76-70: Fiesta triunfal
La afición blanquivioleta respondió durante toda la semana y ya este sábado en el Polideportivo Pisuerga, el cual abarrotó, empujó a los suyos hacia un excelente triunfo frente al Zunder Palencia. Así, el UEMC Real Valladolid Baloncesto supo aguantar el tipo ante un buen rival, apretó los dientes en la recta final y puso el broche de oro a una fiesta que terminó con victoria (76-70). Con las defensas imponiéndose a los ataques, la emoción y la intensidad se vivieron desde el inicio. Los visitantes trataron de abrir brecha y llegaron a ponerse 7 arriba (5-12), pero un el segundo triple de Mike Torres y otra canasta de Greg Gantt volvieron a apretar el electrónico (10-12). La igualdad del primer cuarto hizo que el tiempo pasara volando, aunque en él se pudieron ver los primeros minutos de Lucas N’Guessan, que no acertó con dos tiros libres a los pocos segundos se entrar en cancha. Palencia sí anotó una canasta más, tras unos posibles pasos protestados por los blanquivioleta, que le permitieron iniciar el segundo acto 10-14. Eso sí, Sergio de la Fuente tardó 29 segundos en volver a colocar al Pucela Basket a tan solo dos puntos. Apretaron los de Paco García en defensa, sobre todo con un férreo y taponador N’Guessan, pero les faltó rematar en ataque. Tuvo que aparecer Gantt con su primer triple y Pantzar con dos tiros libres para poner el 17-16 a falta de algo más de 6 minutos para el descanso. Los ataques se impusieron durante unos instantes y, en ese intercambio de golpes y con el regreso de Kevin Allen, Sergio de la Fuente sacó la capitanía para hacer vibrar a Pisuerga con un triplazo (20-18) que obligó Palencia a solicitar tiempo muerto. Surtió el efecto deseado en los palentinos, que cogieron aire con el 20-23. Pero solo unos segundos, ya que Romanic Belemene sumó de 3 justo después. Los golpes siguieron por parte de ambos y la fortaleza de Allen colocó al UEMC RVB por delante (30-28) a falta de dos minutos para llegar al descanso. Al Pucela le costó atar a Devin Schmidt, quien volvió a poner tierra de por medio a favor de los visitantes con el 30-35. Aunque la última palabra la tuvo Mike Torres desde el tiro libre para encestar los dos y colocar el 32-35. Más intensidad El paso por vestuarios no hizo que la intensidad bajara, aunque Zunder Palencia salió con una marcha más para irse de 9 (34-43). Kabasele tiró de poderío en la zona para colgarse del aro dos veces en menos de un minuto, poner un tapón y volver a enganchar a una afición entregada desde antes del comienzo. Empujado por el aliento de los miles de blanquivioleta en las gradas, el Pucela fue remando hasta el 42-45. Con cuatro minutos por delante, los visitantes dieron un paso adelante para volver a abrir la brecha hasta el 46-54 al final del tercer cuarto gracias a un triple del intratable Schmidt, que acabó con 26 puntos, y otro de Barrientos. Pero este Real Valladolid Baloncesto nunca se rinde y lo demostró en el inicio del acto definitivo. A la férrea defensa le acompañó -aunque un poco tarde- un efectivo ataque para recortar la distancia a tres puntos (55-58). De nuevo, Palencia se vio obligado a pedir tiempo muerto para tratar de cortar el ritmo local. Lo consiguió en un principio, pero la maquinaria blanquivioleta siguió carburando para ponerse por delante (62-61) a falta de 4:23. El intercambio de golpes no cesó y a 3:47 para la conclusión el marcador reflejó un 62-66 por el que Paco García paró el encuentro para reordenar a los suyos. Última palabra blanquivioleta Ambos conjuntos afrontaron la recta final en bonus y cualquier detalle podía desnivelar definitivamente la balanza. Un gran triple de Jordy Kuiper y 5 puntos de Pantzar hicieron temblar los cimientos de un Pisuerga abarrotado. Porque sí, porque el Pucela nunca se rinde y menos todavía con miles de gargantas animando desde la grada. Así, a 2:06 para el final volvió a ponerse por delante (70-68). El exblanquivioleta Alec Wintering acertó desde la línea de tiro libre para devolver la igualdad (70-70) y entrar así en el minuto definitivo. Con un Pisuerga volcado con los suyos, Kovacevic sacó su muñeca para anotar otro buen triple (73-70), que unido a una nueva gran defensa permitió a Mike Torres ampliar la ventaja (75-70) con dos tiros libres. Todavía quedaban 24 segundos por delante, pero solo Kovacevic, con otro tiro libre y su punto 15 -máximo anotador local-, logró encestar para poner el broche de oro a la gran actuación grupal y cerrar el derbi con el 76-70 en el electrónico. Pisuerga se dejó la garganta y ayudó a los suyos a cosechar una sabrosa decimotercera victoria que dará todavía más aliento a los de Paco García. Ficha técnica: (76) UEMC Real Valladolid Baloncesto: Mike Torres (10), Jaan Puidet (2), Romaric Belemene (3), Jordy Kuiper (6), Herve Kabasele (6) -quinteto inicial-. También jugaron: Kevin Allen (8), Greg Gantt (8), Lucas N’Guessan (0), Melwin Pantzar (12), Sergio de la Fuente (6), Álex Mazaira (0) y Maj Kovacevic (15). (70) Zunder Palencia: Alec Wintering (7), Chumi Ortega (6), Devin Schmidt (26), Tanner McGrew (10), Jonathan Kasibabu (4) -quinteto inicial-. También jugaron: Rozitis (4), Germán Martínez (4), Rodríguez Barrientos (5), Mathieu Kamba (0), Kostantin Kostadinov (4) y Arsone Mendy (-). Parciales: 10-14, 22-21 (32-35 al descanso), 14-19 (46-54) y 30-16 (76-70 final). Árbitros: Rial Barreiro, García Crespo y Rodríguez Fernández. Incidencias: Partido correspondiente a la decimoquinta jornada de la Liga LEB Oro, disputado en el Polideportivo Pisuerga el sábado 28 de enero de 2023 ante cerca de 6700 espectadores.
61-68: Reacción a tiempo para la undécima
Con sufrimiento, hasta los minutos finales, consiguió el UEMC Real Valladolid Baloncesto la undécima victoria de la temporada. Los de Paco García firmaron un partido muy serio y un gran tercer periodo (7-19), pero una gran reacción local en el último asalto permitió al Bueno Arenas Albacete Basket remontar 19 puntos de diferencia y luchar por el partido en las posesiones decisivas. Los blanquivioleta ajustaron a tiempo y dieron la puntilla para sumar un triunfo trascendental para seguir en la zona alta de la tabla. Ya con el hándicap de la ausencia de Kevin Allen por lesión, quien ni siquiera completó la rueda de calentamiento, al UEMC RVB le costó unos minutos coger el tono del partido, pero desde el primer periodo mostró una buena versión. Los locales abrieron la contienda con un 9-0 que encendía las alarmas en el banquillo blanquivioleta, pero, con paciencia y trabajo atrás, no tardaron en apagar el fuego. Sin cambios en el quinteto, los visitantes comenzaron a defender y dieron la vuelta al marcador. Tres minutos necesitaron para anotar los primeros puntos, pero, con otros tres secando por completo a los manchegos, los vallisoletanos se hacían con su primera ventaja (9-10). Nuevo inicio tras una fría puesta en escena, aunque tras la reacción ningún equipo fue capaz de estirarse en el primer periodo (15-15). Al UEMC Real Valladolid Baloncesto se lo impidió la falta de acierto (1/9 en triples). Precisamente con tres puntos de Belemene abrieron los castellanos el segundo periodo. Y se hizo la luz para acabar con el desacierto. Otra canasta desde la media distancia de Kuiper obligó a David Varela a pedir tiempo muerto (20-24) ante un UEMC RVB cada vez más cómodo, certero y rápido en el Parque de Albacete. Los de Paco García comenzaron a encadenar defensas y llegaron a atesorar una renta de seis puntos (22-28), aunque al descanso fue de cinco. Tras un tiempo muerto local reaccionaron los manchegos, pero un nuevo estirón visitante permitió abrir más brecha en la recta final de la primera mitad. Repuesto tras un mal inicio, el UEMC RVB, sin alardes ni mucho acierto, estaba cumpliendo con su plan de partido (30-35). Reacción a tiempo ante la remontada local Con el único pero del lanzamiento exterior (2/13), el UEMC Real Valladolid Baloncesto estaba estaba firmando una buena actuación, sujetando la velocidad de un Bueno Arenas Albacete Basket fiel a su estilo. Con más rebotes y menos pérdidas que el rival, axioma por antonomasia de Paco García, el cuadro del Pisuerga mandaba tras una primera parte en la que habían anotado todos los jugadores visitantes. Tras la reanudación, efímera vuelta, el juego se detuvo de nuevo por la lesión de Carlos García León, uno de los árbitros del encuentro. Por si fuera poco, el marcador de la cancha albaceteña dejó de funcionar y ambos conjuntos firmaron una tregua obligada de casi quince minutos (35-39). Pero el parón (ahora solo con dos árbitros en pista), lejos de enfriar a los pucelanos, sirvió para terminar de encender la mecha. Sobre todo la de Maj Kovacevic. Con dos triples del alero esloveno, los de Paco García asestaron un parcial de 0-8 que disparaba la ventaja hasta los 12 puntos (35-47). Dos balazos que, a su vez, hicieron de catalizador para un UEMC Real Valladolid Baloncesto que se acercaba a la velocidad de crucero. Y le quedaban más balas al de Novo Mesto. Desatado, el ‘20’ blanquivioleta golpeó por tercera vez casi consecutiva y lideró un tercer periodo accidentado, pero demoledor para los de Valladolid. 7-19 fue el balance del asalto, pero de 2-15 tras el parón en mitad del cuarto. Con 37-54 en el marcador y la inercia que impulsaba al UEMC Real Valladolid Baloncesto, el partido parecía encarrilado, bien encarrilado, pero nada más lejos de la realidad. Los locales se levantaron, nunca se rindieron y dilapidaron toda la renta visitante. Los de David Varela no solo no se fueron a la lona tras el tercer periodo, sino que, en el cuarto, encontraron su mejor versión para llegar a colocarse a tres puntos a falta de dos minutos (59-62), amenazando con obrar una remontada colosal. Pero no llegó a consumarse el cambio de guion. Reaccionó a tiempo el UEMC Real Valladolid Baloncesto y supo frenar el conato, deteniendo las acometidas críticas de los verdinegros, para terminar de dar la puntilla al encuentro. Con más sufrimiento de lo debito en el último asalto, los de Paco García certificaron la victoria (61-68), la undécima de la temporada, y continúan en la parte alta de la tabla tras asaltar el Parque. Ficha técnica: (61) Bueno Arenas Albacete Basket: Blat (4), Knudsen (15), Ruiz de Carranza (0), Raitanen (7), Aurrecoechea (15), -quinteto inicial-. También jugaron: Dimakopoulos (0), Corredor (-), Moreno (9), Santana (11) y Jacobs (0). (68) UEMC Real Valladolid Baloncesto: Mike Torres (4), Jaan Puidet (2), Maj Kovacevic (16), Sergio de la Fuente (4), Herve Kabasele (12) -quinteto inicial-. También jugaron: Kevin Allen (), Greg Gantt (2), Melwin Pantzar (16), Jordy Kuiper (5), Álex Mazaira (4) y Romaric Belemene (3). Parciales: 15-15, 15-20 (30-35 al descanso), 7-19 (37-54) y 24-14 (61-68 final). Árbitros: García León, Martínez Prada y Fanés Marginet. Incidencias: Partido correspondiente a la decimosexta jornada de la Liga LEB Oro, disputado en el Pabellón del Parque el sábado 14 de enero de 2023.
90-86: Oda al baloncesto
Oda, auténtica oda al baloncesto el partido entre el UEMC Real Valladolid Baloncesto y el Cáceres. El cuadro de Paco García se llevó un partidazo en la prórroga que tenía prácticamente perdido a falta de nueve segundos (69-73), pero un ‘3+1’ de Puidet lo llevó a la prórroga donde terminó llegando el triunfo. Los blanquivioleta, comandados por un Pantzar estelar (52 de valoración), suman la duodécima victoria del curso, con nueve de nueve en casa, y ponen el broche a una primera vuelta sobresaliente (12-5). Superlativo. Sobresaliente. Formidable. Estratosférico. Incluso esos calificativos se quedan cortos para hacer justicia al partido firmado por el UEMC Real Valladolid Baloncesto, a la montaña rusa de los últimos minutos y a la magia del Pisuerga. De nuevo con un ambientazo en la grada y el público siendo diferencial, entre cánticos de ‘sí se puede’, los blanquivioleta mantienen su condición de invicto una semana más. Pero antes de la traca final, el UEMC Real Valladolid Baloncesto, sin muchos trucos de inicio, trabajó y sacó el pico y la pala para aguantarle el ritmo al Cáceres Patrimonio de la Humanidad. Los foráneos, muy acertado desde el triple, se hicieron con la manija del partido merced a la falta de puntería local (9-15) y mandaron en las primeras posesiones. Espesos en ataque y atascados por completo, los blanquivioleta sufrieron de inicio, aunque la salida de Melwin Pantzar aportó luz al equipo. El base sueco revolucionó el partido y firmó nueve puntos en apenas cinco minutos como carta de presentación, aunque fueron los extremeños quienes se anotaron el primer asalto (17-22). Los de Roberto Blanco, con un 3/8 en triples, mandaban merced a su buen acierto. Pero la dinámica cambió radicalmente en el segundo periodo. La arenga de Paco García reactivó a un UEMC Real Valladolid Baloncesto subió varias marchas de golpe para desarbolar a los de Roberto Blanco. Jugando abiertos y con el base sueco comandando el timón (21 puntos y 30 de valoración al descanso), los vallisoletanos golpearon con un contundente 13-0 de parcial que obligó a los cacereños a pedir tiempo muerto (30-22). La tregua fue balsámica. Los castellanos continuaron defendiendo a un gran nivel y mantuvieron la ventaja que atesoraban, pero no pudieron abrir brecha ante la mejoría visitante. Así, el UEMC Real Valladolid Baloncesto alcanzó el descanso con una renta (42-35) después de haber firmado un sobresaliente segundo cuarto (25-13). Tarde, pero habían despertado los de Pisuerga, y de qué manera. Milagro de Puidet y triunfo en la prórroga Además de la intensidad que estaba imprimiendo el UEMC Real Valladolid, cada vez más crecido conforme avanzaba el partido, estaba cumpliendo con el plan de partido. Ganando en rebotes (20-17) y con menos pérdidas (5-8), también acompañó el cada vez mejor acierto desde el triple (6/18, 33%) para mandar tras la primera mitad. Pero quedaba un mundo por jugarse. Cáceres Patrimonio de la Humanidad, equipo aguerrido donde los haya, no había dicho su última palabra. Los de Roberto Blanco subieron varias marchas atrás y el UEMC Real Valladolid Baloncesto volvió a atascarse como en el primer cuarto. Los locales encadenaron casi cinco minutos sin anotar, circunstancia que aprovecharon los verdinegros para igualar la contienda de nuevo (48-48). Sin Kevin Allen, lesionado, y con dos bases en pista, el cuadro pucelano sufría para sujetar el rebote ante un equipo grande y físico que se fue adueñando de la zona. Con la chispa apagada tras el descanso, los de Paco García resistieron el buen momento de los extremeños y perdieron toda la renta, afrontando los últimos diez minutos por detrás (50-54). Con menos velocidad y jugando a un ritmo más favorable para los visitantes, a las ardillas se les había cerrado el aro y no veían forma de sumar, pero el trabajo atrás mantuvo a raya los de Roberto Blanco. Los verdinegros llegaron a disponer de una máxima de ocho tantos (50-58), pero el UEMC Real Valladolid Baloncesto, llevado en volandas por sus fieles, volvió a reaccionar a tiempo. Se había trabado por completo el partido y con cinco por disputarse, los dos equipos ya estaban en bonus. Las continuas faltas y los parones frenaron a los de Paco García, empeñados en subir el ritmo, pero los locales hicieron alarde de paciencia para esperar su oportunidad. Varios robos consecutivos permitieron a Pantzar y Puidet sumar canastas fáciles al contraataque, iniciando la remontada final y obligando a Roberto Blanco a parar el partido (61-64 a falta de tres minutos y medio). Esos tres puntos continuaron imperando y parecían definitivos, pero el UEMC RVB tuvo disciplina, fe y acierto para agarrarse con todo al partido. Y esperar la oportunidad. Iba a llegar, tenía que llegar, y llegó. Los visitantes tenían el partido en la mano, pero faltaba cerrarla. Con 69-73 y solo nueve segundos por disputarse, los pucelanos necesitaban una acción épica para salvar la bola de partido y fue Jaan Puidet quien se vistió de superhéroe. Un ‘3+1’ del exterior estonio, con el tiro libre adicional a pesar de la tensión del momento, igualó el partido. Y a punto estuvo de ganarlo sobre la bocina. No quedaba tiempo y el báltico se hizo con el balón de nuevo y anotó desde su propio campo, pero, por décimas, fuera de tiempo. Prórroga y milagro conseguido, que no consumado. Faltaba la guinda, al partido y a la primera vuelta. Y el UEMC Real Valladolid Baloncesto, que lo tenía perdido hace unos segundos, no dio más concesiones. Los pupilos de Paco García dieron toda una lección de disciplina y saber jugar para estirarse con un +6 tras dos triples de Gantt y Puidet que parecían casi definitivos, pero aún quedaban más minutos de tensión. En el carrusel de tiros libres, de faltas, de idas y venidas a la línea de personal, los blanquivioleta mantuvieron la sangre fría y las muñecas afinadas para terminarse llevarse toda una oda al baloncesto (90-86). Doce victorias, doce de
68-59: Castigados por las pérdidas
El Clínica Sur-Aspasia RVB regresó del parón con derrota en la cancha del Raisan Pas Piélagos en un partido en el que fueron castigados por las pérdidas en los momentos clave. El conjunto de David Enciso, Alejandro Paniagua y Álvaro Díaz salió espeso, quizá con la responsabilidad del partido pesando demasiado en las piernas y en la cabeza. Aunque no tardó en rehacerse. Los blanquivioleta cortaron el arreón inicial de los locales y sufrieron para frenar su poderío interior, pero el buen trabajo defensivo permitió que el primer acto se saldase con una desventaja de cuatro puntos. Tomando nota del comienzo del partido, la salida en el segundo periodo fue mejor y el encuentro se convirtió en un toma y daca constante, de alternativas y una pelea por hacerse con el tempo del partido. Si el Clínica Sur-Aspasia RVB podía correr, sacaba ventaja al cuadro pielaguense, pero si jugaba en estático, cedía terreno. En esa tesitura se desarrollo el cuarto, el cual se cerró con tres puntos de ventaja para Raisan Pas Piélagos, aunque los vallisoletanos llegaron a estar por delante. Tras el paso por vestuarios, sin embargo, los cántabros aprovecharon su mejor vuelta a la acción. El Clínica Sur-Aspasia RVB sufrió para anotar y no estuvo fino en defensa de inicio, aunque sí se fue subsanando conforme avanzaban los minutos. La falta de acierto en ataque, sin embargo, no. El tercer acto fue el peor a nivel ofensivo de los visitantes, pero el mejor atrás, lo que permitió llegar a rebufo a los últimos diez minutos (50.46). Llegaba la hora de la verdad para los del Pisuerga, las posesiones calientes y decisivas, cuando la experiencia (o inexperiencia) son fundamentales. Y ahí la juventud blanquivioleta pesó demasiado. Varias pérdidas fueron castigadas por Raisan Pas Piélagos, que se despegó ligeramente y llegó a colocarse con un importante +12. Aunque no se rindieron los de David Enciso, Alejandro Paniagua y Álvaro Díaz, fue un quiero y no puedo y no se consumó la remontada. Los balones perdidos dictaron sentencia.
49-66: Buena imagen ante el líder
Buena imagen del Clínica Sur-Aspasia RV Baloncesto en su derrota ante el líder invicto del grupo. LBC Cocinas.com se llevó la victoria del Frontón del Polideportivo Pisuerga, pero no sin antes lucharla ante un buen filial blanquivioleta. Los de David Enciso, Alejandro Paniagua y Álvaro Díaz se medían a un equipo construido con el objetivo claro del ascenso, con jugadores de experiencia en LEB Oro, y la puesta en escena ante el favorito fue bastante buena. Los pucelanos salieron bien en defensa y en ataque en un partido de alternativas, aunque varias pérdidas en la recta final del primer cuarto permitieron a los visitantes llevarse ocho puntos de renta. En el segundo cuarto, sin embargo, la veteranía y la calidad de los logroñeses se impuso con claridad. Con malos porcentajes y ante un rival que anotaba con mucha fluidez merced a su poderío en el juego interior, los vallisoletanos alcanzaron el descanso con 22 puntos de desventaja y el partido muy cuesta arriba. Aunque no se bajaron los brazos en ese momentos. Una buena salida tras el paso por vestuarios permitió acercarse con un parcial de 12-8, reduciendo a 16 los puntos de diferencia y con un sustancial cambio de actitud, sobre todo a nivel defensiva. Fruto de ese paso adelante atrás también se produjo en la parcela ofensiva, con un buen acierto de tres, pero el Clínica Sur-Aspasia RVB se desinfló con el paso de los minutos. En los últimos minutos del tercer acto un nuevo estirón visitante, haciendo gala de su calidad, volvió a abrir brecha ante un conjunto blanquivioleta que llegaba jugando mucho mejor, pero sin que eso se traduzca en un mejor parcial. El Clínica Sur-Aspasia RVB no se rindió ahí de nuevo y aumentó la intensidad defensiva, con algún cambio, y mejorando en el rebote. El buen hacer de los locales permitió llegar a los 12 puntos de desventaja a falta de tres minutos. Había esperanza, aunque también mucha dificultad, pero la calidad del líder se volvió a imponer. LBC Cocinas.com de Logroño se mostró más acertado en el perímetro y sentenció el partido, aunque dejó buenas sensaciones para los blanquivoleta. Y para muestra, un botón. Ante un equipo invicto, 26 tantos encajados en la segunda parte y una labor defensiva notable para seguir creciendo como equipo.
67-60: Continúa la magia en Pisuerga
Continúa el hechizo en Pisuerga. El UEMC Real Valladolid Baloncesto volvió a vencer en casa, donde suma ocho de ocho, y pone la décima del curso. Los vallisoletanos, ante cerca de 6500 personas en la grada y con un ambiente mágico, se sobrepusieron a una errática primera parte para imponerse en el último cuarto y mantener la imbatibilidad en el fortín blanquivioleta. Llegaba con un inmaculado siete de siete en casa el UEMC RVB y en busca de poner la octava. Y lo hacía con un ambiente especial y espectacular en Pisuerga. ‘Alargando’ el entrenamiento navideño del pasado martes, con una grada repleta de niños y niñas, los blanquivioleta se contagiaron desde el inicio y desplegaron sus primeros trucos. Un triple de Kovacevic, una gran canasta de Kuiper y un mate de Kabasele pusieron el 7-0 inicial que avisaba de las intenciones pucelanas. Y devolvía a los aficionados el calor de los primeros minutos. La puesta en escena local fue formidable, amenazando con romper el partido a las primeras de cambio, pero rápidamente se repusieron los de David Mangas. El UEMC RV Baloncesto dominó durante todo el periodo, sí, pero el primer acto terminó en tablas (14-14). De más a menos el cuadro vallisoletano y de menos a más el conjunto cántabro, las inercias no cambiaron en el segundo periodo. Grupo Alega Cantabria CBT, con un buen baloncesto como vaticinaba Paco García, daba la vuelta al partido y se hacía con sus primeras ventajas (16-20). Los pucelanos, erráticos, no lograban dar con la tecla para abrir la defensa cántabra y comenzaban a sufrir para sumar canastas. El equipo blanquivioleta se atascó por completo y se quedó en esos 16 puntos, circunstancia que aprovecharon los torrelaveguenses para escaparse en el marcador (16-25). Con máxima a su favor, los de David Mangas, intensos atrás y muy certeros por momentos, aprovecharon el completo desacierto local para alcanzar el descanso con ventaja (29-34). Otra velocidad tras el descanso No eral la primera vez que el UEMC Real Valladolid Baloncesto se veía abocado a la reacción tras el paso por vestuarios. Una floja primera parte, sobre todo en anotación, obligaba a los de Paco García a salir con varias marchas más en el tercer cuarto y con mejor puntería. Los números, fieles a lo visto sobre el parqué, eran magnánimos: 2/13 en triples para los locales, 5/12 en tiros libres y nueve pérdidas suponían demasiadas concesiones, pero la desventaja tenía solución. De entrada, el técnico vallisoletano optó por poner a sus dos directores de operaciones juntos. Mike Torres y Pantzar compartieron parqué y el UEMC RVB, con otro aire atrás, echó el cerrojo a su aro. Aunque continuó el desacierto general, puesto que a los castellanos les costaba sangre (literalmente) y sudor anotar cada canasta, llegó la ansiada reacción. Un mate descomunal de Belemene, inmenso en defensa en el rebote, consumó un parcial de 7-0 que devolvía la iniciativa a los pucelanos (36-34). Retirado al banquillo con la camiseta ensangrentada, Sergio de la Fuente presentaba una herida que incluso le hizo cambiar de equipación, pero el equipo, mientras tanto, continuó con su reacción sobre el parqué. Tarde, pero había despertado el UEMC Real Valladolid Baloncesto, a tiempo para llegar al último asalto por delante (45-44). El acierto marcaba la diferencia con lo visto en el primer tiempo. Los de Paco García, sin embargo, no habían alcanzado velocidad de crucero. Los locales estaban aun sin el ritmo deseado y veían como Belemene se retiraba al vestuario para ser atendido por los servicios médicos, sumando otro contratiempo en un encuentro que, tras la reanudación, sí comenzó a dominar con firmeza el cuadro del Pisuerga. Con ocho minutos por disputarse, Grupo Alega Cantabria CBT entraba en bonus. Atrás continuaba el buen trabajo, pero faltaba destapar el tarro de las esencias al otro lado de la cancha. Y Maj Kovacevic ejerció de sacacorchos. Un triple al contrataque del esloveno, el tercero en su cuenta particular, encendió a un Pisuerga casi hasta la bandera y crucial en el tramo decisivo del partido (53-47). Ni siquiera el tiempo muerto de David Mangas frenó a los blanquivioleta, desatados desde entonces. Melwin Pantzar, más cómodo con espacios y el campo abierto, en un contexto que le permitía correr y hacer correr, pisó el acelerador de un UEMC RVB que continuó distanciándose (57-49). El sueco comandó el estirón final y Greg Gantt puso la guinda con un triple que mandó a la lona a los de David Mangas a falta de dos minutos (62-51). Los de Torrelavega lo intentaron a la desesperada y recortaron diferencias, pero el triunfo no peligró en los instantes finales y llegó por 67-60. La décima de la temporada, ocho de ocho en casa y con un ambiente mágico, el de las grandes noches, en la grada. Cerca de 6500, muchos de ellos niños y niñas, presenciaron el encuentro ganado por el UEMC Real Valladolid Baloncesto, que prolonga su hechizo en casa. Ficha técnica: (67) UEMC Real Valladolid Baloncesto: Mike Torres (4), Jaan Puidet (0), Maj Kovacevic (9), Jordy Kuiper (10), Herve Kabasele (6) -quinteto inicial-. También jugaron: Kevin Allen (6), Greg Gantt (8), Pablo Martín (-), Melwin Pantzar (18), Sergio de la Fuente (0), Álex Mazaira (0) y Romaric Belemene (6). (60) Grupo Alega Cantabria CBT: Agustí Sans (4), Alo Marín (6), Mikel Sanz (3), Mirza Bulic (17), John Harrar (4) -quinteto inicial-. También jugaron: Walter Cabral (0), Juan Sánchez (-), Shakir Smith (7), Moussa Konè (7), Fernando Sierra (6), Álvaro Palazuelos (6) y Sandro Crespo (-). Parciales: 14-14, 15-20 (29-34 al descanso), 16-10 (45-44) y 22-16 (67-60 final). Árbitros: Ávila Zurita, Martín Vázquez y Alejo Sánchez. Incidencias: Partido correspondiente a la decimoquinta jornada de la Liga LEB Oro, disputado en el Polideportivo Pisuerga el sábado 7 de enero de 2023 ante cerca de 6500 espectadores.
80-77: El año finaliza con derrota y polémica
El año finaliza con derrota y polémica para el UEMC Real Valladolid Baloncesto. Los blanquivioleta, que fueron a remolque durante muchos minutos y lograron dar la vuelta al marcador en el último cuarto, cayeron tras una única jugada que decidió todo el encuentro. Con 79-77 en contra, Mike Torres lanzó el que podía ser el triple decisivo, pero inexplicablemente fue castigado con falta en ataque. La diferencia en las personales (18-30), otra de las claves del último encuentro de 2022. A pesar del infausto final, y ante un rival que llegaba con tres derrotas consecutivas, no quería relajaciones Paco García y no iba a permitir un susto el UEMC Real Valladolid Baloncesto. Al menos de inicio. La carta de presentación de los blanquivioleta fue inmejorable: dos triples sin fallo, de Kuiper y de Kovacevic, pusieron en liza a los pucelanos a las primeras de cambio (0-6). El mensaje de ambición en el que incide el técnico vallisoletano quedó patente desde que se lanzó la bola al aire. Otro triple del tirador esloveno puso la máxima ventaja en siete puntos en apenas tres minutos (2-9), aunque no tardaron los azulejeros en dar la réplica. Los de Juan Antonio Orenga respondieron con la misma moneda y demostraron que también tienen pólvora desde el perímetro para dar la vuelta a la contienda (10-9). Igualadas las tornas y con un ritmo frenético, algo previsible por el ADN de los dos conjuntos, el UEMC RVB aceptó el intercambio de golpes que proponían los valencianos y finalizó el primer periodo pegado a la rueda de los locales (21-18). Cumpliendo con el plan hasta el momento, al menos de forma parcial, no le sentó nada bien el cambio de cuarto al UEMC Real Valladolid Baloncesto. TAU Castelló apretó en defensa y comenzó a dominar el rebote, forzando, además, numerosas pérdidas en el bando castellano. Los dos diferenciales en los que siempre incide Paco García, en contra de los suyos. Aprovechando todos esos hándicaps generados, los de Juan Antonio Orenga, con un soberbio 6/8 en triples, se escaparon hasta los 10 tantos de ventaja (34-24). Acción, reacción. La arenga del preparador blanquivioleta levantó a un UEMC Real Valladolid Baloncesto que se aplicó atrás, como acostumbra, y frenó las vías de anotación locales. Los vallisoletanos remontaron la desventaja en apenas un minuto (35-32), pero el cuadro castellonense mantuvo su idilio con el triple para alcanzar el descanso por delante. Con un 7/11 superlativo desde la larga distancia, los del Ciutat castigaron una y otra vez hasta recuperar los 10 de diferencia (46-36). Una posesión echa al traste el último encuentro del año Encomendado a la remontada, el UEMC Real Valladolid Baloncesto se veía abocado a remontar en varias facetas del juego para poder optar al triunfo. Los visitantes perdían en rebotes (19-18) y pérdidas (7-9), además de sufrir sobremanera por la diferencia en los porcentajes de tres (7/11 contra 4/14), pero 10 tantos no eran insalvables. El recuerdo de la última jornada ante Guuk Gipuzkoa Basket bien lo ratificaba. Necesitaba dar un volantazo, un cambio de rumbo para el UEMC RVB, y Paco García apostó de inicio por juntar a sus dos bases, Torres y Pantzar, junto con el capitán Sergio de la Fuente. Con más velocidad y ritmo se corrigieron los problemas de fluidez y los castellanos pasaron de una desventaja de 12 puntos, a colocarse a solo cuatro (50-46) después de un gran parcial. La mejoría era clara, pero TAU Castelló, aprovechando el filón del rebote ofensivo, volvió a pegar otro acelerón. Dos triples de Nesbitt estiraron la ventaja de nuevo y el partido se rompió por momentos, convirtiéndose en un festival de triples del cual salió mejor parado el cuadro de Orenga. Así, el tercer periodo se lo apuntó el UEMC Real Valladolid Baloncesto (17-20), pero insuficiente para ponerse por delante (63-56). Las concesiones desde la línea del tiro libre se sumaron a la lista de hándicaps (10/16). Pero los vallisoletanos no habían dicho su última palabra. Como acostumbran y empieza a ser algo habitual, las ardillas se agarraron al partido con todo y esperaron su momento, la oportunidad de dar el zarpazo. Ésta, llegó tras una salida en tromba. Maj Kovacevic, con su quinto triple del partido y segundo consecutivo, consumó un parcial de 3-11 y otorgó a los pucelanos su primera ventaja del partido (68-69). Al crono le restaban cinco minutos y cambiaba radicalmente el guion en el Ciutat. Ahora eran los visitantes quienes iban de menos a más y comenzaban a mostrarse certeros en los tiros, algo que estaba faltando hasta entonces. Corregidos los errores, el UEMC Real Valladolid Baloncesto, por si fuera poco, mandó al banco a Stutz, forzando su quinta falta personal. Uno de los destacados del bando azulejero, fuera de combate. Después de gozar de una máxima ventaja de cuatro puntos (70-74), el marcador quedó atascado en el 74-74 con el que se llegaba a los últimos dos minutos. Ante un TAU Castelló que alternaba una defensa en zona por momentos, emergió la figura de Melwin Pantzar para comandar los minutos finales de un encuentro que se iba a decidir en una posesión. Y en una decisión arbitral. Con 77-77 y 30 segundos por jugarse, Greg Gantt pudo anotar el triple de la victoria, pero el tiro se salió y respondieron los locales con dos tiros libres de Faner. La oportunidad final, sin embargo, estuvo en manos de un Mike Torres que, en el triple que pudo ser el ganador, o al menos los tiros libres que daban pie a ello, fue sancionado con falta en ataque. Lanzando su propio tiro. Una decisión inaudita que hizo bajar los brazos a un UEMC Real Valladolid Baloncesto también castigado con una falta técnica que supuso el último punto (80-77) de un encuentro en el que la diferencia de personales también fue flagrante (18-30). Ficha técnica: (80) TAU Castelló: Faner (12), Hook (2), Nesbitt (13), Stutz (15), Xavi
65-68: Derrota con buenas sensaciones antes del parón
Derrota con buenas sensaciones del Clínica Sur-Aspasia Real Valladolid Baloncesto antes del parón. El filial blanquivioleta, que tuvo opciones hasta el final ante el Gipuzkoa Easo Basket, no definió bien en el último minuto del partido y se escapó un encuentro que perfectamente se pudo haber quedado en el Frontón del Polideportivo Pisuerga. De menos a más, los pupilos de David Enciso, Alejandro Paniagua y Álvaro Díaz comenzaron bien en defensa, pero el desacierto ofensivo les privó de un mejor marcador al término del primer periodo. Los vallisoletanos pusieron correr, pero no anotar, y fue el conjunto vasco quien se llevó tres puntos de ventaja al término del acto inaugural (8-11). La dinámica, eso sí, cambió en el segundo. Si en el primero el trabajo atrás fue la nota positiva, ahora fue a la inversa. El poderío interior visitante comenzó a imponerse y los blanquivioleta sufrieron, encajando 24 puntos, y llevando una diferencia negativa de 11 tantos al descanso. Las sensaciones eran malas en defensa, pero la arenga del descanso surtió un efecto inmediato y se revirtió la dinámica. Una gran salida de Pablo Martín, certero desde el triple y aportando 11 puntos en el cuarto, permitió al Clínica Sur-Aspasia RVB comenzar a remontar. La mejoría a ambos lados de la cancha permitió llegar al último asalto con serias opciones y solo seis puntos de diferencia, pero la juventud acabó pesando en los momentos críticos. Con todo por decidir en 60 segundos, dos pérdidas prácticamente consecutivas de las ardillas definieron el partido y la victoria se escapó de Pisuerga. Con buenas sensaciones, pero insuficientes, el filial vallisoletano alcanza el parón con un balance de 1-10 y no volverá a competir hasta el próximo 8 de enero.
89-73: Derrota competida ante Cantbasket 04
Derrota del Clínica Sur-Aspasia Real Valladolid Baloncesto en la cancha del Cantbasket 04 (89-73). A pesar de la diferencia que refleja el marcador, el filial blanquivioleta compitió en un escenario complicado y ante un duro rival que castigó en exceso en los minutos finales, cuando el vencedor estaba decidido. Y es que el Clínica Sur-Aspasia RVB salió bien al partido. Con paciencia en ataque, sin precipitación y sosteniendo al rival, los vallisoletanos estaban cumpliendo con el plan para poder optar a la victoria. Una buena defensa permitió reducir la anotación rival y mandar 9-14 momentáneamente, pero la lesión de Albero tras un golpe fortuito trastocó los planes del Pucela. Esto, sumado al aumento de acierto cántabro, permitió que el primer acto finalizara 24-18. Los locales subieron otro peldaño tras el descanso, con un cuatro de seis en triples, y aumentando su capacidad reboteadora para escaparse hasta los 19 de ventaja (48-29 al descanso). Pintaba complicada la empresa para las ardillas, pero la desventaja disminuyó hasta los 10 puntos, merced a la buena labor del conjunto castellano. Había opciones, serias opciones, pero los detalles acabaron sentenciando. Un par de malas decisiones y el acierto en momentos críticos del cuadro santanderino terminó certificando la derrota del Clínica Sur-Aspasia Real Valladolid Baloncesto. Los de David Enciso, Alejandro Paniagua y Álvaro Díaz no se rindieron y fueron variando la defensa, pero no se pudo continuar con la remontada. Dos triples de Álvaro Reyes, ex blanquivioleta, dieron el golpe de gracia al Clínica Sur-Aspasia RVB y los cántabros de desataron en los minutos finales, redondeando un marcador a su favor (89-73), pero demasiado abultado para lo competido del encuentro.
68-52: Un señor partido
El UEMC Real Valladolid Baloncesto sigue contando todos sus partidos por victorias en el fortín de Pisuerga. El cuadro de Paco García volvió a mostrar su potencial y dominó de principio a fin ante un HLA Alicante que no se puso por delante en ningún momento (68-52). Los blanquivioleta, que suman su octavo triunfo del curso y encadenan cuatro de manera consecutiva, se mantiene invictos, aferrados al tercer puesto de la tabla. Lanzado por el gran ambiente en la grada, el UEMC Real Valladolid Baloncesto comenzó con ritmo, mucho ritmo, ante un HLA Alicante que también llegó con ganas a Pisuerga. No era para menos. El choque entre el tercero y uno de sus inmediatos perseguidores prometía, y bien lo demostraban los cerca de 3000 aficionados presentes, incluyendo 120 niños de la Cantera del Real Valladolid Club de Fútbol. El espectáculo estaba servido. Liderando a los titulares, Romaric Belemene se echó el equipo a sus espaldas en los compases iniciales con cinco minutos de dominio absoluto. El alero congoleño anotó siete puntos (con dos triples) y forzó la segunda falta personal de su par, Sylvester Berg, en el retorno del danés a la que fue su casa durante la pasada temporada (11-4). La primera ventaja, para los de Paco García, mostrando sus intenciones de llevarse el partido a las primeras de cambio. La reacción del cuadro de Rafa Monclova no se hizo esperar y un parcial de 0-6 redujo la renta pucelana, pero aun así los locales se llevaron el primer acto. Un triple de Jaan Puidet permitió distanciarse (16-10) de un HLA Alicante neutralizado por la defensa blanquivioleta, y obcecado desde el triple (0/10), con todos los tiros punteados. Muchos de esos tiros estaban bien contestados, con una defensa intensa y capaz de ajustar ante uno de los mejores ataques de la competición. Era la única vía hacia la victoria, y el UEMC Real Valladolid no se salió de ese guion. De hecho, la ventaja creció hasta los 11 puntos con el ritmo endiablado que imprimió Pantzar (26-15). Pero cuando el UEMC Real Valladolid Baloncesto estaba cogiendo velocidad de crucero, el partido se enfrió. Una técnica contra Sergio de la Fuente y varios parones detuvieron la inercia blanquivioleta, circunstancia que aprovecharon los alicantinos para acercarse en el marcador (28-21). Lo paró a tiempo Paco García para mover ficha y poner tierra de por medio antes de llegar al descanso (37-29). Por el camino, eso sí, Kabasele sumó su tercera falta personal y entró en problemas. Intratables en el fortín de Pisuerga Si el interior congoleño estaba firmando un buen partido, su compañero en la pintura, Kevin Allen, estaba rayando el sobresaliente. Con 16 de valoración, el estadounidense era el jugador más valorado al descanso (seis puntos y ocho rebotes), aunque como acostumbra el bando blanquivioleta, todos estaban aportando. Y, hasta el momento, cumpliendo con el plan, dejando en tan solo 29 puntos a uno de los grandes equipos de la competición. Parecía difícil mejorar la labor atrás, pero los pucelanos lo hicieron. Quedaban 20 minutos de trabajo y tensión ante un rival que resistió y tuvo sus momentos. Los lucentinos, sin ir más lejos, volvieron de vestuarios con más acierto y dispuestos a plantar batalla. Y es que, a pesar de los cuatro puntos consecutivos de Kevin Allen, dispuesto a seguir con su exhibición de poderío interior, el cuadro de Rafa Monclova apretó en defensa y se acercó al UEMC Real Valladolid Baloncesto pasito a pasito (43-37). Los locales, sin embargo, respondieron con el enésimo tirón. La arenga de Paco García causó efecto inmediato y las ardillas enderezaron el rumbo de nuevo para alcanzar el último asalto con nueve valiosos puntos de ventaja (50-41). El partido se había espesado con el paso de los minutos, sí, pero el UEMC Real Valladolid Baloncesto volvió a demostrar que también sabe desenvolverse en ese contexto. Partiendo del trabajo atrás, algo innegociable y que no faltó ante el cuadro lucentino, los vallisoletanos mantuvieron el mando, como venían haciendo prácticamente desde que se lanzó al aire. Dominio de principio a fin y exhibición en defensa. A los blanquivioleta, que lo estaban bordando en casa de nuevo, solo les quedaba una cosa: dar la puntilla y el sprint final. No se hizo de rogar. Un triple sobre la bocina de Sergio de la Fuente catalizó a los suyos y estos, pisaron el acelerador hasta el fondo. Desatado, el UEMC Real Valladolid Baloncesto comenzó a correr, a castigar al contraataque y a hacer sangre ante un HLA Alicante incapaz de detener el huracán (62-45). Remontando el vuelo, los de Paco García no frenaron hasta el pitido final y cerraron 70-70 su octava victoria de la temporada, cuarta consecutiva e imbatidos en casa. Ficha técnica: (68) UEMC Real Valladolid Baloncesto: Mike Torres (8), Jaan Puidet (5), Romaric Belemene (7), Jordy Kuiper (0), Kevin Allen (14) -quinteto inicial-. También jugaron: Greg Gantt (3), Herve Kabasele (9), Melwin Pantzar (8), Maj Kovacevic (4), Sergio de la Fuente (10) y Álex Mazaira (0). (52) HLA Alicante: Steinarsson (5), Matulionis (0), Blaylock (9), McDonnell (7), Gatell (5) -quinteto inicial-. También jugaron: Arcos (3), Chapela (0), Parrado (5), Sylvester Berg (2), Traoré (2), Rakocevic (11) y Sasa Borovnjak (3). Parciales: 16-10, 21-19 (37-29), 13-12 (50-41) y 18-11 (68-52 final). Árbitros: Carrera Rosdevall, Checa Nebot y Murillo Khon. Incidencias: Partido correspondiente a la undécima jornada de la Liga LEB Oro, disputado en el Polideportivo Pisuerga el sábado 10 de diciembre de 2022 ante cerca de 3000 espectadores.