74–66: Cerca del triunfo a domicilio

El Clínica Sur-Aspasia Real Valladolid Baloncesto volvió a quedarse cerca de la victoria a domicilio, pero regresó de Santurtzi con derrota (74-66). De nuevo compitiendo ante un buen equipo, sin irse del partido, dejando visos de progreso y buen hacer, pero, una vez más, sin el resultado que certifica esa mejoría.   El partido comenzaba con un parcial en contra para los de David Enciso, Alejandro Paniagua y Álvaro Díaz, del cual se supieron reponer teniendo un buen porcentaje de acierto en tiros de media distancia. El conjunto local, como ya se avisó en la previa, es un bloque muy sólido que no posee individualidades diferenciales, pero todos los jugadores acaban teniendo una participación notoria que provoca que sea un equipo que esté a una victoria de la tercera plaza.   El CB Santurtzi supo aprovechar los momentos de debilidad de las ardillas para distanciarse lo suficiente en el marcador como para evitar una posible remontada, aprovechando la bajada del acierto de los vallisoletanos y apuntándose otro parcial a favor para poner una brecha en el electrónico que sería definitiva, a pesar de que en el último cuarto se vio la posibilidad de que los blanquivioletas sondearan la posibilidad de llevarse el encuentro. Acabó condenando el 36% de acierto en tiros de 2.   Esta derrota certifica matemáticamente la pérdida de la categoría para el Clínica Sur-Aspasia Real Valladolid Baloncesto.  

102-71: Paso atrás en A Coruña

Paso atrás del UEMC Real Valladolid Baloncesto en A Coruña (102-71). El conjunto blanquivioleta cayó con justicia en la cancha de un Leyma que se escapó en el primer periodo (27-12) y fue abriendo brecha durante todo el encuentro. Los de Paco García lo intentaron, pero no tuvieron ninguna opción de remontar a los herculinos. Tras el descanso, un tablero roto obligó a parar el juego durante casi una hora y, por si fuera poco, el conjunto de Diego Epifanio también se llevó el basketaverage (+9).   En una noche aciaga en todos los sentidos, al UEMC Real Valladolid Baloncesto le costó entrar al partido y estuvo condicionado por la mala puesta en escena. Y lo que mal empieza, mal acaba. Leyma Coruña, con un acierto inusitado desde el perímetro, golpeó con tres triples consecutivos para hacerse con las primeras ventajas (9-4). No fue, sin embargo, el principal problema de los visitantes. Varias pérdidas consecutivas, todas ellas castigadas por el conjunto herculino, sirvieron para abrir brecha a las primeras de cambio (13-4).   Aleix Font anotó el cuarto triple del conjunto coruñés (en siete intentos) y obligó a Paco García a pedir tiempo muerto. El técnico vallisoletano trató de reajustar las piezas después de varios minutos sin anotar y concediendo demasiado al mejor ataque de la competición. Fue en vano a pesar de que los pucelanos regresaron con un quinteto nuevo. Los cinco cambios no consiguieron el efecto deseado y los de Diego Epifanio, sin concesiones, como un vendaval, cerraron el primer periodo con una ventaja importante (27-12).   Aunque los blanquivioleta habían ido despertando poco a poco, cada vez más agresivos y metiendo a los gallegos en bonus, el poderío ofensivo local estaba siendo abrumador. 27 puntos se antojaban muchos, demasiados, ante un UEMC Real Valladolid Baloncesto que, eso sí, fue de menos a más. Los castellanos salieron con otro tono, otro aire, y recortaron diferencias hasta los 10 puntos, obligando al cuadro naranja a parar la contienda a tiempo (27-17).   La tregua frenó en seco la reacción foránea. Jakovics, con dos triples consecutivos, volvía a disparar a un Leyma Coruña que seguía tocado desde el perímetro (33-19). Y fue un golpe anímico. Apagado el conato de resistencia, los locales volvieron entonarse en ataque y se distanciaron paulatinamente hasta alcanzar su máxima a favor para poner fin a la primera parte (48-28).   Parón de una hora y frenazo   Al descanso, solo atendiendo a los números, la empresa pintaba complicada para un UEMC Real Valladolid Baloncesto que estaba siendo poco intenso y caía víctima de sus errores. 12 pérdidas era una losa muy importante y seis tiros libres perdonados (de doce lanzados) también pesaban demasiado para el bando visitante, muy errático en todos los porcentajes de tiro. La buena noticia, sin embargo, era la lucha por el rebote, favorable a los de Pisuerga hasta el momento.   Era un buen punto de partida para tratar de obrar la remontada con 20 tantos de desventaja. Pero, tras el paso por vestuarios (más largo de lo normal por la presentación de la cantera herculina) y un minuto de juego (53-31), un nuevo parón mantuvo el encuentro en punto muerto. Un mate del local Nwogbo rompió uno de los tableros y el partido se detuvo durante cerca de una hora hasta que fue reparado.   Tras el ‘segundo descanso’, con los equipos reanudando la contienda en frío, se antojaba trascendental ver quién de los dos reaccionaba ante el mismo contratiempo. Y fue Leyma Coruña quien dio mejor respuesta. Atascados por completo, tras tres minutos sin anotar, Paco García llamó a capítulo a los suyos cuando los naranjas doblaban a las ardillas en el marcador (62-31). Pero el UEMC Real Valladolid Baloncesto no fue capaz de levantarse de la lona.   Aunque los del Pisuerga no se dejaron ir, el tercer cuarto finalizó 78-46, dejando el partido sin historia con 10 minutos por disputarse. No hubo contratiempos ni sobresaltos en un último periodo, no decisivo, que cerró el partido con un contundente 102-71 favorable al Leyma Coruña, confirmando el paso atrás del UEMC Real Valladolid Baloncesto ante un rival directo que, por si fuera poco, se anota el basketaverage.   Ficha técnica:   (102) Leyma Coruña: Filipovic (10), Lundqvist (7), Barrueta (18), Galán (5), Nwogbo (17) -quinteto inicial-. También jugaron: Isern (3), Jakovic (8), Vega (13), Diagne (8), Font (11), Hernández (0) y Simeunovic (2).   (71) UEMC Real Valladolid Baloncesto: Mike Torres (13), Maj Kovacevic (0), Romaric Belemene (0), Sergio de la Fuente (5), Lucas N’Guessan (3) -quinteto inicial-. También jugaron: Kevin Allen (7), Greg Gantt (8), Jaan Puidet (5), Melwin Pantzar (20), Jordy Kuiper (5) y Álex Mazaira (5).   Parciales: 27-12, 21-16 (48-28 al descanso), 30-18 (78-46) y 24-25 (102-71 final).   Árbitros: López Herrada, Esteve Malmierca y Palanca Page.   Incidencias: Partido correspondiente a la vigesimotercera jornada de la Liga LEB Oro, disputado en el Palacio de los Deportes de A Coruña el viernes 10 de marzo de 2023.

72-60: Derrota en los compases finales

No pudieron cosechar la victoria los de David Enciso, Alejandro Paniagua y Álvaro Díaz. La próxima victoria tendrá que esperar a la siguiente semana, ya que en su visita a Guipúzcoa se llevaron una derrota por 12 puntos ante un rival que fue superior en los minutos finales.   Todo comenzaba con un Clínica Sur – Aspasia Real Valladolid Baloncesto bastante sólido en defensa, pero fallón en ataque. El parcial del segundo cuarto sería 9 -10 a favor de los pupilos blanquivioletas. Fue clave para este buen hacer defensivo hoy la intensidad que hubo en defensas de bloque directo y en las diversas situaciones en el poste bajo que hubo a lo largo del partido.   El partido llegó al último cuarto con un marcador tremendamente igualado, ya que la diferencia no superó en ningún momento los 5 puntos. Pero otro final de partido en el que se demostró la diferencia de nivel provocó que el filial no pudiera conseguir la victoria en la cancha de Mondragón.   La cuarta victoria de la temporada tendrá que esperar hasta el fin de semana que viene en Santurce, donde espera un Santurtzi que lleva 11 victorias en 21 partidos y que viene de ganar en la cancha del Bilbao Basket. Será un partido clave para intentar dar ese paso que se necesita para abandonar el farolillo rojo.   Estadísticas finales

75-78: Derrota del Clínica Sur-Aspasia RVB en los minutos finales

  El Clínica Sur-Aspasia Real Valladolid Baloncesto rozó la victoria ante el Fundación Bilbao Basket, uno de los grandes candidatos de la liga, pero el triunfo se escapó de Pisuerga en los instantes finales. Y con polémica, pero las sensaciones son cada vez mejores para el filial blanquivioleta.   El conjunto vasco, filial del Surne Bilbao Basket de Liga ACB, demostró una solidez asombrosa en ataque, ante la cual el Valladolid no supo parar con una defensa en pick & roll que, más que ayudar, fue una vía para que Bilbao se distanciara en el marcador. Los pupilos blanquivioletas se marcharon al descanso 9 puntos por debajo del marcador, pero supieron reponerse tras la marcha a vestuarios gracias a una actuación formidable de Juan Sáez, quien fue el jugador más anotador del partido con 24 puntos. Esta buena racha de Juan Sáez ayudó a que el Clínica Sur–Aspasia Real Valladolid Baloncesto se encontrara a cinco minutos del final con 8 puntos de ventaja sobre Bilbao, haciendo que la cuarta victoria fuera más que posible, pero una racha inusitada de canastas del cuadro visitante y una última jugada con una falta rigurosa hizo que los locales perdieran la ventaja que tenían, a pesar de disponer de un último triple para llevar el partido a la prórroga. Cayó cruz y el cuarto triunfo se escapó de Pisuerga.

81-75: Pisuerga también tumba al ‘Estu’

Pisuerga y el UEMC Real Valladolid Baloncesto también tumban al Movistar Estudiantes. Los blanquivioleta siguen contando todos sus partidos en casa por victorias después de firmar el partido más serio y completo de la temporada, tal y como ha reconocido el propio Paco García. Los vallisoletanos, así, suman la 15ª victoria de la temporada, prolongan la racha de imbatibilidad una jornada más y se mantienen en la cuarta plaza después de vencer a uno de los grandes equipos de la competición.   En volandas por el ambientazo que imperaba en las gradas, el UEMC Real Valladolid Baloncesto firmó una fantástica puesta en escena ante un abarrotado Polideportivo Pisuerga. Con el segundo llenazo de la temporada, los hombres de Paco García aprovecharon ese aliento inicial, esa arenga, para hacerse con las primeras ventajas. Bien atrás y liderados por un imperial Romaric Belemene, los locales mostraron sus credenciales con un buen parcial inaugural (10-8).   Dos triples del alero congoleño, que firmó 8 puntos en el primer asalto, pusieron en liza a los vallisoletanos. Pero no se hizo esperar la reacción colegial. Javi Rodríguez movió el banquillo y el acierto exterior acompañó, con un soberbio 4/7 en triples que permitió a los visitantes revertir el guion. Aunque los madrileños gozaron también de ventajas mínimas, un parcial final de 4-0 clausuró un cuarto inaugural muy intenso y con el UEMC RVB mandando (21-20).   Y esa inercia positiva se mantuvo. Un triple de Jaan Puidet y otro de Greg Gantt dispararon a las ardillas, obligando a Javi Rodríguez a pedir tiempo muerto (27-20). Los locales demostraron que también sabían meterla desde fuera, moviendo bien la bola, y rozando la perfección en defensa durante varios minutos.   Casi tres minutos necesitaron los del Ramiro para sumar sus primeros puntos en un periodo que cada vez tomaba más color blanquivioleta. Sustentado por el trabajo atrás, el UEMC Real Valladolid Baloncesto también supo sacar réditos de un quinteto pequeño, con dos ‘cuatros’ y muchos tiradores para abrir el campo ante el Movistar Estudiantes. Los visitantes, sin embargo, no se amedrentaron ante un Pisuerga imponente y cada vez más metido en el encuentro. De hecho, los madrileños se aferraron al partido con todo y se colocaron a tiro (36-34), diferencia que prácticamente se mantuvo al hasta el descanso (40-37).   Una defensa soberbia para mantener intacto el fortín   Tras el paso por vestuarios, momento en el que se presentaron de manera oficial las categorías inferiores blanquivioleta, regresó el UEMC Real Valladolid Baloncesto más frío que cuando lo dejó. Después de que desfilaran los 18 equipos de base del Pucela, Movistar Estudiantes dio un estirón de calidad para cambiar el guion del partido.   Los de Javi Rodríguez, en un visto y no visto, se pusieron por delante tras un parcial de 2-8 (42-45). Pero, tras unos minutos de duda, los de Paco García recuperaron el orden y volvieron a ceñirse al plan. Desde la defensa, como no, los locales sellaron su aro a cal y canto para colapsar a un Movistar Estudiantes que hacía valer su calidad y fondo de armario, pero que estuvo sujeto en prácticamente todo momento.   Liderados por Sergio de la Fuente, que anotó 10 puntos casi consecutivos, el UEMC Real Valladolid Baloncesto se desató y apagó por completo al conjunto colegial durante varios minutos. Sublimes atrás, rápidos en transición y acertados en ataque, los vallisoletanos recuperaron la iniciativa (54-49), la cual mantuvieron hasta alcanzar el último cuarto (57-55). Todo se iba a decidir en el asalto decisivo.   Y fue, de nuevo, el UEMC Real Valladolid Baloncesto quien comenzó mejor que su adversario. Los de Paco García, en el enésimo intento de abrir brecha, se escaparon mínimamente (63-57). Pero Movistar Estudiantes siempre tenía una respuesta. El intento volvió a quedar en eso, en un intento, y los del Ramiro no le perdieron la cara al partido con dos zarpazos desde el triple (65-67).   Pero a la enésima fue la vencida. Los de Paco García rubricaron su partido más completo rompiendo definitivamente y decidiendo el partido. A la hora de la verdad, la defensa de los vallisoletanos fue diferencial y no fallaron las muñecas al otro lado de la cancha para sentenciar. La guinda del basketaverage no llegó, pero los castellanos vivieron un final de partido ‘plácido’, lo cual ya es otro triunfo de por sí. Llegó la 15ª y el fortín blanquivioleta se mantiene intacto una semana más.   Ficha técnica:   (81) UEMC Real Valladolid Baloncesto: Mike Torres (9), Maj Kovacevic (2), Romaric Belemene (8), Sergio de la Fuente (14), Lucas N’Guessan (0) -quinteto inicial-. También jugaron: Kevin Allen (9), Greg Gantt (11), Jaan Puidet (8), Juan García-Abril (-), Melwin Pantzar (11), Jordy Kuiper (7) y Álex Mazaira (2).   (75) Movistar Estudiantes: Toms Leimanis (16), Mark Hughes (17), Adams Sola (0), Sean Smith (15), Kevin Larsen (9) -quinteto inicial-. También jugaron: Agbelese (0), Jorgensen (5), Jawara (5), Alderete (0), Franch (3), Domínguez (2) y Demetrio (3).   Parciales: 21-20, 19-17 (40-37 al descanso), 17-18 (57-55) y 24-20 (81-75 final).   Árbitros: De Lucas de Lucas, Hurtado Almansa y Arresa Quintero.   Incidencias: Partido correspondiente a la vigesimosegunda jornada de la Liga LEB Oro, disputado en el Polideportivo Pisuerga el domingo 5 de marzo de 2023 ante cerca de 6800 espectadores.  

72-58: La tercera del Clínica Sur-Aspasia RVB

El Clínica Sur-Aspasia Real Valladolid Baloncesto ya tiene la tercera victoria de la temporada. El conjunto blanquivioleta hizo valer su buena defensa y, a pesar de los parones continuos en el juego, no se descentró hasta lograr un triunfo clave ante el Restaurante Los Arcos CB Solares.   Y es que, ya desde un primer momento, el trabajo atrás permitió hacerse con el mando a los pupilos de David Enciso, Alejandro Paniagua y Álvaro Díaz. Una buena puesta en escena, con el equipo compartiendo el balón y encontrando canastas fáciles, otorgó la iniciativa a las ardillas a las primeras de cambio. Aunque los locales se atascaron en el segundo periodo ante una zona rival, la renta siguió vigente. Pero el partido se sumió en un desbarajuste total. Los continuos fallos en el marcador detuvieron en numerosas ocasiones el encuentro, obligando a trasladar el partido a la pista central del Polideportivo Pisuerga.   Pero ese cambio de escenario no descentró al filial vallisoletano. El Clínica Sur-Aspasia RV Baloncesto regresó bien al duelo, especialmente atrás, sólidos, lo que propició un parcial de 14-4 que ponía la victoria muy de cara. Corriendo, con velocidad, continuaron encarrilando la victoria las ardillas, aunque unos últimos minutos de relajación dejaron el marcador en el 72-58 que supone el tercer triunfo del curso.  

85-77: En la orilla

El UEMC Real Valladolid Baloncesto murió en la orilla en su visita al Espai Fruita del ICG Força Lleida. Los de Paco García, a remolque desde el primer periodo, sufrieron mucho en la primera parte (47-34) y no consiguieron sujetar el rebote defensivo ante un acertado cuadro ilerdense. Los blanquivioleta llegaron a verse 19 tantos por detrás, pero no se rindieron y rozaron una remontada épica (78-74), aunque cayeron en las posesiones decisivas del partido.   Así, en una cancha caliente y contra un rival puntero, el UEMC RVB firmó una buena puesta en escena, mostrando sus bazas en defensa a las primeras de cambio. Los blanquivioleta, sabedores de que los locales iban a buscar una salida en tromba, frenaron las primeras posesiones, adjudicándose una ventaja inicial (4-5).   La renta fue efímera. El partido, con un ritmo frenético, fue cayendo del lado ilerdense durante el primer periodo y los de Gerard Encuentra se mostraron más acertados con el paso de los minutos. Sumando de tres en tres desde el perímetro, el cuadro catalán gozó de una máxima de 7 puntos (16-9), pero el primer acto se cerró con 19-13 en el marcador. El 0/6 en triples visitante, un factor importante en la desventaja momentánea.   El rebote, otro. Mazaira fue el encargado de acabar con el desacierto en la lejanía y mantener a tiro a un UEMC Real Valladolid Baloncesto que se quedó a remolque del ICG Força Lleida (21-18). Los del Espai Fruta, cada vez más entonados, en especial desde la larga distancia, se escaparon tras dos triples de Álex Urtasun (35-25). Pero las segundas y terceras opciones estaban castigando en exceso a los del Pisuerga.   Obligado por las circunstancias, Paco García trató de corregir la defensa con un tiempo muerto y frenar a un ICG Força Lleida que comenzaba a desatarse en casa. No hubo efecto inmediato. Los de Gerard Encuentra, con un juego muy rápido, continuaron martilleando el aro vallisoletano desde la larga distancia y aprovechando la sangría del rebote (10 ofensivos en la primera mitad), alcanzando el descanso con un botín de 13 puntos de ventaja (47-34).   Al borde de la remontada   Sin Herve Kabasele, lesionado en la última sesión de entrenamiento antes de salir a Lleida, y con N’Guessan (aún sin saltar a la cancha) y Kevin Allen tocados, al UEMC Real Valladolid Baloncesto le estaba costando horrores sujetar a los interiores ilerdenses, en especial a Michael Carrera, máximo anotador hasta el momento con 17 tantos. Además, tal y como dicta el plan de Paco García, con menos rebotes (22-18) y más pérdidas (2-10) que los catalanes, era complicado pensar en la victoria en Lleida.   Pero no imposible. No bajó los brazos el cuadro de Paco García, que trató de crecerse ante la adversidad del escenario y la falta de efectivos en la pintura, pero ICG Força Lleida no dio ni una concesión. Los de Gerard Encuentra siguieron muy acertados y castigando cada pérdida, cada error, con puntos para seguir poniendo tierra de por medio. La diferencia, siempre rondando los 15 puntos, acabó siendo de 17 al término del tercer periodo (70-53).   La remontada comenzaba a ponerse cada vez más cuesta arriba, pero el UEMC Real Valladolid Baloncesto, como acostumbra, no se rindió. Y tanto que no. Los de Paco García creyeron, no dejaron de confiar y se pusieron manos a la obra. Acción a acción, comenzaron a frenar las acciones ilerdenses y a sumar a la contra, dilapidando la desventaja paulatinamente.   Un parcial de 8-21 puso a las ardillas a solo cuatro puntos (78-74), algo que no sucedía desde hacía muchos minutos, obligando a Gerard Encuentra a pedir su segundo tiempo muerto casi consecutivo. Comenzaba un nuevo partido y los pucelanos venían de menos a más, con vida después de aguantar su oportunidad durante muchos minutos, pero fallaron las fuerzas en el momento más inoportuno.   Sin apenas juego interior, estaba siendo difícil sujetar a los interiores ilerdenses, pero no hubo acierto en las posesiones decisivas. No bajó de esos cuatro puntos el conjunto castellano y los locales terminaron dando la puntilla, poniendo el 85-77 final que certificó el triunfo del ICG Força Lleida.   Ficha técnica:   (85) ICG Força Lleida: Juani Marcos (11), Miguel González (4), Diogo Brito (7), Michael Carrera (34), Vasilije Vucetic (2) -quinteto inicial-. También jugaron: David Castellnou (0), Álex Urtasun (19), Rafa Villar (3), David Cuéllar (5), Jaume Lobo (0), Sidibe (-) y Codina (0).   (77) UEMC Real Valladolid Baloncesto: Mike Torres (17), Jaan Puidet (0), Maj Kovacevic (8), Jordy Kuiper (4), Kevin Allen (7) -quinteto inicial-. También jugaron: Greg Gantt (10), Lucas N’Guessan (-), Melwin Pantzar (15), Sergio de la Fuente (13), Álex Mazaira (3) y Romaric Belemene (0).   Parciales: 19-13, 28-21 (47-34), 23-19 (70-53) y 15-24 (85-77 final).   Árbitros: Morales Ruiz, Gómez Luque y Benavente Parra.   Incidencias: Partido correspondiente a la vigesimoprimera jornada de la Liga LEB Oro, disputado en el Espai Fruita de Lleida el sábado 17 de febrero de 2023.

80-61: Gigantes ante la adversidad

El UEMC Real Valladolid Baloncesto, gigante ante la adversidad. Sin pívots, el cuadro de Paco García se reinventó y sujetó a la perfección a un Juaristi ISB que no cesó de intentar remontar en ningún momento. El buen primer periodo blanquivioleta (23-13) puso en liza a los locales, que ganaron todos los cuartos y no cedieron la ventaja en ningún momento hasta sumar el undécimo triunfo en casa y decimocuarto del curso. El Pucela sigue invicto en Pisuerga.   Sin pívots y con el juego interior diezmado, el UEMC Real Valladolid afrontaba un partido en el que los primeros minutos podían ser claves. Ante un Juaristi ISB joven, sin complejos y talentoso, los blanquivioleta no se podían permitir darles alas y que los de Mikel Odriozola cogiesen confianza. Paco García tenía la receta y sus pupilos la ejecutaron a la perfección con una salida en tromba.   Las cuatro primeras posesiones de los vascos fueron estériles ante la defensa vallisoletana, que no dio ni una concesión. La falta de pívots se suplió con Mazaira y Kuiper saliendo de inicio y desarbolando por completo a los interiores visitantes para dar un golpe sobre la mesa con un 11-2 inicial.   Obligado a parar el vendaval, Mikel Odriozola pidió tiempo muerto, pero los locales continuaron con su hoja de ruta. No podían bajar el pistón ante un Juaristi ISB renovado y de mecha corta. Dicho y hecho. El interior gallego aprovechó la titularidad y brilló con siete puntos en su haber para despegar a un UEMC Real Valladolid Baloncesto frenético. Las ardillas, que cerraron su aro a cal y canto y pudieron correr para castigar al otro lado de la cancha, mandaban con autoridad tras los primeros diez minutos (23-13).   Con el paso de los minutos se fue entonando cada vez más el cuadro azpeitiarra, que recortó diferencias peligrosamente en el segundo asalto. Más acertados, los visitantes se acercaron en el marcador, pero un nuevo estirón de los pucelanos con seis puntos consecutivos de Greg Gantt devolvió la calma a Pisuerga (33-20).   Un nuevo tiempo muerto del técnico foráneo trató de revertir el guion, de dar un volantazo a la contienda, pero los locales no estaban por la labor. Con una buena entrada en las gradas de nuevo, las ardillas siguieron a lo suyo, metiendo en bonus a los guipuzcoanos y manteniendo siempre rentas cercanas a los diez tantos, la brecha psicológica por antonomasia. Al descanso, eran 12 los que separaban a castellanos y vascos (42-30), aunque podía ser una cifra mayor si el UEMC RVB no hubiera errado hasta cuatro tiros libres.   Defensa y orden para mantener la imbatibilidad   El del acierto desde la personal era el único pero que se le podía poner a un conjunto, el del Pisuerga, que había salido como debía ante un Juaristi ISB que crecía con el paso de los minutos. Con solo tres pérdidas, los locales estaban minimizando errores y, aunque algo erráticos desde el perímetro (5/18), cumplían con el plan de partido.   Pero quedaba tela, mucha tela por cortar. El UEMC Real Valladolid Baloncesto regresó frío al parqué, sin tanta alegría y fluidez en ataque, y apenas pudo sumar puntos ante un Juaristi ISB muy vivo. Seis tantos fue el botín que sumaron los locales en casi cinco minutos, pero el trabajo defensivo mantuvo a raya al cuadro guipuzcoano, que bajó de los diez puntos por primera vez desde el periodo inaugural (48-40).   Las acometidas visitantes sirvieron de acicate para los vallisoletanos, que vieron las orejas al lobo y se aplicaron en lo que quedaba de cuarto. No quería concesiones ni sustos Paco García y Puidet fue su mejor aliado sobre la pista. El estonio, destacando en el trabajo alejado de los focos, se multiplicó para volver a distanciarse, bien acompañado por un Mazaira soberbio. La buena labor de todos, con el ‘6’ y el ‘34’ ejerciendo de líderes, permitió volver a abrir brecha de cara al último asalto (60-45).   Una técnica contra Paco García permitió al Juaristi ISB abrir el cuarto con un tiro libre anotado, pero Greg Gantt dio la réplica con un triple. Balance positivo tras un primer intercambio que llegaba con todo por decidir. Y el UEMC RVB, apoyado en Pisuerga y con más galones a sus espaldas, dio un paso adelante. Sergio de la Fuente comandó las operaciones y, con 16 puntos en total, se desfondó en todas las facetas.   Agresivos y verticales de cara al aro, los vallisoletanos metieron al cuadro azpeitarra en bonus cuando quedaban cinco largos minutos por disputarse (66-53), pudieron hacer caja desde la línea de personal. El UEMC RVB, jugando con el reloj, cambió de registro y dejó de buscar la velocidad y las transiciones rápidas, apostando por el orden y el juego estático.   Con dos bases en pista, sin contratiempos ni inquietar el sino del partido, las ardillas jugaron y defendieron con maestría para certificar un nuevo triunfo en una situación de adversidad. Sin pívots, solo con ‘pequeños’, los blanquivioleta se impusieron al Juaristi ISB y a la adversidad para alzarse con el undécimo triunfo en Pisuerga (en once encuentros) y decimo cuarto del curso. Los de Paco García siguen apostados en la cuarta plaza de la liga.   Ficha técnica:   (80) UEMC Real Valladolid Baloncesto: Mike Torres (4), Jaan Puidet (7), Maj Kovacevic (6), Álex Mazaira (13), Jordy Kuiper (8) -quinteto inicial-. También jugaron: Kevin Allen (), Greg Gantt (12), Pablo Martín (3), Herve Kabasele (-), Melwin Pantzar (6), Sergio de la Fuente (16), y Romaric Belemene (5).   (61) Juaristi ISB: Njie (6), Hoover (14), Ansorregui (14), Royo (6), Khadim Sy (8) -quinteto inicial-. También jugaron: Van Eyck (5), Magassa (3), Hevia (1), Aizpitarte (0), Edwards (2) y Guridi (2).   Parciales: 23-13, 19-17 (42-30), 18-15 (60-45) y 20-16 (80-61 final).   Árbitros: Checa Nebot, Marqueta Gracia y Gómez Hernández.   Incidencias: Partido correspondiente a la vigésima jornada de la Liga LEB Oro, disputado en el Polideportivo Pisuerga el

77-58: Derrota dando la cara

El UEMC Real Valladolid Baloncesto, superado en su visita al Coliseum de Burgos. Hereda San Pablo Burgos, mandando desde el segundo cuarto y disparado desde el tercero, se llevó el derbi y cortó la racha de cuatro victorias de los pupilos de Paco García. Sin Herve Kabasele, fuera desde el segundo periodo tras recibir un codazo en el pecho, N’Guessan y con un mermado Kevin Allen, todavía recuperándose de su lesión los blanquivioleta dieron la cara, pero sufrieron para sostener el juego interior local.   En el segundo derbi en apenas cuatro días, al UEMC Real Valladolid Baloncesto le costó entrar en el partido ante un Hereda San Pablo Burgos superior en el inicio. Solo en el inicio. Los de Paco García necesitaron tres minutos para conseguir sus primeros puntos, pero rápidamente le dieron la vuelta al partido. 4-0 abrieron la contienda los locales, pero los puntos de Puidet y Kuiper sirvieron para responder con un 0-8 (4-8). El trabajo defensivo, eso sí, comenzaba a dar sus frutos.   Y con esas diferencias, mínimas, discurrió el primer periodo. Con poca anotación hasta los minutos finales, el UEMC Real Valladolid Baloncesto estaba resistiendo el ímpetu del equipo local, y de la grada, apretando desde que se lanzó la bola al aire. El balance tras los primeros diez minutos de juego: uno de ventaja para los burgaleses (18-17).   Pero el empuje local comenzó a hacer mella en el segundo periodo. Los burgaleses castigaron las pérdidas visitantes y comenzaron a abrir brecha ante un UEMC Real Valladolid Baloncesto que no veía la forma de sumar canastas (24-17). El cuadro de Curro Segura hizo valer su superioridad física en la pintura y, sustentado en su juego interior, amplió el parcial de salida hasta el 10-0 (28-17). Herida abierta.   Paco García trató de responder ajustando sus piezas, probando primero con dos ala-pívots en pista y después otorgando la dirección de los suyos a Jaan Puidet. No había manera. Tras casi siete minutos sin anotar, Melwin Pantzar rompió la sequía desde la línea de personal y evitó que los azulones abrieran más brecha (28-23).   Pero la peor noticia, sin duda, llegó en forma de contratiempo. Otra vez. Y de nuevo en el puesto de pívot. Herve Kabasele recibió un codazo en el pecho y estuvo tendido sobre el parqué durante varios minutos en los que se detuvo el juego. Saltaron las alarmas cuando el pívot congoleño se retiró en camilla al momento, pero más tarde regresó al banquillo, aunque no a la pista. Nuevo hándicap para las ardillas. Entre tanto, los de Curro Segura volvieron a pegar un estirón hasta alcanzar el descanso con una renta de nueve puntos (32-23).   Incapaces de obrar la épica   Con menos rebotes (22-17) y más pérdidas (7-10) que el rival, al UEMC Real Valladolid Baloncesto le estaba fallando el plan de partido. Errático en el tiro, los porcentajes tampoco acompañaban en un partido con anotación baja, pero la nota positiva estaba en que la desventaja era una cifra salvable.   Pero el encuentro se puso todavía más cuesta arriba tras el paso por vestuarios. Los locales, con varias marchas más, asestaron un severo parcial de 11-1 para abrir la segunda parte. Paco García, obligado a parar la sangría, pidió tiempo muerto y trató de recomponer a su equipo (43-24).   No fue posible. Aunque trató de reaccionar el cuadro del Pisuerga, Hereda San Pablo Burgos había olido la sangre y continuó a lo suyo, disparándose hasta los 20 tantos de renta, ventaja que se llevó a los últimos diez minutos (57-37).   Condenado a la épica, el UEMC Real Valladolid Baloncesto no bajó los brazos, pero tampoco pudo luchar por la victoria en el Coliseum. En la cabeza de los blanquivioleta apareció otro objetivo: el basketaverage. Los 14 puntos que defendían los vallisoletanos se antojaban como un premio menor, pero premio al fin y al cabo, y sirvió de acicate para unas ardillas que dieron la cara hasta el final.   Los de Curro Segura, eso sí, no dieron ni una sola concesión y continuaron rayando la perfección en defensa hasta terminar llevándose el derbi, cortando la racha de cuatro triunfos consecutivos que encadenaban los vallisoletanos (77-58).   Ficha técnica:   (77) Hereda San Pablo Burgos: Rupnik (9), Corbalán (11), Barrera (4), Enechionyia (3), Van Zegeren (13) -quinteto inicial-. También jugaron: Kacinas (3), Marjanovic (), Alejandro López (10), Hermanson (0), Mahalbasic (20), Norelia (4) y Rodrigo San Miguel (0).   (58) UEMC Real Valladolid Baloncesto: Mike Torres (2), Jaan Puidet (6), Romaric Belemene (0), Jordy Kuiper (9), Herve Kabasele (0) -quinteto inicial-. También jugaron: Kevin Allen (0), Greg Gantt (2), Melwin Pantzar (18), Maj Kovacevic (9), Sergio de la Fuente (5) y Álex Mazaira (7).   Parciales: 18-17, 14-6 (32-23 al descanso), 25-14 (57-37) y 20-21 (77-58 final).   Árbitros: Zafra Guerra, Garvín Domingo y Calvo Aceña.   Incidencias: Partido correspondiente a la decimonovena jornada de la Liga LEB Oro, disputado en el Coliseum de Burgos el miércoles 1 de febrero de 2023.

70-65: Respuesta defensiva para sumar la segunda

  Segunda victoria de la temporada para un Clínica Sur-Aspasia Real Valladolid Baloncesto que se impuso al Grupo de Santiago, filial del Hereda San Pablo Burgos. Los blanquivioleta basaron su victoria en un gran trabajo defensivo, baza que ya mostraron desde que se lanzó la bola al aire. Los burgaleses llegaban con ocho victoria y en la sexta plaza, con jugadores importantes, pero el rigor atrás de pucelanos fue decisivo. El objetivo era frenar a los anotadores rivales, plan de partido que se cumplió notablemente en el primer cuarto.   El acierto exterior acompañó y los pupilos de David Enciso, Alejandro Paniagua y Álvaro Díaz se hicieron con una buena renta en el primer acto. Esta dinámica se mantuvo también durante el segundo asalto, aunque la puntería no fue la misma y eso permitió que Grupo de Santiago se mantuviera acechante al descanso (44-30).   Tras el paso por vestuario, el Clínica Sur-Aspasia RVB no fue capaz de ajustar y recuperar el acierto exterior, factor que aprovecharon los visitantes para igualar el partido. El trabajo atrás seguía siendo bueno, pero sin los puntos al otro lado de la cancha, había vida para los de Burgos, que se llevaron el tercer periodo por 6-22.   Pero a los vallisoletanos les quedaba una respuesta. Desde la defensa, por supuesto. Recuperando el nivel atrás del primer cuarto, los pupilos de David Enciso, Alejandro Paniagua y Álvaro Díaz acertaron a la hora de la verdad y, merced a varios triples en momentos críticos, terminaron llevándose el derbi y la segunda victoria de la temporada.