mantenía su acierto desde prácticamente todas las posiciones y continuaba ampliando su ventaja hasta el final.

El marcador definitivo, 83-63.

Una nueva prueba que sirve al UEMC Baloncesto Valladolid para continuar preparando el inicio de temporada, sumar minutos, probar alternativas y, sobre todo, seguir colocando piezas en un puzle que todavía está en construcción.

El próximo reto llegará este sábado en Pisuerga, donde el UEMC Baloncesto Valladolid volverá a la competición para disputar la jornada 2 de la Copa España. El rival será la Cultural y Deportiva Leonesa y el balón volverá a volar a las 19:00 horas.

  • Ficha técnica:

83 – Palencia Baloncesto: Jakocics (8), Littleson (16), Martínez (7), Vrankic (6), Bieshaar (6), Naspler (10), Luis Martínez (0), Vucetic (9), Muñoz (9), de Graaf (0), Pérez (13), Ngom (3)


63 – UEMC Baloncesto Valladolid: Moha Niang (10), Jacob Hanna (7), Pablo Marín (5), Andrés Gómez (3), Alejandro Rivas (12), Marco de Larrea (2), Drenin Dinkins (9), Pablo Martín (6), Kevin Schutte (1), Iñigo Royo (2), Jaime Llamas (4), Enrique Gutierrez (2).

Parciales: 25-18, 18-19, 20-14 y 20-12 (83-63 final).

Árbitros: del Val y Pérez 

Incidencias: Partido correspondiente al partido amistoso disputado ante Palencia Baloncesto el martes 15 de septiembre a las 20:30 horas en el Pabellón Municipal de Palencia.