73-104: El UEMC RVB cae ante Silbö San Pablo Burgos

El UEMC Real Valladolid Baloncesto sigue sin conocer la victoria en casa y cedió ante un Silbö San Pablo Burgos superior que decantó el encuentro desde el mismo primer cuarto. Las ardillas no pudieron contener atrás ni atacar con fluidez ante los burgaleses y el severo 9-32 de los primeros diez minutos condicionó por completo el resto del derbi. Aunque el Pucela mejoró con el paso de los minutos, no pudo competir por la victoria el día en el que Eric Demers se estrenó con 9 puntos como jugador blanquivioleta y Mike Torres disputó sus primeros minutos como local de la temporada. Superados desde el inicio y a remolque de principio a fin, el UEMC RVB se vio por detrás desde que se lanzó la bola al aire y no tuvo respuesta en todo el primer cuarto. De hecho, el UEMC RVB necesitó más de tres minutos para sumar su primera canasta, incapaz de encontrar buenos tiros ante un sólido cuadro visitante, y tampoco pudo frenar la ofensiva burgalesa, que anotó con mucha facilidad en sus primeras posesiones. Esa superioridad manifiesta se tradujo en un peligroso 5-14 de salida que obligó a Lolo Encinas a pedir el primer tiempo muerto de la contienda. La respuesta fue mover el árbol y dar entrada a Mike Torres y a Jaan Puidet, pero no dio resultado. El cuadro visitante reanudó la acción con otro par de marchas más y un parcial de 0-9 que complicó todavía más las cosas para los del Pisuerga (5-21). La labor de los interiores visitantes, superiores en kilos y centímetros, y el mayor acierto de los burgaleses hizo que ya el primer acto finalizara con un severo 9-32. Un cuarto paupérrimo que a la postre acabó decidiendo el derbi regional. Con Eric Demers ya en pista en la recta final del cuarto y haciendo su debut como blanquivioleta, las ardillas trataron de despertar y levantarse encontrando puntos en el perímetro. Los de Lolo Encinas fueron creciendo con el paso de los minutos, defendiendo cada vez mejor y anotando por fin de tres, pero se mantuvieron cerca de 20 abajo en todo momento. La renta seguía siendo grande, sí, y la imagen mejoró, pero no había manera de acercarse a los de la ciudad del Cid, que continuaban dominando en prácticamente todos los aspectos del juego. Por si fuera poco, un incidente médico en la grada hizo que el encuentro se detuviera durante varios minutos y mantuvo a Pisuerga en vilo, pero afortunadamente se reanudó la acción una vez confirmado que el asunto no revestía importancia. Alivio en la grada y a seguir. En el plano deportivo, sin embargo, Silbö San Pablo Burgos aprovechó para dar otro pequeño estirón y llegar al descanso con una renta mayor (31-55). Sin opciones El UEMC RVB, así, llegaba a la segunda parte abocado a remontar una diferencia de 24 en apenas 20 minutos. Pero nada más lejos de la realidad. Aunque el UEMC RVB no bajó los brazos del todo, la diferencia era tan importante que las ardillas no pudieron ni competir por la victoria. Los visitantes continuaron con el pie en el acelerador, anotando con facilidad y defendiendo con dureza para encarar los últimos diez minutos con el partido en la mano (54-82). Sin historia, el cuadro vallisoletano trató de acercarse en el último cuarto y maquillar el marcador, pero no fue posible ante un Silbö San Pablo Burgos que no dio opciones y fue claramente superior. El resultado final fue un contundente 73-104. El UEMC Real Valladolid Baloncesto cerrará la serie de tres partidos en apenas 8 días visitando al Real Betis Baloncesto este domingo a las 12.30 horas. Ficha técnica: 73 – UEMC Real Valladolid Baloncesto: Agustí Sans (0), Dani Manchón (10), Maj Kovačevič (10), Juan García-Abril (4), Vasilije Vučetić (6) -quinteto inicial-. También jugaron: Hansel Atencia (6), Jaan Puidet (3), Gert Suvi (-), Dāvis Rozītis (7), Eric Demers (9), Sergio de la Fuente (5) y Mike Torres (13). 104 – Silbö San Pablo Burgos: Jon Axel Gudmundsson (13), Gonzalo Corbalán (9), Joe Cremo (14), Roberts Stumbris (9), Luke Fischer (8) -quinteto inicial-. También jugaron: Dídac Cuevas (7), Emmanuel Wembi (8), Pablo Almazán (3), Álex Barrera (6), Dani Díez (13), György Goloman (5) y Miha Lapornik (9). Parciales: 9-32, 22-23, 23-27 y 19-22. Árbitros: Ávila Zurita, Palanca Page y Langa de Martín. Incidencias: Partido correspondiente a la undécima jornada de la Primera FEB, disputado en el Polideportivo Pisuerga de Valladolid el miércoles 11 de diciembre de 2024 ante cerca de 3500 espectadores.
76-80: Tercera victoria consecutiva a domicilio en la vuelta de Mike Torres

El UEMC Real Valladolid Baloncesto sigue con su racha en la carretera. El conjunto de Lolo Encinas se anotó la tercera victoria consecutiva a domicilio en un partido de altibajos y marcado por la vuelta de Mike Torres tras ocho meses de lesión. El base hispano-dominicano rubricó su retorno con una actuación notable (14 puntos y 17 créditos de valoración) y siendo clave para que los vallisoletanos se anoten el cuarto triunfo del curso, en el cual todos los jugadores visitantes que participaron anotaron y en el que también volvió ya recuperado Jaan Puidet. Los vallisoletanos, eso sí, sufrieron de lo lindo y más de la cuenta tras una puesta en escena soberbia. Pero el duelo, con altibajos y un combativo Odilo FC Cartagena, llegó a decidirse en las últimas posesiones a pesar de que los castellanos llegaron a gozar de un +14 que llegaron a disponer en el primer cuarto. El inicio, así, fue magnífico por parte del UEMC Pucela Basket. Cumpliendo con el plan perfectamente y marcando el ritmo del partido, cómodo llegando en transición y encontrando tiros liberados, el UEMC RVB rubricó con puntería su gran comienzo. Así encontró sus primeras ventajas el cuadro visitante, con triples de Sergio de la Fuente y Kovacevic en el intercambio de golpes que fueron los primeros minutos de partido (10-12). De hecho, en un visto y no visto, de puntillas y sin casi hacer ruido, los de Lolo Encinas dispararon su renta hasta los diez puntos. Tras defender varias posesiones consecutivas y anotar de tres para culminar esas rápidas transiciones, corriendo y tirando, dominando en el run and gun con un ritmo vertiginoso y letal… para un golpear con un importante 10-20. Los visitantes volaban e imponían su juego ante un Odilo FC Cartagena CB que trató de parar el vendaval con un tiempo muerto. No fueron capaces los albinegros. El conjunto blanquivioleta, con confianza, reanudó la marcha con dos triples consecutivos de un Maj Kovačevič que sigue de dulce y en racha, y que estiró otro poquito a los castellanos (13-26). Ya con la segunda unidad en pista, el Pucela siguió mandando, cómodo con su ritmo, y en ese contexto ingresó a la pista Mike Torres después de casi ocho meses de lesión. Con el hispano-dominicano en cancha y también sumando puntos, además de la positiva entrada de Jaan Puidet, entre algodones toda la semana, el UEMC RVB logró cerrar el primer periodo con un buen botín a su favor y un quintal de puntos anotados (21-32). A la postre fue clave esa ventaja, aunque llegaron a disponer de hasta 14 de renta. Con un 7/10 en triples para llevar la manija y cargarse de confianza, el UEMC RVB también aprovechó el plus moral del regreso de Mike Torres, quien demostró en sus primeros minutos un nivel espectacular tras ocho meses parado. El ‘33’, demostrando su liderazgo y su ímpetu por el retorno, sumó otras dos canastas de quilates para abrir el segundo acto y mantener a los visitantes por delante con un buen colchón (28-39) cuando el partido se detuvo unos minutos por problemas técnicos en la mesa de anotadores. Lo acusó el equipo de Lolo Encinas que se enfrió ligeramente y permitió al Odilo FC Cartagena recuperar terreno. Continuando con el intercambio de golpes, aunque sin acierto blanquivioleta desde la larga distancia (0/4 en triples en este cuarto), el cuadro murciano redujo la diferencia hasta los ocho puntos (35-43) después de muchos minutos. Ahí fue Lolo Encinas quien se vio obligado a pararlo. La reacción llegó de forma inmediata y desde la defensa, donde más margen de mejora tenían las ardillas. Los pucelanos, así, cerraron su aro en la recta final de la primera parte y alcanzaron el descanso por delante (40-51), demostrando que tienen más armas ofensivas además de los triples. Sufrimiento y sangre fría Dominando también en el rebote y haciendo valer ese gran acierto del primer cuarto, el UEMC RVB estaba haciendo muchas cosas muy bien, aunque todavía podía subir alguna marcha más en defensa y no arriesgar al intercambio de golpes. Hasta ahora el equipo del Pisuerga estaba marcando la velocidad y cómodo con ese guion, sí, pero la película cambió tras el descanso. Fríos y atascados los visitantes tras el paso por vestuarios, Odilo FC Cartagena salió mucho mejor y se colocó a tiro de nuevo. Con Juan García-Abril al ‘cuatro’ para proteger a Sergio de la Fuente, al borde de la expulsión por personales y acusando una jornada más las bajas en el juego interior, a Lolo Encinas se le complicaba la rotación interior y se veía obligado a hacer malabares para sostener a sus torres. No obstante, las tornas se igualaron físicamente cuando el pívot local Smallwood se fue descalificado tras una técnica, aunque tras más de cuatro minutos sin anotar, ni siquiera desde el tiro libre tras varios fallos, el parcial de los locales fue de 12-3 y la igualdad ya era máxima (52-54). Partido nuevo. El UEMC RVB se descontroló en los que fueron sus peores minutos, perdiendo el rigor que le había llevado hasta ahí con ventaja, pero rápidamente Atencia y Mike Torres devolvieron la calma. Compartiendo pista los ‘pequeños’ y tras un triple del colombiano y una serie anotadora del hispano-dominicano, que se fue hasta los 11 puntos, las ardillas apagaron el fuego. Papeleta salvada y a por los últimos diez minutos con un buen colchón de nuevo (59-67). Mike Torres siguió comandando las operaciones para estirarse otro poquito con +12 (59-71), ventaja que le permitió al UEMC RVB intentar anestesiar el partido y bajar el ritmo. Pero los locales no habían dicho su última palabra. El cuadro de Jordi Juste volvió a tensar el partido con seis minutos por disputarse (66-71) y Lolo Encinas pidió tiempo muerto para cortar la inercia local. El encuentro, totalmente parejo desde el tercer cuarto, llegó al último minuto con esa igualdad total y Odilo FC Cartagena y UEMC RVB se lo jugaron al todo o nada en las
75-67: El Caja Rural RVB acaricia la primera a domicilio

El Caja Rural Real Valladolid Baloncesto volvió de Solares de vacío en cuanto al resultado, pero acarició la primera victoria a domicilio de la temporada. El filial blanquivioleta compitió hasta el final y tuvo opciones en la recta final de un partido duro, muy duro y físico, pero no pudo llegar la cuarta del curso. A pesar del mal inicio con un parcial favorable a los locales, los pupilos de David Enciso, Álvaro Díaz, Rafa Fuertes y Álex Justo crecieron con el partido, defendiendo, robando balones en la presión y acertando de tres para reducir la desventaja. Las cosas se volvieron a complicar en el segundo asalto con una ventaja más amplia de los cántabros (47-33 al descanso), pero en la segunda parte llegó la mejor versión de los vallisoletanos. La buena salida de las ardillas permitió apretar mucho las cosas, con intensidad, compitiendo bien y adaptándose a la dureza del encuentro. El Caja Rural RVB se puso a remontar paulatinamente y llegó a colocarse solamente dos por debajo, alcanzando el último periodo con serias opciones de victoria. Este asalto, el cuarto, tuvo muchas alternativas entre ambos equipos y no hubo márgenes definitivos, aunque en un duelo tan duro, físico y de tantos contactos, las solo 12 faltas señaladas para los pucelanos se antojaron insuficientes. Restaurante Los Arcos CB Solares acertó en las posesiones decisivas y se llevó el partido ante un filial blanquivioleta enormemente destacado y reforzado por su mentalidad y carácter competitivo, a pesar de la derrota (75-67).
66-79: El UEMC RVB sigue sin sonreír en casa

El UEMC Real Valladolid Baloncesto sigue sin sonreír en casa. Los de Lolo Encinas no pudieron estrenarse en Pisuerga y liberarse de esa ansiedad ante un Inveready Gipuzkoa Basket claramente superior y que cimentó su victoria desde el dominio del rebote y tras escaparse en el tercer cuarto. Los 31 puntos de Maj Kovacevic, el único que no estuvo negado de cara al aro, fueron insuficientes para que los locales pudiesen optar al triunfo el día en el que Mike Torres se volvió a vestir de corto casi 8 meses después de su lesión, aunque el base no llegó a saltar a la pista. De nuevo aquejado por las bajas y como viene siendo habitual en las últimas semanas, el UEMC RVB llegaba a la cita con una rotación muy corta, pero en esta ocasión también era así para el cuadro donostiarra. Así las cosas, igualadas sobre el papel en cuanto a número de efectivos y problemas físicos, el UEMC RVB no firmó un buen inicio ofensivo, síntoma de lo que estaba por venir, pero se repuso rápidamente. Inveready Gipuzkoa Basket abrió el partido con un 0-6 que no tardaron en igualar los de Lolo Encinas, faltos de puntería a pesar de encontrar buenas situaciones, pero voluntariosos y sólidos atrás. Un triple de Agustí Sans otorgó la primera ventaja a los locales (9-8) y desde entonces el duelo entró en un bonito periodo de alternativas, de ritmo y buen juego. Dos triples casi consecutivos de Kovacevic, que comenzó con su recital particular, y los puntos de Vucetic bajo el aro, diferencial y clave en ese rol, estiraron a un UEMC RVB que cerró su aro durante varios minutos y aprovechó las pérdidas rivales (17-13), pero que no fue capaz de defender esa ventaja cuando languidecía el cuarto. Un envite de los visitantes con un parcial de 0-7 permitió voltear el marcador y cerrar el acto con ventaja guipuzcoana (18-20). Aprovechando las segundas y terceras oportunidades, los problemas locales para cerrar el rebote en definitiva, los de Mikel Odriozola sacaron rédito para mantenerse a la estela del Pucela, aunque los locales continuaron de menos a más y subiendo marchas progresivamente. Con la segunda unidad en pista los castellanos volvieron a tomar el mando (25-21) merced a un trabajo defensivo notable que secó al cuadro vasco durante casi cinco minutos. En ataque Kovacevic continuó excelso, erigiéndose como el estilete blanquivioleta que permitió hacer buena esa labor atrás para mantener la ventaja con puntos. El esloveno se fue al descanso con 17 tantos de su mano, camino de su récord personal, pero el UEMC RVB, que se mantuvo por delante casi hasta el final y había contenido a los donostiarras hasta el ecuador, no pudo mantener el nivel y cedió ante la superioridad en el rebote. Inveready Gipuzkoa Basket, aguerrido para sujetarse al partido e intenso para castigar en la pintura, cerró al cuarto con un triple sobre la bocina que consumó el sorpasso (34-36). Mismo guion que en el primer asalto. Superados Los de Lolo Encinas habían firmado una buena primera parte en líneas generales, pero alcanzaron el tiempo de asueto con la sensación de haber hecho méritos para verse al menos por delante y con una buena renta. Pero nada más lejos de la realidad. Tocaba subir el listón de nuevo ante un Inveready Gipuzkoa Basket que inició el tercer cuarto con un parcial de 3-8 que obligó al preparador blanquivioleta a pedir tiempo muerto y reajustar el plan (37-44). Ya no hubo respuesta. En un encuentro con un componente mental importante entre dos equipos en horas bajas, el saber mantener la compostura iba a ser clave, y en eso los de San Sebastián fueron mucho mejores. Hasta el +12 llegaron a escaparse los de Mikel Odriozola (46-58), mucho más cómodos, minimizando errores y sujetando a la perfección a un UEMC RVB incapaz de correr y jugar en transición al no poder defender las posesiones rivales. Fueron los peores minutos de los blanquivioleta, desquiciados, obcecados en ir a la guerra de manera individualizada, y maniatados, pero con opciones y vivos antes de iniciar el último asalto (51-60). Era la mejor noticia tras un tercer cuarto flojo. Estar menos de diez abajo era una desventaja salvable, aunque mucho debía mejorar el UEMC RVB si quería tener opciones. No solo no fue el caso, sino que las ardillas se diluyeron por completo. Sin defensa, sin rebote, sin acierto y negados de cara al aro salvo por la puntería de Kovacevic, no metían adelante y no podían frenar a un Inveready Gipuzkoa Basket coral, paciente y superior en el rebote. Los de Mikel Odriozola se escaparon definitivamente a falta de seis minutos (51-69) y superaron a los pucelanos en todas las facetas del juego para sellar la victoria sin complicaciones ni sobresaltos en los últimos minutos. El UEMC RVB no pudo inquietar a los donostiarras y, aun maquillando el resultado en la recta final, cayó con claridad ante el cuadro vasco (66-79) y sigue sin conocer la victoria en Pisuerga. La próxima semana, el UEMC Real Valladolid Baloncesto visitará al Odilo FC Cartagena el sábado 6 de diciembre a las 19.30 horas. Ficha técnica: 66 – UEMC Real Valladolid Baloncesto: Agustí Sans (6), Nathan Hoover (2), Maj Kovačevič (31), Sergio de la Fuente (5), Vasilije Vučetić (10) -quinteto inicial-. También jugaron: Hansel Atencia (6), Juan García-Abril (3), Dani Manchón (0), Gert Suvi (-), Dāvis Rozītis (3) y Mike Torres (-). 79 – Inveready Gipuzkoa Basket: Aitor Zubizarreta (5), Mateo Díaz (8), Mads Bonde Stürup (11), Manex Ansorregui (9), Josip Vrankic (15) -quinteto inicial-. También jugaron: Javier Nicolau (15), Ánder Martínez (10), Jakub Mokran (4), Martínez Cendón (-) y Pape Bocar Sall (2). Parciales: 18-20, 16-16 (34-36), 17-24 y 15-19 (66-79 final). Árbitros: Olivares Bernabéu, Lizana Moreno y Sierra Carrillo. Incidencias: Partido correspondiente a la novena jornada de la Primera FEB, disputado en el Polideportivo Pisuerga de Valladolid el sábado 30 de noviembre de 2024 ante cerca de 3000 espectadores.
90-81: El Caja Rural RVB, con épica y tras prórroga, suma la tercera

Tercera victoria del Caja Rural Real Valladolid Baloncesto. Tercera alegría en casa, en Pisuerga, y de nuevo con épica final prácticamente sobre la bocina. El filial blanquivioleta se abona otra vez a esa solidez en casa, a las remontadas y a las acciones al límite del crono para imponerse al Tabirako Baque en un partido de alternativas y que precisó de una prórroga para decidirse. Los vallisoletanos, de hecho, encajaron un parcial de 0-12 para abrir la contienda, pero ya en el primer periodo recuperaron prácticamente todo el terreno perdido. Sin acierto pero encontrando buenos tiros y carburando poco a poco, el acto inaugural ya finalizó 22-25 y comenzaba casi un duelo nuevo. Otra vez se escaparon los vascos en el segundo, pero un parcial de 24-15 permitió volver otra vez merced al buen trabajo defensivo que bajó los puntos recibidos. El filial del Pucela Basket, cada vez más cómodo y acertado, comenzó a meter más y llegó a encarar el último periodo por delante 61-59. De nuevo Tabirako Baque dio la vuelta al guion y recuperó el mando, pero los de David Enciso, Álvaro Díaz, Rafa Fuertes y Álex Justo llegaron con opciones a las últimas jugadas y ahí volvieron a encontrar la épica cuando casi terminaba el partido. Eduardo Castaño mandó el partido a la prórroga con un triple prácticamente sobre la bocina y el mazazo moral para los visitantes fue definitivo. Las ardillas llegaron más entonadas al tiempo extra y se pusieron por delante con más triples de Eduardo Castaño y buenas acciones de Nacho García y Juan Lambás que terminaron por decidir la victoria para los de casa (91-80) con solvencia y poner la tercera del curso.
65-67: Nada acaba hasta que tú sientes que acaba

Al más puro estilo Rocky Balboa de Silvester Stallone. Así logró el UEMC RVB el tercer triunfo de la temporada. Muchas son las citas de la icónica saga que se pueden aplicar al ejercicio de resistencia que realizaron los de Lolo Encinas en la pista del Hestia Menorca para arrancar el triunfo (65-67), porque los vallisoletanos recibieron de lo lindo durante muchos minutos, pero se mantuvieron firmes; contra las cuerdas, sí, pero sin besar la lona. Encajando con carácter los golpes, esperando su momento, aguardando agazapados… hasta remontar con un soberbio último cuarto (18-29) después de ir perdiendo por hasta 16 puntos en el tercero y de 13 en el cuarto. Y es que los blanquivioleta, con justicia y ratificando la buena línea de las últimas semanas, por fin recibieron una alegría que pone en valor el trabajo y su capacidad de resistencia. No fue el día para otro final cruel. De nuevo con 10 tíos, pocos pero locos, tras un partido no brillante y de poco acierto, pero al que nunca le perdieron la fe. Así llegó un tercer triunfo, balsámico y trascendental, para alcanzar un parón por las Ventanas FIBA vital para recuperar gente a la causa y seguir recogiendo frutos. La pelea, así, comenzó con los aros cerrados y un UEMC RVB negado, tosco, sin brillo ni acierto, pero voluntarioso e intenso atrás. La defensa fue innegociable y acabó decidiendo. En el inicio, así, transcurrieron más de dos minutos para ver la primera canasta del duelo, obra de Víctor Arteaga, y los castellanos precisaron de tres y medio para abrir su anotación. Fue el reflejo de los próximos 30 de partido. Dani Manchón fue el responsable con un triple, al que sumó otra canasta penetrando hacia el aro para mantener cerca a un Hestia Menorca que comenzó algo más fino (7-5). Los de Javi Zamora llevaron la iniciativa durante prácticamente todo el primer cuarto ante un UEMC RVB falto de velocidad, que no pudo jugar en transición, pero paciente en ataque para encontrar puntos. Diezmado además por disponer de tan solo 10 jugadores, Lolo Encinas introdujo rápido a la segunda unidad en pista, obligado a controlar bien las rotaciones para tener piernas durante todo el partido, y esta logró hacerse con la primera ventaja del partido. Kovacevic partió desde el banco con puntos para poner el 11-13 que consumaba ese paso adelante del Pucela Basket, aunque al final del primer cuarto el marcador marcaba las tablas (13-13). Esa inercia favorable de mantuvo y los blanquivioleta, más agresivos ahora, metieron al Hestia Menorca en bonus con 8 minutos de cuarto restantes, lo que abría un posible abanico de tiros libres muy importante. Estos no llegaron. Los menorquines siguieron por delante tras un triple de McDonnell, flamante fichaje esta misma semana y ya titular, pero las canastas del esloveno y de Hoover mantenían a tiro a las ardillas (18-17). El partido subió de ritmo y entró en un tira y afloja que aprovechó un Hestia Menorca que comenzó a dominar el rebote con claridad (21-14 en la primera parte, con 5 ofensivos de los locales). Esas segundas opciones, sumado a que el UEMC RVB se atascó durante unos minutos y no logró sacar réditos de las personales, permitió a los insulares escaparse antes del descanso (24-19). Ese +5 se disparó hasta el +11 que imperaba al final del cuarto (34-23) después de una mala recta final de los visitantes, sobre todo bloqueados en ataque, y la irrupción anotadora de Ivanov (10 tantos) para liderar a los locales. Recibir y avanzar, recibir y avanzar… A remolque de nuevo tras mostrar un buen nivel durante el primer cuarto y siete minutos del segundo, al UEMC RVB le tocaba dar la vuelta a una situación ya difícil y que debía cimentarse en corregir los problemas en el rebote y aunar jugadores a la anotación, con solamente cuatro jugadores blanquivioleta con puntos. Lolo Encinas, así, apostó por un cambio y un quinteto pequeño de salida, con Juanga al ‘cuatro’, para tratar de revertir el guion. De entrada no le funcionó a los vallisoletanos (aunque terminó siendo clave), que iniciaron el tercer cuarto con un 5-0 en contra que encendió todas las alarmas. Kovacevic, con un triplazo, mantuvo a raya a un Hestia Menorca que olió la sangre y reanudó el duelo con una marcha más, buscando escaparse desde ya en el marcador (41-26). Otro triple del esloveno volvió a evitar que los insulares abrieran brecha, aunque la diferencia, en un partido de tanteo tan bajo, seguía siendo amplia (45-29). Trató de revertirlo el cuadro visitante con un tiempo muerto, y en ese momento hizo click el Pucela. Se abrió el tarro de las esencias. Sin brillo, poco acierto y superado en el rebote, el UEMC RVB no le perdió nunca la fe al partido. Los mahoneses, a pesar de su inercia favorable, no mataron el partido y el cuadro de Lolo Encinas comenzó la remontada, posesión a posesión, paso a paso, golpe a golpe, asalto a asalto… hasta llegar vivos al último cuarto (47-38). Tras aguantar un sinfín mandobles, ahora le tocaba pasar al ataque al Pucela. Era la mejor noticia, seguir con opciones tras un ejercicio de resistencia importante y un notable hacer defensivo. Más activo, alegre y con chispa, el Pucela Basket subió líneas, presionó y rompió brecha psicológica de los 10, pero quedaba lo más difícil: el zarpazo definitivo. Los castellanos se colocaron a 7 después de muchos, muchos minutos remando (47-40), pero un nuevo atasco ofensivo y la irrupción de Arteaga propició un 6-0 que tampoco mandó a la lona a los foráneos (53-40). Otra vez obligados a resistir y volver a reponerse. Otra vez arriba. Maj Kovacevic se echó el equipo a la espalda y sacó ese rifle que tiene por muñeca para, con tres triples consecutivos desde la misma esquina, iniciar un envite definitivo para los visitantes. El Pucela se desfondó para cerrar el filón
91-88: El Caja Rural RVB suma la segunda tras una remontada descomunal

Segunda victoria en cinco jornadas para el Caja Rural RVB. El filial blanquivioleta se impuso 91-88 al Becedo Santander después de no perder la fe en el partido y un último cuarto descomunal (34-15) para remontar de forma épica y sublime y conseguir la segunda alegría del curso, ambas dos en Pisuerga. Los David Enciso, Álvaro Díaz, Rafa Fuertes y Álex Justo firmaron un buen partido en líneas generales, comenzando de forma positiva, con ritmo y encestando en en situaciones fáciles. Las cosas se complicaron en el segundo con un Becedo Santander mejor ofensivamente y metiendo muchos puntos, castigando los errores locales y aprovechando las segundas opciones. De hecho, los santanderinos llegaron al descanso mandando (41-46) y comenzaron a cimentar su ventaja. Su buena salida, con acierto, les permitió escaparse hasta los 16 puntos que imperaban con solamente diez minutos por jugarse (57-73). Pero ahí salió a relucir la mejor versión del filial pucelanos. Sin perder la fe al encuentro y liderados en la parcela ofensiva por un espectacular Álvaro de Vicente (27 puntos), el buen trabajo atrás de todo el equipo permitió llegar al final con opciones. Sólidos e intensos, los vallisoletanos se desfondaron atrás y frenaron bien a los pilares visitantes, Williams y Bataller, para llevarse la victoria con un fantástico final de partido y último cuarto (34-15). El resultado final fue de 91-88 para sumar el segundo triunfo del curso para un fantástico Caja Rural RVB.
86-62: El Caja Rural RVB cede en el derbi de Burgos

El Caja Rural Real Valladolid Baloncesto cedió en el derbi ante el Grupo Santiago San Pablo Burgos (86-62) y no pudo sumar la segunda victoria de la temporada. El filial blanquivioleta no pudo pelear por la victoria en un encuentro marcado por la diferencia en el rebote y en el acierto que ya caracterizó al partido desde el inicio. El cuadro burgalés, intenso desde un inicio y certero desde la larga distancia, aprovechó la falta de acierto de los pucelanos para escaparse en el marcador. La superioridad en el rebote del Grupo de Santiago San Pablo Burgos continuó siendo un factor clave que permitió a los locales disponer de más posesiones, lo que sumado a su acierto, no dejó opciones al Caja Rural RVB. La brecha fue aumentando y las ardillas no pudieron recortar, dejando la victoria en El Plantío. Los de David Enciso, Álvaro Díaz, Rafa Fuertes y Álex Justo buscarán el segundo triunfo de temporada en casa este domingo a las 17.30 horas ante el Becedo Santander.
68-73: Dulce trato para sonreír de nuevo

El UEMC RVB recupera la sonrisa en Torrelavega. Por fin y con merecimiento, quizá hasta debió llegar la alegría semanas antes, pero la segunda victoria de la temporada ya está aquí. El cuadro de Lolo Encinas mejoró notablemente y defendió a un muy buen nivel, supo sufrir en la primera parte para remontar y rematar en la segunda. Los blanquivioleta, demostrando de nuevo carácter y mejoría, evitaron el ‘truco’ y se llevaron el dulce trato para volver a la senda del triunfo. Sin Dani Manchón pero sí con Vasilije Vučetić de la partida, Lolo Encinas recuperaba para la causa a un ansiado pívot, partiendo el serbio como titular y demostrar su importancia en el equipo durante todo el encuentro. Así, con todas las bajas acumuladas, la corta rotación de los blanquivioleta estaba conformada por 10 piezas para afrontar un partido que se antojaba tremendamente físico. Ese nivel quedó patente desde que se lanzó la bola al aire. En su vuelta a la que fue su casa durante tres temporadas, a Agustí Sans, homenajeado y ovacionado en los prolegómenos del duelo, le tocó ‘bailar’ con el exblanquivioleta Belemene de pareja, capaz de defender prácticamente a en todas las posiciones y a todo el campo. Ahí estaba una muestra de la capacidad física que iba a requerir una prueba a la que entró bien el UEMC RVB. Con paciencia adelante, moviendo el balón, y defendiendo intensamente, los blanquivioleta firmaron una buena puesta en escena a la que solamente le faltó más acierto en el perímetro para poder marcar distancias (11-12). La presencia de Vučetić fue sinónimo de rebotes, muchos de ellos ofensivos, y puntos tanto en la pintura como desde el perímetro para responder a las armas que presentaba el cuadro local. Apretando las líneas y robando balones, los de Lolo Encinas castigaron con puntos en transición, pero un estirón final del cuadro torrelaveguense, que encadenó varios triples consecutivos, les permitió anotarse el primer asalto del partido (22-18). Aunque persistió esa falta de puntería, el regreso de Vučetić (13 puntos al descanso) y la presencia de Rozītis (terminó la empresa con 19 créditos de valoración) supuso un filón de puntos en la pintura para aferrarse al partido ante un Grupo Alega Cantabria que intentó abrir brecha. Y es que, sin ritmo, velocidad ni acierto, el UEMC RVB no fue capaz de anotar desde el perímetro ni de sumar más jugadores a la anotación, circunstancia que aprovecharon los locales para distanciarse (33-26). En un periodo marcado por las defensas y los fallos en el tiro, los de David Mangas fueron capaces de mantener la ventaja en todo momento y llegar al descanso por delante (35-29). El UEMC RVB, bien en el rebote y controlando las pérdidas como notas positivas, estuvo lastrado por su acuciante falta de acierto (9/34 en tiros de campo), y llegó al ecuador del partido con la obligación de mejorar mucho para optar a la remontada. Saber sufrir y saber aprovechar la oportunidad No lo hizo de manera inmediata el equipo del Pisuerga, pero sí lo encarriló en el tercer asalto. Tras el paso por vestuarios continuó el problema ofensivo y los de Lolo Encinas encadenaron más de tres minutos sin sumar un solo punto, aunque el trabajo atrás evitó que los cántabros se escapasen. Erráticos desde la línea de personal, los de David Mangas dieron muchas concesiones desde el tiro libre (un total de 11 errados) y el UEMC RVB aguardó su momento, que no tardó en llegar. La de Manel Comas y el mazo, ya saben. Un triple de Jaan Puidet puso a rebufo a los visitantes (38-35) después de muchos, muchos minutos a remolque y demostró que nada que metieran un poco más los vallisoletanos, había serias opciones de victoria. Espoleados por el corazón del exterior estenio, ejemplo de lucha y carácter, el equipo del Pisuerga se agarró al partido. El nivel de contactos subió notablemente y el UEMC RVB, más cómodo con ese contexto atrás, demostró casta y regularidad para resistir las acometidas del Grupo Alega Cantabria. Los cántabros no pudieron abrir brecha en esos momentos de atasco ofensivo, y los castellanos, a nada que encontraron puntos, se pusieron por delante. Rozitis en la pintura y Kovacevic, providencial y estelar para abrir el tarro de las esencias del triple, consumaron la remontada (44-48) después del saber sufrir a remolque. Y los de Lolo Encinas mantuvieron ese botín tan valioso para los últimos diez minutos (47-51). Un triple de Belemene, el tercero con su firma, acercó a los locales de nuevo, pero Sergio de la Fuente se sumó a la fiesta y dio la réplica con otro desde la esquina. Eran los minutos clave para defender esa ventaja con todo y los visitantes encontraron esos ansiados puntos en el capitán y en un estelar Kovacevic. Otro tiro libre del ‘22’ y un nuevo zarpazo de tres del esloveno, fiable como pocos, dio aire a un UEMC RVB que veía como ganaba terreno poco a poco (54-60) después de picar mucha piedra. Lo paró a tiempo David Mangas con 8 puntos de diferencia entre ambos (54-62) y un parcial de salida de 5-0 obligó a su homólogo, Lolo Encinas, a pedir un nuevo tiempo muerto. También hubo reacción inmediata y esta fue la definitiva en favor de un UEMC RVB que ya venía haciendo méritos semanas atrás. Lo que comenzó en el tercer periodo terminó de certificarse en el último con los mejores minutos de los blanquivioleta, administrando a la perfección la renta, sabiendo jugar las posesiones críticas y encontrando los puntos necesarios. Emergió la figura de Hansel Atencia para poner el orden y los tantos de la sentencia y continuó el equipo a un nivel notable en defensa y en el rebote para sellar la victoria. Aunque los locales no capitularon hasta el final y llegaron a situarse a tres puntos, Vučetić (15 puntos y de valoración) anotó bajo el aro y Hoover hizo lo
85-86: Un cruel final que deja opciones de pasar de ronda

Cuando las cosas están que no, es que no. El UEMC Real Valladolid Baloncesto hizo méritos para ganar de nuevo, muchos, y dominó durante 38 minutos al Caja Rural CB Zamora para terminar perdiendo tras un final de partido surrealista y decidido desde la línea de personal (85-86). El derbi, a pesar de la derrota, volvió a dejar notas positivas para los blanquivioleta y opciones de pasar a los cuartos de final de la Copa España dentro de tres semanas y de forma indirecta. Los de Lolo Encinas, en clara progresión a pesar de las derrotas en Burgos y ante Zamora, brillaron en la primera parte y firmaron 20 minutos fantásticos ante un buen equipo. Pero tras el descanso el guion cambió y los locales no pudieron sellar la victoria. A pesar de eso, Nathan Hoover tuvo en su mano el encuentro con dos tiros libres, pero el norteamericano, uno de los más destacados en el choque copero, erró ambos y cayó la cuarta derrota consecutiva del Pucela Basket. Antes de que se lanzara el balón al aire, así, fueron homenajeados tanto el capitán Sergio de la Fuente, disputando su partido oficial número 300 con el Club, como el entrenador vallisoletano Roberto González, quien fuera técnico de la entidad y ahora asistente en el Caja Rural CB Zamora. Ovación de Pisuerga para ambos, aunque sobre el parqué no se pudo poner el broche a la cita intersemanal copera. Sin Wilson ni Vučetić, pero sí con Rozītis y el joven Suvi, al Pucela Basket le tocaba volver a medirse a una batería de gigantes en la pintura con el juego interior diezmado. Ya ocurrió en el partido de liga en Zamora, y en esta ocasión mejoraron notablemente los pucelanos para subsanar ese aspeco. Liderados por un Nathan Hoover espléndido en los compases iniciales, los de Lolo Encinas hicieron valer su ambición y necesidad de ganar para hacerse con el mando a las primeras de cambio (14-6). 9 de esos 14 llevaban la firma del artillero norteamericano en un inicio brillante del UEMC RVB, sólido para cerrar el aro (en buena medida merced a la labor de Rozītis) y fluido en ataque para encontrar buenas situaciones de tiro. Esa ventaja, así, se amplió hasta los +10, que obligaron a Saulo Hernández a pedir el primer tiempo muerto de la contienda (18-8). La mejoría visitante fue inmediata y aunque la segunda unidad blanquivioleta aumentó la renta hasta una máxima de 11, un sprint final del Caja Rural CB Zamora (0-8 de parcial) despidió el primer cuarto con los visitantes ya a tiro (24-21). Con chispa, fluidez y las ideas claras en ataque, el UEMC RVB de Lolo Encinas estaba mostrando una versión reconocible de nuevo, salvo por los últimos minutos del cuarto. Pero no tardó en recuperar esa brillantez adelante y solidez adelante. Desatados, los blanquivioleta regresaron a pista con un fulgurante parcial de 11-0 que abrió con seis puntos consecutivos Juan García-Abril (35-21). Con Dāvis Rozītis como pilar en la pintura y diferencial en ambos lados de la cancha (10 tantos al descanso) y Hansel Atencia llevando los mandos con velocidad, los de Lolo Encinas mantuvieron esa renta tras otros seis puntos de Agustí Sans, con dos triples, que mantuvieron a raya a un correoso Caja Rural CB Zamora (38-24). Esa ventaja no peligró puesto que los vallisoletanos no lo permitieron y, a pesar del inexplicable carrusel de faltas señaladas durante todo el cuarto, al descanso la iniciativa seguía siendo de las ardillas (48-40). Negados Tras el tiempo de asueto se atascó momentáneamente el UEMC RVB, circunstancia que aprovecharon los zamoranos para recortar parte de la renta. Un dos más uno de Nathan Hoover dio algo de aire al Pucela, pero los de Saulo Hernández subieron líneas y el listón físico para seguir remontando y poner las tablas tras muchos minutos a remolque (55-55). A los de Lolo Encinas les tocaba dar otro acelerón y emergió la figura de un gran Gert Suvi con cinco puntos mantener al Pucela por delante (59-55). Apagado el fuego con los buenos minutos del joven estonio, la segunda unidad salió desde el banquillo con puntos, muchos puntos, para volver a dinamitar el encuentro. Dani Manchón y Hansel Atencia se abonaron a la raya del triple para golpear tres veces seguidas, dos del palentino y una del colombiano, y recuperar el terreno perdido previamente (71-61). Intercambiando sus labores de dirección y ejecución, pero con velocidad, ritmo y acierto, su irrupción fue suficiente para que los del Pisuerga llegaran a los últimos diez minutos con una buena renta (74-63). A la fiesta se sumó el tricentenario Sergio de la Fuente para apagar, con rebotes ofensivos y puntos, el enésimo conato de remontada de los azulones (80-70). No fue el último. Los de Saulo Hernández correosos y aguerridos, no pararon de intentarlo hasta colocarse de nuevo a tiro (80-79) tras un parcial de 0-9. Desquiciado por un arbitraje cuando menos desconcertante, por si fuera poco, Juan García-Abril acabó expulsado con cinco faltas personales. Y el UEMC Real Valladolid Baloncesto no encontró la manera de reaccionar. Porque el final de partido estuvo decidido por las dinámicas opuestas de ambos conjuntos. Los zamoranos, en plena racha triunfal, que siempre encontraron vías de anotación y que ganaron a pesar de incluso lanzar un tiro libre a fallar; y los vallisoletanos, que le dieron la bola a un tirador fiable para ganar, pero sumidos en pleno bache. ¿El resultado? A favor de los que tienen la flechita para arriba, un Caja Rural CB Zamora que no dejó de intentarlo y que después de 38 minutos y medio a remolque, se puso por delante para no ceder su ventaja. Con cinco segundos en el crono, Hoover asumió la responsabilidad de poder sellar el triunfo y el pase a cuartos, pero erró dos tiros libres y cayó la cuarta derrota consecutiva (85-86). Sin apenas tiempo para levantarse, el UEMC Real Valladolid Baloncesto