61-72: El Caja Rural CBCV Boecillo suma la cuarta en casa un rival directo

Paso adelante hacia el objetivo de un Caja Rural CBCV Boecillo que se impuso al Recoletas Salud Carbajosa a domicilio, rival directo por la permanencia y equipo ahora con idéntico balance que los morados. El cuadro de Ángel Sierra, Javi Sanz y Rafa Fuertes, además, se sobrepuso a un mal inicio (5-0) que luego revirtieron con un parcial de 0-10. Tras esa puesta en escena, los morados tomaron la iniciativa y dominaron durante gran parte del partido hasta lograr la victoria. Los vallisoletanos, desfondados, lo dejaron todo y completaron un partido de mucho desgaste físico, de mucho ritmo y con una defensa clave para sumar la cuarta victoria de la temporada. El Caja Rural CBCV Boecillo frenó bien a los hombres grandes del Recoletas Salud Carbajosa, sujetó bien el rebote, movió bien el balón y encontró tiros liberados ya cierto para mantener la ventaja. La lectura del partido de las ardillas fue francamente buena y, salvo por el inicio, firmaron un encuentro muy, muy serio en una pista complicada y ante un rival físicamente superior. Los de Ángel Sierra, Javi Sanz y Rafa Fuertes, por si fuera poco, llegaban justos en ese aspecto, pero se sobrepusieron a las carencias corriendo a un ritmo altísimo y planteando un encuentro muy intenso. De hecho, tal fue la regularidad del filial morado, que superaron a los salmantinos en tres los cuatro cuartos, cediendo solo en el último pero con una ventaja suficiente que no hizo peligrar el resultado: 16-21 ya ganaba al primer cuarto el Caja Rural CBCV Boecillo y por 12 al descanso (30-42). En la segunda parte se mantuvo el nivel de acierto, de ritmo y de trabajo atrás para lograr un triunfo clave en la pista de un rival al que los pucelanos dan caza en la clasificación con un balance de 4-7.
98-61: El UEMC Baloncesto Valladolid se gusta y suma la séptima

Vuelta a la senda de la victoria. El UEMC Baloncesto Valladolid se gustó ante el Jaén Paraíso Interior CB y completó una auténtica exhibición para sumar la séptima victoria de la temporada (98-61). Los de David Barrio frenaron a la perfección a los principales anotadores del rival, dominaron de principio a fin un encuentro en el que ya abrieron brecha desde el primer cuarto (33-17) y prácticamente decidido al descanso (61-32). Los vallisoletanos firmaron un encuentro sobresaliente, coral, serio y muy convincente en todas las facetas de juego, con especial mención a los 21 tantos de Haney, a la presencia de Fares Ochi en el calentamiento y al debut oficial con el primer equipo de Pablo Hernández, el cuarto canterano en hacerlo esta temporada. En la visita de los andaluces y tras dos derrotas consecutivas, los castellanos afrontaron el partido con necesidad, de resultados y sensaciones, algo que quedó patente desde que se lanzó la bola al aire y hasta que sonó la bocina final. Un ‘dos más uno’ de Pablo Martín buscando con fuerza el aro confirmó esas ganas de los vallisoletanos y sacó la segunda personal a Javi Martínez, referencia interior de los jienenses. Una jugada con un valor tremendo para el Pucela, justo de efectivos en el juego interior, y que eliminaba temporalmente una pieza grande de los visitantes. Además del buen nivel defensivo, los morados comenzaron con un alto nivel de acierto, y los triples de Ice Haney primero y de Iñaki Ordóñez después, permitieron a los locales hacerse con el mando (10-16). El inicio fue notable, pero la irrupción de la segunda unidad fue sobresaliente y puso el resto para abrir brecha. Jacob Hanna partió desde el banco para marcar la diferencia en ambos lados de la cancha y los de David Barrio iniciaron la escapada con varias acciones diferenciales del estadounidense (19-10). El tiempo muerto de Berni Castillo, técnico rival, no paró el frenesí de un UEMC Baloncesto Valladolid desatado y que golpeó con un 13-0 (del 12-10 al 25-10) con dos triples del ‘2’ americano y otros dos Pablo Martín. El festival ofensivo del primer periodo se saldó con un convincente 33-17 que ponía a las claras las ganas de los vallisoletanos de volver a ganar. Satisfecho con la renta, el UEMC Baloncesto Valladolid bajó ligeramente el pistón en el comienzo del segundo cuarto y no hurgó en la herida del Jaén Paraíso Interior CB, pero siguió aumentando la ventaja paulatinamente. Los morados sellaron su aro durante varios minutos y el nivel de agresividad y la excelente aportación en ataque de Iñaki Ordóñez metió el bonus a los andaluces, factor del cual sacaron rédito las ardillas para terminar de romper el partido. El pamplonica, precisamente, se retiró a la enfermería para ser atendido por un golpe en la cabeza que necesitó de unas cuantas grapas y que le apartó del encuentro desde entonces. Nada grave, pero el tanteo y la carga de partidos venidera no invitó a arriesgar bajo ningún concepto. Entre tanto, los de David Barrio, con dos bases en pista y Taiwo como puntal interior, pusieron la directa y terminaron de confirmar la escapada. Las ardillas alcanzaron la veintena de ventaja primero (44-24) y doblaron a los jienenses poco después tras el tercer triple de Jacob Hanna (50-24). Al descanso, los morados dominaban con mano de hierro y 31 tantos de diferencia. Festín para regresar a la senda de la victoria Superiores en todas las facetas del juego, los vallisoletanos lo bordaron durante los primeros 20 minutos y no se relajaron en exceso tras el descanso para terminar de rubricar su exhibición. El listón defensivo se mantuvo alto para cortar líneas de pase y poder correr al contraataque tras forzar la pérdida. A eso se dedicó el cuadro de David Barrio, con el técnico repartiendo minutos y rotando sus piezas en plena vorágine de partidos, y los suyos sosteniendo la ventaja con comodidad (70-40). A falta de diez minutos, esta era de 36 (80-44). Con diez minutos por disputarse pero el encuentro ya decidido, David Barrio siguió alternando a los suyos y dio minutos de calidad a los canteranos Íñigo Hansen y Pablo Hernández, quien hizo su debut oficial con el primer equipo y se convirtió el cuarto en hacerlo esta temporada. El único aliciente que le quedaba al choque era el de poner el broche de los 100 puntos, algo que rozó el UEMC Baloncesto Valladolid, y lograr que todos los jugadores anotasen. No se cumplió, pero los castellanos cerraron con holgura la séptima victoria de la temporada y volvieron a lo grande a la senda de la victoria (98-61). Las notas positivas en lo particular, la presencia de Fares Ochi en el calentamiento y vestido de corto, el nivel ofensivo de la dupla estadounidense de los locales y la participación de los canteranos en el triunfo. De nuevo con poco margen entre encuentros, el UEMC Baloncesto Valladolid volverá a jugar en casa este miércoles a las 20.00 horas con la disputa del aplazado ante la Cultural y Deportiva Leonesa de la quinta jornada de liga. Ficha técnica: 98 – UEMC Baloncesto Valladolid: Pablo Marín (3), Isaac ‘Ice’ Haney (23), Pablo Martín (13), Iñaki Ordóñez (12), Samuel Taiwo (7) -quinteto inicial-. También jugaron: Jacob Hanna (15), Juan García-Abril (7), Pau Isern (7), Íñigo Hansen (0), Pablo Hernández (0), Edu Arqués (11) y Fares Ochi (-). 61 – Jaén Paraíso Interior CB: Luis Antonio Rodríguez (0), Godwin Boahen (11), Luis Filipe Faial (16), Kessly Felizor (7), Javier Martínez (8) -quinteto inicial-. También jugaron: Francisco López (4), Alberto Cañete (2), Carlos Balderas (2), Javi Santa Bárbara (7), Ailton L. Marques (4), Iván Casas (0) y Juan Moreno (). Parciales: 33-17, 28-15 (61-32 al descanso), 19-12 y 18-17 (98-61 final). Árbitros: Pellitero González y Pérez Hernández. Incidencias: Partido correspondiente a la undécima jornada de la Segunda FEB, disputado en el Polideportivo Pisuerga de Valladolid el sábado 13 de diciembre de 2025 ante cerca de 2400 espectadores.
82-91: Lucha sin tregua ni premio en la vuelta a Pisuerga

Sin victoria en la vuelta a casa del UEMC Baloncesto Valladolid casi dos meses después. El cuadro de David Barrio sucumbió por primera vez en su feudo en lo que va de temporada ante un Insolac Caja 87 superior, especialmente en lo físico y en el rebote, y que dominó desde el segundo periodo (82-91). Los vallisoletanos no firmaron un buen partido y estuvieron tremendamente imprecisos en el tiro y con las pérdidas, pero no se rindieron y a punto estuvieron de darle la vuelta en el último cuarto. La pelea de los locales no tuvo premio a pesar de no rendirse hasta el final, pero fue insuficiente y supone la segunda derrota de la temporada. Sin Pau Carreño, con molestias en su aductor izquierdo producidas en el último entrenamiento de la semana y casi un mes después de la última cita en Pisuerga (aunque cerca de dos desde el último encuentro disputado), el UEMC Baloncesto Valladolid, desde el inicio y hasta el final, lo que sí demostró fueron ganas y capacidad y sacrificio. Sin acierto ni brillo, pero no falto de esfuerzo, en una tarde-noche aciaga en todos los sentidos del juego, incluido el arbitral. Esas ganas, sin embargo, hicieron pecar a las ardillas de exceso de ímpetu e iniciaron el choque perdiendo el balón en sus primeras tres posesiones, aunque pronto se plantaron bien en defensa para frenar a un talentoso Insolac Caja 87. Del 0-4 se pasó al 6-6 que confirmaba la recuperación, con orden y buen juego, aunque los sevillanos mantuvieron el mando tras pegar otro estirón (9-13). Los visitantes de Adrià Alonso, más poderosos en la pintura, sacaron rédito del rebote y las segundas opciones, pero tras un intercambio de golpes tomó por primera vez el mando el cuadro castellano (19-16). La aportación del banquillo fue diferencial, con Pau Isern subiendo el ritmo y Edu Arqués anotando (8 puntos en apenas cinco minutos) para poner al UEMC Baloncesto Valladolid con ventaja tras el primer asalto (26-25). Pero el encuentro cambió radicalmente de contexto en el segundo y no salió favorecido el Pucela. Los puntos, el ritmo y el acierto dieron paso a un tramo de juego mucho más trabado, impreciso y de alternativas. Si bien los locales sacaron ventaja de las faltas y metieron pronto a los andaluces en bonus, los de David Barrio perdieron muchos balones y no pudieron correr como acostumbran. Insolac Caja 87 aprovechó las concesiones y recuperó la iniciativa, obligando al preparador vallisoletano a pedir tiempo muerto (30-32). No reaccionó el cuadro local ni tras esa tregua ni la que vendría minutos después. Tampoco ayudaron algunas decisiones arbitrales, factor que desquició por momento a las ardillas (no fue la primera vez) y que aprovecharon los foráneos para abrir brecha (32-40). Esa renta se mantuvo hasta el descanso (36-44) con un UEMC Baloncesto Valladolid tremendamente impreciso (11 pérdidas y 2/9 en triples) y obligado a revertir el guion tras el descanso. Sin acierto y condenados por las pérdidas Y no dejó de intentarlo el UEMC Baloncesto Valladolid, pero las cosas sencillamente no salieron. Eso sí, los morados, aun en tardes de poco brillo, tienen carácter y saben agarrarse a los partidos. Sin hacer mucho ruido y ajustando atrás, el equipo vallisoletano se puso solo dos abajo (45-47) tras un contraataque culminado por Haney, inédito a la hora de anotar hasta entonces. Insolac Caja 87 reaccionó a tiempo con un 0-8 de parcial a base de percutir el aro, buscar posesiones interiores y hacerse fuerte en una zona huérfana por la baja de Fares Ochi (45-55). Otra vez a remar. Y la empresa se complicó todavía más con los andaluces gozando de máxima de +12 (47-59) en un ambiente cada vez más tenso. Los gritos de ‘fuera, fuera’ contra los árbitros fueron la banda sonora que acompañó durante todo un tercer cuarto. Malo del equipo local, pero desquiciante, indigno, en cuanto a lo arbitral y que terminó de descentrar a los morados en la recta final. Y con todo y con eso, la desventaja a falta del último asalto era de solo 9 (56-65) en un Pisuerga que comenzaba a jugar ‘su’ partido. Insolac Caja 87 mantuvo el tipo y las distancias con un buen inicio, sólido, solvente y muy, muy serio como durante todo el encuentro. Los de Adrià Alonso ahora contaban con el crono como aliado y acertaron en las posesiones clave, siempre que el UEMC Baloncesto Valladolid rozaba la machada. Pero a los de David Barrio siempre les faltó un paso más, ese punto de acierto que sí tuvo un especialmente inspirado cuadro sevillano. El inusual 12/25 (48%) de los visitantes bien lo atestigua contra un pobre 20% local que fue insuficiente para opositar a la victoria. Eso, y las 17 pérdidas concedidas. En ese compendio de números cayó el equipo castellano, que llegó a colocarse a solo cinco a falta de tres minutos (75-80), pero que terminó capitulando ante los triples andaluces… y una serie de decisiones arbitrales inverosímiles. Siempre que las ardillas estuvieron a rebufo, llegó un mazazo de tres de los foráneos hasta llegar al 82-91 definitivo que supone la segunda derrota de la temporada y primera en Pisuerga para el UEMC Baloncesto Valladolid. Un partido El UEMC Baloncesto Valladolid, sin apenas tiempo para recuperarse, volverá a jugar este miércoles a las 20.45 horas en la pista del líder, el Coto Córdoba, en el que será el segundo partido de un total de cinco en dos semanas. Ficha técnica: 82 – UEMC Baloncesto Valladolid: Pablo Marín (9), Isaac ‘Ice’ Haney (5), Pablo Martín (4), Iñaki Ordóñez (8), Samuel Taiwo (13) -quinteto inicial-. También jugaron: Jacob Hanna (10), Juan García-Abril (5), Juan Rodríguez Neri (-), Pau Isern (14), Íñigo Hansen (-) y Edu Arqués (14). 91 – Insolac Caja 87: Rafa Santos (11), Garvin Clarke (21), Milos Jankovic (7), Sergio Cecilia (21), Lamin Dibba (6) -quinteto inicial-. También jugaron: Walter Cabral (9), Matija Bilalovic (8), Nikola Rakocevic (5), Joaquín Cebolla (0), Nedim Dedovic (-) y Adrián
73-77: El UEMC Baloncesto Valladolid saca el mazo de Manel Comas y suma la sexta

Enésima vez que el UEMC Baloncesto Valladolid saca rédito de la táctica del conejo de Manel Comas. Tan grande fue el maestro que un toque de otra época aún sigue vigente, presente, y cuyo paso por Pisuerga inculcó a la perfección en suelo castellano. El preparador catalán sentó cátedra con aquello de ir aguantando los partidos, resistir y dar el golpe definitivo en el momento preciso, sin que el rival tenga tiempo de reacción. Pues eso mismo hizo el conjunto de David Barrio tras remontar 14 tantos de diferencia, imponerse al Reina Proteínas Clavijo (73-77) y llegar al primer parón de la temporada con un balance de 6-1. Espectacular. En un encuentro durísimo, competido y de máxima exigencia, los vallisoletanos no estuvieron brillantes pero sí solventes, no excesivamente acertados pero sí pacientes y competitivos. Era la receta necesaria para sacar adelante un “partido trampa” de largo, de parciales para unos y para otros, pero que iba a exigir mucha constancia para lograrlo. Todo eso, amén del talento y el carácter, lo pusieron los morados en Logroño para ganar de nuevo, y con la magnífica noticia de la vuelta de Pau Carreño tras su lesión. A pesar del madrugón y el viaje temprano a tierras logroñesas, el UEMC Baloncesto Valladolid comenzó el partido bien despierto, con intensidad y tensión para mandar desde el inicio. Especialmente en defensa para poder correr y con Marín, Martín y Haney inspirados para abrir brecha a las primeras de cambio. 2-9 fue el parcial en apenas tres minutos después de culminar varios contraataques consecutivos. El primer paso estaba dado, salir con el carácter que precisaba el encuentro ante un equipo con cambio de entrenador y espoleado por ese aliciente extra de motivación. Aitor Fantova, sustituto de Ricardo Úriz al frente del Reina Proteínas Clavijo, lo paró de inmediato y los suyos mejoraron notablemente, encontrando acierto en sus ataques. De hecho, el parcial fue de 7-0 para recuperar terreno (13-14), momento en el que debutó, por fin y esta temporada, Pau Carreño tras lesión. El alero catalán además sumó sus primeros puntos con un triple, pero el UEMC Baloncesto Valladolid no pudo mantener la ventaja y los locales finalizaron el primer cuarto con su primera ventaja en lo que iba de partido (19-18). Esta la iban a defender con uñas y dientes. De menos a más, Reina Proteínas Clavijo se fue desperezando con el paso de los minutos, subiendo el listón en defensa, dominando la pintura, el rebote y encontrando puntos. El ex morado Iñigo Royo, con buenos minutos y liderando en ataque, mantuvo el mando de los logroñeses ante un UEMC Baloncesto Valladolid totalmente KO en este tramo. Del 6-14, de hecho, el tanteo pasó al 29-18 que obligó de nuevo a David Barrio a pedir tiempo muerto. Un parcial acumulado de 23-4 y de 10-0, con los morados aún sin estrenarse en el segundo cuarto, y que debían cambiar radicalmente para volver al partido. Sam Taiwo acabó con la sequía (29-20) con un gancho bajo el aro y los pucelanos subieron unas cuantas marchas en defensa, recuperando las sensaciones del inicio. Y es que, cuando las ardillas se activan atrás y pueden correr, ofrecen su mejor versión, pero ésta duró muy poco. Los visitantes volvieron a engancharse con 34-28 y Aitor Fantova lo paró, pero los riojanos reaccionaron de manera fulgurante. El tercer triple de Iñigo Royo (11 tantos al descanso) disparó a los locales y estos se hicieron con una máxima de +14 (42-28). Peligro, mucho, que acabó rebajado a 9 al descanso (44-35). Las ardillas, a vestuarios con mucho, muchísimo que mejorar. La del mazo para volver a la senda Especialmente en dos facetas: el rebote y el acierto exterior. 21-17 era la diferencia bajo los aros, con ocho ofensivos del cuadro logroñés; y 40-20% en el triple entre, precisamente, el segundo peor equipo de la Conferencia y el mejor en ese aspecto. Guarismos que reflejaban bien los deberes pendientes de un UEMC Baloncesto Valladolid corto de rotación, especialmente en el juego interior debido a la ausencia de Fares Ochi. Pero los del Pisuerga se agarraron como acostumbran y volvieron rápidamente. Una buena salida del equipo de David Barrio, con un triple de Juan García-Abril, puso a tiro a los vallisoletanos de nuevo y tras muchos, muchos minutos a remolque (46-42). Aunque los vallisoletanos duraron poco en esos márgenes apretados. Los de Aitor Fantova se volvieron a escapar (54-44), pero los foráneos hicieron lo propio levantándose. Con 57-46 lo paró el técnico vallisoletano y los suyos firmaron un parcial de 0-6 que apretó la cuerda por enésima. Puff, apareció el conejo por Logroño. De hecho, el UEMC Baloncesto Valladoli dilapidó toda la renta del cuadro logroñés y llegó a los últimos diez minutos a rebufo de los locales. 59-56 y un cuarto para decidir el encuentro entre dos equipos que llegaban con dinámicas opuestas. Y la favorable, en este caso, para el cuadro del Pisuerga, por detrás en el marcador desde el primer cuarto. Mucho tiempo aguantando a remolque y a duras penas, pero con oportunidad de volver a hacer la del mazo, el conejo y Manel Comas. Una vez más. La igualdad se mantuvo a pesar del enésimo triple de Iñigo Royo, el cuarto con su firma, y al que dio réplica Ice Haney con dos tiros libres y otro zarpazo de tres. 67-67 y ocasión de tomar el mando después aguantar a duras penas, algo que lograron los castellanos tras un nuevo estirón de 0-4 con Haney y Hanna sacando el mazo a paseo (67-71). El UEMC Baloncesto Valladolid, por delante desde la recta final del primer cuarto, había hecho parte del trabajo recuperándose, pero quedaba siempre lo más difícil: mantenerse. Pero a mazazo limpio consumaron la de Manel Comas. Pablo Marín asumió galones, sacó rédito del bonus local y sumó desde la personal para mantener la ventaja. Pau Isern compartió cancha con el sevillano muchos minutos, pero al final se mantuvo solo como director y emergió tras un encuentro
89-67: El UEMC Baloncesto Valladolid sufre en la segunda parte y cae derrotado en Ponferrada

El UEMC Baloncesto Valladolid sufrió la primera derrota de la temporada en liga ante un Clínica Ponferrada SDP que ajustició a su rival desde el triple en una gran segunda parte de los locales. Un encuentro que estuvo igualado, con minutos para cada equipo en el primer tiempo, pero que se decidió tras el paso por vestuarios en un segundo periodo en el que los vallisoletanos no pudieron acertar desde el lanzamiento exterior y tuvieron su peor día en el triple. El inicio de partido fue para Clínica Ponferrada, que arrancó el encuentro con energía y encontrando puntos fáciles en la pintura para mandar en los primeros compases (8-2). El UEMC Baloncesto Valladolid fue cogiendo el ritmo del choque poco a poco, con la magnífica dirección de Pau Isern que se echó, una vez más, el equipo a su espalda. Los locales obtuvieron su mayor distancia pasados cinco minutos, cuando mandaban en el marcador por ocho puntos (14-6), pero los visitantes no dieron su brazo a torcer. En cuanto el equipo de David Barrio pudo empezar a correr, la diferencia se fue reduciendo hasta igualarse el partido en los últimos compases del primer cuarto. El primer triple del cuadro vallisoletano, obra de Isaac ‘Ice’ Haney, devolvió la igualdad e inició de nuevo el partido. Gracias a esa buena dinámica, el UEMC Baloncesto Valladolid se hizo fuerte en defensa nada más empezar el segundo periodo y obligó a Oriol Pozo a pedir un tiempo muerto tras apenas un par de minutos de juego, tras cinco puntos fulgurantes de los pucelanos al contraataque (23-28). El poderío físico de Jacob Hanna, que pudo atacar el aro y sacar faltas para tirar tiros libres, junto con un 2+1 de Iñaki Ordóñez, disparó la diferencia visitante a los ocho puntos (23-31). Clínica Ponferrada, sin embargo, se agarró al partido con uñas y dientes encontrando a Hayes en la pintura para ir sumando puntos y evitar que la renta vallisoletana superara la barrera de los diez puntos. Al contrario que en el primer cuarto, esta vez fueron los bercianos quienes fueron igualando el marcador según pasaban los minutos, tras varias pérdidas en ataque del UEMC Baloncesto Valladolid. David Barrio tuvo que pedir un tiempo muerto tras ver la diferencia reducirse a solo dos puntos (36-38), distancia que después se voltearía a favor de Clínica Ponferrada para ponerse tres puntos por delante. Fue en los últimos segundos cuando Hanna, nuevamente, anotó dos canastas consecutivas para que los vallisoletanos se llevaran el parcial y un único punto a su favor en el descanso (41-42). Ponferrada lo resuelve a base de triples Tras el paso por los vestuarios, Clínica Ponferrada volvió a afinar la mirilla y empezó a castigar a los pucelanos desde el triple. Hasta tres lanzamientos con éxito de tres puntos para volver a dominar el marcador. Además UEMC Baloncesto Valladolid fue castigado con varias faltas que llevaron a un bonus temprano a los locales, con cuatro minutos aún por disputarse (56-50). En este tercer cuarto, el UEMC Baloncesto Valladolid no pudo acertar en sus lanzamientos exteriores y Clínica Ponferrada fue tomando más distancia hasta tener que pedir otro tiempo muerto David Barrio (63-55). El acierto local seguía haciendo mucho daño a los pucelanos, que vieron como dos triples más de los bercianos llevaba la máxima distancia al electrónico (70-57) con la que se llegó a los últimos diez minutos. El aro se cerró completamente para el UEMC Baloncesto Valladolid en el último cuarto. Triples que no entraban, bandejas que se salían y tiros libres que se fallaron en los primeros compases de este periodo que dieron alas a Clínica Ponferrada, que subió su nivel defensivo al máximo para secar a los vallisoletanos. Mientras, los puntos locales seguían cayendo y la distancia se convertía en insalvable con cinco minutos restantes (79-58). En los últimos minutos, el partido perdió en intensidad al estar ya resuelto, con una ventaja alrededor de los veinte puntos de Clínica Ponferrada que supo manejar el último tramo para llevarse la victoria final (89-67). La primera derrota de la temporada en liga para el UEMC Baloncesto Valladolid que no tuvo su día y se vio superado en una mala segunda parte. Ficha técnica: 89 – Clínica Ponferrada SDP: David Orrit (16), Pau Treviño (6), Sergio Romero (9), Rubén Salas (9), Riley Hayes (10) -quinteto inicial-. También jugaron: Jamie Bergens (11), David Efambe (8), Rasmus Blak (0), Alejandro López (0), Josep Cera (10) y Ousman Sima (10). 67 – UEMC Baloncesto Valladolid: Pablo Marín (8), Isaac ‘Ice’ Haney (8), Pablo Martín (5), Iñaki Ordóñez (11), Samuel Taiwo (2) -quinteto inicial-. También jugaron: Juan García-Abril (2), Jacob Hanna (11), Pau Isern (14) y Edu Arqués (6). Parciales: 21-21, 20-21, 29-15 y 18-10 (89-67). Árbitros: Gallego Saldaña y Pérez Hernández. Incidencias: Partido correspondiente a la séptima jornada de la Segunda FEB, disputado en el Polideportivo Municipal Lydia Valentín de Ponferrada el domingo 16 de noviembre de 2025.
74-88: El UEMC Baloncesto Valladolid sigue firme y suma la quinta consecutiva

La quinta, en Gijón para mantener el paso firme. El UEMC Baloncesto Valladolid reanudó la competición después del parón obligado del pasado fin de semana y volvió a ganar en su visita al Círculo Gijón (74-88). Los de David Barrio dominaron de principio a fin y prácticamente en todo momento, ganando todos los cuartos y merced a una gran actuación coral en la que cinco jugadores morados estuvieron por encima de los 10 puntos, uno de ellos Edu Arqués en su debut con las ardillas. Tras la sexta jornada y cinco partidos disputados, por ello, los del Pisuerga mantienen la imbatibilidad una jornada más y a pesar de las bajas. Sin Fares Ochi ni Pau Carreño, todavía sin minutos después de su lesión y por precaución, iniciaron una serie de tres encuentros a domicilio consecutivos con una convincente victoria en Gijón. El buen nivel defensivo del UEMC Baloncesto Valladolid permitió mantener el mando durante gran parte del primer cuarto y solo la precipitación, las prisas en las primeras posesiones evitaron que la renta morada fuese superior. Dos triples de Jacob Hanna otorgaron el mando a los vallisoletanos y (0-3 y 8-10) no lo soltaron prácticamente hasta el segundo periodo. La aportación anotadora del ‘2’ americano y de Pau Isern saliendo desde el banquillo permitieron a las ardillas mandar, aunque con rentas mínimas, y anotarse el primer asalto (18-20). Al inicio del segundo debutó como nuevo jugador del UEMC Baloncesto Valladolid Edu Arqués, apenas 72 horas después de aterrizar en Pucela, y compartir parqué con un Iñaki Ordóñez que asumió galones (10 tantos en la primera parte). El ala-pívot navarro, haciendo de ‘cinco’ ante la ausencia de Fares Ochi y brillante desde el inicio de la temporada, anotó cinco puntos consecutivos con un triple y un ‘2+1’ que estiró a los visitantes (22-29). Era la primera ventaja relativamente cómodo que lograba el conjunto vallisoletano, que dio un paso adelante en defensa y pudo correr con soltura y verticalidad. Lo paró el local Nacho Galán y mejoraron de inmediato los asturianos, apretando de nuevo la contienda y volviendo al rebufo del Pucela (29-31). Pero ahí movió ficha David Barrio, colocó a sus dos bases en pista y el UEMC Baloncesto Valladolid cogió velocidad de crucero. Un inspiradísimo Edu Arqués (8 puntos al descanso con dos triples) lideró a las ardillas en su debut y estas pusieron tierra de por medio (29-40). La buena reacción local en la recta final, no obstante, acortó la distancia antes del descanso (36-43). La puntilla a una actuación coral, desde el triple La diferencia en el tiro exterior (1/8 los locales y 6/13 los visitantes) estaba siendo el principal factor diferencial y que ratificaba unos primeros 20 minutos francamente buenos del UEMC Baloncesto Valladolid. Los peros, el número de balones perdidos y la defensa de la pintura, con demasiadas concesiones para un Círculo Gijón que percutía hasta el aro con facilidad. Pero en ambos aspectos mejoró el equipo de David Barrio tras el descanso para terminar de dar la puntilla. Vaya si lo hizo. Lejos de enfriarse el Pucela en el tiempo de asueto, las ardillas reanudaron la marcha varias marchas por encima de los asturianos, con un parcial de 0-5, y dieron otro estirón en el tanteo. Los puntos de la dupla americana, Hanna y Haney, fulgurantes al contraataque y buscando el aro, permitieron al UEMC Baloncesto Valladolid dar otro paso hacia la victoria (41-54) El preparador local Nacho Galán frenó a los visitantes con un tiempo muerto y los del Pisuerga dejaron de poner tierra de por medio. Pero el buen nivel general de las ardillas no permitió a Círculo Gijón acercarse y mantuvo siempre un colchón cercano a los 10 puntos, el cual defendió a falta de diez minutos por disputarse (55-66). Pero los asturianos, que nunca le perdieron la cara al partido, iniciaron un nuevo conato de remontada. El enésimo. La buena salida del conjunto gijonés apretó el tanteo (60-68) y ahora fue David Barrio quien tuvo que pararlo para evitar males mayores. Dicho y hecho. Los triples de Marín y Haney apagaron el fuego y enfriar la inercia local, estirando una vez más al Pucela y cada vez con menos minutos en el crono (63-74). Y ahí capituló el cuadro gijonés. Iñaki Ordóñez, colosal una jornada más como prácticamente todas desde el inicio de la temporada, dio la puntilla con un triple y una penetración que encarriló del todo la victoria (65-79, 4 minutos y medio por jugarse). Cinco puntos consecutivos que mandaron a la lona a un Círculo Gijón aguerrido y que compitió hasta ahí. Sin sobresaltos y con la buena noticia de los minutos para el canterano Hansen en la recta final, los castellanos rubricaron con una seria victoria una actuación coral notable en tierras asturianas (74-88). Cinco de cinco, todavía invictos. El UEMC Baloncesto Valladolid volverá a jugar fuera de casa y afrontará el segundo de sus tres salidas consecutivas el próximo domingo 16 de noviembre en su visita al Clínica Ponferrada SDP (18.15 horas). Ficha técnica: 74 – Círculo Gijón Baloncesto: Joseph Luke Reilly (8), Guillem Arcos (14), Tavin Anthony Pierre Philippe (22), Michael Okafor (2), Javier Menéndez (10) -quinteto inicial-. También jugaron: Ramírez (1), Samuel Franco (2), Samu Barros (10), Jerónimo Bengui Luis (0), Rodríguez (-), Carballo (-) y Díaz (5).88 – UEMC Baloncesto Valladolid: Pablo Marín (4), Isaac ‘Ice’ Haney (15), Jacob Hanna (13), Iñaki Ordóñez (17), Samuel Taiwo (2) -quinteto inicial-. También jugaron: Juan García-Abril (1), Pablo Carreño (-), Pau Isern (24), Íñigo Hansen (0), Pablo Martín (2) y Edu Arqués (10). Parciales: 18-20, 18-23, 19-23 y 19-22 (74-88 final). Árbitros: Rijo Muñoz e Ibarra Mendoza. Incidencias: Partido correspondiente a la sexta jornada de la Segunda FEB, disputado en el Palacio de Deportes Presidente Adolfo Suárez de Gijón el domingo 9 de noviembre de 2025.
79-80: El UEMC Baloncesto Valladolid roza la gesta y cae en la última posesión ante Estudiantes

Hazaña inconclusa, o no, del UEMC Baloncesto Valladolid. Los morados no pudieron superar a todo un Movistar Estudiantes, equipo de superior categoría y gran candidato al ascenso a la ACB, pero dominaron durante más de 30 minutos y compitieron de igual a igual durante los 40 minutos y eso ya es una gesta en sí. El cuadro vallisoletano llegó con las opciones intactas a los últimos minutos y tuvo bola para ganar, pero Pau Isern, quien ya lo logró ante Ponferrada, erró y los colegiales se llevaron la eliminatoria (79-80). Un Movistar Estudiantes que, fuera de toda duda, tuvo que emplearse a fondo con todo y con todos. Y para muestra, la minutada que tuvieron que jugar sus hombres importantes. Ese es el mejor reflejo del nivel ofrecido por el UEMC Baloncesto Valladolid y todo lo que exigieron a los del Ramiro para lograr el pase a octavos de final de la Copa España. Esa ambición local quedó plasmada desde que se lanzó la bola al aire y hasta la posesión final. Sin tapujos y fieles a sí mismos, tal y como prometió David Barrio en la previa, los morados salieron con mucha hambre, intensidad y sobrados de garra ante todo un Movistar Estudiantes. Y fruto de ese ímpetu llegaron las primeras ventajas para los locales. Aunque los colegiales iniciaron la eliminatoria con acierto, el UEMC Baloncesto dominó buena parte del primer cuarto… y del partido. Desde el 6-5 hasta el 20-19 que cerró el primer acto, prácticamente todo el periodo fue de color morado. Los de David Barrio llegaron incluso a tener una renta de siete puntos (20-13), jugando con mucha fluidez y descanso, hasta obligar a Toni Ten a pedir el primer tiempo muerto de la eliminatoria. Tras la arenga mejoraron los colegiales y recortaron buena parte de la diferencia, pero la realidad es que los vallisoletanos despidieron los primeros diez minutos por delante (20-19) y con el sueño de los octavos intacto. Movistar Estudiantes, de menos a más, recuperó el mando momentáneamente al inicio del cuarto (20-21) y encadenó varios triples consecutivos, pero el UEMC Baloncesto Valladolid también presumió de pólvora y mostró sus credenciales ante uno de los transatlánticos de Primera FEB. Los triples de Haney, la calidad de Isern y los puntos de Iñaki Ordóñez (todos ellos terminaron la primera parte con 10 puntos) neutralizaron los zarpazos de tres de Filipovic y Salin y pusieron a los pucelanos de nuevo por delante (32-27). 15 minutos de juego y las opciones de los vallisoletanos, aún intactas. El técnico visitante tuvo que pararlo de nuevo y cortar la escapada morada, y encontró en un arbitraje favorable al ‘grande’ a un aliado inesperado para frenar la inercia local. El concierto arbitral cargó de faltas al UEMC Baloncesto Valladolid, con técnica incluida contra David Barrio, pero ni con esas se descompusieron las ardillas. El cuadro del Pisuerga volvió a graduarse y demostrar, como en las últimas semanas, que sabe jugar los momentos calientes, que tiene carácter, sabe levantarse y que gestiona bien las adversidades. Poniendo todo eso en juego, las ardillas resistieron el escarnio colegial, de los de negro y los de azul, y alcanzó el descanso todavía por delante de Movistar Estudiantes (45-44). El UEMC Baloncesto Valladolid roza una gesta histórica Tras 20 minutos brillantes y plantando cara no solo ante un equipo de superior categoría, sino a unos de los principales candidatos al ascenso a la Liga ACB, el UEMC Baloncesto Valladolid estaba igualando a los madrileños en todos los registros, salvo en las pérdidas. Fue el único debe local en una primera parte sobresaliente, y prueba del nivel competitivo que ostenta actualmente el conjunto de las ardillas. Faltaba refrendarlo con más minutos de igual a igual, pero la primera meta ya estaba cumplida de sobra: dar la talla ante Movistar Estudiantes y pelear por la victoria. Pero las ardillas querían más. Incluso el listón arbitral cambió tras el tiempo de asueto, con varias faltas señaladas contra los estudiantiles que los metieron en bonus (45-47 con 8 minutos de cuarto restantes). Las idas y venidas a la línea de personal permitieron a los vallisoletanos sumar de tiro libre en tiro libre y superar así la defensa de los madrileños, que claramente dieron un paso adelante en el tercer cuarto. Los de Toni Ten subieron líneas, el nivel físico y de contactos y lograron sacar la cuarta personal de Fares Ochi, dejando el juego interior bajo mínimos para lo que restaba de eliminatoria. Esa mejoría atrás atascó a un UEMC Baloncesto Valladolid que dejó de ver el aro con tanta facilidad y encadenó varios minutos sin anotar. Movistar Estudiantes creció desde la defensa y volteó el resultado (53-56). Ese fue el punto de inflexión que buscaban los visitantes y que terminaron encontrando, impulsados por un contundente parcial de 3-14 que les permitió llegar por delante al último cuarto (57-63). Y ni con esas capituló el Pucela. Los de David Barrio lo dieron todo, pero con las piernas cansadas sufrían para parar todos los ataques visitantes y estos, con tiros más liberados, no perdonaron desde el perímetro. Triple a triple, los de Toni Ten se mantuvieron ese valiosísimo botín de siete puntos y llegar a los últimos cinco minutos con un colchón importante. Parecía que lo tenían ya en la mano, pero a los locales les quedaba mucho que decir. Posesión a posesión, los pucelanos se levantaron con un parcial de 6-0 y llegaron a los minutos finales por delante. Impresionante. Con 75-74, un triple de Patricio Garino, un tipo con experiencia en la NBA, Euroliga y ACB, se pusieron por delante los visitantes (75-77), pero las ardillas encararon los últimos minutos con ventaja y posesión. Con 79-77 el UEMC Baloncesto Valladolid tuvo bola, erró y Sam Taiwo cazó el rebote, pero le pitaron pasos. 25 segundos en el crono y bola para Movistar Estudiantes cuando podía haber sido local. Y ahí emergió otro superclase como Sasu Salin, quien apareció liberado para clavarla de tres. 79-80 y última
95-70: La tercera victoria para mantener la imbatibilidad

Tercera jornada de liga, tercera victoria para el UEMC Baloncesto Valladolid. El cuadro de David Barrio se impuso con holgura a un combativo y acertado Castillo de Gorraiz Valle de Egüés que peleó hasta el descanso, pero que cedió en el tercer periodo tras un gran parcial de los morados. Los locales firmaron un encuentro muy completo, serio atrás, con seriedad y fluidez adelante, y dominado de principio a fin. Las ardillas recuperaron tras lesión a Pau Isern y Sam Taiwo y su vuelta fue clave para recuperar frescura en la rotación y sumar el tercer triunfo liguero y quinto oficial consecutivo (95-70). El UEMC Baloncesto Valladolid, así, cumplió a la perfección con el plan. El primer paso radicaba en firmar un buen inicio y evitar cualquier atisbo de duda en un partido trampa y ante un rival incómodo. Mandar desde el principio y no dar opción era capital, y las ardillas se pusieron a ello sacando rédito de sus primeras posesiones. Muy efectivos en ataque y certeros desde la larga distancia, los locales fueron abriendo brecha paulatinamente y alcanzaron rápidamente la barrera de los 10 puntos con el segundo triple en la cuenta particular de ‘Ice’ Haney (16-5). Lo paró con tiempo muerto el técnico José Javier Unzué, pero los de David Barrio olieron la sangre y siguieron con la escapada a base de triples. La entrada de la segunda unidad morada no solo no frenó la inercia, sino que hizo todavía más grande el colchón y rozaron la cota del +20 con un brillante Hanna (26-7 y 11 puntos del norteamericano en apenas 5 minutos), aunque cerraron el primer acto con 13 de ventaja. Los triples visitantes, con 4 anotados (de 8 intentos) y aprovechando la ligera complacencia local, permitieron a Castillo de Gorraiz Valle de Egüés recuperar terreno (31-18). El conjunto navarro continuó volcando sus ataques al triple, con buen criterio y acierto, y mantuvo el margen ante un UEMC Baloncesto Valladolid que quiso volver a dar otro estirón. Pero los vallisoletanos volvieron a romper el partido. Haciendo daño al contraataque y mucho más fluidos en ataque, con paciencia y moviendo la bola de maravilla, las ardillas volvieron a colocar la máxima de +19 en un visto y no visto (42-23). Pero se repitió el guion del primer acto. Verse tan arriba hizo que el UEMC Baloncesto Valladolid se relajase ligeramente y permitió que los foráneos se acercasen poco a poco. Un nuevo tiempo muerto de José Javier Unzué cortó de raíz la dinámica favorable a los locales y estos, atascados momentáneamente, cedieron parte de la ventaja. Un parcial de 2-9 acercó a Castillo de Gorraiz Valle de Egüés de nuevo (44-32) y ahora fue David Barrio quien lo paró. La réplica fue positiva para las ardillas y el enésimo estirón aumentó la ventaja al descanso (52-36). Estirón definitivo en el tercer cuarto La vuelta de Isern y Taiwo aportó mucha frescura a la rotación del UEMC Baloncesto Valladolid y alivió la carga de minutos, mejorando la versión de un cuadro, el pucelanos, que podía haber resuelto de no ser por el acierto exterior del conjunto navarro (7 de 15 en la primera parte). Pero los de David Barrio reanudaron la marcha con el cuchillo entre los dientes, dispuestos a dar el enésimo y definitivo tirón. Por momentos el encuentro se convirtió en un concurso de triples en el cual el más acertado iba a marcar las diferencias, al menos en este tramo del duelo. Y fueron los del Pisuerga quienes respondieron con puntería y contundencia. Los triples de Iñaki Ordóñez, sobresaliente de nuevo en todas las facetas del juego, y Pablo Marín, más liberado sin tener que jugar una minutada larga, dispararon a un UEMC Baloncesto Valladolid que, por fin, terminó de romper (66-43). Castillo de Gorraiz Valle de Egüés ya no pudo levantarse más. Aunque los navarros son hincaron la rodilla tan pronto y siguieron compitiendo, ya no pudieron ponerse a tiro ni optar a la victoria. Así las cosas, el cuadro vallisoletano encaró los últimos diez minutos con 26 de ventaja (78-52) y vivió de las rentas en el cuarto periodo. Repartiendo minutos, liberando piernas aprovechando la mayor rotación que ofrecía la vuelta de los lesionados, el último cuarto no tuvo mucha historia ni sobresaltos. Los de David Barrio mantuvieron siempre a raya al equipo navarro y rubricaron con holgura el tercer triunfo de la temporada por 95-70. La victoria es, además, la quinta oficial consecutiva de los morados si sumamos los de Copa España. El UEMC Baloncesto Valladolid, sin mucho tiempo para preparar la próxima cita, recibirá este martes a las 20.00 horas al Movistar Estudiantes en la eliminatoria a partido único de los dieciseisavos de final de la competición copera. Ficha técnica: 95 – UEMC Baloncesto Valladolid: Pablo Marín (6), Isaac ‘Ice’ Haney (16), Pablo Martín (0), Iñaki Ordóñez (11), Mohamed Fares Ochi (6) -quinteto inicial-. También jugaron: Samuel Taiwo (17), Jacob Hanna (13), Juan García-Abril (6), Juan Rodríguez Neri (0), Pau Isern (9), Pablo Martín (11) y Lucas Barnes (0). 70 – Castillo de Gorraiz Valle de Egüés: Alejandro Rubiera (4), Pablo Yarnoz (5), Jaxon Knotek (14), James Potier (7), Jean-Baptiste Djery (5) -quinteto inicial-. También jugaron: Alexander Calvo (8), Pau Elso (0), Javier Lacunza (13), Cedomir Zizic (6), Nahuel del Val (8) y Pablo Fernández (-). Parciales: 31-18, 21-18, 26-16 y 17-18 (95-70 final). Árbitros: Alejo Sánchez, Andrea y Cotta Ávila, Daniel. Incidencias: Partido correspondiente a la tercera jornada de la Segunda FEB, disputado en el Polideportivo Pisuerga el sábado 18 de octubre de 2025 ante alrededor 2500 espectadores.
80-98: Tercer triunfo consecutivo del UEMC CBC para cerrar la pretemporada

Súper Agropal Palencia en un test de preparación, Clínica Ponferrada SDP y Círculo Gijón en Copa España: tres triunfos consecutivos del UEMC CBC Valladolid para cerrar la pretemporada. De menos a más, el cuadro de David Barrio concluyó la puesta a punto con una nueva y convincente victoria copera en la pista de un recién ascendido (80-98), y pone fin a cuatro semanas de trabajo intensas marcadas por las bajas, pero también por la rápida asimilación del estilo que pretende inculcar el técnico vallisoletano. Y no es otro que basar la idiosincrasia del equipo en un nivel defensivo muy alto, solidez para asegurar el rebote y poder correr en transición para sumar puntos. Esa consigna la volvió a plasmar a la perfección el Pucela y en ella participaron, por fin y después de superar sendas lesiones, Pablo Marín y Pau Carreño, quien cayó lesionado de nuevo después de recibir un golpetazo en el hombro y acabó con el brazo derecho en cabestrillo. Una más a la infausta lista. El base y el alero debutaron en el triunfo de los morados, el cual bien puede valer el pase a los dieciseisavos de final de la Copa España, aunque con la nota negativa de un nuevo problema físico para el alero catalán. En el puesto de base y ‘obligado’ por las circunstancias, David Barrio apostó por el sevillano de inicio, ya recuperado y sustituyendo como titular precisamente a Pau Isern, quien cayó a la enfermería este viernes. Uno que vuelve por otro que inicia su recuperación, infausta suerte en el puesto de ‘1’. Con el andaluz al mando y en su debut, el UEMC CBCV firmó un gran inicio con energía atrás y acierto en ataque, especialmente desde el perímetro, y un parcial de 5-11 para abrir el duelo copero. Con rotaciones cortas para no cargar a los suyos, Barrio optó por Hanna como segundo base cuando Pablo Marín descansaba. El técnico morado movió el banquillo continuamente y el equipo voló sobre el parqué hasta un importante +13 tras apenas cuatro minutos de juego (5-18). El entrenador local Nacho Galán trató de pararlo con tiempo muerto y en ese tramo también debutó Pau Carreño, inédito hasta ahora y ya recuperado, pero los vallisoletanos concluyeron el primer acto 15 arriba (10-25). En los primeros diez minutos las ardillas volvieron a demostrar su progreso y un sello de identidad bien marcado a pesar de llevar solo cuatro semanas de trabajo y con múltiples ausencias: defensa, solidez en el rebote y velocidad para correr en transición. En eso se basó el primer asalto en Gijón y así cimentaron una ventaja que creció aún más en el segundo. Los del Pisuerga cerraron su aro por completo durante cuatro minutos y abrieron aún más brecha con la consigna bien clara (10-33). Pero Círculo Gijón paró el parcial e inició la reacción para recortar parte de la renta. A pesar de la ventaja, los castellanos siguieron defendiendo con un nivel de contactos y físico altísimo, factor que igualaron los asturianos y que sirvió para reducir la distancia. Juan Rodríguez Neri y ‘Ice’ Haney también colaboraron con buenos minutos en el puesto de ‘1’ para suplir la baja de Pau Isern y las ardillas alcanzaron el descanso con una renta de 13 (30-43). La lesión de Pau Carreño, única nota negativa de un nuevo triunfo morado Con el único pero en las pérdidas (12 en la primera parte), el UEMC CBC Valladolid reanudó la marcha tal y como comenzó el partido: con más intensidad que el rival, muy concentrado y acertado desde la línea de tres. El buen trabajo atrás permitió a los visitantes correr y recuperar el colchón de +20 de la primera parte (38-58). Y mejoraron prestaciones con respecto a la primera mitad, controlando mejor el balón y mostrando más fluidez en ataque. Tras unos minutos de parones por las lesiones del local David Ramírez y el visitante Pau Carreño, que recibió un golpetazo en el hombro derecho y no pudo volver a la pista, Círculo Gijón y UEMC CBCV firmaron un intercambio de golpes estéril que concluyó con los morados llegando al último asalto con una buena renta en su bolsillo (54-72). La mala noticia, sin embargo, volvió a llegar en forma lesión con la sufrida por el alero catalán, que regresó a Valladolid con el brazo en cabestrillo. Círculo Gijón se agarró al partido y trató de remontar con un parcial de 4-0 y mucha intensidad, pero rápidamente apagó el conato el cuadro del Pisuerga y amplió su ventaja con 23 tantos de renta (60-83). Aportando en todas las facetas del juego, Iñaki Ordóñez volvió a cuajar una actuación sobresaliente y puso los puntos en ese tramo que sirvió para encarar los últimos cinco minutos de juego con relativa tranquilidad. Una vez apagada la reacción, el cuadro asturiano no volvió a levantarse y el conjunto de David Barrio no dio tampoco ninguna concesión para ello. Manteniendo bien alto el listón físico y repartiendo minutos, también con un buena ración para los canteranos Íñigo Hansen y Lucas Barnes, el UEMC CBC amarró la victoria sin más sobresaltos en el tramo final y puso fin a la pretemporada con el tercer triunfo consecutivo. Victoria en Gijón por 80-98 y a la espera de poder confirmar el pase a dieciseisavos de final de la Copa España con un balance de 2-1. Y ahora sí, se acabaron las pruebas. El próximo sábado 4 de octubre a las 19.00 horas y en el Polideportivo Pisuerga, el UEMC CBC Valladolid iniciará la liga con la visita del CB Toledo al pabellón vallisoletano y dará comienzo la Segunda FEB 2025/2026. Ficha técnica: 80 – Círculo Gijón Baloncesto: Joseph Luke Reilly (20), Guillem Arcos (6), Tavin Anthony Pierre Philippe (17), Michael Okafor (0), Javier Menéndez (7) -quinteto inicial-. También jugaron: Samuel Antón (8), Alberto Díaz (5), Samuel Franco (7), Sharif Idris Igene (3), Jerónimo Bengui Luis (4), Luis Manuel de la Fuente (0) y David Ramírez (3). 98 – UEMC Club
84-82: El UEMC CBCV gana en su vuelta a casa

Feliz y exigida vuelta a casa para el UEMC CBC Valladolid. Tras un verano largo, el cuadro morado, con David Barrio al frente en su estreno en Pisuerga, se impuso al Clínica Ponferrada SDP en la segunda jornada de la Copa España y lo hizo tras un encuentro duro, competido y decidido por un brillante Pau Isern en la última jugada. El base catalán culminó una nueva actuación sobresaliente con una canasta sobre la bocina que le dio el triunfo a los vallisoletanos (84-82) y que ratifica la evolución del equipo a dos semanas de comenzar la liga. Casualidades del destino, el estreno de David Barrio en el banquillo de Pisuerga, de su ciudad y de su UEMC CBCV, llegó ante un equipo que conoce a la perfección tras dirigirlo cuatro temporadas: un Clínica Ponferrada SDP que venció en la primera jornada al Círculo Gijón y que llegaban a la cita también con bajas. Y para más inri, a los cinco minutos sumaron una más, esta puede que de gravedad. Fue la única nota funesta del derbi en Pisuerga. Cuando apenas habían transcurrido unas pocas posesiones, el visitante Marc Peñarroya cayó lesionado de la lesionado de la rodilla y tuvo que retirarse del partido. Tras la ovación de Pisuerga como muestra de respeto y mejores deseos para que no sea importante, ‘Ice’ Haney reanudó la acción con su primer triple y los locales afianzaron su ventaja (9-4). Un incisivo Pablo Martín, que también dio el susto en los compases finales con una dolencia en el tobillo, anotó varias canastas consecutivas penetrando desde fuera y encontrando el aro, mantuvo por delante a un UEMC CBCV sólido atrás y que llevó la batuta durante casi todo el primer cuarto. Siempre con ventaja, aunque mínima, los vallisoletanos amagaron con estirarse después de meter al Clínica Ponferrada SDP en bonus, pero el ritmo de juego cayó y un estirón de los bercianos dio la vuelta al marcador al término del primer periodo (19-21). Con las tornas igualadas, vallisoletanos y ponferradinos iniciaron unos minutos de alternativas en el marcador en un tira y afloja estéril para ambos. En este tramo David Barrio apostó por un quinteto ‘pequeño’, con Iñaki Ordóñez de pívot y Juanga al ‘cuatro’, continuando con probaturas propias de la pretemporada. Como también lo fueron las imprecisiones de los dos equipos por la carga física acumulada. Incapaz de poder correr y jugar con ritmo, el UEMC CBCV no pudo despegarse de un Clínica Ponferrada SDP muy serio, sólido y ordenado a ambos lados de la cancha. Dos triples consecutivos de los morados, uno de Fares Ochi y otro de Iñaki Ordóñez, interiores castigando desde lejos, abrieron brecha y distanciaron al Pucela (34-28), pero el cuadro blanquiazul aguantó el tirón y volvió a poner la igualada (40-40). Pero de nuevo el interior vasco y Pablo Martín, ambos con dobles dígitos de anotación al descanso, destacaron para dejar a los vallisoletanos con ventaja al descanso (46-40). Otra buena prueba de madurez Reanudando la marcha como lo dejó, el canterano Pablo Martín abrió la segunda parte con un triple desde la esquina (49-40). Brillante con y sin balón y también en labores alejadas de los focos, el ‘12’ estaba cuajando una gran actuación, aunque en el tercer cuarto el Pucela se paró. De nuevo sin ritmo y pesado de piernas, el cuadro del Pisuerga sufrió ante el buen nivel defensivo de un Clínica Ponferrada SDP que volvió a remontar y evitar la escapada (55-55). Aprovechando el bonus local durante muchos minutos, los bercianos fueron sumando desde la línea de personal para ponerse de nuevo a tiro y mantener el tira y afloja hasta la conclusión del tercer periodo (66-63). Las ardillas, con menos fluidez que en los últimos tests de pretemporada, aguantaron la ventaja y sumaron más minutos de competición y empaque de cara a la liga. El UEMC CBCV, así, encaró los últimos diez minutos con un colchón de solo tres puntos, pero con el hándicap a los 50 segundos de la expulsión de Fares Ochi con cinco personales. Varias de ellas y muchas en general inexplicables del todo, lo que incitó a Pisuerga a protestar y meterse en el partido. No era para menos, tres faltas cuando apenas se había cumplido un minuto de cuarto, sin referencia interior y al borde del bonus… otra vez. Ese contexto lo aprovechó a la perfección el cuadro leonés para golpear con un parcial de 0-6 (66-69) y obligar a David Barrio a pedir tiempo muerto. Los locales se activaron de inmediato, cerraron el aro y una brillante acción de Iñaki Ordóñez, que se fue hasta los 17 puntos, puso a las ardillas otra vez por delante (70-69). Fue ahora Oriol Pozo quien paró el choque y llamó a filas a los suyos. Desde entonces se sucedieron las alternancias y ningún equipo fue capaz de abrir brecha, llegando a la última jugada con todo por decidir. Entonces apareció Pau Isern, brillante durante todo el encuentro y resolutivo. Los morados, así, llegaron a los últimos 13 segundos con tres tantos de ventaja (82-79) y bola para el Clínica Ponferrada SDP. A pesar de la buena defensa local, el foráneo Sergio Romero anotó de tres a la salida de un bloqueo y puso el empate a 82 con solo 3 segundos restantes en el crono. Asumió galones el base catalán, amagó con ir directo hacia el aro, pero decidió con una suspensión desde 5 metros y a pesar de la oposición de su par. Chof. Triunfo copero para el UEMC CBCV y nuevo paso adelante en su puesta a punto, con la única nota negativa en la lesión del visitante Marc Peñarroya y el susto del tobillo de Pablo Martín (quien terminó con 15 tantos), el cual, en principio, no reviste gravedad. El UEMC CBC Valladolid de David Barrio pondrá el punto final a la pretemporada este sábado 27 a las 20.00 horas en la cancha del Círculo Gijón. Ficha técnica: 84 – UEMC Club Baloncesto Ciudad de Valladolid: