99-72: Goya al Mejor Guion Original
El Goya a Mejor Guion Original se queda en Pisuerga para un UEMC Real Valladolid Baloncesto brillante. En una fecha histórica para la ciudad, el conjunto vallisoletano interpretó a la perfección el plan de partido y se impuso al Cáceres Patrimonio (99-72) de la Humanidad ganando todos los cuartos, con todos los jugadores anotando puntos y tras una segunda mitad demoledora. Los de Paco García, de este modo, vuelven a la senda de la victoria y suman la duodécima del curso. Las ardillas firmaron una gran actuación de principio a fin, con un elenco en el que todos entendieron y ejecutaron perfectamente su rol. Una actuación redonda y coral desde la misma puesta en escena, con ritmo y fuerza, a modo de prólogo de lo que estaba por venir. Tras una presentación con especial dedicatoria para Iñigo Royo y camisetas de ánimo para afrontar la recuperación de su lesión, las ardillas salieron eléctricas y enchufadas. ¿El balance? 8-0 de parcial en apenas tres minutos, con un gran contraataque culminado por Juan García-Abril, tiempo muerto visitante y primer golpe a favor de los blanquivioleta. El Pucela olió la sangre y quiso más, regresando de la pausa con una presión a toda la cancha. Pero esa ambición y ganas desembocaron en precipitación y, tras varias pérdidas, Cáceres Patrimonio de la Humanidad reaccionó (8-6). A pesar de la mejoría visitante, los castellanos mantuvieron la renta durante todo el primer periodo y disfrutaron de la buena nueva del regreso de Mike Torres más de dos meses después de su lesión, cual maestro que prometió el mar a los suyos. La primera entrega de la saga, así, finalizó 19-15 a favor de los locales. Mejoraron los visitantes en defensa y pudieron correr para poner las tablas (23-23), pero el UEMC RVB no se descompuso y, aunque precisó de unos minutos, volvió a dar un paso adelante. Los triples consecutivos de Jaime Fernández, también de vuelta tras lesión, y de Devin Schmidt volvieron a estirar a los pucelanos (30-23) y apagaron el fuego. Una nueva canasta de Juan García-Abril tras un gigantesco rebote ofensivo, el único debe del Pucela en la primera parte, obligó de nuevo a Arturo Álvarez a pedir una tregua y parar el partido (34-24). La intensidad y agresividad defensiva de los vallisoletanos hizo que rápidamente entrasen en bonus, circunstancia que aprovecharon los cacereños para acercarse tímidamente, pero no peligró la ventaja. Otra gran acción de Juan García-Abril, creciendo en su papel como Actor Revelación (6 puntos al descanso sin fallo), sirvió para alejarse más de los verdinegros y clausurar la primera parte con una buena renta que defender (38-32). Broche a una cita histórica para la ciudad El UEMC RVB al completo estaba interpretando el partido a la perfección y mostrándose muy sólido y coral, con todos los jugadores habiendo anotado a excepción de Mike Torres. Un trabajo grupal en el que todos los actores aportaron lo suyo y en el que Kabasele brilló tras el tiempo de asueto. Compartiendo cancha con Nwogbo y adaptándose al puesto de ‘cuatro’, el congoleño lució muñeca para iniciar el tercer asalto con dos canastas consecutivas desde la media distancia (42-34). Y ahí, en la pintura, empezó a cimentarse el triunfo. Con solvencia, los pucelanos seguían gobernando el encuentro, a pesar de que reinó el desconcierto durante unos minutos con un sinfín de faltas. Los locales entraron en bonus con seis minutos de cuarto restantes, mucho tiempo, pero la renta aumentando de la mano de un imperial Nwogbo (50-36). Al final acabó siendo el mejor acicate para romper el partido. La pintura estaba siendo un auténtico filón para los locales y Nwogbo y Kabasele, Kabasele y Nwgobo, la sociedad de la zona, reventaron el aro una y otra vez para abrir brecha con contundencia. La dupla africana causó estragos ante un Cáceres Patrimonio de la Humanidad incapaz de cerrar el agujero. Lucas N’Guessan y Sergio de la Fuente también se apuntaron a la película con más puntos bajo el aro, y Devin Schmidt hizo lo propio con 16 tantos… y dejando al UEMC RVB 20 arriba a falta de un cuarto por jugarse (67-47). 20 puntos. Un botín seguro, que hacía presagiar un final feliz y de color blanquivioleta porque el UEMC RVB no permitió un desenlace al más puro estilo Nolan. Los de Paco García no dieron pie a giros del guion y se ciñeron al plan, manteniendo el listón muy alto en defensa. El Polideportivo Pisuerga, actor esencial en la gala, participó el espectáculo con una banda sonora a la altura del show y entonando el tradicional Sweet Caroline, que volvió a ser el preludio de una victoria cada vez más cercana (73-51). A la obra, eso sí, todavía le quedaban destellos de acción. Y fue Maj Kovacevic el que asumió el papel protagonista. El esloveno cogió su fusil y firmó 11 puntos consecutivos con una serie de perfecta de tiros, incluyendo tres triples, y mostrando sus credenciales al galardón por su papel con 20.000 especies de meter canastas. El ‘20’ del UEMC RVB se encendió y comandó unos últimos minutos sin historia en cuanto al resultado (84-60 a falta de cuatro minutos), pero en los que Pisuerga, amando locamente a los suyos, disfrutó de lo lindo. Fue todo un amor. Los chicos, estos del Pucela, están bien y lo demostraron con una victoria por 99-72, balsámica y clave para recuperar sensaciones. La duodécima del curso fue de Premio Goya al Mejor Guion para unas ardillas que ya suman 12. Ahora, a cerrar los ojos y descansar porque no ay tregua. La próxima semana y de nuevo en el Polideportivo Pisuerga, el UEMC Real Valladolid Baloncesto recibirá al Grupo Alega Cantabria CBT el próximo sábado 17 de febrero a las 19.00 horas. Ficha técnica: 99 – UEMC Real Valladolid Baloncesto: Martynas Zigmantavicius (5), Devin Schmidt (16), Juan García-Abril (6), Herve Kabasele (10), Lotanna Nwogbo (8) -quinteto inicial-. También jugaron: Mike
84-81: Cruel final en Gipuzkoa
Cruel final para el UEMC Real Valladolid Baloncesto en la cancha del Guuk Gipuzkoa Basket. El cuadro de Paco García cayó en un encuentro en el que fue ganando por 17 puntos en el tercer periodo y que se decidió en un último minuto de infarto. Los blanquivioleta, con las bajas de Mike Torres y Jaime Fernández, a quienes se suma Iñigo Royo tras caer lesionado durante la contienda, ofrecieron una magnífica imagen durante muchos minutos, pero no pudieron ponerle el broche de la victoria (84-81). A pesar de estar bajo mínimos y visitar una de las canchas más complicadas de la liga, los de Paco García hicieron méritos, muchos méritos, para llevarse el triunfo. Y lo hicieron con una gran labor defensiva desde que se lanzó la bola al aire. Con la intención de controlar el tempo del partido y reducir puntos, el UEMC RVB salió al Angulas Aguinaga Arena centrado, bien plantado atrás y con seriedad. Con un ritmo bajo que favorecía a los visitantes en busca de un tanteo bajo, Paco García optó de salida por salir con dos pívots en el once titular: Kabasele y Nwogbo compartiendo la pintura. Y precisamente una canasta del congoleño tras un rebote ofensivo puso por delante a las ardillas (2-7). Sin complejos y ofreciendo una gran versión, el conjunto vallisoletano mantuvo la iniciativa durante prácticamente todo el cuarto y controló en todo momento a un Guuk Gipuzkoa Basket que no lograba ver aro ni entrar en partido. No lo permitieron los foráneos. El sacrificio atrás permitió al UEMC Pucela Basket despedir el primer acto por delante (14-18), demostrando su candidatura a la victoria. El cuadro del Pisuerga mantuvo el listón defensivo y se destapó en ataque de la mano de Maj Kovacevic primero y de lucas N’Guessan después. El esloveno dominó desde la larga distancia con tres triples casi consecutivos y neerlandés lo hizo cerca del aro, mandando en la pintura, para abrir brecha en San Sebastián (21-28). Trató de pararlo Mikel Odriozola con el primer tiempo muerto del envite, pero el UEMC RVB, guiado por un excelso Jaan Puidet en la dirección y con un buen Iñigo Royo en cancha, disfrutando en su casa, mantuvo el tipo con firmeza. Los de Paco García, rondando en todo momento rentas cercanas a los 10 puntos de ventaja, elevaron la máxima del partido hasta los 11 tantos, aunque al descanso se establecía en solamente siete tras una caótica última jugada favorable a los locales. Fueron los únicos instantes en los que el UEMC RVB perdió el orden, pero clausuraron una primera mitad sobresaliente, seria y ambiciosa para liderar en el Angulas Aguinaga Arena (34-41). Cruz en el desenlace Con la manija del partido repartida entre Zigmantavicius y Puidet, ambos asumiendo galones e imponiendo el tempo del partido deseado, el cuadro visitante regresó del tiempo de asueto como un auténtico vendaval. Guuk Gipuzkoa Basket, errático e incómodo ante un inmenso UEMC RVB, no veía manera de anotar y Devin Schmidt aprovechó para romper el partido. Dos canastas seguidas de Sergio de la Fuente precedieron a dos triples lejanos del norteamericano, que certificaron un severo parcial de 0-10 de salida (34-51). Pidió una tregua el local Mikel Odriozola para revertir la dinámica de un partido que se iba tiñendo de blanquivioleta y reaccionó inmediatamente el equipo vasco. Tras tres minutos y medio sin anotar, los locales despertaron y dieron la réplica endureciendo el partido. Los castellanos se trabaron y Alex Barcello, bien sujeto hasta entonces, volvió a demostrar su candidatura a MVP de la temporada liderando un contundente parcial de 25-8 en siete minutos que pasó del +17 para el Pucela a las tablas a falta de un asalto por disputarse (59-59). La ventaja, al traste, y comenzaba un nuevo partido. Y este lo hacía con una dinámica claramente favorable a los locales. El UEMC RVB amagó con irse del partido presa de la ansiedad y la frustración, pero los visitantes demostraron una clara mejoría sorteando esa vulnerabilidad. Los de Paco García recibieron muchos golpes de Barcello, pero se mantuvieron en pie y se aferraron al encuentro con triples y defensa. Liderados por un sobresaliente Devin Schmidt en ataque (26 puntos), las ardillas mantuvieron la cabeza fría y alcanzaron el último minuto opositando al triunfo. Pero Devin Schmidt, cual Dr. Jekyll and Mr. Hyde, no acertó la posesión decisiva. O no le dejaron. Los problemas para cerrar el rebote otorgaron muchas concesiones al cuadro guipuzcoano, que mandaba por uno a falta de 15 segundos. Con bola para los del Pisuerga (82-81), el estadounidense asumía la responsabilidad de poder ganar el encuentro, pero cometió una polémica falta en ataque con el codo cuando salía disparado hacia el aro. Y tras el tiempo muerto obligado, fue sancionado de nuevo con una técnica que acabó por sentenciar el partido. Dos tiros libres más para los vascos que subieron al marcador (33-16, 17 de diferencia), 84-81, y un único segundo para buscar el milagro. No llegó en el Angulas Aguinaga Arena y el UEMC RVB se fue sin premio tras un cruel final al esfuerzo realizado. Por si fuera poco, Iñigo Royo cayó lesionado en el tercer cuarto, cuando sufrió una torcedura de tobillo. El sábado 10 de febrero a las 19.00 horas en el Polideportivo Pisuerga, el UEMC Real Valladolid Baloncesto recibirá al Cáceres Patrimonio de la Humanidad. Ficha técnica: 84 – Guuk Gipuzkoa Basket: Xabi Oroz (6), Alex Barcello (29), Ánder Martínez (16), Josip Vrankic (6), Iván Aurrecoechea (10) -quinteto inicial-. También jugaron: Mike Carlson (5), Mads Bonde Sturup (2), Mikel Motos (4), Manex Ansorregui (2), Iñigo Miranda (-), Branislav Vujadinovic (0) y Aleksandar Marcius (4). 81 – UEMC Real Valladolid Baloncesto: Martynas Zigmantavicius (7), Devin Schmidt (26), Juan García-Abril (5), Herve Kabasele (2), Lotanna Nwogbo (9) -quinteto inicial-. También jugaron: Sergi Costa (-), Jaan Puidet (0), Iñigo Royo (0), Lucas N’Guessan (6), Maj Kovacevic (18), Sergio de la Fuente (4) y
61-75: El Caja Rural RVB se lleva un duro derbi
Sigue la buena dinámica del Caja Rural Real Valladolid Baloncesto una semana más y el filial blanquivioleta ya suma 13 de 13. Los pupilos de David Enciso, Álvaro Díaz y Jesús Bartolomé iniciaron la segunda vuelta con un nuevo triunfo después de imponerse en un derbi competido al Agrocesa CB Aldeamayor. Con una clara mejoría, el conjunto aldeamayorense inició mejor la contienda, aprovechando las concesiones de un Caja Rural RVB muy errático en el primer cuarto. Tanto cerca del aro como en el triple, los pucelanos se dejaron muchos puntos por el camino y terminaron el periodo por detrás, aunque mejoraron con el paso de los minutos. Más certeros y con un mejor nivel defensivo que permitió correr a las ardillas, al descanso ya lograron dar la vuelta al marcador y ponerse por delante. Esa mejoría no cesó en el tiempo de asueto y unos buenos minutos durante el tercer periodo, marcados por una intensa presión que permitió robar y anotar canastas fáciles, permitieron abrir un buen parcial para el filial del Pucela Basket. En el último cuarto se mantuvo la misma tónica y el trabajo atrás de las ardillas certificó el triunfo por 14 puntos de diferencia (61-75), el 13º del curso en 13 partidos.
48-63: Continúa la imbatibilidad del Caja Rural RVB
Una jornada más con victoria, una semana más imbatido. El Caja Rural Real Valladolid Baloncesto no se salió de la senda de victoria en su visita a la Universidad Pontificia de Salamanca y venció de nuevo, poniendo el inmaculado 12 de 12. Pero no lo hizo sin sufrimiento. El primer cuarto fue muy igualado, con ligeras rentas para los blanquivioleta y misma dinámica en el segundo. El Caja Rural Real Valladolid Baloncesto trataba de marcar distancias, pero los salmantinos se agarraban. Una buena defensa zonal en el segundo periodo bloqueó a los visitantes y ayudó durante muchos minutos, pero finalmente los de David Enciso, Álvaro Díaz y Jesús Bartolomé se hicieron con una buena ventaja cumplida la primera parte. Los vallisoletanos volvieron a estirarse merced a una buena salida. Con intensidad, robando balones y corriendo al contrataque, las ardillas abrieron brecha, mucho más cómodos, con acierto y encarrilando la contienda. No fue definitivo y el Caja Rural RVB tuvo que hacer un último esfuerzo para sentenciar, puesto que la Universidad Pontificia de Salamanca se puso 12 por debajo, pero los pucelanos superaron el bache y acabaron solventando el partido con solidez.
69-84: El UEMC RVB, negado, cae ante Alicante
El UEMC Real Valladolid Baloncesto cayó ante un superior HLA Alicante y sufrió su segunda derrota consecutiva tras un día absolutamente aciago en el tiro. Los de Paco García, siempre a remolque de los valencianos, estuvieron negados en todo momento y, aunque no se rindieron, no compitieron por la victoria ni estuvieron cerca de dar la vuelta al partido. El regreso de Herve Kabasele (14 puntos) 11 meses después de su grave lesión y la respuesta en el último cuarto para salvar el basketaverage de la ida, únicas notas positivas en una noche para olvidar en Pisuerga. Corrigiendo errores de las últimas semanas, el UEMC RVB no salió mal al encuentro ni se dejó sorprender en las primeras posesiones, pero evidenció de nuevo su mal momento. Juan García-Abril abrió la lata con los primeros cuatro puntos del Pucela en un inicio en el que HLA Alicante mostró bien sus credenciales. Davison, con seis puntos, lideraba la batería exterior de los lucentinos (9-11), que movían bien la bola y presionaban la salida de los locales en un inicio bonito, de ritmo y entretenido. Pero los locales también contaban con sus argumentos, aunque se presentaban a la cita muy diezmados. Sin Jaime Fernández ni Lotanna Nwgobo, el UEMC Real Valladolid Baloncesto, cojo en el juego interior, creció ante la adversidad con un gigantesco Lucas N’Guessan que dominó la pintura en el primer periodo. Los 8 puntos del neerlandés mantuvieron a tiro a los vallisoletanos, quienes sufrían para frenar la ofensiva alicantina (15-18). La nota positiva, además, la puso un soberbio Herve Kabasele, que regresaba al parqué más de 11 después de una grave lesión en la rodilla, sumándose a la causa, debutando esta temporada, volviendo a la competición… y anotando en la recta final de un primer periodo que terminó con ventaja visitante (19-20). No contento con eso, el interior congoleño demostró estar fino, muy fino y anotó tres canastas consecutivas para evitar el estirón de un HLA Alicante cada vez más certero y con pólvora (25-31). Lo paró Paco García con un tiempo muerto y trató y mover ficha, dándole la dirección a Puidet para evitar que Alicante abriese brecha (29-35). Bingo. Las ardillas sellaron su aro y echaron el cerrojo para remontar parcialmente en la recta final de la primera parte. Aun sufriendo en ataque, sin fluidez y sin poder correr, el notable trabajo atrás permitió reducir diferencias tras sumar cuatro puntos cruciales en los últimos 30 segundos del cuarto, llegando al tiempo de asueto a sólo tres puntos (33-36). Negados Paradójicamente, las ausencias en el juego interior hicieron que se agigantaran Lucas N’Guessan y Herve Kabasele, con diez puntos cada uno al descanso, y gobernando la pintura. Era el camino ante un HLA Alicante más destacado en el perímetro, con un juego ofensivo coral y prolífico que no bajó prestaciones en el tercer cuarto. De hecho, los de Antonio Pérez Caínzos volvieron a pegar otro estirón con dos triples consecutivos de Gudmundsson (40-51). El tercero del islandés abrió brecha hasta los 12 tantos (40-54) y el UEMC RVB no veía la manera de frenar la sangría en el perímetro. Eso, sumado a las pérdidas y a la falta de acierto, complicaba la empresa en demasía. Con rentas cercanas a los 13 puntos, HLA Alicante cerró el tercer periodo con la máxima renta a su favor (45-60), 15 puntos y después de doblar en el acto a los pucelanos (12-24) ante un cuadro vallisoletano desquiciado y absolutamente negado de cara al aro. Ni desde la línea de personal, ni desde cerca del aro, ni con triples. No había manera de sumar puntos ante los valencianos, solventes y con un nivel acierto que imposibilitó cualquier atisbo de remontada. El UEMC RVB, sin embargo, no se rindió, se mantuvo en pie y trabajó atrás, pero no estuvo cerca de revertir el guion, aunque consiguió el botín secundario del average. Era el segundo premio en juego, rescatar el tanteo directo contra el HLA Alicante y esto sí lo logró el UEMC Real Valladolid Baloncesto, no sin sufrimiento. Con la victoria decidida en favor de los alicantinos, los castellanos no se descompusieron y lucharon para defender el resultado de la liga y salvar los muebles. Fue el único consuelo junto con la vuelta de Kabasele en una noche aciaga los de Paco García, que cedieron 69-84 y encaran el parón por la Copa Princesa en pleno bache. El próximo domingo 4 de febrero a las 18.00 horas, el UEMC Real Valladolid Baloncesto visitará al Guuk Gipuzkoa Basket y ahora afrontará un parón vital para despejar la cabeza y resetear. Ficha técnica: 69 – UEMC Real Valladolid Baloncesto: Sergi Costa (2), Devin Schmidt (18), Juan García-Abril (4), Sergio de la Fuente (3), Lucas N’Guessan (14) -quinteto inicial-. También jugaron: Martynas Zigmantavicius (0), Jaan Puidet (2), Iñigo Royo (0), Herve Kabasele (14), Maj Kovacevic (12) y Romaric Belemene (0). 84 – HLA Alicante: Tyler Harris (3), Brad Davison (18), Jon Axel Gudmundsson (19), Kostas Kostadinov (11), Edu Gatell (5) -quinteto inicial-. También jugaron: Miguel Serrano (-), Kevin Bercy (8), Richard Balint (6), Adrià Rodríguez (4), Mus Barro (10) y David Hook (0). Parciales: 19-20, 14-16, 12-24 y 24-24 (69-84 final). Árbitros: Checa Nebot, Báez Batista e Ibáñez García. Incidencias: Partido correspondiente a la decimosexta jornada de la liga LEB Oro, disputado en el Polideportivo Pisuerga el miércoles 20 de diciembre de 2023 ante cerca de 3200 espectadores. Estadísticas
99-77: Despertar tardío
Despertar tardío del UEMC Real Valladolid Baloncesto. El cuadro vallisoletano cayó en la cancha de un Club Ourense Baloncesto que aprovechó la paupérrima puesta en escena de los blanquivioleta (35-21) y la sangría en el perímetro para encarrilar un partido en el que las ardillas siempre fueron a contracorriente. Aunque los de Paco García no bajaron los brazos y llegaron a colocarse a diez a falta de seis minutos, ese botín del primer acto fue decisivo para imposibilitar la remontada. El UEMC RVB repitió los errores de Pumarín y no fue capaz de hacerse con la iniciativa desde que se lanzó la bola al aire. A la postre fue lapidatorio. Un triple de Devin abrió la lata y los visitantes se pusieron 0-5 rápidamente, pero fue un espejismo y los gallegos, con un acierto infalible en las primeras posesiones, se repusieron. Los de Félix Alonso dieron la réplica anotando todos sus ataques, tres de ellos con triple, para tomar el mando (11-10). No fue capaz de frenar esa sangría exterior el cuadro del Pisuerga. Los locales abrieron el campo y siguieron castigando desde la larga distancia, y su quinto triple (sin fallo) sirvió para distanciarse ligeramente (19-14). Los de Paco García estaban anotando también con facilidad, asumiendo el intercambio de golpes, pero debían dar un paso adelante en defensa si querían tener opciones. No hubo demasiadas en un primer cuarto que terminó con un 35-21 lapidario y que hablaba por sí solo. La cuesta ya era demasiado empinada a las primeras de cambio. 35 puntos recibidos y siete (de siete) triples por parte de un Club Ourense Baloncesto acertado, sí, pero que estaba haciendo mella a una floja, muy floja defensa blanquivioleta. Los orensanos olieron la sangre y el octavo balazo desde el perímetro abrió más brecha con 17 de desventaja para un UEMC RVB que empezaba a cortocircuitar también en ataque (40-21). En el noveno intento de triple, por fin, fallaron los gallegos. Tras un inmaculado ocho de ocho llegó el primer hierro para los locales y el UEMC RVB comenzó a parar algunos ataques, aunque ahora era incapaz de anotar al otro lado de la cancha. Amainó, pero no se reflejó en el marcdor. El partido se trabó, pero la diferencia era tal que no bajó demasiado antes del descanso (53-37). Sin opciones en la recta final El UEMC Real Valladolid Baloncesto había estado varios minutos KO en el Pazo Paco Paz, pero la nota positiva era que la renta era salvable… pero para eso debía subir no una, sino unas cuantas marchas. Y especialmente atrás, pero no se dio. El paso por vestuarios no varió mucho el guion y los de Félix Alonso no otorgaron concesiones. Cómodos con el colchón obtenido en el primer cuarto, los locales apretaron en defensa y aguantaron siempre las diferencias, aún con menos acierto. El UEMC RVB mejoró atrás y no bajó los brazos, tratando de remar contracorriente y apretando las tuercas a los gallegos, pero todavía lejos de dar el sorpasso (64-49). Los de Paco García, como acostumbran, no dejaron de creer en sus opciones, subieron líneas y trataron de presionar la salida de balón de los locales, activarse, rascar segundos a las posesiones orensanas, llegando a los últimos 10 minutos del partido todavía vivos (69-54). Pero esa losa del primer periodo pesaba aún demasiado. El UEMC RVB, eso sí, inició el último asalto con otra actitud, con ganas de bajarse al barro y luchar por la victoria. La agresividad de los visitantes bloqueó momentanéamente al Club Ourense Baloncesto y un triple de Maj Kovacevic puso la desventaja en ‘solo’ diez puntos después de muchos minutos lejos del rival (69-59). Quedaban seis minutos y medio, un mundo, y los gallegos estaban casi en bonus con tres faltas personales. Había esperanza y los triples de Iñigo Royo y Sergi Costa mantuvieron en partido a los del Pisuerga (76-65), carburando a pesar de lo avanzado del encuentro. Pero cuando más apretaban las ardillas, el ritmo cayó por completo y el encuentro se trabó otra vez. Una antideportiva contra Devin Schmidt y consecuente técnica contra Paco García volvieron a estirar a los orensanos (81-67), quienes no volvieron a perdonar. Los locales terminaron de abrochar la victoria con los puntos de Turner, que se fue hasta los 27, para sentenciar la contienda. Con rentas cercanas a los 15 tantos, los últimos dos minutos de partido transcurrieron sin sobresaltos ni opciones para un UEMC RVB que capituló y pagó muy cara su salida al partido (99-77). El sábado 20 de enero a las 19.00 horas en el Polideportivo Pisuerga, el UEMC Real Valladolid Baloncesto recibirá al HLA Alicante. Ficha técnica: 99 – Club Ourense Baloncesto: Javi López (9), Justin Turner (27), Mindaugas Kacinas (26), Karamo Jawara (8), Ivica Radic (15) -quinteto inicial-. También jugaron: Álvaro Palazuelos (0), Unai Mendicote (2), Adika Peter-McNeilly (0), Bolong Zheng (0), Sergio Llorente (2), Samu Rodríguez (8) y Romaro Gill (2). 77 – UEMC Real Valladolid Baloncesto: Martynas Zigmantavicius (6), Devin Schmidt (15), Romaric Belemene (6), Jaime Fernández (0), Lotanna Nwogbo (8) -quinteto inicial-. También jugaron: Sergi Costa (9), Juan García-Abril (3), Jaan Puidet (8), Iñigo Royo (4), Lucas N’Guessan (0), Maj Kovacevic (11) y Sergio de la Fuente (7). Parciales: 35-21, 18-16, 16-17 y 30-23 (99-77 final). Árbitros: López Herrada, Leandro Nicolás y Martínez Estopiñán. Incidencias: Partido correspondiente a la decimoséptima jornada de la liga LEB Oro, disputado en el Pazo dos Deportes Pazo Paz de Ourense el viernes 12 de enero de 2024.
87-72: Regalo del UEMC RVB en forma de victorión
Los Reyes Magos no faltaron a la cita en el Polideportivo Pisuerga y el UEMC Real Valladolid Baloncesto regaló a la afición un presente en forma de victorión. Por el cómo, por el quién estaba en frente y por el cuándo. Los de Paco García firmaron un partido coral sobresaliente de principio a fin, en todos los aspectos del juego y ante todo un Baloncesto Fuenlabrada, imponiéndose finalmente por 87-72 y después de mandar en todo momento. Tras dos tropiezos consecutivos, las ardillas se reivindicaron y comenzaron 2024 con una victoria vistosa y vital para seguir peleando en la zona alta, la undécima de la temporada. Y es que, en el Día de Reyes, las ardillas quisieron demostrar ante Sus Majestades que bien merecían el premio del triunfo en un momento de necesidad. Quedó patente desde que se lanzó la bola al aire. Sin complejos y presumiendo de artillería, Baloncesto Fuenlabrada dejó su carta de presentación con dos triples en las primeras posesiones (2-6), pero el UEMC Real Valladolid Baloncesto respondió también con pólvora. Devin Schmidt se apuntó a la fiesta y anotó de tres por partida doble, dando la vuelta al marcador (11-7). Con una buena entrada en las gradas, muchos niños y niñas en Pisuerga y un ritmo vertiginoso, el duelo del Día de Reyes comenzó de manera inmejorable para el público. Y para el UEMC RVB con el paso de los minutos. El de Tennessee volvió a anotar desde el perímetro, redimiéndose y sacando a relucir todo su arsenal, y Sergio de la Fuente hizo lo propio con siete tantos, castigando en la pintura. Devin y Sergio, Sergio y Devin, una dupla ofensiva de lujo, comandaron a los locales para estirarse y doblar a los fuenlabreños (15-7). Pero el tiempo muerto de Toni Ten y el acierto visitante (4/8 en triples)) cortó la inercia blanquivioleta y al término del primer acto, la ventaja se redujo hasta los 3 puntos que se llevaba en el zurrón el Pucela (21-18). Con energía y ganas de reivindicarse, los de Paco García habían firmado diez minutos de mucho nivel e intensidad, con Martynas Zigmantavicius estrenando titularidad junto con un gran Juan García-Abril, brillante en ambos lados de la cancha. No se quedaron ahí los vallisoletanos. En el Día de Reyes y ante un adversario de mucha entidad, había que vencer y convencer, y las ardillas lo dejaron claro con una formidable defensa. Ese listón no bajó en el segundo cuarto. Y cuando el UEMC RVB defiende, corre y juega rápido… es letal también en ataque. Ese trabajo atrás y coral de los de Paco García permitió castigar al conjunto madrileño y tres triples prácticamente consecutivos, dos de Kovacevic y uno de Jaime Fernández, abrieron brecha (30-21). Brillante, Pucela. De nuevo Toni Ten se vio abocado a pedir una tregua y frenar la inercia blanquivioleta, Y de nuevo los foráneos demostraron que son un equipazo y encontraron aire a base de triples. Muy acertados a pesar del gran hacer defensivo del Pucela, los visitantes se aferraron y evitaron momentáneamente (32-29) que se escapasen las ardillas, pero un nuevo estirón permitió a los locales poner tierra de por medio antes del descanso. Lotanna se agigantó e impuso su ley bajo los aros, dominó a placer y el Pucela Basket llegó al tiempo de asueto con un magnífico botín de 9 tantos (46-37). Con poso para cerrar un triunfo sobresaliente No solo no se enfrió el UEMC RVB durante el paso por vestuarios, sino que retornó al parqué con todavía más hambre y deseo, si cabe. Juan García-Abril hizo caja desde la línea de personal y distanció a los castellanos tras sacar una antideportiva al Pato Garino, desquiciado ante la soberbia defensa del canterano. Y dos triples de un descomunal Devin Schmidt volvieron a disparar la renta (55-37) en favor de las ardillas. Trató de reanimar a los suyos el técnico visitante con un nuevo tiempo muerto, pero el Pucela no estaba por la labor de ofrecer concesión alguna a los madrileños. El nivel de contactos subió y los dos equipos entraron en bonus tras apenas tres minutos de juego, en los cuales Fuenlabrada solo anotó dos puntos. Y cayó el ritmo del choque con tanta falta, pero el UEMC RVB siguió a lo suyo, con una defensa imperial y castigando con rapidez para distanciarse cada vez más. En el ecuador del cuarto la diferencia era de 21 puntos para los del Pisuerga (61-40), pero los locales se atascaron y Baloncesto Fuenlabrada remontó parcialmente (63-51). No se amilanaron los pucelanos y con un tiempo muerto de Paco García reaccionaron para pegar otro sprint en la recta final del tercer cuarto (69-56). La cuarta falta personal de Lotanna Nwogbo lo mandó al banco y sin Lucas N’Guessan, enfermo durante toda la semana por un duro proceso gripal, obligaba al Pucela a hacer malabares para sostener el juego interior. Baloncesto Fuenlabrada vio la brecha y cargó el juego en la pintura, bajando de los diez puntos de diferencia por primera vez en muchos minutos (69-62). Pero el UEMC RVB se mantuvo firme. Sin un ‘cinco’ puro y con Jaime Fernández de pívot, el Pucela abrió el campo y golpeó con los triples del interior maño y de Sergi Costa para apagar el fuego rápidamente (75-62). Los puntos del visitante Tomás Bellas mantuvieron a los madrileños en partido y volvían a amenazar con un conato de remontada, pero respondió el Pucela liderado por el ‘23’ blanquivioleta. Jaime Fernández se adueñó de la pintura con una solvencia tremenda y cogió rebotes, sacó faltas y desesperó a un Baloncesto Fuenlabrada que siguió cometiendo personales. Los locales y el maño aprovecharon los viajes a la línea de personal para engordar la ventaja y hacer caja, encarrilando el partido a falta de dos minutos (82-67). Con poso, mucho poso, los de Paco García echaron anestesia al partido y gobernaron el partido sin sobresaltos al final hasta certificar un
83-66: Tarde aciaga para cerrar 2023
El UEMC Real Valladolid Baloncesto cerró un sobresaliente 2023 con una tarde aciaga en la cancha del Alimerka Oviedo Baloncesto. El cuadro vallisoletano, completamente desacertado y frustrado por la falta de puntería, fue a remolque desde el primer cuarto y hasta el final, cayendo finalmente a domicilio 83-66 y sumando la segunda derrota consecutiva. Los locales, más intensos desde que se lanzó la bola al aire, no dieron opción en la recta final. Y esa falta de acierto se vio desde el inicio, aunque al principio la acusaron ambos equipos. El encuentro en Pumarín comenzó con mucho ritmo y velocidad, pero precisó de más de dos minutos para ver los primeros puntos. Horton anotó un triple, el primero en su cuenta, para abrir la lata y Lotanna Nwogbo hizo lo propio con los visitantes tras tres de juego. Alcanzado el ecuador, así, el resultado era de un pírrico 5-4, aunque los asturianos no tardaron en tomarle el pulso al partido. Martynas Zigmantavicius entró al campo y se estrenó con el equipo, coincidiendo con una gran canasta de Juan García-Abril que ponía la primera ventaja blanquivioleta (5-6). Pero poco le duró a los pupilos de Paco García. En un inicio áspero, de mucho contacto y posesiones trabadas, Alimerka Oviedo Baloncesto salió mejor parado y respondió con un parcial de 9-0 (14-6) que permitió a los ovetenses mandar tras el primer periodo. Con el cuadro castellano completamente errático, el 4/19 registrado en tiros de campo hizo que el primer asalto finalizara con un claro 19-9 para los locales. Tocaba subir varias marchas y mejorar prestaciones, sobre todo la puntería, y Jaan Puidet abrió el segundo periodo con un triple para bajar de la brecha de los diez puntos. Kovacevic se sumó a la causa e hizo lo que mejor sabe: anotar de tres. Parcial abierto de salida de 0-6, importante dosis de confianza por los lanzamientos anotados y a seguir creciendo en Pumarín (19-15). El UEMC RVB subía líneas atrás para seguir remontando. Otra canasta de Jaime Fernández apretó aún más la contienda y el partido aceleró, con un UEMC RVB cerrando cada vez mejor su aro y frenando las ofensivas ovetenses. Los de Javi Rodríguez, sin embargo, también encontraron el bálsamo en la línea de tres. Chapela y Horton por partida doble volvieron a estirar a los asturianos (28-21). En esos márgenes se movió el choque en las siguientes posesiones, aunque la agresividad de los visitantes metió en bonus a los carbayones. Pero no aprovecharon la circunstancia. Un triple de Devin Schmidt bajó a cuatro la desventaja (30-26) y Javi Rodríguez lo paró a tiempo antes de que los blanquivioleta entraran en combustión. De hecho, un cortocircuito en los últimos 30 segundos hizo que la renta al descanso se disparara hasta los 11 puntos (39-28) tras encajar dos triples prácticamente consecutivos y un parcial de 9-2 en poco más de un minuto. La mejoría del segundo periodo, al traste, al menos en cuanto al tanteo se refiere. Frustrados y desacertados Tras el tiempo de asueto, Paco García optó por introducir cambios con respecto al cinco inicial y dio el mando del equipo a Martynas Zigmantavicius, Ziggy, quien respondió de manera inmediata anotando, aunque algo nervioso en su debut. La arenga del técnico pucelano activó al UEMC RVB, que salió con otra cara, muy enchufado, y recuperó el terreno perdido en un visto y no visto. El base lituano se abonó a los highlights del partido con un tapón tremendo y un triple, sumado a otra canasta de Devin Schmidt que colocaron a las ardillas ya a rebufo de nuevo (39-35). El parcial de 0-7 fue apagado rápidamente por un Alimerka Oviedo Baloncesto muy acertado desde la línea de tres. Dos pérdidas permitieron a los ovetenses correr, lo que mejor saben hacer, y castigar de tres por partida doble. El quinto triple de Horton aumentó la máxima renta hasta los +15 para los locales (52-37) y desactivó por completo a un UEMC RVB frustrado por los malos porcentajes y superado en cuanto a deseo e intensidad. El golpe anímico fue severo, muy severo, y los vallisoletanos se fueron a la lona, finalizando el cuarto 19 abajo (61-40). Con orgullo, pero sin puntería, los del Pisuerga no se rindieron y trataron de levantarse desde la defensa, activándose atrás, pero no era el día. Las desconexiones pesaron como una losa y los castellanos se vieron abocados a una remontada épica con sólo 10 minutos de margen, hazaña que no se logró. El UEMC RVB, eso sí, mantuvo la actitud defensiva y maquilló el resultado en el último asalto. Devin Schmidt terminó el partido con 20 puntos y expulsado tras dos técnicas, personificando la frustración del equipo, el cual cerró el año con una derrota por 83-66 en Oviedo. El sábado 6 de enero a las 19.00 horas en el Polideportivo Pisuerga, el UEMC Real Valladolid Baloncesto se estrenará en 2024 recibiendo al Baloncesto Fuenlabrada. Ficha técnica: 83 – Alimerka Oviedo Baloncesto: Adrián Chapela (14), Demetric Horton (25), Mikel Sanz (7), Marc Martí (7), Hall Elisias (4) -quinteto inicial-. También jugaron: Fernando Suárez (-), Davis Rozitis (10), Tunner Stuckman (9), Robert Cosialls (5), Jorge Arias (-), Raúl Lobaco (2). 66 – UEMC Real Valladolid Baloncesto: Sergi Costa (3), Devin Schmidt (20), Juan García-Abril (6), Sergio de la Fuente (5), Lotanna Nwogbo (3) -quinteto inicial-. También jugaron: Martynas Zigmantavicius (10), Jaan Puidet (10), Iñigo Royo (0), Lucas N’Guessan (4), Maj Kovacevic (3), Jaime Fernández (2) y Romaric Belemene (0). Parciales: 19-9, 20-19 (39-28 al descanso), 22-12 (61-40) y 22-16 (83-66 final). Árbitros: Sánchez González, Ávila Zurita y Acevedo Perera. Incidencias: Partido correspondiente a la decimoquinta jornada de la liga LEB Oro, disputado en el Pabellón Pumarín de Oviedo el sábado 30 de diciembre de 2023.
73-76: Melilla asalta Pisuerga y acaba con una racha histórica
Melilla Ciudad del Deporte asalta Pisuerga y acaba con una racha histórica del UEMC Real Valladolid Baloncesto. En ocho triunfos consecutivos, que se dice pronto, se ha terminado el récord de los blanquivioleta, quienes no firmaron un buen partido ante los de la Ciudad Autónoma. El desacierto, los malos porcentajes y el nivel de los melillenses evitaron que el cuadro de Paco García sumase una nueva victoria, y aun así pudo haber épica en la recta final, puesto que Devin Schmidt estuvo a punto de mandar el partido a la prórroga sobre la bocina. Y es que, en esta ocasión, a pesar de que los vallisoletanos no se rindieron y pelearon, pelearon y pelearon, lo que mal empezó, mal terminó. Como el clima, el partido comenzó frío, muy frío, en Pisuerga. No por falta de ritmo ni velocidad, sino de acierto. Los errores se sucedieron en ambos lados de la cancha y el UEMC RVB necesitó casi tres minutos para anotar sus primeros puntos en el partido. Un mate de Lotanna, precioso póster, abrió la lata, pero no desencalló a los locales. La buena defensa de los blanquivioleta permitió que Melilla Ciudad del Deporte no tomara la delantera y los de Paco García fueron pacientes para crecer en el partido y encontrar su momento. Devin Schmidt provocó esos momentos de nuevo, como acostumbra. Dos triples del norteamericano insuflaron energía al UEMC RVB (10-9) e iniciaron un parcial favorable que culminó Lucas N’Guessan bajo el aro (14-9), lo cual obligó a Rafa Monclova a pedir tiempo muerto. El Pucela golpeaba primero para terminar el primer asalto con el mando del partido (16-14). Además del tanteo favorable, la otra buena noticia del cuarto fue la reaparición de Iñigo Royo tras su lesión y casi mes y medio después. Con el vitoriano en pista y las rotaciones avanzando, la ‘segunda unidad’ de los castellanos disparó la ventaja a base de triples. Jaime Fernández, Maj Kovacevic y Juan García-Abril anotaron de tres en tres desde el perímetro y abrieron brecha en un visto y no visto (27-18). Los de Paco García parecía que encarrilaban el partido, pero los de la Ciudad Autónoma no tardaron en dar la réplica. Un parcial de 0-5 apretó la contienda y obligó ahora a Paco García a pedir una tregua. Llamada a capítulo para recuperar el orden y nuevo triple de Kovacevic para salir del tiempo muerto. Las ardillas volvían a distanciarse de un aguerrido Melilla Ciudad del Deporte que no paró de crecer hasta conseguir igualar el marcador en los últimos coletazos de la primera parte. Los de Rafa Monclova, castigando al contraataque y con un juego muy rápido, remontaron la desventaja y al descanso imperaban las tablas (33-33). Desacertados Tras el tiempo de asueto y la lluvia solidaria de peluches en Pisuerga, el UEMC RVB regresó al parqué varias marchas por detrás de los africanos. Los azulinos salieron con más hambre y acierto y asestaron tres triples consecutivos que les otorgaron la delantera. La salida fue mala y, a la postre, lapidatoria. No terminó de reaccionar el cuadro vallisoletano, que solamente anotó dos puntos en cuatro minutos y se colocó 11 abajo (35-46). Con la máxima desventaja hasta el momento, tiempo muerto obligado de Paco García y el UEMC RVB, encomendado a levantarse con viento en contra. Era uno de esos días en los que la paciencia iba a ser clave para tener opciones, de jugar un partido largo, muy largo y esperar el momento. No llegó de manera rápida, puesto que Melilla Ciudad del Deporte siguió con mucho acierto, jugando bien en ataque y defendiendo siempre una renta cercana a los 11 puntos con los que concluyó el tercer cuarto (49-60). Tocaba remontar ante un equipo tremendamente sólido durante 30 minutos. Rugió Pisuerga para comenzar a fraguar el sorpasso y un Lucas N’Guessan gigante con un mate para ponerse a siete puntos (53-60). Las primeras defensas de los locales ya denotaban un claro crecimiento atrás y toda una declaración de intenciones por parte del UEMC RVB. Había partido y mucha vida. El aro de los locales quedó sellado a cal y canto durante tres mates y un nuevo mate del pívot neerlandés terminó de prender la mecha en el feudo blanquivioleta (55-60). Pero no acompañó la clarividencia en ataque. Emergió la figura de un Parker Van Dyke, ya consumado como una estrella de la liga, y los melillenses siempre encontraron puntos en las posesiones críticas. Los locales, no. A pesar de que gozaron de varios ataques para poder voltear el resultado, el acierto no acompañó y el UEMC RVB se vio encomendado a la épica. A punto estuvo de lograrlo. Con ocho abajo, un triple de Jaan Puidet y otro de Schmidt acercaron la posible remontada a las ardillas, pero Melilla Ciudad del Deporte volvió a dar otro estirón. Parecía el definitivo, pero de nuevo los de Paco García tenían respuesta y arrestos para volver a intentarlo. Con 69-74 y antideportiva para los visitantes, todo parecía decidido, pero aún hubo varios giros del guion más. Y polémica, mucha polémica. Las ardillas tenían saque de banda y los colegiados señalaron antideportiva contra los visitantes (dos tiros y posesión), pero cambiaron la decisión por sólo una técnica. Ese tiro libre de diferencia marcaba, valga la redundancia, la diferencia. Los castellanos lo intentaron a la desesperada y otra concesión de los africanos desde la línea de personal, dio una última bola al Pucela con seis segundos (73-76). Devin Schmidt, tenía que ser él, cruzó la cancha volando y lanzó en suspensión desde casi nueve metros… pero la bola dio al hierro. No hubo milagro, cayó la derrota y terminó la racha. Pitada final para los árbitros por parte de Pisuerga y adiós al fortín pucelano hasta 2024. El último partido del año, sin embargo, el próximo sábado 30 de diciembre a las 18.30 horas en la cancha del Alimerka Oviedo Baloncesto. Ficha técnica: 73
79-87: La octava seguida para hacer historia
El UEMC Real Valladolid Baloncesto sigue ganando y hace historia en Cáceres, donde sumó el octavo triunfo consecutivo. Los de Paco García baten el récord de la entidad de la mejor racha triunfal de la historia con una nueva victoria, la décima del curso, después de ir gobernando el encuentro desde el segundo periodo. Un imperial Devin Schmidt, que anotó 36 puntos y decidió en los minutos calientes con siete seguidos, brilló con luz propia en una nueva demostración de intensidad, disciplina y saber jugar a la hora de la verdad. Así, los blanquivioleta dominaron durante prácticamente toda la contienda, menos al inicio, cuando imperó la igualdad. Cáceres Patrimonio de la Humanidad y UEMC RVB abrieron el partido con un auténtico intercambio de golpes y canastas, jugando con ritmo y velocidad. Aunque dos triples seguidos de Belemene dieron la primera ventaja clara al Pucela (2-8), pero los de Roberto Blanco igualaron el acierto y cortaron dos tirones de los foráneos (13-13). Ambos equipos presumieron de armas ofensivas durante todo el periodo y las canastas se sucedieron en ambos lados de la cancha, aprovechando los locales las dificultades del UEMC RVB para cerrar el rebote defensivo. Sacando rédito de las segundas opciones y con un cuadro vallisoletano todavía sin activarse en defensa, los verdinegros se anotaron el acto inaugural por 23-21. La segunda falta de Belemene dio entrada a un Juan García-Abril que aprovechó la oportunidad con grandes minutos. Precisamente un ‘dos más uno’ del canterano mantuvo a rebufo a un UEMC RVB errático desde el perímetro (27-26). A pesar del buen juego y los tiros liberados, la puntería en el triple no acompañaba a las ardillas y las diferencias se mantuvieron cercanas a los cuatro puntos en todo momento, pero con los vallisoletanos cada vez más duros defensivamente. Y en ese tramo surgió el talento y el acierto de Devin Schmidt para desatascar. Dos triplazos consecutivos del artillero de Tennessee pusieron a los de Paco García por delante (34-37) y golpearon, obligando a Roberto Blanco a pedir tiempo muerto y no dejar que el norteamericano se encendiese. Tarde, la mecha estaba prendida. Sin Mike Torres, Jaan Puidet al ‘uno’ fue la principal opción y el estonio respondió llevando a la perfección la manija del equipo, con el estadounidense de ejecutor y comenzando a brillar en su particular exhibición. Con verticalidad y agresividad, los vallisoletanos metieron pronto al Cáceres Patrimonio de la Humanidad en bonus y los viajes a la línea de personal sirvieron para engordar la renta. Y la buena labor cerrando el rebote. Subsanado ese problema que aprovecharon los extremeños al inicio, el UEMC RVB gozó de máxima de 10 puntos, pero alcanzó el descanso siete arriba (43-50). Un triple casi sobre la bocina de Maj Kovacevic, que pisó la línea de banda, no subió al marcador y bien podía haber servido para fijar la ventaja en la decena. Devin Schmidt decide y el UEMC RVB hace historia De menos a más, el UEMC RVB no sólo no se frenó durante el tiempo de asueto, sino que regresó a la cancha con otra marcha más. Los de Paco García echaron el cerrojo en su aro y dejaron seco al Cáceres Patrimonio de la Humanidad. Bajo la batuta de Sergi Costa, cuajando un partido formidable en el gobierno del partido, Devin Schmidt siguió poniendo los puntos una y otra vez, ofreciendo un recital y liderando las ardillas hasta abrir brecha con 16 tantos (46-62). A partir de entonces, el UEMC RVB trató de jugar con el reloj. El conjunto del Pisuerga comenzó a alargar las posesiones y a administrar la ventaja, castigandon la ansiedad de un rival que necesitaba ganar imperiosamente. Sacando partido de cada posesión y ajustando bien atrás, los de Paco García, disciplinados y serios durante todo el duelo, mantuvieron la distancia y llegaron a los últimos diez minutos mandando (54-66). Cáceres Patrimonio de la Humanidad no capituló tan pronto y bajó de barrera psicológica de los diez puntos (64-72), haciendo presagiar que todavía quedaba mucho por sudar y luchar en el Multiusos. Vaya si quedaba. Los de Roberto Blanco se agarraron con uñas y dientes y el marcador se apretó, entrando a los últimos tres minutos con todo por decidir después de una gran serie de triples de los cacereños (73-78). Eran los peores momentos de los visitantes, con la cuerda cada vez más tensa, cuando volvió a surgir la figura de Devin Schmidt. Dos canastones con su sello dieron aire al UEMC RVB y una falta de tres puntos sobre él fue la anestesia final para los verdinegros. Tres tiros libres al zurrón, tierra de por medio de nuevo (76-85) y poco más de un minuto de no bajar los brazos para amarrar el triunfo. Y el UEMC RVB volvió a demostrar que sabe cómo jugar los minutos calientes y ganar los encuentros. El equipo de Paco García no negoció ni un solo esfuerzo y mantuvo el listón defensivo hasta que los de Roberto Blanco, peleones y aguerridos como se esperaba, terminaron por claudicar. El cuadro del Pisuerga ponía la octava consecutiva, ocho, que se dice pronto, y décima del curso para seguir soñando por todo lo alto. La victoria, por si fuera poco, ya es historia blanquivioleta. El miércoles a las 20.45 horas en Pisuerga después de dos encuentros en la carretera, el UEMC Real Valladolid Baloncesto recibe al Melilla Ciudad del Deporte y buscará la undécima de la temporada. Ficha técnica: 79 – Cáceres Patrimonio de la Humanidad: Hansel Atencia (10), Greg Gantt (11), Gael Bonilla (13), Remu Raitanen (7), André Dikembe (7) -quinteto inicial-. También jugaron: Pablo Rodrigo (16), Daniel García (-), Vaidas Cepukaitis (10), Dani Rodríguez (5), Lucas Sigismonti (0) y Pau Carreño (). 87 – UEMC Real Valladolid Baloncesto: Sergi Costa (8), Devin Schmidt (36), Romaric Belemene (6), Sergio de la Fuente (6), Lotanna Nwogbo (6) -quinteto inicial-. También jugaron: Juan García-Abril (5), Jaan Puidet (7),