94-85: El UEMC RVB se queda en la orilla

El UEMC Real Valladolid Baloncesto cayó en su visita al Grupo Ureta Tizona Burgos tras una muy mala primera parte y una remontada en el último cuarto que quedó a medias. El equipo blanquivioleta volvió a sufrir en defensa y en el rebote, y adoleció falta de acierto para ir a remolque durante muchos, muchos minutos, pero los de Lolo Encinas no dejaron de creer y a punto estuvieron de dar la machada con una reacción en el último cuarto. Después llegar a perder por hasta 20 puntos, los visitantes tuvieron bola para poner las tablas a falta de tres minutos, pero los burgaleses se mostraron más acertados en las posesiones clave y pusieron la tercera derrota consecutiva del Pucela.   El camino, no obstante, lo muestran unos segundos 20 minutos solventes, aunque los primeros fueron para olvidar. De inicio, así, el UEMC RVB no estuvo nada bien, aun sabiendo la teoría sobre las fortalezas del Grupo Ureta Tizona Burgos. Dos pérdidas seguidas ante la asfixiante y alta presión de los burgaleses otorgaron a los locales el mando (6-2) y el tempo del partido, aunque los blanquivioleta lograron cambiar las tornas con el paso de los minutos. Al menos de forma efímera. Apretando atrás y frenando esos primeros segundos de la ofensiva local, los de Lolo Encinas encadenaron buenas defensas y encontraron los puntos de Hoover y Wilson para voltear el marcador (10-12).   Aun tras superar el mal comienzo y sin entrar al ritmo del cuadro azulón, el Pucela se atascó y sufrió para contener el rebote de los burgaleses, lo que permitió un nuevo envite del equipo de Salva Camps (20-15). Y estos, que de puntos van sobrados, no bajaron el pie del acelerador para escaparse hasta un preocupante +10. Lolo Encinas lo paró con tiempo muerto, pero el primer periodo terminó con 11 de diferencia entre ambos equipos (28-17) y demasiados tantos recibidos.   Con Dāvis Rozītis en el campo, quien debutó sacando varias faltas a los interiores locales y sumando desde la personal, el técnico donostiarra trató de corregir el problema en el rebote (12-6 en el primer asalto) que tanto daño le estaba haciendo al UEMC RVB. Y la salida al nuevo cuarto fue distinta con un parcial de 0-5 tras un ‘dos más uno’ de Manchón (28-22), pero de nuevo fue como un oasis y los de Salva Camps golpearon con acierto y su característico ritmo endiablado.   Negados de cara al aro a pesar de generar tiros liberados, los blanquivioleta no lograban defender los ataques de un Grupo Ureta Tizona Burgos que castigaba desde muchos frentes. Y con bastante más puntería. Si bien el UEMC RVB se agarró al partido por momentos y llegó a reducir la brecha de los 10 puntos, en los últimos cuatro minutos de la primera parte volvió a conceder en exceso y fue acribillado por los de la ciudad del Cid, que alcanzaron el descanso con una renta importante (55-40) y una proyección anotadora de miedo.   Notas positivas tras el paso por vestuarios   Al UEMC Real Valladolid Baloncesto, así, le tocaba demostrar que puede reponerse a las adversidades, pero todo pasaba por mejorar mucho atrás y cerrar el rebote. Dicho y hecho, aunque paso a paso y fraguándose hasta el final. Los de Salva Camps volvieron con más chispa, energía y acierto que los visitantes y dieron otro pasito hacia el triunfo ampliando la ventaja (63-46), lo que obligó a un nuevo tiempo muerto a las primeras de cambio. No mejoró en exceso el guion, aun siendo ya otra cosa, y manejando siempre desventajas cercanas a los 15 puntos, al asalto definitivo se llegó 16 abajo (75-59).   La anotación recibida ya no fue tan pesada y la lucha en el rebote se igualó, pero a los de Lolo Encinas les faltaban todavía argumentos para opositar a la victoria… pero llegaron de la mano de Hansel Atencia. Ahí por fin llegaron las notas positivas. El UEMC RVB no bajó los brazos, creyó en ello, tuvo fe y encontró algo de acierto para recuperar la ilusión por obrar la macha. El base colombiano enchufó dos triples prácticamente consecutivos e insufló vida a los vallisoletanos, que se ponían casi a tiro con un mundo por jugarse (75-67).   Esta vez fue el técnico local quien lo tuvo que parar después de tres minutos sin sumar un solo punto ante el, por fin, buen hacer defensivo del Pucela. Pero no frenó la inercia vallisoletana. El cafetero volvió a meter de tres y lideró a los suyos, sumándose también Manchón para colocar una sola canasta de diferencia entre ambos (75-72). Ese tanteo fue el punto de inflexión que terminó por decidir el partido.   Estando tres abajo Atencia erró un triple liberado que pudo haber puesto las tablas después de muchísimos minutos y Grupo Ureta Tizona Burgos no perdonó con cinco tantos para volver a estirarse (80-72). Del empate a verse 8 abajo en apenas 40 segundos y tras un esfuerzo titánico para mantener en partido. A partir de ahí, los de Lolo Encinas no volvieron a estar tan cerca. Aunque siguieron intentándolo, creyendo todavía en sus opciones, cinco puntos seguidos de Jordi Rodríguez terminaron por sentenciar a falta de minuto y medio. El UEMC Real Valladolid Baloncesto, así, cayó 94-85 después una mala primera parte y una gran reacción en la segunda para terminar firmando la tercera derrota consecutiva de los blanquivioleta.   Sin apenas tiempo para reponerse, el UEMC Real Valladolid Baloncesto recibirá al Caja Rural CB Zamora este martes 22 de octubre a las 20.45 horas en el que será el último partido de la fase de grupos de la Copa España para los blanquivioleta.    Ficha técnica:   94 – Grupo Ureta Tizona Burgos: Jaume Lobo (5), Caio Pacheco (9), Alberto Totte Alonso (2), Abdou Thiam (15), Jacobo Díaz (6) -quinteto inicial-. También jugaron: Jordi Rodríguez (10), Mo Soluade (9), Ramón Vilà (6), Đole Simeunović (10), Rodrigo Seoane (-), Lance Jones (22) y Ayoze Alonso

87-84: El Caja Rural RVB se estrena con un triunfo sobre la bocina

  De vuelta en la cuarta categoría del baloncesto español, ahora denominada Tercera FEB, y con una grandísima victoria sobre la bocina. Así ha sido el estreno del Caja Rural Real Valladolid Baloncesto en la temporada 2024/2025, imponiéndose 87-84 al Construcciones Gonzalo Crespo Pas-Piélagos y dando un primer paso importante por el resultado y las sensaciones.   Merced a un buen inicio, el equipo de David Enciso, Álvaro Díaz, Rafa Fuertes y Alejandro Justo se hizo con las primeras rentas del partido y mantuvo la iniciativa durante todo el primer cuarto- Intensos atrás, encadenando buenas acciones en los dos lados de la cancha, acertados y solventes en el rebote, los blanquivioleta se anotaron el primer asalto por 26-13 para dejar claras sus intenciones. El guion se invirtió en el segundo, con más dificultades y tras una buena salida del equipo rival, lo que igualó las tornas al descanso (43-41).   Construcciones Gonzalo Crespo Pas-Piélagos volvió a firmar una buena salida tras el paso por vestuarios y abrió brecha en el último periodo, dando la vuelta definitivamente al guion, pero el Caja Rural RVB se agarró y aguantó el chaparrón. Tras superar una desventaja de 10 tantos, los pucelanos volvieron a enganchar y el encuentro desembocó en un final de montaña rusa e infarto. El equipo vallisoletano encaró los minutos decisivos con ventaja, pero dos triples de los visitantes les permitieron recortar distancias de nuevo. Dio la réplica Edu Castaño desde la larga distancia y Nacho García, imperial en el rebote, en defensa y atacando el poste, brilló para continuar por delante. Las ardillas, sin embargo, se dejaron cuatro tiros libres por el camino y dieron opciones al equipo pielaguense, pero Castaño, sobre la bocina y con un triplazo, selló la victoria.   Éxtasis en el Frontón del Polideportivo Pisuerga con un brillante estreno y un triunfo del Caja Rural Real Valladolid Baloncesto para iniciar la andadura en la Tercera FEB.  

62-96: Contundente derrota ante Flexicar Fuenlabrada

El UEMC Real Valladolid Baloncesto, totalmente desacertado en todas las facetas, se vio superado por un rival que no concedió casi nada.   Ni en lanzamientos de dos y de tres, ni en tiros libres, ni en rebotes. El UEMC Real Valladolid Baloncesto no estuvo acertado en ninguna de las facetas del juego, algo que le lastró demasiado frente a un rival de la talla de Flexicar Fuenlabrada, que fue ampliando su ventaja aprovechando los fallos locales hasta sellar su triunfo con el definitivo 62-96.   Con protagonismo para las defensas en los primeros minutos, el Pucela, de rosa en la tarde de este sábado, comenzó a carburar con Wilson y Puidet. Pero el Fuenla tardó poco en reaccionar y, tras un intercambio de canastas, se puso por delante con un acertado Dee hasta conseguir un ‘+6’ que obligó a Lolo Encinas a pedir tiempo muerto a falta de 2.28 para el final del primer cuarto.   No cambió el guion de un UEMC Real Valladolid Baloncesto que se obcecó con los triples, mientras que su rival siguió haciendo más grande la diferencia hasta el 12-22 con el que finalizó el acto inicial. Tampoco lo hizo tras el cambio de periodo, en el que el conjunto visitante se puso 12-27.   Continuó empeñado el Pucela en recortar la diferencia desde la línea del triple, pero el acierto siguió esquivo -con un 3 de 16 al final del segundo cuarto- y el Fuenla lo aprovechó para sumar granito a granito y lograr un ‘+18’ con el 22-40. Mejoró en ataque el equipo vallisoletano, pero en defensa no encontró la manera de frenar a su rival, que se marchó con una gran ventaja (29-46) al descanso.   Más castigo A la vuelta de vestuarios, ambos intercambiaron canastas, aunque el UEMC Real Valladolid Baloncesto estuvo algo más fino. Con 39-54 en el marcador, el Flexicar Fuenlabrada cortó el ritmo con un tiempo muerto que mató a los de Lolo Encinas, ya que en el regreso su rival consiguió un parcial de 0-9 para colocarse 39-63 en el ecuador del tercer acto.   Manejó su ventaja el cuadro visitante, que siguió más afinado. Manchón, con una canasta sobre la bocina, puso el 50-73 para llegar al final del tercer cuarto, pero el desacierto local no desapareció en el desenlace. Mientras, Fuenlabrada no dejó de encontrar espacios por dentro, principalmente, y por fuera para ampliar todavía más la diferencia (54-84).   Ni en los últimos cinco minutos bajó el ritmo el conjunto madrileño, que no concedió prácticamente nada en todo el encuentro. Por el contrario, a los de Lolo Encinas no les salió el partido que les hubiera gustado y se mostraron demasiado desacertados para batallar a un rival potente como Fuenlabrada, que cerró el duelo con el 62-96 final.   En la cuarta jornada de la competición, el UEMC Real Valladolid visitará al grupo Ureta Tizona de Burgos en El Plantío el próximo viernes 18 de octubre a las 20.45 horas.     Ficha técnica:   62 – UEMC Real Valladolid Baloncesto: Hansel Atencia (2), Nathan Hoover (3), Jaan Puidet (6), Amanze Egekeze (7), Shemar Wilson (15) -quinteto inicial-. También jugaron: Vasilije Vucetic (-), Agustí Sans (6), Juan García-Abril (5), Dani Manchón (7), Gert Suvi (-), Maj Kovacevic (8) y Sergio de la Fuente (3).   96 – Flexicar Fuenlabrada: Paul Jorgensen (7), Travis Munnings (15), Lotanna Nwogbo (14), Iván Cruz (7), Léo Westermann (7) -quinteto inicial-. También jugaron: J. Dee (12), Osvaldas Matulionis (12), Fernando Zurbriggen (2), Edu Durán (7), Yannick Nzosa (10), Jorge Bilbao (3) y Miguel Torrero (3).   Parciales: 12-22, 17-24 (29-46 al descanso), 21-27 (50-73) y 12-23 (62-96 final). Árbitros: Morales Ruiz, Hurtado Almansa y Caamaño Muñoz. Incidencias: Partido correspondiente a la tercera jornada de la Primera FEB, disputado en el Polideportivo Pisuerga el sábado 12 de octubre de 2024.

89-68: Superados por fuera y por dentro

El UEMC Real Valladolid Baloncesto cayó con claridad merced a la superioridad interior y exterior de un Caja Rural CB Zamora brillante que se llevó el primer derbi del curso. Los de Lolo Encinas, acusando la baja de Vucetic por lesión (leve esguince de tobillo en el último entrenamiento previo), no pudieron contener a las torres locales y sufrieron ante esa inferioridad numérica de interiores y una importante falta de puntería en el triple (2/26). Una noche aciaga en el Ángel Nieto zamorano que comenzó en el tercer cuarto, tramo en el que se rompió el partido (25-13), y supone la primera de la temporada para los blanquivioleta.   Sin el pívot serbio, baja para el derbi pero con pronóstico no preocupante, Lolo Encinas se veía abocado a enfrentarse a un juego interior gigante y temible con déficit de hombres grandes. Así, el UEMC RVB, con su estilo llevado al extremo de más velocidad y ritmo ante un Caja Rural CB Zamora inteligente que buscó hacer daño en el poste desde que se lanzó la bola al aire. Ahí, en la pintura, se presentaba la primera batalla clave para desequilibrar el partido, y ahí, en inferioridad numérica, Shemar Wilson resistió con solvencia los primeros envites.   El pívot estadounidense, único ‘cinco’ en liza junto con el vinculado Gert Suvi, cerró el aro de inicio y sacó faltas clave en la zona, castigando a los rivales y manteniendo el marcador equilibrado (7-7). Primer problema solventado en un derbi que comenzó con ritmo, rápido, bonito y parejo. Esa igualdad se mantuvo durante todo el primer cuarto y tras un intercambio de golpes constante, finalizó con empate técnico (19-19).   Pero el UEMC RVB cortocircuitó tras la reanudación, al menos de forma momentánea. Después de una canasta de Manchón y ponerse con +3, Caja Rural CB Zamora aprovechó varios robos consecutivos y triples para golpear con un fulgurante parcial de 9-0, incluso con tiempo muerto blanquivioleta mediante. Del 20-23 al 29-23 en un visto y no visto, pero los vallisoletanos volvieron a demostrar que saben agarrarse a los partidos y levantarse.   Superada la caraja tras unos minutos de desconcierto, pocos, los de Lolo Encinas cambiaron las tornas y dieron la réplica con un 0-4, recuperando el orden y el buen hacer atrás. Con 33-29 y tiros libres para Amanze Egekeze ahora fue Saulo Hernández quien se vio obligado a pedir una tregua en forma de tiempo muerto. La reacción de los locales fue inmediata y liderados por Powell (12 tantos en la primera parte), Walker y Pauksté (otros 10), volvieron a distanciarse los 6 puntos de ventaja, pero dos excelentes acciones finales de Agustí Sans, la última sobre la bocina, apretaron todavía más el choque al descanso (41-39). Nuevamente, situación adversa solventada, y eso que el acierto desde el perímetro estaba siendo paupérrimo (1/10).   Partido roto en el tercer periodo   Tras resistir ante los envites del Caja Rural CB Zamora, a la inferioridad de hombres interiores y la falta de puntería en el triple, el UEMC RVB de Lolo Encinas estaba a tiro de los zamoranos y esa era la mejor noticia hasta el momento. Pero hasta ahí. El paso por vestuarios cortó la inercia ascendente de los blanquivioleta en la primera parte y fueron los de Saulo Hernández quienes abrieron brecha metiendo balones al poste (53-45). Filón para los locales, herida para los visitantes, al Pucela además seguían sin entrarle los triples y comenzó a sufrir mucho yendo a remolque (58-50).   Sin hombres ni centímetros para pelear la pintura ni puntería desde el perímetro, al UEMC RVB cada vez le quedaban menos argumentos para poder pelear el derbi, todo lo contrario que un Caja Rural CB Zamora que olió la sangre y al que por momentos le salía todo. Con dinámicas totalmente opuestas, los locales aceleraron para poner más tierra de por medio y llegar a los últimos diez minutos con un botín importante (66-52).   Roto el partido, el cuadro del Pisuerga no tuvo capacidad de reacción ni armas para voltear el resultado, aunque no bajó los brazos por orgullo. Los de Lolo Encinas no dejaron de intentarlo, aun con más corazón que cabeza, pero nunca con oportunidad de luchar por el resultado. Así, sin contratiempos en los últimos diez minutos, la noche aciaga en Zamora concluyó con un claro 89-68 favorable a los locales.   Después de dos encuentros lejos de casa, el UEMC Real Valladolid Baloncesto se estrenará en el Polideportivo Pisuerga el próximo sábado 12 de octubre a las 19.00 horas recibiendo al Flexicar Fuenlabrada en la tercera jornada de la Primera FEB.   Ficha técnica:   89 – Caja Rural CB Zamora: Jordan Walker (11), Zaid Hearst (4), Jacob Round (5), Kevin Buckingham (8), Jonas Pauksté (18) -quinteto inicial-. También jugaron: Jahvaughn Powell (24), Ondrej Hanzlik (0), Kresimir Nikic (0), Toni Naspler (4), Michael Drame (0), Junior Saintel (15) y Omar Lo (0).   68 – UEMC Real Valladolid Baloncesto: Agustí Sans (8), Nathan Hoover (9), Jaan Puidet (5), Amanze Egekeze (15), Shemar Wilson (7) -quinteto inicial-. También jugaron: Hansel Atencia (7), Juan García-Abril (0), Dani Manchón (8), Gert Suvi (-), Maj Kovacevic (2) y Sergio de la Fuente (5).   Parciales: 19-19, 22-20 (41-39 al descanso), 25-13 (66-52) y 23-16 (89-68 final).   Árbitros: Sánchez González, Carpallo Miguélez y Acevedo Perera.   Incidencias: Partido correspondiente a la segunda jornada de la Primera FEB, disputado en el Pabellón Ángel Nieto de Zamora el sábado 5 de octubre de 2024.  

64-73: El UEMC RVB toma Alicante y se estrena con triunfo

Sobresaliente estreno del UEMC RVB de Lolo Encinas y victoria para comenzar el curso en Primera FEB. El cuadro vallisoletano completó 40 minutos formidables tanto atrás como adelante, serios y que sirvieron para llevarse el triunfo de la cancha del HLA Alicante (64-73), a priori rival directo para luchar por la zona alta de la tabla. Las ardillas subieron varias marchas tras el descanso y abrieron brecha para terminar sentenciando en los minutos finales después de una gran actuación general y coral. Golpe sobre la mesa a modo de carta de presentación y la primera, al zurrón.   El UEMC RVB, eso sí, tardó en cogerle el tono al partido. Un inicio frío con problemas para cerrar el rebote permitió al cuadro lucentino hacerse con la primera renta de la mano de un buen Gonzalo Bressan (7-2). Pero rápidamente ajustaron los blanquivioleta. Corregido el déficit, los de Lolo Encinas comenzaron a defender posesiones y en ataque movieron bien la bola, aunque sin acierto tras errar varios triples liberados. Ese trabajo atrás, sin embargo, fue suficiente para recuperar terreno (9-9) en un intenso y rápido primer periodo.   Esa mejoría blanquivioleta se tradujo en la primera ventaja visitante tras un triple de Hoover (11-12) que precedió a un intercambio de golpes entre ambos bandos. El balance, empate técnico al término del cuarto inaugural y tablas para abrir el segundo (16-16).   Además de levantarse ante un primer parcial en contra, otra buena noticia para los castellanos fue la irrupción de la segunda unidad en pista, ganándole la partida inicialmente a los valencianos. Atencia lideró las operaciones y la anotación con 6 puntos, compartiendo cancha con Manchón y muy cómodos ambos compartiendo esa responsabilidad de dirección con el palentino.   De hecho, un triple de Manchón devolvió el mando al UEMC Pucela Basket (23-24) y abrió una fase del partido de alternancias en el marcador y máxima igualdad entre ambos. Tras un tira y afloja estéril y a pesar de los 10 puntos de Kevin Larsen, el encuentro se mantuvo completamente parejo y al descanso solamente dos puntos separaban a valencianos y castellanos (36-34).   Formidable salida y rúbrica a 40 minutos fantásticos   Tras 20 minutos en los que el UEMC RVB de Lolo Encinas volvió a dar buenos síntomas y demostrar que sabe competir mucho y muy bien, la reanudación fue todavía mejor y de claro color morado. Un parcial de 0-6 con triples de Egekeze y Hoover y otro triple del interior estadounidense además de una antideportiva sobre Vucetic abrió brecha para un Pucela lanzado (38-45) y que se hizo con su máxima renta hasta el momento.   HLA Alicante trató de encontrar a Kevin Larsen en la pintura, pero el buen trabajo coral defensivo de los visitantes contuvo al danés y ayudó a mantener el mando del partido. Partiendo desde el banquillo y siguiendo con responsabilidad anotadora, Atencia enchufó un triple importante para mantener a raya a los lucentinos (46-53), en bonus con tres minutos restantes. No aprovecharon esa circunstancia los vallisoletanos, que amenazaron con romper el partido en varias ocasiones, pero faltó acierto desde el triple. Aun así, la formidable labor atrás permitió llegar a los últimos diez minutos con un buen botín (54-59).   A los de Lolo Encinas, serios, intensos e inteligentes solo les faltaba un último estirón para poner el broche a un partido de notable alto en todos los aspectos… y no solo no fallaron, sino que lo bordaron para llevárselo con claridad. Un triple de Kovacevic supuso otro pasito hacia el triunfo de un UEMC RVB dirigido en esos compases por Atencia, que comenzó a jugar con el tiempo y controlar el tempo con maestría. Moviendo bien la bola, jugando posesiones largas y encontrando siempre la mejor opción, los pucelanos se fueron escapando hasta terminar matando el partido.   El cuadro del Pisuerga llegó a los últimos 4 minutos con 14 de ventaja (56-70) después de conceder únicamente dos puntos hasta el momento y brillando tanto en ataque como en defensa. Jugando con el crono y controlando a la perfección los tiempos, el UEMC RVB dejó que HLA Alicante se desesperara hasta que terminó de capitular. Aunque no se rindieron los valencianos, que se pusieron a 10 con dos por jugarse (60-70), un nuevo triple de Kovacevic terminó por sellar una victoria trascendental para comenzar el curso de la mejor manera (64-73): imponiéndose en la cancha de un rival directo y con muy, muy buenas sensaciones. Un estreno fabuloso.   El UEMC Real Valladolid Baloncesto volverá a jugar a domicilio la segunda jornada y rendirá visita al Caja Rural CB Zamora el próximo sábado 5 de octubre a las 19.30 horas.   Ficha técnica:   64 – HLA Alicante: Jordan King (5), Jean-Marc Mwema (9), Roger Moute A Bidias (7), Gonzalo Bressan (10), Kevin Larsen (17) -quinteto inicial-. También jugaron: Bolong Zheng (-), Oleksandr Lypovyy (-), Diego Rivas (0), Adrià Rodríguez (5), Marcos García (-), Álex López (3) y Marvin Ogunsipe (8).   73 – UEMC Real Valladolid Baloncesto: Agustí Sans (2), Nathan Hoover (13), Jaan Puidet (3), Amanze Egekeze (10), Vasilije Vucetic (8) -quinteto inicial-. También jugaron: Hansel Atencia (11), Juan García-Abril (3), Shemar Wilson (2), Dani Manchón (6), Maj Kovacevic (13) y Sergio de la Fuente (2).   Parciales: 16-16, 20-18 (36-34 al descanso), 18-25 (54-59) y 10-14 (64-73 final).   Árbitros: Mas Cagide, Olivares Bernabéu y Langa de Martín.   Incidencias: Partido correspondiente a la primera jornada de la Primera FEB, disputado en el Pabellón Pedro Ferrándiz el sábado 28 de septiembre de 2024.  

79-78: Notable alto ante Estudiantes

Otra buena prueba para el UEMC RVB, otro test que se salda con un notable alto para los blanquivioleta. El equipo de Lolo Encinas firmó un partidazo, completo y serio, ante todo un Movistar Estudiantes, contra quien tuvo incluso bola para ganar el partido. Nathan Hoover erró la posesión decisiva y los pucelanos se quedaron uno abajo después de 40 minutos francamente positivos a nivel colectivo e individual frente a uno de los grandes candidatos al ascenso (si no el principal) y a diez días del debut liguero.   Y los vallisoletanos, a pesar de las adversidades, demostraron otra vez un nivelazo aun nuevo condicionados por la baja de Hansel Atencia. En ese contexto, Lolo Encinas optó por dar rotaciones rápidas y cortas en la línea exterior para mantener fresco al equipo. Y siguiendo la línea de lo visto en Zamora, la dirección, cuando descansaba Agustí Sans, otra vez diferencial, recaía en Dani Manchón, aunque ya en los primeros minutos compartieron cancha durante un tramo del primer periodo.   El nivel defensivo del UEMC RVB volvió a ser notable de inicio ante un equipo plagado de talento, con mención especial para el ex Devin Schmidt, quien lideró la ofensiva colegial de buenas a primeras. Aun así, la actividad y el sistema atrás funcionó, y el buen juego con balón y el acierto permitieron a los vallisoletanos mantener el pulso inicial (12-9). Ese margen, siempre favorable a Movistar Estudiantes, se mantuvo hasta el término de los primeros diez minutos (17-13).   Con muy buenos minutos de Vucetic, Manchón y Puidet, siempre brillante alejado de los focos, el cuadro del Pisuerga encontró en Maj Kovacevic su principal fuente de puntos para seguir el ritmo que imponían los madrileños. Dos triples del esloveno mantuvieron esa igualdad (21-19), y una tercera muesca en su rifle apretó la contienda todavía más, lo que obligó a Pedro Rivero a pedir el primer tiempo muerto del partido (25-24).   Solventes, serios, ordenados y con velocidad para correr en transición, los castellanos volvieron a ratificar la evolución del equipo con 15 minutos de juego sobresaliente. Así, un mate de Shemar Wilson aumentó el parcial hasta el 0-7 que otorgó la primera ventaja a los blanquivioleta (25-26) y precedió a un tramo soberbio del UEMC Pucela Basket.   Leyendo a la perfección los ataques estudiantiles, los visitantes lograron robar varios balones y castigar al contraataque para mantenerse por delante e incluso hacerse con una máxima de 6 puntos (31-37), que al término de la primera parte fue de +3 tras un triple local prácticamente sobre la bocina. 34-37 y a vestuarios después de dos periodos sobresalientes de las ardillas.   Las sensaciones positivas no quedaron ahí y el UEMC RVB dio todavía más muestras de crecimiento a diez días del debut liguero. Tras la brillantez de la primera parte, el cuadro de Lolo Encinas cambió de registro en la segunda y volvió a demostrar ese saber agarrarse a los partidos, el competir, resistir y pelear. El cuadro madrileño salió con otro tono, más acierto y recuperó la iniciativa, pero los castellanos se aferraron y no permitieron abrir brecha (51-48).   Con minutos para Lambás de base para dar aire a un sobresaliente Agustí Sans y Dani Manchón acompañando al canterano, la irrupción anotadora de Nathan Hoover permitió a los pucelanos recuperar la ventaja (53-55). El partido creció en intensidad y por momentos pareció acabarse la pretemporada con Movistar Estudiantes plantando una presión a toda cancha y un conato de tángana entre Barro y Wilson, con técnica para ambos incluida. Los decibelios aumentaron y el UEMC RVB se mantuvo firme sustentado en Vucetic y De la Fuente bajo los aros para llegar al último asalto mandando (58-61).   Lolo Encinas continuó moviendo el árbol y dio minutos también a Gert Suvi, lo que supuso que todos los jugadores en acta saltaron a la cancha en Getafe, incluyendo al ya recuperado de su dolencia Juan García-Abril. Más buenas noticias que se sumaron a la completa actuación blanquivioleta y que rubricaron la apuesta coral del UEMC Pucela Basket. Así, tras una alternancia continua y un largo toma y daca, el encuentro llegó tremendamente parejo a los últimos dos minutos y con todo por decidir (76-73). Esa igualdad llegó hasta las últimas posesiones y con posesión para romper las tablas (78-78), Devin Schmidt robó, sacó la falta y anotó uno desde la personal con 7 segundos restantes. Nathan Hoover, después de un gran partido, asumió la responsabilidad y con una bombita a media distancia no pudo dar el triunfo a los pucelanos. El penúltimo test de pretemporada concluyó así con un notable alto, sin la rúbrica del sobresaliente, pero con unas sensaciones muy positivas a diez días del estreno liguero.   El último encuentro de pretemporada del UEMC Real Valladolid Baloncesto, el sábado a las 19.30 horas en el Lydia Valentín del Clínica Ponferrada SDP. En juego la tercera jornada de la Copa España.

90-76: Otro paso de mejoría

  Otro paso de mejoría del UEMC Real Valladolid Baloncesto. El cuadro de Lolo Encinas sufrió la primera derrota de la pretemporada ante Silbö San Pablo Burgos (90-76), uno de los grandes candidatos al ascenso, pero lo hizo en un encuentro ajustado, apenas 48 horas después de jugar (y viajar) en Gran Canaria y lastrado por una corta rotación de solo nueve jugadores. Sin Atencia y Juan García-Abril por lesión y a pesar de todos los condicionantes, el cuadro blanquivioleta volvió a demostrar muchas cosas muy buenas en las semifinales de la Copa regional.   De menos a más y superando un flojo inicio de 6-0 tras conceder dos rebotes y una pérdida, el UEMC RVB ratificó las buenas sensaciones de los últimos encuentros con buen juego y trabajo atrás. Agustí Sans (8 puntos en el cuarto inaugural) dirigió las operaciones de los blanquivioleta, quienes movieron bien la bola y encontraron buenos tiros (y acierto) para recuperar el terreno. Dos triples del base menorquí, de hecho, otorgaron la primera renta a los de Lolo Encinas (11-13) después de varios minutos defendiendo a un gran nivel. Esa mínima renta se mantuvo hasta el final del cuarto (17-19).   Sin Hansel Atencia ni Juan García-Abril, lesionados, Dani Manchón partió como el segundo base y fue quien llevó el timón cuando el de Menorca descansaba en el banco. Y el técnico vasco solventó esa papeleta con rotaciones rápidas y variando continuamente los quintetos. Aunque en el segundo cuarto el UEMC RVB salió con ambos sobre el parqué y cinco tantos consecutivos del palentino (ejerciendo de ‘dos’) despegaron al cuadro vallisoletano (19-24). A partir de ahí se igualaron las tornas entre un Silbö San Pablo Burgos poderoso en el juego interior y un UEMC Pucela Basket valiente, coral y peligroso desde la larga distancia (4/8 en triples en la primera parte).   La entrada de Dídac Cuevas y el mayor fondo de armario de los burgaleses permitió un parcial de 13-3 que dio la vuelta al marcador, aunque no se descompuso el equipo del Pisuerga (32-27). Y esa es una de las mejores noticias de lo que va de temporada: la capacidad de agarrarse a los partidos y superar adversidad tras apenas tres semanas de trabajo. Lo volvieron a demostrar los blanquivioleta, sujetados en esos compases por un gigante Shemar Wilson (11 tantos al descanso), que sacó rédito de cada balón que le llegaba en la pintura, y el siempre combativo Jaan Puidet. Así, aprovechando el temprano bonus de San Pablo, los pucelanos mantuvieron el pulso y alcanzaron el tiempo de asueto empatando la contienda regional (41-41).   Agresivos atrás para cortar las líneas de pase rivales y con un ritmo vertiginoso en transición, el UEMC RVB seguía dando muchos y muy buenos síntomas de crecimiento, de ir asimilando ideas y poniéndolas en práctica. No cambió esa premisa tras el paso por vestuarios, pero sí pesaron todavía más las piernas ante un adversario más entero. De hecho, un parcial de 7-0 de los de Bruno Savignani dejó patente esa mayor frescura del equipo del Coliseum (48-41).   Lo cortó Lolo Encinas unas posesiones después (52-44), pero Silbö San Pablo Burgos apretó apoyado en Corbalán y sus pívots para subir el listón de su máxima ventaja hasta el +12 (56-44). Y aunque los burgaleses pusieron todavía más tierra de por medio, el UEMC Pucela Basket aguantó el chaparrón, resistió y alcanzó los últimos diez minutos todavía a tiro (70-55).   No dejaba de ser un partido de pretemporada, pero el UEMC RVB, reacio a dejarse ir, apretó las tornas todavía más con una buena salida (72-62). Todavía activos atrás a pesar del cansancio y fluidos con la bola, los blanquivioleta nuevamente mantuvieron el tono competitivo. No fue suficiente para competir la victoria. Sin piernas para más ante un gran rival, pero sí con carácter para seguir peleando, el cuadro vallisoletano firmó su primera derrota en la puesta a punto (90-76), pero volvió a demostrar otro punto más de mejoría, especialmente de corazón y de resistencia.   Disputados ya tres encuentros de pretemporada, la cuarta prueba del UEMC Real Valladolid Baloncesto tendrá lugar este miércoles 18 a las 20.30 horas en el Pabellón Juan de la Cierva de Getafe ante el Movistar Estudiantes.

45-84: El UEMC RVB carbura con otro triunfo

El UEMC Real Valladolid Baloncesto sigue carburando a base de triunfos y buenas sensaciones. El cuadro de Lolo Encinas se impuso en la cancha del Gran Canaria B (45-84), de Segunda FEB, equipo de formación y en su primera prueba de la pretemporada; en un encuentro del que se pueden sacar pocas conclusiones por la superioridad física y de rodaje con respecto a los insulares. Pero victoria al fin y al cabo en un encuentro plácido, con reparto de minutos para todos, anotación compartida (hasta seis jugadores anotaron 10 o más puntos) y tras un viaje maratoniano para hacer grupo.   Ante un rival de una división inferior, así, le costó coger velocidad al UEMC RVB en las primeras posesiones. Con errores en el lanzamiento y un ritmo frenético, los de Lolo Encinas apretaron atrás para dejar a los insulares cinco minutos sin anotar y encontrar soluciones en el triple para abrir brecha. Y ya no pararon. Con rapidez, sin dudar a la hora de lanzar desde la larga distancia (5/11 de tres), los vallisoletanos crecieron con el paso de los minutos y cerraron el primer acto ya mandando con autoridad (8-21).   Con la contienda encarrilada y ratificada la superioridad física ante un equipo de formación y de rodaje después de disputar un partido más que los canarios, el cuadro castellano se dedicó a repartir minutos y variar quintetos, pero sin bajar un ápice de intensidad. Así, sin mucha historia, la ventaja fue creciendo hasta los casi 30 que reflejaba el marcador al término de la primera parte (18-46).   El 11/20 en triples al descanso impulsaba a los de Lolo Encinas, dejando patente esa apuesta por el baloncesto dinámico, rápido, de puntos y mucho lanzamiento desde la larga distancia. Y es que, nuevamente, se volvió a ver una identidad en los blanquivioleta, algo a tener en cuenta tras apenas tres semanas de trabajo y solo dos encuentros. También el trabajo atrás fue uno de los factores a destacar en una contienda que, sin mucha historia, llegó decidida a los últimos diez minutos (34-59).   Sin Juan García-Abril, única ausencia y lesionado en un entrenamiento de la semana tras recibir un golpe en una mano, la prueba en Gran Canaria finalizó con el susto de una posible lesión de Hansel Atencia en el tercer cuarto, quien queda a la espera de pruebas. El encuentro, así, terminó con un marcador de 45-84, minutos para todos los jugadores blanquivioleta, de los cuales hasta seis jugadores anotaron 10 o más puntos, ratificando el juego coral y de equipo de Lolo Encinas que ya cala en el UEMC Pucela Basket.   El sábado a las 17.30 horas en el Ángel Nieto de Zamora, duelo regional ante el Silbö San Pablo Burgos en las semifinales de la Copa Castilla y León.

75-91: Hasta pronto con la cabeza alta

Y hasta aquí la temporada del UEMC Real Valladolid Baloncesto. El cuadro blanquivioleta volvió a ceder ante un Longevida San Pablo Burgos superior que dominó de principio y no dio opciones para poner el 3-0 en la serie y conseguir el billete para la Final Four. Los de Paco García, con orgullo pero sin piernas ni respuesta al acierto burgalés, no le perdieron la cara al partido en ningún momento y pusieron punto y final a una campaña tremendamente complicada y desafortunada.   Eso sí, las ardillas dijeron hasta pronto con la cabeza alta, muy alta. Sin un solo base, exhaustos física y mentalmente, los vallisoletanos dieron una lección de pundonor y derroche de energía ante, también sea dicho, un auténtico equipazo y en el mejor momento de la temporada. Aunque en esta ocasión, sin embargo, el inicio no fue del todo bueno. Tras unos minutos de retraso sobre lo previsto por el enésimo problema técnico con los relojes de posesión, UEMC RVB y Longevida San Pablo burgos, en un Pisuerga con una magnífica entrada, abrieron la contienda. Y fueron los visitantes quienes golpearon primero. A diferencia de los dos primeros envites de la serie, la puesta en escena blanquivioleta no fue buena y los burgaleses, con un acierto impoluto, encarrilaron el encuentro en apenas dos minutos (1-9).   El equipo de Jota Cuspinera siguió anotando en prácticamente todas las posesiones y ambos equipos iniciaron unos minutos de intercambio de golpes protagonizado por Schmidt y Speight. Dos triples seguidos del base visitante encontraron la réplica en los ocho puntos seguidos del artillero local que mantenían esa renta de diferencia (8-14), aunque era un guion claramente favorable a los azulones. Una buena reacción de los blanquivioleta contagió a Pisuerga y el partido comenzó a jugarse también en la grada, con las dos aficiones alentando a los suyos, aunque sobre el parqué el dominio siguió siendo de Longevida San Pablo Burgos hasta anotarse el primer cuarto (22-27).   Castigado por las continuas pérdidas y sufriendo por la ausencia de bases, el UEMC RVB no era capaz de frenar el acierto de los foráneos, que siguen, como durante toda la serie, metiendo con mucha facilidad. Así, un nuevo parcial de salida en el segundo acto (0-7) aumentó la máxima hasta el momento (22-34) y ya superó la brecha psicológica de los diez tantos.   Y el mazazo fue severo. Los blanquivioleta no pudieron reponerse, tampoco lo permitió un abrumador Longevida San Pablo Burgos que olió la sangre, pisó el acelerador y se escapó de manera decisiva. Otro estirón para aumentar el botín, el cual ya era de 16 al descanso (38-54) tras una primera parte marcada por el ritmo visitante y con susto final por una posible lesión de Lotanna Nwogbo. El pívot norteamericano, afortunadamente, se levantó por su propio pie, aunque no volvió a entrar a pista.   Cabeza alta   Sin piernas, castigados por una rotación sumamente corta y sufriendo por la ausencia de un director de juego, los vallisoletanos estaban abocados a una remontada épica que nunca llegó. Los de Jota Cuspinera no dieron ni una sola concesión y jugando al ritmo que impuso Micah Speight en modo MVP, las ardillas siguieron a remolque y lejos de igualar la contienda (44-63).   Incumpliendo además con las premisas de controlar las pérdidas y sujetar el rebote, el reloj jugaba también en contra de unas ardillas ya con el depósito en la reserva y mentalmente fundidas. Y aun con todo en contra, un arranque de orgullo liderado por Sergio de la Fuente y Herve Kabasele hizo reaccionar tímidamente al equipo y recortó parte de la desventaja, haciendo soñar a Pisuerga con diez minutos por disputarse (56-70).   Esa diferencia se mantuvo hasta los últimos cinco minutos y ni con esas se vinieron abajo los pucelanos. El UEMC RVB creyó, siguió creyendo y se encomendó a un Devin Schmidt que entró en ebullición y anotó varios triples consecutivos para meter el miedo en el cuerpo al Longevida San Pablo Burgos. Pero los de Jota Cuspinera volvieron a responder justo a tiempo. Un tiempo muerto de los burgaleses acabó de raíz con la reacción local y terminó de sentenciar al orgullo vallisoletano.   Parcial de 0-5 y bandera blanca en Pisuerga. No había piernas para más, el corazón quiso pero no pudo, y terminó llegando la derrota dejándolo absolutamente todo en el parqué (75-91). Las buenas noticias finales llegaron para Diego Muzquiz, que debutó oficialmente como premio por su trabajo durante toda la temporada y disposición para con el primer equipo, además de la ovación cerrada a un Jaan Puidet que personificó el orgullo y pundonor de los vallisoletanos. Honores a estos tíos.   Ficha técnica:   75 – UEMC Real Valladolid Baloncesto: Jaan Puidet (4), Devin Schmidt (20), Juan García-Abril (0), Sergio de la Fuente (16), Lotanna Nwogbo (6) -quinteto inicial-. También jugaron: Lucas N’Guessan (3), Diego Muzquiz (0), Herve Kabasele (14), Maj Kovacevic (9), Jaime Fernández (3) y Romaric Belemene (0).   91 – Longevida San Pablo Burgos: Micah Speight (10), Gonzalo Corbalán (9), Millán Jiménez (12), Siim-Sander Vene (5), Lucas Fischer (6) -quinteto inicial-. También jugaron: Edin Atic (6), Álex Barrera (9), Jonathan Kasibabu (6), Dusan Ristic (17), Ignacio Rosa (8), Miha Lapornik (2) y Roko Rogic (1).   Parciales: 22-27, 16-27, 18-16 y 19-21 (75-91 final).   Árbitros: López Herrada, Quintas Álvarez y Checa Nebot.   Incidencias: Partido correspondiente al tercer encuentro de la serie de playoffs de ascenso de la LEB Oro, disputado en el Polideportivo Pisuerga de Valladolid el viernes 24 de mayo de 2024 ante cerca de 4200 personas.

91-61: Derrota y 2-0 en contra

25 minutos de resistencia y segunda derrota en Burgos. El UEMC Real Valladolid Baloncesto cedió el segundo punto de la serie ante un Longevida San Pablo Burgos superior, muy serio, sólido y que golpeó con dos parciales en el segundo y tercer cuarto para llevarse la victoria en casa (91-61) y poner la eliminatoria muy cuesta arriba para las ardillas. Con 2-0 en contra, el playoff vuela ahora a Pisuerga con tres bolas de partido en contra de los vallisoletanos.   Aunque la mejoría del Pucela Basket fue notable y patente al inicio, lo cierto es que, a día de hoy, Longevida San Pablo Burgos es superior y lo volvió a demostrar en el segundo envite. Los pívots capitalizaron las primeras posesiones del partido y personificaron la batalla inicial. Fischer vs. Nwogbo, Nwogbo vs. Fischer, y un balance de cuatro tantos para el local y siete para el visitante, todos los puntos de sus respectivos equipos (4-7). Juan García-Abril sumó también y acabó con el monopolio del ‘24’, que se retiró al banquillo con 11 tantos y el UEMC RVB por delante (12-13). Colosal.   Igual que en el primer asalto, la puesta en escena de los pucelanos fue francamente buena, sobre todo en defensa, y con mayor fluidez para anotar. También acompañó que Longevida San Pablo Burgos no tuvo el inusitado acierto del viernes, lo que permitió a los blanquivioleta sostener la ofensiva burgalesa. Cerrando bien el rebote, minimizando errores y sin pérdidas, los de Paco García mantuvieron la manija del partido al término del cuarto inaugural (18-21).   Dos triples de Maj Kovacevic pusieron de manifiesto que los del Pisuerga habían afinado la puntería de cara a la segunda cita, y el crecimiento general era patente. Paso adelante dado, los puntos del esloveno permitieron al cuadro foráneo mantener el pulso de los burgaleses, que respondieron con dos pívots en pista, Ristic y Kasibabu, y haciendo daño cerca del aro (25-24). La batalla táctica estaba servida también y Paco García no tardó en mover sus piezas también con centímetros y una defensa zonal que frenó a los de la ciudad del Cid.   A pesar de que las ardillas se atascaron durante unos minutos, el nivel defensivo no dejó que los de Jota Cuspinera se escaparan y la entrada de Devin Schmidt, negado en tiros de campo pero fiable desde la línea de personal, devolvió la anotación al Pucela Basket. Cinco tiros libres seguidos del norteamericano mantuvieron la contienda en un puño (30-29) y comenzó a coger confianza a base de meterse puntos al zurrón. Pero, a pesar de mantener el control del partido en todo momento, un despiste de solamente un minuto y medio permitió a un fulgurante San Pablo abrir brecha con uno de esos temidos parciales (8-0). Y alcanzar así el descanso mandando (41-33).   Parcial de salida y nueva victoria de Burgos   Fue el principio del fin. La inercia burgalesa no cesó tras el paso por vestuarios y los de Jota Cuspinera reanudaron la acción con una marcha más que las ardillas. Subiendo líneas y el nivel físico del choque, otro pequeño estirón de los azulones hizo crecer la máxima del partido (53-39) y puso más a remolque a un UEMC RVB que no se descolgó en esos momentos. Agresivo buscando el aro y sufriendo ante la defensa local, los puntos, con cuentagotas desde el tiro libre, prolongaron la vida del partido un poco más.   Pero ahí comenzó el segundo parcial de los locales que acabó por ser definitivo. Un triple de Millán Jiménez y una canasta al contraataque de Corbalán pusieron tierra de por medio en un visto y no visto (57-39), obligando a Paco García a parar el partido. No hubo manera. Los locales tienen la mecha corta y cuando se encienden, junto con el Coliseum, no hay respuesta. Tras varios minutos sufriendo ante el endiablado ritmo del San Pablo, el encuentro llegó prácticamente decidido a los últimos diez minutos (68-47).   Para más inri, Longevida San Pablo Burgos olió la sangre y no levantó el pie del acelerador, aumentando la ventaja gradualmente en un último acto sin historia. Los de Jota Cuspinera siguieron por delante y el UEMC RVB, aunque mantuvo la cara y no se dejó ir, no tuvo opción alguna de remontada. 91-61 fue el resultado final del segundo encuentro de una serie que se pone 2-0 favorable a los burgaleses y que viajará ahora a Pisuerga con tres bolas de partido en contra del Pucela.   El tercer envite de los playoffs y primero en el feudo blanquivioleta, el viernes a las 20.45 horas.   Ficha técnica:   91 – Longevida San Pablo Burgos: Micah Speight (15), Gonzalo Corbalán (11), Millán Jiménez (7), Siim-Sander Vene (8), Lucas Fischer (10) -quinteto inicial-. También jugaron: Edin Atic (6), Álex Barrera (17), Jonathan Kasibabu (2), Dusan Ristic (9), Ignacio Rosa (-), Miha Lapornik (-) y Roko Rogic (6).   61 – UEMC Real Valladolid Baloncesto: Jaan Puidet (2), Devin Schmidt (7), Juan García-Abril (3), Sergio de la Fuente (0), Lotanna Nwogbo (16) -quinteto inicial-. También jugaron: Juan Lambás (-), Martynas Zigmantavicius (0), Lucas N’Guessan (10), Herve Kabasele (9), Maj Kovacevic (10), Jaime Fernández (2) y Romaric Belemene (2).   Parciales: 18-21, 23-12, 27-14 y 23-14 (91-61).   Árbitros: Zafra Guerra, Hurtado Almansa y González Cuervo.   Incidencias: Partido correspondiente al segundo encuentro de la serie de playoffs de ascenso de la LEB Oro, disputado en el Coliseum Burgos el domingo 19 de mayo de 2024.