69-77: Triunfo muy serio y van siete seguidos
Triunfo muy serio del UEMC Real Valladolid Baloncesto y van siete seguidos. El cuadro vallisoletano, con solvencia y un sobresaliente nivel defensivo, se impuso en la cancha del Rioverde Clavijo tras sobreponerse a un mal inicio y terminar sumando la novena victoria del curso. Las ardillas prolongan la racha una jornada más después de un duelo con una primera parte vistosa y una segunda más trabada y sin ritmo, pero ganado con oficio y solidez. A pesar de la alegría final, no comenzaron bien las cosas para un UEMC RV Baloncesto algo dormido en el inicio. Los de Paco García salieron con un parcial de 0-4, pero los locales, acertados en el triple (4/10 en el primer periodo), respondieron con un parcial de 10-1 (10-5). Hurgando en la caraja blanquivioleta, el cuadro logroñés ya no cedió su ventaja en todo el primer cuarto, con los pucelanos a remolque y Devin Schmidt en el banquillo con tres faltas personales. Mike Torres asumió galones y evitó que Rioverde Clavijo se escapase, aunque estos llegaron a disponer de 9 tantos de renta. Los cinco puntos del ‘3’ blanquivioleta, compartiendo cancha con su hermano Kevin en frente, redujeron esa renta hasta que un triple de Jaime Fernández concluyó el acto inaugural (23-17). La mejor noticia para el UEMC RVB, así, era que, tras una mala salida y un cuarto flojo, la distancia era mínima. Los visitantes tomaron nota y mejoraron con el paso de los minutos, subiendo varias marchas en el segundo asalto. Con la segunda unidad en pista, el UEMC RVB cerró su aro y el acierto de los logroñeses se redujo, lo que permitió recuperar el terreno perdido. Cinco puntos consecutivos de Sergi Costa para romper la buena zona que plantaron los locales sirvieron para recuperar las tablas en el marcador (25-25). Ya con un ritmo más propicio, sujetando la velocidad de los locales, los blanquivioleta fueron sacando ventajas mínimas poco a poco ante un combativo Rioverde Clavijo. Hasta que Maj Kovacevic, igual que la jornada pasada, reventó el cuarto. No estuvo acertado el esloveno en sus primeros tiros, pero primero con tres libres consecutivos y después con dos triples sumaron un total de nueve triples consecutivos para abrir brecha hasta los 10 tantos (41-31). Una nueva exhibición de puntería que obligó al local Jenaro Díaz a parar el partido con un tiempo muerto, pero otro estirón final de las ardillas aumentó el botín hasta los 12 al descanso (34-46). Con oficio para sacar adelante una más De menos a más, el UEMC Real Valladolid Baloncesto había salvado la mala puesta en escena y ya mandaba en el Palacio de los Deportes de La Rioja, aunque todavía quedaba mucha labor por delante. Así, no se descentraron los de Paco García, que regresaron al parqué con la misma intensidad con la que lo dejaron. Sujetados por un Lotanna Nwogbo dominante, la ventaja se mantuvo cercana a esos 12 puntos durante muchos minutos. Cayó el ritmo del partido, pero los visitantes se mostraron cómodos en ese contexto, con la contienda dormida y el botín de puntos intacto. El choque se trabó y el UEMC RVB se desenvolvió bien, sacando rédito de cada punto y manteniendo el listón defensivo. Sin grandes parciales hasta el final, la ventaja se mantuvo estática durante prácticamente todo el periodo, aunque la peor noticia fue la retirada de Mike Torres al banquillo por lesión. En la recta final, no obstante, dos triples seguidos de Jaime Fernández (46-64), que estaba otra vez dominando y brillando, dieron al Pucela Basket un nuevo impulso. Con una renta de 18 tantos, el UEMC Real Valladolid Baloncesto jugaba con el crono a su favor y quería matar el partido cuanto antes, pero Rioverde Clavijo, aguerrido hasta el final, no capituló tan temprano. Los de Paco García decidieron jugar largo y apurar las posesiones, con Devin Schmidt en cancha de nuevo, aunque la cuarta personal del estadounidense lo mandó de nuevo al banquillo. No era su día, pero los castellanos seguían por delante a falta de cinco minutos por disputarse (58-71). Y el partido se apretó con el enésimo intento de los riojanos, pero el oficio del equipo del Pisuerga terminó de solventar la contienda. Con varias antideportivas y técnicas para unos y otros, muchas faltas y tras interminable carrusel de tiros libres, los pucelanos defendieron las últimas posesiones para terminar sentenciando (69-77) sin grandes sustos, aunque los de Jenaro Díaz llegaron a estar a ocho y con bola. Con solvencia, la séptima victoria consecutiva se fue a Pisuerga y las ardillas ya suman nueve en total. De nuevo a domicilio, el UEMC Real Valladolid Baloncesto visitará al Cáceres Patrimonio de la Humanidad este viernes a las 20.45 horas en la decimotercera jornada liguera. Ficha técnica: 69 – Rioverde Clavijo: Alberto Cabrera (0), Juan Coffi (2), David Knudsen (7), Pau Treviño (0), Javier Nicolau (19) -quinteto inicial-. También jugaron: Alberto Moreno (21), Miguel de Pablo (5), Hugo Arbosa (-), Ismael Tamba (6), Victor Bafutto (1), Andre Norris (3) y Kevin Torres (5). 77 – UEMC Real Valladolid Baloncesto: Mike Torres (5), Devin Schmidt (3), Romaric Belemene (2), Sergio de la Fuente (7), Lotanna Nwogbo (9) -quinteto inicial-. También jugaron: Sergi Costa (11), Juan García-Abril (-), Jaan Puidet (8), Lucas N’Guessan (4), Maj Kovacevic (14) y Jaime Fernández (14). Parciales: 23-17, 11-29 (34-46 al descanso), 12-18 (46-64) y 23-13 (69-77 final). Árbitros: Carrera Rosdevall, Langa de Martín y Calvo Aceña. Incidencias: Partido correspondiente a la duodécima jornada de la liga LEB Oro, disputado en el Palacio de los Deportes de La Rioja de Logroño el domingo 10 de diciembre de 2023.
89-71: El UEMC RVB gana al son de Kovacevic y de la ‘Chica ye ye’
Pisuerga cerró con una alegría un día triste, muy triste para Valladolid. El UEMC Real Valladolid Baloncesto se impuso a un diezmado Amics Castellón y prolonga la racha de victorias a seis consecutivas (y ocho en total) después de una exhibición de Maj Kovacevic. El exterior esloveno firmó 29 puntos con un 7/13 en tripes que reventó un partido en el que los locales defendieron de manera notable. La victoria, asimismo, se cerró con ‘Chica ye ye’ sonando en el feudo blanquivioleta como sentido y merecido homenaje hacia Concha Velasco. Y es que la actriz, bailarina, presentadora e icono de la cultura vallisoletana fue reconocida con un sentido minuto de silencio en su memoria justo al inicio del partido. La ciudad de Valladolid estaba de luto, pero el UEMC RVB quería brindarle a su particular homenaje en forma de triunfo. A pesar de que les costó entrar a los locales, visiblemente cansados de piernas, el duelo se resolvió de manera favorable. Sin mucho orden, las pérdidas se sucedieron para el cuadro pucelanos y las primeras posesiones no llegaron a buen puerto, todo lo contrario que los visitantes, apoyados en un gran Jankovic cerca del aro (7-11). Las rotaciones dieron otro aire a los de Paco García, que abrieron el campo y encontraron en la larga distancia la solución a la ofensiva (5/6 en el primer periodo). Maj Kovacevic, que comenzaba su exhibición, y Sergio de la Fuente después, respondieron con dos triples para ponerse a tiro de los valencianos (14-15). Y ahí se activó el UEMC RVB. Tras la zozobra inicial, los blanquivioleta fueron carburando, corriendo, jugando con velocidad y acabando el primer periodo con una buena renta (25-19) tras otros tres puntos de Mike Torres. Certeros en el perímetro y encontrando buenos lanzamientos, los vallisoletanos habían superado la floja puesta en escena ante un valiente Amics Castelló. Y no terminó ahí el idilio con el 6.75. Maj Kovacevic hizo chof por tercera vez para él (aún le quedaban más) y un palmeo de Jaime Fernández aumentó la máxima a nueve puntos (30-21), obligando a Juan Antonio Orenga a pararlo. La mejoría defensiva de las ardillas en las últimas semanas también estaba siendo ratificaba con una gran labor atrás que precedía los ataques, redondeando una gran actuación coral de todo el equipo en los dos lados de la cancha. El de Novo Mesto siguió anotando y martilleando el aro azulejero una y otra vez. El ‘20’ del UEMC RVB se fue hasta los 16 puntos (de momento) y la ventaja de los pucelanos creció todavía más (40-25), pero la reacción del cuadro castellonense redujo parte de ese botín en los últimos coletazos del periodo (48-36). Kovacevic sentencia el sexto triunfo consecutivo No se relajó el UEMC Real Valladolid Baloncesto durante el tiempo de asueto y regresó al parqué con ambición y ganas de rematar. Quedaban 20 minutos, mucho tiempo, y todavía tela por cortar. Pero Maj Kovacevic acercó la victoria de nuevo. El balcánico retomó su particular idilio con el triple como lo dejó: acertando. Y las ardillas volvieron a ganar terreno (51-38). La labor defensiva siguió rayando el notable y no se dio ninguna concesión a un Amics Castelló que sufría a manos de un desatado Kovacevic. El esloveno anotó otros dos triples más y rubricó su exhibición con un ‘3+1’ soberbio que desató los gritos de ‘MVP, MVP’ de la grada (y 26 en su cuenta particular…). El UEMC RVB disfrutaba y hacía disfrutar y tras los puntos del esloveno veía como la renta crecía hasta los 18 tanto (60-42). A pesar de que se enquistó el encuentro durante varios minutos, el enésimo estirón de los locales estableció en 12 la diferencia para el último asalto (68-56). Aun haciendo la goma, la distancia se mantuvo en todo momento hasta clausurar el partido con triunfo. Así, y aunque la gasolina de los locales iba llegando a la reserva, la solidez defensiva y la seriedad sirvieron para terminar cerrando el cuerpo. Con las piernas cansadas y la fluidez ofensiva resistiéndose, el marcador quedó prácticamente congelado durante varios minutos y ningún equipo fue capaz de ver el aro con facilidad. La ventaja era que el tiempo corría a favor de un UEMC RVB que terminó encontrando los puntos necesarios para sentenciar. Amics Castelló, a pesar de las sensibles bajas de Franch y Ngom, no se rindió hasta las últimas posesiones y sin contratiempos ni sobresaltos, el UEMC Real Valladolid Baloncesto terminó certificando la victoria. Con minutos para Juan García-Abril y Juan Lambas, dos canteranos vallisoletanos compartiendo parqué, los de Paco García se hicieron con la octava alegría del curso y sexta de manera consecutiva. El domingo a las 12.00 horas, el UEMC Real Valladolid Baloncesto visitará al Rioverde Clavijo y tratará de prolongar la racha una jornada más. Ficha técnica: 89 – UEMC Real Valladolid Baloncesto: Sergi Costa (0), Devin Schmidt (7), Romaric Belemene (0), Sergio de la Fuente (9), Lotanna Nwogbo (4) -quinteto inicial-. También jugaron: Mike Torres (16), Juan García-Abril (2), Jaan Puidet (8), Lucas N’Guessan (4), Juan Lambás (0), Maj Kovacevic (29) y Jaime Fernández (10). 71 – Amics Castelló: Joan Faner (15), Calvin Hermanson (8), Daniel Manchón (17), Frederic Stutz (2), Milos Jankovic (9). -quinteto inicial-. También jugaron: Álvaro Martínez (12), Gonzalo Bressan (5), Pedro López (-), Andrés Roig (0) y Rubén Domínguez (3). Parciales: 25-19, 23-17, 20-20 y 21-15 (89-71 final). Árbitros: Mas Cagide, Checa Moreno y Gómez Hernández. Incidencias: Partido correspondiente a la undécima jornada de la liga LEB Oro, disputado en el Polideportivo Pisuerga el sábado 2 de diciembre de 2023 ante cerca de 2500 espectadores.
71-65: Triunfo vital… y van cinco consecutivos
Triunfo vital del UEMC Real Valladolid Baloncesto… y van cinco consecutivos. El cuadro de Paco García prolonga la buena racha y suma el séptimo triunfo del curso después de una gran primera parte ante el Guuk Gipuzkoa Basket, sustentada en una magnífica puesta en escena, y resistir en la segunda los intentos de los vascos. Lotanna Nwogbo destacó con 24 puntos y 30 de valoración en una victoria que permite dar caza en la tabla al equipo donostiarra para seguir escalando posiciones. Y de nuevo, lo que bien empieza, bien acaba. No sin sufrimiento y con tramos distintos a lo largo del encuentro, pero la cita en Pisuerga comenzó de manera especial. En una fecha señalada en la que Jaan Puidet era homenajeado por haber cumplido los 100 partidos oficiales con el Club, el UEMC RVB saltaba al parqué para ponerle el broche y prolongar la racha. Y lo demostró desde que se lanzó la bola al aire. También un Guuk Gipuzkoa Basket vertiginoso, valiente y que, como era de prever, apostó por un ritmo alto de juego. Los dos conjuntos lo aceptaron de buen grado y abrieron la contienda con un intercambio de golpes. Con mucho acierto, los de Paco García se hicieron rápidamente con una ventaja de nueve puntos (15-6) y siete puntos de un Nwgobo imparable en la zona. Pero los visitantes no se dejaron ir. El equipo donostiarra mantuvo el pulso anotador y apretó el marcador con un parcial de 0-5 (15-11), igualando las tornas ya hasta el final del partido. La puntería de los blanquivioleta se resintió y la defensa visitante dio un paso adelante, pero el Pucela cerró el primer acto con ventaja tras un triple sobre la bocina de Devin Schmidt (22-17). Un día más en la oficina para el artillero de Tennessee. El mazazo psicológico hizo daño a un Guuk Gipuzkoa Basket que encalló ante la defensa vallisoletana, que también subió un par de marchas. Lotanna Nwgobo regresó del banquillo para hacer el resto al otro lado de la canasta. El UEMC RVB, más contundente e intenso que su rival, imperó en la zona y castigó con muchos rebotes ofensivos para seguir sumando. El pívot norteamericano, con tres canastas consecutivas, abrió brecha hasta los 12 puntos (33-21). El cuadro de San Sebastián reacción volviendo a acercarse (33-28), pero los de Paco García estaban disfrutando y haciendo disfrutar, brillando en ataque y la distancia volvió a crecer. Jaime Fernández, con un triple y volviendo a confirmar su gran estado de forma, inició el estirón de nuevo y ya no pararon las ardillas hasta el descanso. Maj Kovacevic, aún convaleciente, se unió a la fiesta de los tres puntos y Lotanna Nwgobo, como invitado de excepción, también ratificó su particular exhibición (16 tantos al descanso) sumando desde el perímetro. El espectáculo estaba servido y los castellanos pusieron fin a un vistoso y frenético segundo cuarto con un gran botín (44-33). El UEMC RVB saca su mejor versión para sentenciar Pero el guion cambió radicalmente tras el tiempo de asueto. El acierto y los puntos se quedaron en los vestuarios de un Pisuerga de nuevo con buena entrada, y dieron paso a las defensas y al juego en estático. Guuk Gipuzkoa Basket salió mejor parado del nuevo contexto. Los de Paco García se atascaron y el cuadro donostiarra se puso a tiro con una gran reacción (47-44). El parcial estaba siendo de 3-11 y el técnico vallisoletano llamó a capítulo a los suyos para reajustar el plan de partido. Y la reacción local no se hizo esperar. El UEMC RVB dejó atrás sus peores minutos, debido a la gran labor de los guipuzcoanos, y volvió a cogerle el ritmo al partido. Liderados por un sorprendente Nwogbo que encestó su segundo triple, los vallisoletanos, tirando de oficio y músculo, tomaron aire sumando desde la línea de personal y desde cerca del aro. Apagado el fuego, momentáneamente al menos, el Pucela Basket llegó al último acto mandando (56-51). No tardaron los visitantes en volver con una nueva acometida. El cuadro de Mikel Odriozola se encomendó al máximo anotador de la liga, Alex Barcello, para sujetarse con todo al partido y tensar la cuerda. Y no se amilanó un UEMC RVB cada vez más curtido y experto en estos finales de partido. Cuando más apretaron los visitantes, mejor defendieron los locales para terminar de dar el último golpe. Los blanquivioleta se aplicaron al máximo atrás y cerraron su aro durante varios minutos para respirar y tomar una nueva ventaja (65-58). No fue la definitiva porque los de Mikel Odriozola seguían sin capitular. El partido entró en el último minuto con cuatro puntos de diferencia (67-63) y bola visitante, pero Jaime Fernández, partidazo el suyo, recibió una falta en ataque y recuperó la posesión el Pucela. Parecía la definitiva, pero una pérdida de Schmidt permitió a los foráneos anotar. 67-65, aunque el ‘antihéroe’ no perdonó de nuevo y mató el encuentro con un ‘2+1’ de auténtica clase. Decisivo de nuevo, el segundo máximo anotador de la liga, el ‘0’ blanquivioleta, vio como Barcello (29 tantos) se llevaba el duelo de artilleros particular, pero el de Tennessee amarró la victoria con varias acciones decisivas, como acostumbre. Así, tras mucho sufrimiento y con las pilas justas en la recta final, viviendo de la renta de la primera parte, el UEMC RVB sentenció y se llevó un triunfo espectacular y vital (71-65). De nuevo sin apenas tiempo, el sábado a las 19.00 horas y de nuevo en casa, el UEMC Real Valladolid Baloncesto recibirá al Amics Castelló en el Polideportivo Pisuerga. Ficha técnica: 71 – UEMC Real Valladolid Baloncesto: Mike Torres (4), Devin Schmidt (15), Romaric Belemene (2), Sergio de la Fuente (7), Lotanna Nwogbo (24) -quinteto inicial-. También jugaron: Sergi Costa (2), Juan García-Abril (-), Jaan Puidet (0), Lucas N’Guessan (0), Juan Lambás (-), Maj Kovacevic (8) y Jaime Fernández (9). 65 – Guuk Gipuzkoa Basket:
91-92: El UEMC RVB asalta el WiZink y suma la cuarta seguida
Soberbio, formidable, magnífico. Cortos calificativos para definir el partido del UEMC Real Valladolid Baloncesto en la cancha del Movistar Estudiantes, la cual asaltó tras una actuación impresionante. Los blanquivioleta se sobrepusieron a un mal inicio (10-0) y al inusitado acierto de los colegiales en el triple para resistir y esperar su ocasión. En la prórroga, después de una segunda parte con una defensa sobresaliente, los de Paco García no fallaron y dieron un golpe sobre la mesa venciendo en la cancha del líder tras un final de infarto. Y si ya de por sí tiene mérito imponerse en el WiZink Center, más todavía después de verse a remolque desde un inicio y el soberbio acierto de los estudiantiles, que lo metieron todo en el primer tiempo. Aunque, la puesta en escena no pudo ser peor para los intereses del UEMC Real Valladolid Baloncesto, sacó a relucir la capacidad de resistir de las ardillas. Varias pérdidas propiciaron que Movistar Estudiantes corriese a placer y Francis Alonso, con dos triples en transición consecutivos, abrió brecha en apenas dos minutos y medio (10-0). Tiempo muerto, llamada a filas y a ponerse el mono de trabajo para levantarse de la lona. Y despertar. No tardó en lograrlo el cuadro vallisoletano. A pesar de la exhibición triplista de Francis Alonso (14 puntos en el periodo inaugural), Sergio de la Fuente se echó el equipo a la espalda y desde la larga distancia mantuvo el ritmo estudiantil. Devin Schmidt, que de anotar también sabe un rato, le tomó el testigo al capitán pucelano para continuar con la remontada parcial y dejar atrás el frío inicio (18-16). Lo paró Pedro Rivero, con problemas de faltas en sus hombres grandes y en bonus, y los colegiales volvieron a estirarse para cerrar el primer asalto con esos diez tantos conseguidos a las primeras de cambio (28-18). Al UEMC RVB le tocaba bajar puntos en ataque, pero la maquinaria ofensiva de los colegiales no lo iba a poner fácil. Tras unos minutos con Sergi Costa en pista, quien reaparecía en el primer cuarto después de tres partidos fuera, los blanquivioleta regresaron con dos triples de Jaime y Belemene, pero Johnny Dee dio la réplica con otros dos (36-29) seguidos. Y esa fue la tónica de todo el cuarto. Los visitantes tratando de acercarse y los locales golpeando de tres en tres. Una y otra vez se reprodujo dicho guion. Como en el día de la marmota, el UEMC RVB mantuvo la calma, jugando bien y aguantando el pulso anotador… a la espera de que el acierto del Movistar Estudiantes se resintiese. No sucedió en la primera parte. Los de Paco García defendieron bien, pero los madrileños firmaron un sideral 14/20 en triples en la primera parte para irse al descanso con ventaja (56-49). Un triple de Sergi Costa sobre la bocina, no obstante, servía para bajar de la brecha de los 10 tantos y mantener intactas las opciones de victoria. Apoteosis final Y es que, ante semejante exhibición triplista, era casi un milagro seguir con vida en el WiZink Center. Pero la realidad era que el UEMC RVB estaba haciendo muchas cosas bien en la cancha del líder, aunque todavía podía ajustar un poco más para bajar números defensivos y tratar de dar la campanada. Tras el paso por vestuarios, el cuadro del Pisuerga se puso en faena con una vuelta de tuerca desde el banquillo. Paco García plantó un quinteto con todos sus bases en pista, con la excepción del canterano Juan Lambás, y su UEMC RVB salió con la tripleta de ‘unos’ Costa-Torres-Puidet. Los vallisoletanos, además, bajaron al barro y el partido se trabó, un contexto más favorable que un intercambio de golpes como lo fue la primera mitad. Y lógicamente, el inusitado acierto local cayó. Una antideportiva de Francis Alonso y la cuarta personal de Kevin Larsen, que lo mandó al banquillo, permitió a las ardillas volver a colocarse a rebufo (59-57). Una nueva antideportiva contra los locales, con técnica al banquillo incluida, permitió dar a los castellanos un nuevo pasito (61-59) y encendió al WiZink Center. El ritmo del partido cayó y los blanquivioleta se movieron a la perfección en ese escenario, aunque un minuto fatídico de los foráneos con varias pérdidas dio alas a los colegiales. Clavando dos contraataques como dos puñales, los de Pedro Rivero volvieron a tomar aire y llegaron a los últimos diez minutos por delante (73-65). La igualdad se mantuvo en todo momento y el partido alcanzó la recta final con todo por decidir. Pedro Rivero asumió riesgos y puso en pista a Larsen y Carrera, ambos con cuatro faltas personales, y el UEMC RVB trató de sacar rédito buscando el aro con la excelente aportación de Jaime Fernández, de nuevo destacado y creciendo a pasos agigantados. No fue así de primeras, pero la defensa blanquivioleta siguió rayando a un nivel sobresaliente y sostuvo al equipo a pesar del poderío del Ramiro. El marcador se congeló y los locales no acertaron desde la línea de personal, dando concesiones a los visitantes. Y estos no perdonaron. A pesar de que en las posesiones críticas se cerró el aro del Movistar Estudiantes, también mostrando sus credenciales atrás, los de Paco García mantuvieron la calma y tuvieron la paciencia suficiente para esperar el momento. En los últimos minutos, de hecho, el UEMC Real Valladolid Baloncesto tuvo varias ocasiones para cerrar el partido, pero no fue posible ante un plantel de otra categoría. Pero fueron los de Pedro Rivero quienes llegaron con ventaja a las posesiones finales. Un triple de Murphy tras un rebote ofensivo ponía el 80-77 que podía parecer decisivo con 27 segundos en el crono, pero Devin Schmidt se sacó de la chistera un triple al borde de la posesión para poner las tablas. La defensa de los castellanos mandó el partido a la prórroga (80-80). Ya sin Carrera en pista tras una técnica señalada contra él, la mejor
80-74: Paso adelante con la tercera consecutiva
Sigue la escalada del UEMC Real Valladolid Baloncesto. El cuadro de Paco García, a pesar de las bajas, se llevó un partidazo ante el ICG Força Lleida para poner el quinto triunfo de la temporada y tercero de manera consecutiva. Los blanquivioleta dominaron la pintura y la lucha por el rebote fue clave (54-34), sumada a la tranquilidad y el acierto en los minutos finales, para dar un paso adelante y confirmar las buenas sensaciones. Y es que la alegría fue redonda desde el principio. En los prolegómenos del encuentro, redondeando el triunfo, el Club homenajeó al expresidente Alejandro García Pellitero por sus años de dedicación a la entidad, y recibió una ardilla conmemorativa y el cariño de un Polideportvo Pisuerga con una buena entrada. Y tras el reconocimiento, ambos equipos al completo, jugadores y técnicos, posaron juntos con una pancarta contra la Violencia de Género y el lema ‘Yo Digo Cero’, una iniciativa promovida por la Federación de Baloncesto de Castilla y León. Finalizados los actos y sin demora, el UEMC Real Valladolid Baloncesto se puso manos a la obra para brindar el mejor reconocimiento posible al respetable: la victoria. Con intensidad y mucha hambre, el cuadro pucelano aguantó el tirón ofensivo de un ICG Força Lleida muy lúcido en las primeras posesiones. Los de Gerad Encuentra se hicieron con las primeras ventajas, pero poco a poco se fueron agigantando los blanquivioleta de la mano de un Lotanna Nwogbo imperial. Dos tiros libres suyos sirvieron para ponerse por delante (14-12) y meter en problemas a los hombres grandes visitantes. El conjunto ilerdense, sin embargo, reaccionó y pegó un estirón final a base de triples. Fieles a su estilo, los catalanes golpearon desde el perímetro por partida doble y finalizaron el primer periodo mandando (19-24). Los de Paco García, obligados a cerrar su aro para dar buena cuenta del rival. Con Mike Torres y Jaan Puidet compartiendo parqué, Paco García movió ficha y apostó por dos de sus ‘bases’ juntos en cancha. El UEMC RVB, más ordenado y mejor atrás, comenzó a sentirse cómodo en defensa y la anotación cayó. Los del Barris Nord siguieron anotando desde el perímetro, pero con cuentagotas, y los locales dieron el sorpasso. No sólo los ilerdenses sabían anotar desde la larga distancia. Maj Kovacevic, que tiene un Máster en eso, enchufó dos triples consecutivos y devolvió la manija a los pucelanos, de menos a más durante todo el partido (35-34). Trató de cambiar la inercia Gerard Encuentra con un tiempo muerto, pero otra vuelta de tuerca del UEMC RVB fue la réplica perfecta para abrir brecha. Con Sergio de la Fuente y Jaime Fernández de interiores, abiertos y más cortos en centímetros, los castellanos ampliaron el campo y el ‘cuatro’ maño golpeó con un triple de los que hacen pupa (40-34). Comenzaba su particular redención con una actuación soberbia. Un nuevo tiempo muerto del técnico foráneo buscó el enésimo cambio de guion, pero mismo resultado que unos minutos antes. El UEMC Real Valladolid Baloncesto no dio ninguna concesión, y mantuvo la solidez y la regularidad para alcanzar el descanso con un buen botín a su favor (46-37). Buen hacer final para sentenciar Tampoco cambió la dinámica del choque durante el tiempo de asueto. UEMC RVB e ICG Força Lleida reanudaron la acción como lo dejaron, con los locales muy metidos y serios, defendiendo bien y frenando las acometidas de los ilerdenses. A pesar de los problemas para cerrar el rebote durante las primeras posesiones, el mayor acierto de las ardillas permitió poner tierra de por medio paulatinamente. Una canasta de Devin Schmidt, ya con 15 puntos, amplió esa renta a los 13 tanto, la máxima hasta entonces. El cuadro visitante pidió una tregua para intentar frenar a los locales (55-42), pero el dominio de la pintura por parte de las ardillas era total y estaba inclinando la balanza. La mejora fue inmediata e ICG Força Lleida, con la mirilla ajustada, dio la réplica con tres triples prácticamente consecutivos que volvieron a tensar la cuerda (57-51). La calidad foránea salía a relucir. Los de Paco García, muy serios hasta el momento, perdieron el orden durante varios minutos y se hicieron el harakiri con las pérdidas, dando vida a los del Barris Nord. Pero se subsanó rápidamente. El técnico vallisoletano trató de imponer un poco de calma con un tiempo muerto y Lotanna Nwogbo impuso esa tranquilidad con cuatro puntos consecutivos para cerrar el cuarto (61-55). La buena labor en la pintura de los locales también la lideró un Jaime Fernández desatado que se hizo dueño y señor de la zona. El maño se agigantó para no permitir ni un rebote ofensivo y comenzó a sumar puntos vitales para mantener a raya a un ICG Força Lleida que resistió y se mantuvo en partido con firmeza (66-59). El equipo del Barris Nord logró ponerse a tiro de los castellanos y el partido, en un puño, entró a los últimos tres minutos con todo por decidir (76-72). Con ambos equipos en bonus desde hace rato, el acierto desde el tiro libre iba a ser salomónico. Y no le tembló el pulso al UEMC Real Valladolid baloncesto. Lucas N’Guessan se sumó a la retahíla de actores principales con una actuación imperial cerrando el aro, taponando y condicionando todos los tiros rivales. Y adelante, la mano de Devin Schmidt y Mike Torres, tirando de galones, veteranía y sangre fría, hizo el resto. Unas últimas y decisivas defensas permitieron al UEMC Real Valladolid Baloncesto sellar el triunfo desde la personal y sumar la quinta victoria de la temporada, tercera de manera consecutiva para confirmar el paso delante de las últimas semanas. El domingo a las 18.30 horas, el UEMC Real Valladolid Baloncesto visitará al Movistar Estudiantes en el WiZink Center. Ficha técnica: 80 – UEMC Real Valladolid Baloncesto: Mike Torres (14), Devin Schmidt (25), Romaric Belemene (5), Sergio de la Fuente (2), Lucas
81-82: Épica remontada para seguir escalando
Triunfo de fe del UEMC Real Valladolid Baloncesto. Ni después de una mala puesta en escena y ni al verse 7 abajo a falta de minuto y medio le perdió la cara a un encuentro tremendamente complicado el conjunto blanquivioleta, el cual terminó ganando tras una remontada épica y de infarto. Los de Paco García se repusieron de un flojo inicio y fueron a remolque durante gran parte del encuentro hasta llegar a culminar, en las posesiones finales, una victoria tremendamente importante para seguir escalando, la cuarta de la temporada. Y es que, en este caso, lo que mal empieza, bien acabó. En contra del refranero popular, el UEMC Real Valladolid no salió bien al Vicente Trueba de Torrelavega y se vio muy pronto ya por detrás. A pesar de que Nwogbo anotó la primera canasta del partido, Grupo Alega Cantabria CBT, mucho mejor plantado y con más energía, endosó un parcial de 12-0 a las primeras de cambio (12-2). Entrando mal y tarde al partido, los vallisoletanos, ahogándose en las pérdidas, anotaron sólo 3 puntos en los primeros cuatro minutos. El cuadro del Pisuerga metió en bonus a los locales y cogió un poco de aire con los puntos que fueron llegando desde la línea de personal, pero los cántabros siguieron dominando a placer. Otro triple de Littleson, el segundo en su cuenta, y tres tiros libres sobre él por una antideportiva de Kovacevic, dispararon la renta hasta los 12 de diferencia, la máxima del partid, pero fue ahí cuando reaccionaron los visitantes. Tras un inicio pobre, muy pobre, los de Paco García comenzaron a defender y frenar a los de David Mangas, sacando rédito de las faltas y los tiros libres. La reacción partió desde atrás y la desventaja acabó siendo de sólo 5 puntos tras un estirón final de cuarto que lideró Lucas N’Guessan en ambos lados de la cancha (20-15). A pesar de la mala puesta en escena, la mejor noticia para las ardillas era que volvían a estar a tiro del conjunto cántabro, aunque la irrupción de nuevo de Littleson volvió a abrir brecha. Otro triple del estadounidense puso tierra de por medio (27-19), pero el UEMC Real Valladolid Baloncesto, cada vez trabajando mejor en la parcela defensiva, no se descompuso. Con fe y carácter, los del Pisuerga se aferraron al partido en todo momento. El equipo pucelano continuó con la buena defensa y remontó parcialmente con un parcial de 0-6 y un Devin Schmidt que comenzaba a entrar en ebullición. Con las líneas más arriba y leyendo bien los ataques torrelaveguenses, el UEMC RVB, con buenos minutos de Juan García-Abril atrás, se mantuvo a rebufo del equipo local, aunque al poco se repitió el guion de los minutos previos. Littleson seguía desatado en el perímetro y los visitantes no lograban frenarle, y éste, con 19 puntos en su haber, mantuvo a raya al Pucela (40-31). Los foráneos respondieron con músculo en la pintura y comenzaron a encontrar a un Nwgobo diferencial cada vez que recibe cerca del aro. El pívot norteamericano asumió la responsabilidad y anotó en repetidas ocasiones (12 tantos en la primera parte) para alcanzar el descanso con una desventaja salvable y un UEMC RVB repuesto del mal inicio (47-40). Premio por no bajar los brazos Pero, a pesar de la mejoría, los de Paco García debían frenar la hemorragia del perímetro y mejorar números defensivos si querían tener opciones en el Vicente Trueba. Concienciados y corrigiendo la mala salida del primer cuarto, el UEMC Real Valladolid Baloncesto salió mucho mejor que el rival y se puso por delante de nuevo, algo que no ocurría desde el 0-2 que abrió la contienda. Nwgobo siguió dominando en la pintura y metiendo en problemas de faltas a los jugadores locales, aunque los de David Mangas volvían a poner tierra de por medio con acierto desde el perímetro (59-53). Y de nuevo volvió a emerger el carácter competitivo del UEMC Real Valladolid Baloncesto y el poderío ofensivo. Schmidt y Kovacevic, con varios triples, mantuvieron el pulso anotador que proponían los de Torrelavega e iniciaron un parcial de 0-8 que culminó el norteamericano con otros tres puntos en la última posesión del cuarto (65-64). A falta de diez minutos, un único punto separaba a ambos juntos, aunque eran las ardillas quienes llegaban con la flechita hacia arriba y crecidos. Anulado Littleson con una excelente labor defensiva de los exteriores pucelanos, el UEMC Real Valladolid Baloncesto estaba marcando las diferencias atrás en la segunda parte, pero los de David Mangas encontraron otras soluciones. En los minutos críticos del partido, se atascaron los visitantes y Agustí Sans hizo que los locales se distanciasen (76-71), acercando peligrosamente la victoria para los cántabros. Y ni con esas se rindió el cuadro pucelano. La contienda entró en terreno pantanoso, con mucha tensión y una acción controvertida acabó con el técnico del Grupo Alega Cantabria CBT expulsado por la segunda técnica. Con David Mangas fuera y los de Torrelavega mandando por 7 a falta de minuto y medio (81-74), salió a la luz la mejor versión de los vallisoletanos. Con calma, esperando la oportunidad, los visitantes salieron del tiempo muerto con un triple de Maj Kovacevic, el quinto en su haber para dar esperanzas a los blanquivioleta. La buena defensa permitió robar el balón y de nuevo el esloveno golpeó con otro tiro de tres puntos, el sexto, para poner al UEMC RVB a un solo puntos (80-81). Sergio de la Fuente hizo el resto. El incombustible capitán sacó petróleo de una bola que iba hacia la línea de fondo de Schmidt, que no pudo culminar un vertiginoso contraatque. El ‘22’ rescató la bola in extremis y, tirando de pizarra una vez más, anotó tras un saque de fondo el definitivo 81-82. Definitivo en cuanto al tanteo, pero no conclusivo. Al Grupo Alega Cantabria CBT todavía le quedaba una posesión para dejar la victoria en casa y 20 segundos
72-66: Vuelta a la senda con la tercera
El UEMC Real Valladolid Baloncesto vuelve a la senda de la victoria con la tercera de la temporada. El cuadro de Paco García firmó un partido muy serio y mejoró defensivamente para imponerse a un combativo Real Betis Baloncesto y hacerse fuerte de nuevo en casa. Los pucelanos fueron más fiables en los minutos críticos y ponen fin a una racha de dos tropiezos consecutivos. El partido, asimismo, sirve para cerrar una semana tremendamente dura en lo físico y en lo anímico, con tres partidos en apenas ocho días, circunstancia que acusaron las ardillas con el paso del tiempo, cada vez más justas de gasolina. Pero el UEMC Real Valladolid Baloncesto demostró que, aunque las piernas podían acusar el esfuerzo, había ganas, muchas ganas, de redimirse. Y quedó patente desde que se lanzó la bola al aire. El cuadro pucelano, intenso desde el principio, firmó una gran puesta en escena, defendiendo las primeras posesiones rivales y corriendo a placer. Con el ritmo idóneo, los locales no tardaron en hacerse con las primeras ventajas del partido (10-4). Los de Paco García salieron con rabia y electricidad para no dar ni una concesión al Real Betis Baloncesto. Dominando la lucha bajo los tableros y asegurando el rebote, los blanquivioleta jugaron con el ritmo del partido al que acostumbran y en el que se gustan, castigando al contraataque y abriendo brecha a las primeras de cambio (17-8). El parcial, ya importante, obligó al técnico Javi Carrasco a tratar de pararlo con un tiempo muerto, pero el temporal Devin Schmidt estaba causando estragos. Nueve puntos con la firma del norteamericano, incluido un ‘3+1’, sirvieron para liderar al UEMC RVB y anotarse el primer periodo con claridad (23-14). Pero los hispalenses no tardaron en despertar. El cuadro verdiblanco fue creciendo con el paso de los minutos y aprovechó las rotaciones para ponerse a tiro del UEMC RVB después de una serie de varios triples consecutivos (27-24). Devin Schmidt, regresando desde el banquillo, dio la réplica con tres puntos y Belemene, gigante a ambos lados de la pista, volvió a hacer lo propio para coger aire (35-30). No varió mucho más la renta y tras unos minutos finales de descontrol, las ardillas alcanzaron el tiempo de asueto por delante (39-33) y con la sensación de que la ventaja podía haber sido mayor. Buen hacer final para sentenciar El UEMC Real Valladolid Baloncesto, en los primeros veinte minutos, había demostrado que es capaz de defender a equipos con muchos artilleros y estaba bajando cifras de puntos en contra, lo cual era clave para llevarse el gato al agua. Pero todavía quedaba trabajo por delante. Los de Javi Carrasco salieron con mejor tono y voltearon el marcador, gozando de su primera ventaja en todo el partido (41-42). Los castellanos perdieron el orden por momentos y se atascaron en ataque, permitiendo esa remontada del cuadro bético, pero emergió la figura de Nwogbo para ejercer de sostén. El pívot se agigantó en la pintura y sumó cuatro puntos consecutivos para evitar la escapada hispalense (45-45) y comenzó a entrar en ebullición, pero una inexplicable técnica contra él acabó relegándole al banquillo. Y eso hizo despertar al público de Pisuerga. La grada se encendió y Sergi Costa tomó el testigo de líder para golpear con un triple que devolvió el mando al UEMC RVB (48-46), y esa igualdad ya no se rompió hasta los minutos finales. Sustentado por los puntos sumados desde el tiro libre y la diferencia entre ambos conjuntos (4 lanzados por los locales por los 22 de los visitantes al término del tercer periodo), el Real Betis Baloncesto siguió apretando y el último cuarto llegó con todo por decidir (51-50). Y con un margen mínimo continuó moviéndose el partido. Hasta que, con 61-59, una técnica contra Devin Schmidt que acabó también con triple de los sevillanos hizo reaccionar a los pucelanos de manera fulgurante. Lejos de desquiciarse por la decisión y la diferencia de faltas señaladas (12-25 en tiros libres lanzados), los locales respondieron con un triple de Mike Torres y un mate de Belemene al contraataque para devolver la iniciativa a las ardillas (66-62) a falta de un minuto. Tras el obligado tiempo muerto foráneo, Devin Schmidt, que acabó con 16 puntos, tuvo la sentencia desde el perímetro, pero erró y el partido siguió muy vivo. No perdonó una segunda vez. El UEMC Real Valladolid Baloncesto mantuvo a raya a los béticos y el artillero estadounidense se inventó una penetración magistral para poner el partido en la mano de los locales (69-66). La defensa blanquivioleta de las últimas posesiones hizo el resto, con Belemene al ‘cuatro’ y un quinteto ‘pequeño’ que terminó de certificar el triunfo 72-66 para sumar la tercera victoria de la temporada. El domingo a las 12.30 horas, el UEMC Real Valladolid Baloncesto visitará al Grupo Alega Cantabria CBT y buscará la cuarta victoria de la temporada. Ficha técnica: 72 – UEMC Real Valladolid Baloncesto: Mike Torres (12), Devin Schmidt (16), Romaric Belemene (10), Sergio de la Fuente (9), Lucas N’Guessan (8) -quinteto inicial-. También jugaron: Sergi Costa (3), Juan García-Abril (-), Jaan Puidet (1), Iñigo Royo (2), Maj Kovacevic (3), Jaime Fernández (0) y Lotanna Nwogbo (10). 66 – Real Betis Baloncesto: Roko Rogic (3), Eddy Polanco (15), Ondrej Hanzlik (0), Rihards Kusksiks (3), Ismael Romero (12) -quinteto inicial-. También jugaron: Jordan Barnes (6), Pablo Marín (0), Adrià Domenech (12), Joaquín Rodríguez (3), Nedim Dedovic (3), Nikola Rakocevic (9) e Iliam Fevry (-). Parciales: 23-14, 16-19 (39-33 al descanso), 12-17 (51-50) y 21-16 (72-66 final). Árbitros: Sánchez González, Esteve Malmierca y Borrego Rodríguez. Incidencias: Partido correspondiente a la sexta jornada de la liga LEB Oro, disputado en el Polideportivo Pisuerga el sábado 4 de noviembre de 2023 ante cerca de 2500 espectadores.
94-69: Derrota clara en Burgos
Tercera derrota del curso del UEMC Real Valladolid Baloncesto. El cuadro de Paco García cayó ante un Longevida San Pablo Burgos que se mostró superior de principio a fin y al descanso ya mandaba por 15 puntos. Los visitantes, sin intensidad atrás, trataron de obrar la remontada en la segunda parte, pero los locales fueron mejores en todo momento y no dieron ni una concesión hasta agenciarse el triunfo con justicia. Y es que el encuentro estuvo teñido de azul desde el principio. Longevida San Pablo Burgos, un equipo que lanza más de tres que de dos y tal y como avisó Paco García en la previa, comenzó mostrando sus cartas desde el principio y marcando territorio en el perímetro. Tres triples en las primeras posesiones pusieron a los de Lolo Encinas por delante (14-13) ante un UEMC Real Valladolid Baloncesto que optaba por buscar los puntos más cerca del aro y liderado por Mike Torres (12 tantos y 13 de valoración en el primer periodo). Mantuvieron el ritmo ofensivo los vallisoletanos, pero veían como el guion tenía un cierto aroma a lo vivido frente al Leyma Coruña: un tanteo muy alto y problemas para resistir a la batería exterior burgalesa. Se aparecían los fantasmas. Los de Paco García gozaron de una ventaja de cinco puntos tras dos canastas seguidas de Lucas N’Guessan (16-21), castigando en la pintura, pero un estirón final de los locales hizo que estos mandaran al término del primer asalto (29-25), el cual concluyó con un doloroso triple sobre la bocina de Speight. 29 puntos se antojaban muchos, demasiados, igual que los seis triples recibidos, y el UEMC Real Valladolid Baloncesto no logró reaccionar. Ni un tiempo muerto de Paco García ni un cambio completo de quinteto frenaron a un Longevida San Pablo Burgos desatado y abriendo brecha (34-25). Por si fuera poco, los visitantes, con tres faltas y siete minutos por disputar, se estaban cargando de personales. Lucas N’Guessan puso fin a cuatro minutos sin anotar y cortó el parcial en contra (34-27), aunque los de Lolo Encinas mantuvieron la ventaja. Si bien cayó el acierto y el ritmo del partido, las ardillas, erráticas (2/9 en triples) y castigadas por las pérdidas (10), no fueron capaces de voltear el resultado ni de acercarse al equipo cidiano. Muy serios y acertados, los burgaleses hicieron caja con el bonus blanquivioleta y alcanzaron el descanso con una ventaja importante (47-32)… y otra vez con un triple para cerrar el acto. Superados No le salía nada a un UEMC Real Valladolid Baloncesto atascado y negado, y para más inri no cambió en demasía la película tras el paso por vestuarios. Los pupilos de Lolo Encinas volvieron como lo dejaron, anotando de tres, e impidieron cada intento de remontada. Aunque la buena labor bajo el aro de los blanquivioleta hizo que los burgaleses entraran en bonus muy pronto (7:00), ni siquiera los tiros libres dieron puntos para recuperar terreno. De nuevo, muy erráticos también desde la línea de personal. En el enésimo arranque de orgullo y de capitanía, Sergio de la Fuente trató de tirar del carro y mantener con opciones a los suyos, pero la brillantez ofensiva local impidió cualquier atisbo de reacción (57-39). La diferencia rondó los 15 puntos en todo momento y Longevida San Pablo Burgos, que encontró en el triple siempre la réplica necesaria para cortar las alas del UEMC RVB, llegó a los últimos diez minutos con un botín muy difícil de salvar (70-50). La remontada, que debía ser épica para revertir el guion con tan poco tiempo, no llegó ni estuvo cerca. Superados, sin opciones, los vallisoletanos claudicaron y terminaron sucumbiendo con justicia ante el poderío ofensivo burgalés (94-69). El sábado a las 17.00 horas, el UEMC Real Valladolid Baloncesto recibirá al Real Betis Baloncesto en el Polideportivo Pisuerga y buscará la tercera victoria de la temporada. Ficha técnica: 94 – Longevida San Pablo Burgos: Gonzalo Corbalán (17), Miha Lapornik (10), Álex Barrera (9), Siim-Sander Vene (10), Luke Fischer (7) -quinteto inicial-. También jugaron: Millán Jiménez (4), Micah Speight (12), Prince Ali (16), Heinonen (0), Adala Moto (2), Ignacio Rosa (2) y Jonathan Kasibabu (5). 69 – UEMC Real Valladolid Baloncesto: Mike Torres (20), Devin Schmidt (5), Romaric Belemene (5), Sergio de la Fuente (11), Lucas N’Guessan (8) -quinteto inicial-. También jugaron: Sergi Costa (5), Juan García-Abril (0), Jaan Puidet (2), Iñigo Royo (2), Maj Kovacevic (0), Jaime Fernández (2) y Lotanna Nwogbo (9). Parciales: 29-25, 18-7 (47-32 al descanso), 23-18 (70-50) y 24-19 (94-69 final). Árbitros: Morales Ruiz, Martínez Prada y Diz Felipe. Incidencias: Partido correspondiente a la quinta jornada de la liga LEB Oro, disputado en el Coliseum de Burgos el es 20 de octubre de 2023 ante cerca de 5000 espectadores.
119-37: Triunfo muy serio del Caja Rural RVB
El Caja Rural Real Valladolid Baloncesto continúa invicto una semana más después de sumar el quinto triunfo de la temporada. Ante el CB Zamora, los pupilos de David Enciso, Álvaro Díaz y Jesús Bartolomé firmaron un partido muy serio y coral para imponerse con claridad a los visitantes (119-37). Una victoria sustentada ya desde un inicio, con los blanquivioleta abriendo brecha a las primeras de cambio, jugando bien en ataque y concentrados en defensa. 20 tantos separaban a ambos conjuntos al término del primer periodo y al descanso esta ventaja creció hasta los 40 (62-22). Con la victoria prácticamente decidida en el pimer tiempo, el Caja Rural Real Valladolid Baoncesto no bajó el pistón y siguió intenso, activo y centrado hasta sellar el triunfo. A pesar de la desigualdad en el marcador, el sexto encuentro del curso dejó noticias muy positivas para las ardillas, como la aportación de todos los jugadores en la estadística final: nadie anotó más de 15 tantos ni menos de 7, lo cual refrenda el trabajo coral realizado y el reparto de minutos. Sin sorpresas y con una brecha que aumentó con el paso de los minutos, el Caja Rural Real Valladolid Baloncesto conquistó su sexto triunfo de la temporada, y suma todos sus partidos por victorias.
94-111: Leyma Coruña asalta Pisuerga
Leyma Coruña asalta Pisuerga. El UEMC Real Valladolid Baloncesto no pudo imponerse a la máquina ofensiva herculina, que demostró porqué es el mejor ataque de la competición y firmó unos porcentajes superlativos para llevarse la victoria a Riazor. Los de Paco García plantaron cara en todo momento, firmaron un buen partido e igualaron el ritmo anotador gallego por momentos, pero los coruñeses simplemente metieron más y no fallaron para alargar su condición de invictos una temporada más. Homenajeado por sus 100 victorias con el Club, Paco García recibió el calor de Pisuerga y una camiseta conmemorativa en los prolegómenos del partido, aunque pronto terminaron los reconocimientos y comenzó la acción sobre el parqué. Pero no hubo final feliz para redondear la fecha. Lo suyos, eso sí, hicieron todo lo posible y no bajaron los brazos, comenzando muy enchufados y eficaces. Los locales abrieron con un 5-0 de parcial, defendiendo las primeras posesiones de un Leyma Coruña que llegaba a la cita como el mejor ataque de la competición. No tardó en demostrarlo. Seis puntos de Huskic evitaron que los castellanos abriesen brecha y ambos conjuntos se sumieron en un intercambio de golpes que se prolongó durante todo el primer tiempo, con una anotación sumamente alta (19-19). Los triples se sucedieron en ambos aros, un contexto que sobre el papel debería favorecer a los coruñeses, y así se llevaron estos el primer cuarto tras una auténtica fiesta anotadora (30-32). Pero si el UEMC Real Valladolid Baloncesto quería tener opciones de victoria, el tanteo debía bajar drásticamente. Todo pasaba por defender, pero de entrada el segundo cuarto continuó por los fueros del primero. El cuadro de Diego Epifanio, con argumentos ofensivos en todas sus posiciones, siguió fino y martilleó continuamente el aro blanquivioleta para distanciarse ligeramente tras varios triples seguidos (40-45). No hubo forma de frenarlo atrás, pero el UEMC Real Valladolid Baloncesto sí que logró seguir el ritmo anotador que imponían los herculinos. Lo intentó Paco García con un nuevo tiempo muerto, variando los quintetos, y los vallisoletanos siguieron con buenos ataques, pero Leyma Coruña alcanzó el descanso con una buena renta y una anotación muy abultada (53-58). Un triple sobre la bocina de Mike Torres, eso sí, insufló de confianza a los locales, quienes seguían con mucha vida a pesar del poderío coruñés. Un vendaval en contra Al descanso, con un arbitraje que encendió a la grada, Leyma Coruña había anotado más puntos que los recibidos por el UEMC Real Valladolid Baloncesto en todo su partido en Alicante. Los blanquivioleta, así, debían afanarse atrás y esperar que el inusitado acierto de los gallegos bajase en algún momento (64.3% en tiros de dos y 76.9% en triples, con un 10/13). El dato estaba siendo tremendo. De hecho, el cuadro de Riazor había fallado más tiros libres (9) que tiros de campo (8) en toda la primera parte, lo cual demostraba el increíble acierto que estaban registrando en Pisuerga. Y no bajaron esos números en el tercer periodo. Los de Diego Epifanio volvieron a coger carrilla con más triples (60-70), pero el bombardeo no hizo que las ardillas capitulasen. El gen competitivo blanquivioleta salió a la luz y los locales resistieron, aguantaron, y trataron de esperar su oportunidad. Un triple de Belemene y un mate de póster de Lotanna Nwogbo mantuvieron el partido en un puño (65-70), diferencia que se mantuvo prácticamente hasta el final del cuarto (72-78). Las ardillas continuaron con su buena dinámica, aguantando el chaparrón y mantuvieron el acierto y la brillantez en ataque, pero siguieron sin encontrar la tecla para frenar el arsenal herculino. Ni con presión, ni con zona, ni con tiros bien contestados (la gran mayoría) evitaron que el cuadro de Diego Epifanio siguiera anotando. Y el UEMC Real Valladolid Baloncesto ya no pudo a falta de tres minutos. Los de Paco García compitieron a un grandísimo nivel durante 37 minutos y con dos triples de Maj Kovacevic amenazaron con dar la vuelta al partido, pero los de Diego Epifanio no dieron ni una concesión. Cada vez que los pucelanos se acercaban, los coruñeses contestaban con un triple. Una y otra vez, el guion se repitió hasta que, al final, el tiempo ya no daba más oportunidades a los locales. Leyma Coruña siguió bombardeando el aro, no bajó el ritmo y se llevó la victoria finalmente por 94-111 tras un auténtico partidazo. Ficha técnica: 94 – UEMC Real Valladolid Baloncesto: Mike Torres (21), Devin Schmidt (14), Romaric Belemene (6), Jaime Fernández (0), Lotanna Nwogbo (18) -quinteto inicial-. También jugaron: Sergi Costa (3), Juan García-Abril (0), Jaan Puidet (3), Iñigo Royo (2), Lucas N’Guessan (5), Maj Kovacevic (6) y Sergio de la Fuente (16). 111 – Leyma Coruña: Ingus Jakovics (6), Olle Lundqvist (10), Yunio Barrueta (31), Alejandro Galán (6), Goran Huskic (19) -quinteto inicial-. También jugaron: Sebastian Aris (6), Atoumane Diagne (4), Pablo Hernández (0), Aleix Font (16), Sean McDonnell (11), Álex Hernández (2). Parciales: 30-32, 23-26, 19-20 y 22-33. Árbitros: De Lucas De Lucas, Checa Nebot y Colomer Castelló. Incidencias: Partido correspondiente a la cuarta jornada de la liga LEB Oro, disputado en el Polideportivo Pisuerga el sábado 28 de octubre de 2023 ante 2000 espectadores.