48-97: Victoria, ascenso y campeonato
Victoria, ascenso y campeonato de manera matemática para el Caja Rural Real Valladolid Baloncesto. A falta de cuatro jornadas por disputarse, el conjunto de David Enciso, Álvaro Díaz y Jesús Bartolomé puso el 20 de 20 tras imponerse al Club Eldana Baloncesto de Dueñas y certificaron los blanquivioleta su primer puesto. Una temporada de sobresaliente, en busca de la matrícula de honor, que continúa tras un buen triunfo ante los palentinos. Con respeto hacia el rival, los pucelanos comenzaron con agresividad, verticales hacia el aro, encontrando buenas acciones y tomando la iniciativa desde el primer momento. Merced a un trabajo coral en el que no destacó ninguna de las ardillas, al descanso ya vencían 26-49 para encarrilar el encuentro. El buen trabajo en defensa y en ataque continuó tras el descanso, aunque Eldana Club Baloncesto plantó una buena zona que bloqueó parcialmente a los vallisoletanos. Los blanquivioleta encontraron en el triple la mejor arma para desbaratarla (14/26 firmaron desde la larga distancia) y encararon los últimos diez minutos con el partido casi en la mano. Sin despistes, continuando con intensidad y respeto, el Caja Rural Real Valladolid Baloncesto puso fin a 40 minutos de buen trabajo y tensión para consumar el 20º triunfo de la temporada por 48-97 y consumar de manera matemática el título de campeón y el ascenso a Liga EBA.
80-81: Puidet decide en el último segundo un merecido triunfo fuera
Jaan Puidet no acostumbra a los focos, pero sí a brillar en la sombra, en labores de intendencia. Y en Melilla el estonio volvió a cumplir con esa función, pero también con una faceta anotadora (14 tantos) … y decisiva. Una canasta del exterior báltico a falta de tres décimas cerró un importantísimo, vital, imperial triunfo del UEMC Real Valladolid Baloncesto en la cancha del Melilla Ciudad del Deporte (80-81), después de un encuentro emocionante, con alternativas en el marcador y tácticas que se decidió en los últimos segundos. Los blanquivioleta, tras un final de infarto, pusieron el broche a una actuación sólida y constante, sin alardes, lejos de Pisuerga para imponerse al Melilla Ciudad del Deporte, recuperando las buenas sensaciones a domicilio y poniendo la 17ª victoria de la temporada. El equipo de Paco García supo remar en la primera parte para no dejar escapar al Decano, tuvo la capacidad de voltear la contienda y mandó con autoridad en la segunda hasta certificar un triunfo trascendental para seguir mirando hacia arriba en la tabla. Con ritmo y puntos, melillenses y vallisoletanos abrieron la contienda con un intercambio de golpes nulo entre ambos conjuntos. Devin Schmidt abrió la lata con un triple, pero respondió Parker Van Dyke. Después se sumó a la causa de los locales Bryce Douvier y Sergio de la Fuente dio la réplica de tres para mantener el pulso anotador (10-8). Esos dos emparejamientos, el de los escoltas y los ala-pívots, marcaron los primeros minutos de partido, y los melillenses se sustentaron en los puntos del ‘cuatro’ austriaco (11 tantos y 18 de valoración en el primer cuarto). Melilla Ciudad del Deporte mantuvo el mando durante todo el periodo con rentas no superiores a los cuatro puntos, controlado en todo momento, hasta que firmaron un parcial de 5-0 que amenazó con abrir brecha (23-15). Tiempo muerto de Paco García y llamada a capítulo. El UEMC RVB, bien plantado, aunque sufriendo ante el buen juego ofensivo de los locales, subió un punto su agresividad con una presión a toda la cancha y Lotanna Nwogbo reinó en la pintura para reducir la renta azulina en la recta final del primer periodo (23-18). Subiendo marchas en defensa con el paso de los minutos, la versión atrás de los blanquivioleta cada vez iba siendo mejor, sabedores de que un intercambio de golpes era un mal negocio en Melilla. Los visitantes comenzaron a cerrar el aro y el rebote, logrando la igualada tras la salida del cuarto (23-23). Desventaja superada, partido nuevo. Pero con la vuelta de Douvier a cancha con un triple, los de Rafa Monclova volvieron a estirarse ligeramente. El UEMC RVB, ahora más cómodo sobre el parqué, logró sujetar al Decano, corrigiendo las transiciones defensivas y llevando el partido al juego estático. La clave para seguir con el cerrojo en el aro, junto con la entrada de Jaime Fernández para secar a Douvier, a las que se sumaron los puntos de Puidet y de Schmidt para mantener el ritmo de los africanos (32-30). De menos a más y sin parar de crecer, los vallisoletanos perdieron el orden momentáneamente con dos triples locales (39-33), pero los de Paco García respondieron también de tres, neutralizando la zona que proponían los de la Ciudad Autónoma (39-40). Primera vez por delante después de muchos minutos a remolque, aunque al descanso fueron los azulinos quienes mandaban de nuevo (45-44). Jaan Puidet sentencia La buena inercia del UEMC Real Valladolid Baloncesto y de Maj Kovacevic se mantuvo y el esloveno anotó cuatro puntos seguidos, triple y técnica contra los locales, para poner la máxima ventaja de los visitantes (45-50). La buena salida al partido tuvo continuidad con un tercer cuarto fantástico de los blanquivioleta, demostrando solvencia y continuidad también a domicilio. Con Ziggy llevando la manija y Jaan Puidet de ejecutor, cuya firma llevaron dos triples seguidos, los castellanos descifraron a la perfección la defensa zonal de los melillenses y pisaron el acelerador (49-56). La cuarta falta personal del flamante fichaje de los locales, Tomislav Buljan, anunciado ayer mismo, allanó el camino en la pelea por el rebote para los pucelanos, pero Melilla Ciudad del Deporte reaccionó desde la larga distancia. Un triple de Alvarado y otro de Douvier, castigando el perímetro blanquivioleta y el atasco momentáneo, devolvieron las tablas al marcador (58-58), aunque el enésimo estirón del equipo del Pisuerga permitió encarar los últimos diez minutos con un buen motón a su favor (59-65). A pesar de que la luz se le apagó momentáneamente al Pucela Basket, que necesitó más de tres minutos para anotar en el último asalto, el buen nivel defensivo permitió mantener el mando ante las acometidas del Melilla Ciudad del Deporte (64-65). Un mate de Lucas N’Guessan, referencia interior y brillante sacando faltas de cada balón recibido, acabó con la sequía anotadora y permitió recuperar terreno (64-67). Y en esos márgenes se mantuvo la contienda hasta el final. Con todo por decidir entró el encuentro a los últimos dos minutos (78-79) … y también al último, puesto que ambos equipos encadenaron un minuto sin anotar. Con bonus para los dos bandos, cualquier error podía ser definitivo y fueron los pucelanos quienes llegaron a las últimas bolas con ventaja. Varence, sobre la bocina, puso 80-79, dejando a los visitantes 25 segundos para una última oportunidad. Al final fueron dos. Devin Schmidt (15 tantos) asumió galones y la responsabilidad, pero no pudo anotar, aunque los visitantes mantuvieron la posesión y volvieron a confiar en el estadounidense. Con sangre fría, el de Tennessee aguantó el bote, penetró, concentró toda la atención azulina y encontró el corte de un providencial Jaan Puidet que anotó dejando el crono en solo tres décimas. 80-81, tiempo para un único palmeo de los locales que no anotaron y la victoria que voló a Valladolid. El UEMC Real Valladolid Baloncesto, tras la 17ª victoria de la temporada conseguida en Melilla, finalizará el mes de marzo con un
80-61: El Caja Rural RVB, un paso más cerca del título
Nuevo paso, y este puede ser el penúltimo, del Caja Rural Real Valladolid Baloncesto hacia el ascenso. El equipo dirigido por David Enciso, Álvaro Díaz y Jesús Bartolomé se llevó el derbi ante el CB La Flecha 80-61 para poner el 19 de 19 y colocarse a una victoria del ascenso matemática a Liga EBA. Impresionante. Los blanquivioleta, así, comenzaron el partido por detrás en el marcador ante el buen inicio del CB La Flecha. Los vallisoletanos fueron entrando cada vez mejor al partido, encadenando buenas defensas con puntos en ataque para terminar el primer acto dos arriba (20-18). La buena actuación de Juan Lambás y Edu Castaño (24 puntos con cinco triples) permitió a las ardillas seguir liderando en la primera, con un estirón final antes del descanso. Del +4 se pasó al +10 tras un último minuto muy bueno que sirvió para abrir brecha. La buena salida del CB La Flecha hizo que la renta se redujese, con los visitantes a tiro, pero manteniendo siempre una distancia de cinco puntos. El Caja Rural Real Valladolid Baloncesto aguantó el tiró y los buenos minutos del rival para recuperar esa ventaja de 10 puntos y poner tierra de por medio. En el último cuarto, la diferencia fue creciendo con el paso de los minutos y la victoria no peligró en el Frontón del Polideportivo Pisuerga, cerrando el partido por 80-61 al final y colocándose a un solo triunfo del posible ascenso matemático a Liga EBA con todavía cinco jornadas por disputarse.
81-71: Respuesta física y psicológica
Paso adelante físico y psicológico del UEMC Real Valladolid Baloncesto. Los blanquivioleta cerraron una semana complicada y exigente con un triunfo ante el Club Ourense Baloncesto (81-71) en un partido duro, físico y largo con una gran respuesta de los locales. El equipo de Paco García subió el nivel defensivo tras el descanso y asfixió a los gallegos para sumar la 16ª victoria de la temporada y recuperar la sonrisa. El encuentro, de picar piedra y trabajado de principio a fin, comenzó con 15 minutos de retraso por un problema técnico con los relojes de posesión… al cual se sumó también otro con los videomarcadores. Pero a pesar de las incidencias tecnológicas, UEMC RVB y Club Ourense Baloncesto abrieron un encuentro con ritmo, puntos y predominio de los ataques en los primeros compases. Los visitantes marcaron el ritmo, moviendo bien la bola y liderando con rentas mínimas, pero los vallisoletanos fueron capaces de mantener el pulso. Los de Félix Alonso se fueron a cinco puntos en dos ocasiones (4-9 y 13-18), merced a un gran acierto en el triple (4/9 en el primer cuarto), pero el daño no fue a más. Devin Schmidt, extra motivado, comandó a los blanquivioleta con 9 tantos para resistir el chaparrón en un primer cuarto que terminó 22-24. Aunque el tanteo era parejo, el contexto tan anotador no le interesaba a un UEMC RVB que debía responder desde la defensa para tener opciones. Y no lo pusieron fácil los orensanos, quienes seguían muy certeros desde la raya de 6.75 metros. Otro triple de Palazuelos permitió a los visitantes seguir por delante y éstos, para más inri, comenzaron a sacar rédito del rebote ofensivo (28-30). A los de Paco García se le acumulaban los deberes con la defensa del perímetro y el control del rebote, pero aun así tuvo los arrestos para aferrarse al partido y no permitir que los gallegos abrieran brecha. Aunque también ayudaron los 8 tiros libres que se dejó el Club Ourense Baloncesto por el camino. Con Devin Schmidt de vuelta sobre el parqué, eso sí, los locales mostraron una versión más alegre en ataque, con más chispa, y recuperaron el terreno perdido tras dos destellos de pura clase del norteamericano, que se fue hasta los 17 puntos en la primera parte (37-37). Obligado a pararlo, Félix Alonso pidió tiempo muerto, pero los vallisoletanos no frenaron y alcanzaron el descanso con una renta mínima (44-43). Victoria desde el trabajo defensivo y físico Tras el paso por vestuarios, la contienda se reanudó con alternancias y menos ritmo que en la primera parte, lo que a priori podía ser un contexto más favorable para los pucelanos. La teoría se extrapoló a la práctica. Al UEMC RVB solamente le faltaba apretar atrás, dar un paso adelante defensivamente para poder marcar las diferencias con un aguerrido Club Ourense Baloncesto, y no tardó en llegar. Los de Félix Alonso comenzaron a errar desde el perímetro y las ardillas subieron líneas, comenzaron a presionar las líneas de pase y marcaron las diferencias desde la defensa y de la mano de un fantástico Mike Torres, en la doble faceta de anotador y director de juego. Creciendo con el paso de los minutos, con mejores porcentajes y dominando ahora la lucha en la pintura, los castellanos secaron a su rival y completaron un buen sprint final de cuarto para llegar a los últimos diez minutos con un botín de cuatro puntos (59-55). El parcial abierto se amplió hasta un importante +9 tras un triple vital de Maj Kovacevic que obligaba de nuevo al Club Ourense Baloncesto a pedir una tregua porque el UEMC RVB comenzaba a subir marchas (66-57). Las ardillas defendieron esa renta durante buena parte del cuarto, aunque no fue decisiva para terminar de romper el partido. Con todo por decidir llegó el encuentro a los últimos tres minutos (72-66) en un Polideportivo Pisuerga que subía los decibelios, cada vez más importante jugando su partido. Y el UEMC RVB se contagió, trasladando ese aliento en una versión serie, sólida y constante. Los de Paco García, impulsados, sacaron su mejor versión atrás para jugar con poso, con inteligencia y acierto a la hora de la verdad. Comandados por la lucidez de Devin en ataque y la solidez de un decisivo Lucas N’Guessan, los vallisoletanos dieron el zarpazo definitivo para desnivelar la balanza. Una canasta del estadounidense y dos más del gigante neerlandés, tras dos rebotes ofensivos y una jugada eterna, terminaron de sentenciar al cuadro gallego, superado en la faceta física tras el descanso. Los vallisoletanos pusieron el +10 a falta de 1 minuto y terminaron por sellar la victoria con ese margen: 81-71 y una victoria esencial para volver a la buena senda con la 16ª del curso. Tras una semana maratoniana, el UEMC Real Valladolid Baloncesto regresará al trabajo el lunes para comenzar a preparar la visita al Melilla Ciudad del Deporte del viernes a las 20.15 horas. Ficha técnica: 81 – UEMC Real Valladolid Baloncesto: Mike Torres (11), Devin Schmidt (25), Maj Kovacevic (8), Sergio de la Fuente (4), Lucas N’Guessan (14) -quinteto inicial-. También jugaron: Martynas Zigmantavicius (7), Juan García-Abril (3), Jaan Puidet (2), Herve Kabasele (0), Jaime Fernández (2), Lotanna Nwogbo (5) y Romaric Belemene (-). 71 – Club Ourense Baloncesto: Javi López (11), Justin Turner (19), Mindaugas Kacinas (8), Karamo Jawara (5), Ivica Radic (13) -quinteto inicial-. También jugaron: Álvaro Palazuelos (5), Unai Mendikote (7), Adika Peter-McNeilly (0), Bolong Zheng (0), Sergio Llorente (-), Samu Rodríguez (3) y Romaro Gill (0). Parciales: 22-24, 22-19, 15-12 y 22-16 (81-71 final). Árbitros: Muñoz García, Adán Rodríguez y Diz Felipe. Incidencias: Partido correspondiente a la vigesimoquinta jornada de la liga LEB Oro, disputado en el Polideportivo Pisuerga el sábado 16 de marzo de 2024 ante cerca de 3700 espectadores.
76-57: Condenados en la primera parte
El UEMC Real Valladolid Baloncesto cayó en su visita al Hestia Menorca condenado por su paupérrima primera parte. Los porcentajes de tiro (7/26 en tiros de campo), las pérdidas (17) y los parciales de salida (8-0 y 7-0) antes del descanso fueron lapidatorios y definitivos. A pesar de la mejoría tras el descanso, los de Paco García no estuvieron cerca de pelear por la remontada siquiera y cayeron con claridad en la isla, viendo cortada su racha de cuatro victorias consecutivas. Y es que los primeros veinte minutos fueron para olvidar en todos los sentidos. Lo que mal empezó, mal terminó para el cuadro vallisoletano, errático, muy errático al inicio, e incapaz de coger las riendas del choque. Sin Devin Schmidt, fuera del partido por precaución, los de Paco García debían de dar un paso adelante para paliar la suplencia del máximo anotador del equipo. Había que encontrar los puntos en otras manos y, de primeras, no fue así. Todo lo contrario que un Hestia Menorca que impuso su ritmo de posesiones largas, pesado, lento… y acompañado por buenos porcentajes. El parcial de salida, así, fue de 8-0. Era el preludio de lo que estaba por venir. La diferencia se amplió hasta los 10 que marcan la brecha psicológica, lo cual sirvió de acicate para los castellanos. Los de Paco García cerraron su aro y aunque no se adaptaron bien al ritmo que impuso Hestia Menorca, reaccionaron de inmediato (14-7). Aun jugándose a la velocidad que querían los insulares, los blanquivioleta encontraron en la dupla Torres-Zigmantavicius su mejor arma para lograr puntos desde la línea de personal. El lituano firmó 5 puntos y el hispano-dominicano 4 para evitar que los de Javi Zamora se escapasen, cerrando el primer acto con un salvable pero peligroso 19-13. Quedó en un espejismo el estirón final. El 3/13 en tiros de campo de los visitantes, condenatorio, permitía a los baleares dominar a placer la contienda. Jugando al límite del reglamento, con un altísimo nivel de contactos y desesperando al UEMC RVB, la renta de los menorquines creció hasta los 13 puntos tras un 7-0 de salida que encendió todas las alarmas en el banquillo pucelano (26-13). A pesar del tiempo muerto que pidió Paco García, los locales seguían desatados y certeros en el perímetro, sumando otros dos triples para poner más cuesta arriba el partido (32-15). Las pérdidas y la falta de intensidad defensiva estaban siendo dos concesiones muy grandes para el conjunto de Javi Zamora, interpretando el partido a la perfección y castigando cada error visitante. Los castellanos, incapaces de revertir el infausto guion, no levantaron cabeza en la primera parte y llegaron al descanso siendo doblados por Hestia Menorca (44-22). Sin opciones de remontada Sin paliativos. El correctivo estaba siendo severo y el UEMC RVB, fuera de la pista y del partido, debía cambiar radicalmente de actitud tras el paso por vestuarios si quería dar la vuelta al marcador. Y aunque los vallisoletanos no bajaron los brazos, el nivel de intensidad de los baleares estaba muy por encima y estos ampliaron, más si cabe, su ventaja tras un nuevo parcial de salida. Los de Javi Zamora volvieron a golpear a base de triples, inutilizaron la zona que propuso el equipo castellano y se distanciaron otra vez (56-29), dejando la contienda prácticamente vista para sentencia. Hasta 27 puntos llegaron a separar a ambos conjuntos, pero aun así trató de seguir levantándose el equipo de las ardillas. Con todo en contra, el UEMC RVB trató agarrarse y los puntos de Mike Torres y Maj Kovacevic (16, con un 4/8 en triples) lideraron el arreón que insuflaba vida a los visitantes, ya por debajo de los 20 tantos de desventaja después de muchos, muchos minutos (56-40). El tercer periodo finalizó 63-44, con 19 puntos de desventaja y el UEMC RVB llegó a situarse a 13 tras un buen comienzo de cuarto (63-50). Pero eso fue lo más cerca que estuvieron las ardillas de inquietar al rival, puesto que el dominio del rebote fue total para los locales y puso otro clavo más. Sin opciones reales de obrar la remontada ni de pelear por la victoria, los vallisoletanos maquillaron los números y el marcador en los últimos minutos, pero cayeron condenados por la paupérrima y lapidatoria primera mitad. El resultado final fue de 76-57 en un día para olvidar. La semana terminará en Pisuerga con el tercer partido en apenas siete días para el UEMC Real Valladolid Baloncesto, que recibirá al Club Ourense Baloncesto el sábado a las 17.00 horas. Ficha técnica: 76 – Hestia Menorca: Clevin Hannah (18), Diego Alderete (7), Eric Demers (22), Oliver Stevic (12), Víctor Arteaga (6) -quinteto inicial-. También jugaron: Álvaro Sanz (2), Omar Lo (0), Pol Molins (0), Emil Stoilov (6), Pablo Suárez (0), Tom Digbeu (0) y Álex Tamayo (3). 57 – UEMC Real Valladolid Baloncesto: Mike Torres (11), Jaan Puidet (0), Romaric Belemene (0), Herve Kabasele (3), Lotanna Nwogbo (4) -quinteto inicial-. También jugaron: Devin Schmidt (-), Martynas Zigmantavicius (5), Juan García-Abril (0), Lucas N’Guessan (11), Maj Kovacevic (18), Sergio de la Fuente (3) y Jaime Fernández (2). Parciales: 19-13, 25-9, 19-22 y 13-13 (76-57 final). Árbitros: López Herrada, Marqueta Gracia y Arresa Quintero. Incidencias: Partido correspondiente a la vigesimocuarta jornada de la liga LEB Oro, disputado en el Pavelló Menorca de Mahón el martes 12 de marzo de 2024.
86-72: Victoria en una noche para el recuerdo
Videomarcadores nuevos, presentación de la nueva mascota del equipo y de las categorías inferiores… y un partido de baloncesto vital entre tanto aliciente. El UEMC Real Valladolid Baloncesto redondeó una noche para el recuerdo con un triunfo sobre el Rioverde Clavijo (86-72), el cuarto consecutivo, tras un partido dominado de principio a fin por los blanquivioleta. Después de hacerse con una renta cercana a los 15 puntos en la primera parte, los de Paco García guardaron la ropa y defendieron ese botín en la segunda para cerrar la contienda sin sobresaltos y no perder fuelle con la zona alta de la tabla. En día especial y de estrenos en Pisuerga, el UEMC Real Valladolid Baloncesto no falló a una cita marcada en rojo por muchos motivos. Videomarcadores nuevos, mascota nueva, Dunky, presentada en sociedad… sobraban las razones para ponerle el broche a una noche mágica en el feudo vallisoletano. Y los de Paco García lo dejaron claro desde que se echó el balón al aire. Aceptando de buen grado el intercambio de golpes que proponía Rioverde Clavijo, las ardillas, hoy con especial simbolismo debido a la presencia de Dunky, mostraron sus credenciales en la pintura. Lotanna Nwgobo, ratificando su gran estado de forma, anotó los seis primeros tantos locales para mantener el pulso de los riojanos (6-8). Esa igualdad se mantuvo en todo momento y el Pucela no fue capaz de escaparse de los logroñeses, liderados por el incombustible Txemi Urtasun, que aportó siete puntos a la causa. Así, tras varios minutos de ida y vuelta, de canastas en ambas canastas con resultado estéril en cuanto a ventajas, el primer periodo finalizó 21-19. Tras el cambio de cuarto, los de Paco García dieron un paso al frente en defensa y, ahora sí, comenzaron a escaparse. Los blanquivioleta se fueron hasta el +8 (27-19) y Jenaro Díaz lo paró a tiempo solicitando una tregua que les permitió agarrarse al partido durante unos minutos más. Pero la mecha local ya estaba prendida. A base de triples, el UEMC RVB fue creciendo y abriendo brecha. Primero Sergio de la Fuente y después Maj Kovacevic por partida doble permitieron a los de Paco García pisar el acelerador y encarrilar la victoria (40-24). Fue la máxima que dispusieron los castellanos puesto Rioverde Clavijo reaccionó y se puso a once puntos, pero un nuevo sprint final de las ardillas puso el +15 al descanso (50-35). A la postre, decisivo. Victoria sin sustos en una noche para el recuerdo Durante el tiempo de asueto, la IVECO Academy al completo saltó al parqué y fue presentada en su casa, delante de sus familias y su gente. Los más de 240 niños y niñas y más de 40 técnicos desfilaron y posaron, recibiendo el cariño del Polideportivo Pisuerga en un día sumamente especial. Mientras tanto, el UEMC RVB de Paco García, en su vestuario, recibía las instrucciones para dirimir la contienda en la segunda parte. Dicho y hecho. Los locales reanudaron el choque con un Lotanna Nwogbo imponiendo su ley y las ardillas, así, manteniendo la iniciativa del partido. El pívot estadounidense se fue hasta los 14 tantos y comandó a un UEMC RVB que recuperó la máxima renta del partido, el +16 del segundo acto, a falta de dos para cerrar el tercero (61-45). Haciendo valer ese botín conseguido previamente y apagando todos los conatos de remontado de un combativo Rioverde Clavijo, el cuadro blanquivioleta subió ese listón y alcanzó el asalto final con el partido casi en su mano (66-48). Faltaba cerrarlo y evitar sustos, pero el UEMC RVB no se dejó sorprender, aunque sí guardó la ropa y plegó velas. El cuadro de Jenaro Díaz no capituló ni se dejó ir, como acostumbra, y demostró ser un gran equipo a pesar de los resultados. Pero la renta era amplia y los locales, sin grandes alardes, pero sin dormirse en los laureles, terminaron por certificar el triunfo. Con una ventaja siempre cercana a los 15 puntos, los vallisoletanos, tras una recta final algo trabada y en la que acabó expulsado el entrenador visitante por técnica, acabaron cerrando la noche con un correcto 86-72. Una noche que, más allá del resultado, pasará a la historia de la entidad. La cuarta seguida y 15ª de la temporada. Y a seguir. Sin apenas tiempo para saborear el triunfo, el UEMC Real Valladolid Baloncesto visitará al Hestia Menorca este martes 12 de marzo a las 20.00 horas. Ficha técnica: 86 – UEMC Real Valladolid Baloncesto: Mike Torres (5), Devin Schmidt (16), Romaric Belemene (3), Herve Kabasele (2), Lotanna Nwogbo (16) -quinteto inicial-. También jugaron: Martynas Zigmantavicius (5), Juan García-Abril (0), Jaan Puidet (6), Lucas N’Guessan (12), Maj Kovacevic (11), Sergio de la Fuente (10) y Jaime Fernández (0). 71 – Rioverde Clavijo: Alberto Moreno (7), Txemi Urtasun (20), David Knudsen (0), Javier Nicolau (8), Yasin Kolo (3) -quinteto inicial-. También jugaron: Álex Urtasun (17), Marc Peñarroya (0), Miguel de Pablo (3), Juan Coffi (2), Hugo Arbosa (3), Ismael Tamba (9) y Kevin Torres (-). Parciales: 21-19, 29-16, 16-13 y 20-24 (86-72 final). Árbitros: Martín Vázquez, Mas Cagide y Alejo Sánchez. Incidencias: Partido correspondiente a la vigesimotercera jornada de la liga LEB Oro, disputado en el Polideportivo Pisuerga el viernes 8 de marzo de 2024 ante cerca de 4300 espectadores.
80-84: Sufrido paso adelante en Castellón
Paso adelante del UEMC Real Valladolid Baloncesto en sus aspiraciones por los playoffs de ascenso. El cuadro de Paco García se impuso en la cancha del Amics Castelló en un encuentro largo, dificultoso, en el que fue paciente para esperar su momento… que no llegó hasta el último cuarto. El dominio en el rebote y las actuaciones de Lotanna Nwgobo y Devin Schmidt, con 27 y 22 de valoración, claves para dirimir un triunfo vital que prolonga la buena dinámica de los pucelanos. Ese buen trabajo defensivo de los locales, asimismo, quedó la patente desde que se lanzó la bola al aire. También por parte de los castellonenses en un inicio marcado por el buen hacer atrás y un tanteo bajo. Con ritmo, pero sin mucho acierto, ambos equipos trabajaron bien atrás y las rentas fueron mínimas en todo momento. Nwogbo puso los cuatro primeros puntos del UEMC RVB para dominar, por el momento, la importante batalla por la pintura ante un equipo con mucha madera en el juego interior (4-4). Fue el preludio de lo que estaba por llegar en tierras valencianas. Esa pelea bajo los aros la lideró Vini Okouo por parte de los locales y sus ocho puntos impidieron a los visitantes escaparse, a pesar de que fueron mejorando con el paso de los minutos. Así, el duelo protagonizado por Okouo y Nwogbo, Nwgobo y Okouo, ambos brillantes, destacó en un primer acto que terminó con los blanquivioleta por delante (14-18) merced a los 11 tantos (sin fallo) y 15 de valoración del ‘24’ blanquivioleta. Lucas N’Guessan tomó el relevo del pívot estadounidense también imponiendo su ley cerca del aro, ampliando la distancia con cuatro tantos consecutivos (17-25) y liderando a un UEMC RVB cada vez más cómodo y mandón en Castellón. El nivel defensivo de los pupilos de Paco García permitió mantener la ventaja casi hasta el descanso, puesto que el cuadro valenciano mejoró, dio la réplica y solventó una diferencia que llegó a ser de hasta 9 tantos. Las rápidas transiciones de los azulejeros castigaron las pérdidas de los castellanos y fueron reduciendo la ventaja pucelana poco a poco hasta anularla. Con un triple sobre la bocina de los locales, ambos equipos llegaron con tablas al descanso (36-36) a pesar de la exhibición que estaba realizando Nwogbo (16 puntos y 22 de valoración). Los de Juan Antonio Orenga no iban a capitular tan rápido y a los de Paco García todavía les tocaba trabajar, y mucho, en un partido que se presentaba ya largo y sin grandes parciales. Golpe de efecto en defensa y victoria Tras el tiempo de asueto, Amics Castelló salió algo más entonado en las primeras posesiones y tomó la iniciativa (40-36), pero rápidamente se repusieron los hombres de Paco García con un parcial de 0-6. La mala puntería desde el perímetro, con un pobre 2/11, impedía al UEMC RVB dominar con más margen, aunque pronto encontró más soluciones en ataque para mantener el pulso. El partido se volvió loco y entró en una montaña rusa de idas y venidas en la que el Pucela supo aguantar el vaivén, aun sin poder dominar el tempo. Aún así, Lotanna Nwgobo continuó con su particular exhibición, dominando la zona, y Devin Schmidt se sumó a la causa para liderar la parcela ofensiva entre ambos. La dupla estadounidense brilló para dar respuesta a un mayor acierto de los locales. El resultado, combate nulo, empate técnico y, sin un desequilibrio claro, la contienda llegó a los últimos diez minutos con todo por decidir (61-57). Tras un continuo toma y daca, el UEMC Real Valladolid Baloncesto se afanó y esperó su momento, aguardando con paciencia y sacando a relucir su mejor versión a la hora de la verdad. De este modo, la igualdad se mantuvo hasta los minutos finales, aunque los del Pisuerga llegaron con su rival en bonus y el referente local Vini Okouo expulsado con cinco faltas personales. La jugada de cargar el juego interior y buscar el aro daba sus frutos a un UEMC RVB que, con paciencia, plantó una defensa zonal en el Ciutat que bloqueó al Amics Castelló y dio el golpe de efecto necesario. Esas dos circunstancias permitieron que los visitantes pasaran del 64-59 al 64-66 tras un triple de Kovacevic y no volvieron a ceder el mando. Con sangre fría y puntería, los vallisoletanos aprovecharon las idas y venidas a la línea de personal, sobre todo en la mano de un certero Devin Schmidt, para dejar el partido prácticamente visto para sentencia a falta de 40 segundos (73-77) tras una jugada de auténtico desquicio azulejero. Con 73-75 tras dos tiros libres anotados por el ‘0’ de las ardillas, dos técnicas seguidas contra Amics Castelló hizo que fueran cuatro consecutivos (73-77). El UEMC RVB robó el balón en la siguiente posesión y la contienda parecía cerrada, pero las concesiones en el tiro libre y los dos triples a la desesperada que anotaron los locales alargaron aún más el esfuerzo. Pero no se escapó. Devin Schmidt asumió galones y no perdonó desde la raya de 4,60 para sellar la tercera victoria consecutiva y 14ª de la temporada para los pucelanos, que dan un paso importante hacia los playoffs. La próxima semana, el UEMC Real Valladolid Baloncesto volverá al Polideportivo Pisuerga y recibirá al Rioverde Clavijo el viernes 8 de marzo a las 20.45 horas. Ficha técnica: 80 – Amics Castelló: Josep Franch (12), Dani Manchón (8), Rubén Domínguez (18), Eric Stutz (15), Vini Okouo (7) -quinteto inicial-. También jugaron: Joan Faner (5), Álvaro Martínez (6), Gonzalo Bressan (9), Pedro López (-), Andrés Roig (-) y Vladimir Orlov (0). 84 – UEMC Real Valladolid Baloncesto: Martynas Zigmantavicius (4), Devin Schmidt (22), Juan García-Abril (0), Herve Kabasele (0), Lotanna Nwogbo (22) -quinteto inicial-. También jugaron: Mike Torres (12), Jaan Puidet (0), Lucas N’Guessan (9), Maj Kovacevic (7), Sergio de la Fuente (3), Jaime Fernández (5) y Romaric Belemene
33-96: El Caja Rural RVB sigue lanzado
El Caja Rural Real Valladolid Baloncesto sigue lanzado e invicto. El filial blanquivioleta sumó su 17ª victoria de la temporada en 17 partidos tras imponerse al CB Zamora a domicilio después de un buen inicio. La salida de los pucelanos fue inmejorable y, además de un fantástico primer cuarto, también le dieron continuidad en el segundo para encarrilar la contienda. Buenos porcentajes de tiro, robos de balón y contraataques para correr y jugar a la velocidad deseada y completando una muy buena primera mitad en la que todos aportaron. Una actuación coral en la que brilló en los 20 minutos iniciales un Eduardo Castaño muy acertado desde el perímetro (3/4 en triples). Tras el descanso, el Caja Rural RVB no se relajó y volvió a salir bien, con intensidad, subiendo líneas atrás, presionando y castigando con transiciones rápidas. La ventaja visitante volvió a aumentar de nuevo y, aunque las tornas se igualaron en el último asalto con la mejoría de los zamoranos, la victoria se fue hasta el Polideportivo Pisuerga. Y los pupilos de David Enciso, Álvaro Díaz y Jesús Bartolomé pusieron el 17º triunfo del curso, prolongando su racha de imbatibilidad una semana más.
84-79: El UEMC RVB sigue creciendo
El UEMC Real Valladolid Baloncesto sigue creciendo a base de resultados y buenas sensaciones. Los de Paco García firmaron una brillante primera parte, una segunda con más oficio y un gran partido en líneas generales ante un Grupo Alega Cantabria que siempre fue a remolque y no se rindió hasta el final. El equipo vallisoletano gobernó el encuentro desde el primer cuarto y al descanso ya mandaban por 17, aunque la reacción de los cántabros apretó el partido en el último cuarto. Los blanquivioleta dieron una buena respuesta en defensa a la hora de la verdad y sellaron con poso la segunda victoria consecutiva por 84-79 y 13ª de la temporada para refrendar la mejoría de las últimas semanas. Una mejoría y progreso que se venía gestando en los últimos encuentros y que, ahora de nuevo, se ve acompañada por resultados. Esas sensaciones, además, acompañaron desde el inicio y hasta el final de la contienda, pese a caminar por algún valle dentro del propio choque. Desde que se lanzó la bola al aire, así, el UEMC RVB comenzó contagiado por el buen ambiente en las gradas con más de 4000 personas personas, y salió totalmente enchufado ante el Grupo Alega Cantabria para allanar el camino a las primeras de cambio. Después de unos primeros minutos intercambiando golpes sin que ninguno dominara sobre el rival (9-9), la defensa blanquivioleta y la dupla estadounidense del Pucela dieron un paso adelante para abrir brecha. Devin Schmidt, aclamado en la presentación, comenzó el duelo encendido y respondió al calor del público liderando la marcha local (11 puntos en el primer acto) junto con un Lotanna Nwgobo diferencial en la pintura. Bajo la manija de Zigmantavicius, suelto, cómodo y dirigiendo a la perfección, los de Paco García pudieron robar, correr y castigar al contraataque para asestar un parcial de 10-0 y obligar al cuadro cántabro a pedir el primer tiempo muerto del partido (19-9). La reacción visitante fue inmediata con un 0-5 de salida, pero otro estirón de los locales, mejor atrás que los de Torrelavega, permitió cerrar el periodo inaugural con una buena ventaja (26-18). Volvió a intentar acercarse en el marcador el Grupo Alega Cantabria con otra buena salida, pero los de Paco García se mantuvieron sólidos. A pesar de un ligero atasco que duró un par de minutos (26-22), en cuanto los pucelanos lograron defender y correr, volvieron a escaparse. Con Mike Torres ahora al mando y dando el relevo a Ziggy, el UEMC RVB encontró a Lucas en la pintura y los puntos en transición para ampliar la máxima a un +11 en un visto y no visto (37-26). El encuentro, vistoso, entretenido y de un ritmo frenético, siguió gobernado por los blanquivioleta, con más fondo de armario para ir ampliando gradualmente la renta. No importaba quién estuviera en cancha, el UEMC RVB, con todos y cada uno de los jugadores enchufados, estaba disfrutón y haciendo disfrutar al respetable del público Pisuerga. Así, tras los triples de Jaan Puidet y Jaime Fernández, la diferencia llegó a ser de 19 tantos, pero al descanso se quedó en 17 (52-35). Finalizaba la mejor primera parte a nivel ofensivo de la temporada. Oficio para cerrar El UEMC RVB estaba bordando el baloncesto… y acertando. 73.9% en tiros de dos, 55.6% en triples y un 75% desde la personal eran porcentajes muy, muy serios de un equipo que, además, estaba mostrándose firme atrás. Los locales habían completado 20 minutos con mucho brillo, pero todavía quedaban otros 20 para cerrar el partido. Y las ardillas no se despistaron tras el tiempo de asueto. Martynas Zigmantavicius continuó ejerciendo de faro y comandó las operaciones con poso para mantener a raya a un combativo Grupo Alega Cantabria. El conjunto torrelaveguense no se rindió, pero los de Paco García mantuvieron en todo momento una renta cómoda y siempre cercana a los 20 puntos. Los puntos de Kabasele y Juan García-Abril se sumaron al cómputo global en el que sólo faltaba y faltó por aportar Belemene, ratificando de nuevo el trabajo coral del equipo pucelano, el cual encaró los últimos diez minutos con un buen botín a su favor (68-53). Pero no fue definitivo. Los visitantes mejoraron, subieron filas y los pucelanos se despistaron unos minutos, dando vida a los de Torrelavega. Los de David Mangas se enchufaron, afinaron la puntería y comenzaron a creer, pasito a pasito, y a inquietar al Pucela. Y sin apenas hacer ruido, a falta de cuatro minutos dilapidaron gran parte de la renta y se situaron a solamente siete puntos (75-68). Peligro, había partido. El UEMC RVB, obligado a hacer un nuevo esfuerzo para terminar de sellar el partido, se afanó atrás y frenó los puntos de los cántabros, aunque le costó matar al otro lado de la cancha. Con ambos equipos en bonus, el acierto desde la línea de personal iba a ser clave y los locales, ahí y en otras facetas, volvieron a sacar su mejor versión. Lotanna Nwgobo impuso de nuevo su ley bajo los aros y decidió el encuentro anotando en las posesiones clave, además de mostrarse diferencial atrás. El estirón definitivo llegó para matar el choque por 84-79, con la nota negativa de la lesión del visitante Spencer Littleson tras un choque tremendo con el ‘24’ de las ardillas. Ahora el UEMC Real Valladolid Baloncesto afronta una semana de parón competitivo por las Ventanas FIBA y volverá a reanudar la LEB Oro el próximo viernes 1 de marzo en la cancha del Amics Castelló. Ficha técnica: 84 – UEMC Real Valladolid Baloncesto: Martynas Zigmantavicius (7), Devin Schmidt (14), Juan García-Abril (4), Herve Kabasele (4), Lotanna Nwogbo (16) -quinteto inicial-. También jugaron: Mike Torres (11), Jaan Puidet (5), Lucas N’Guessan (5), Maj Kovacevic (8), Sergio de la Fuente (2), Jaime Fernández (8) y Romaric Belemene (0). 79 – Grupo Alega Cantabria: Agustí Sans (2), Spencer Littleson (14), Vladyslav Voytso (8), Mirza Bulic (8), Milan Milovanovic (8)
62-85: El Caja Rural RVB suma la 15ª del curso
El Caja Rural RVB se impuso en la cancha del CB Soria Transler para sumar la 15ª victoria del curso y mantenerse invicto una semana más. Los de David Enciso, Álvaro Díaz y Jesús Bartolomé continúan en lo más alto de la tabla después de sacar adelante un buen partido en el que comenzaron con buen pie. Ya desde el inicio, el filial blanquivioleta movió bien la bola y encontró tiros liberados para hacerse con las primeras rentas y mandar desde los compases iniciales. Nacho García destacó con buenos minutos de juego, mostrando su solvencia bajo los aros, y el Caja Rural RVB fue capaz de mantener la renta. Los vallisoletanos mantuvieron la línea en el segundo acto y pudieron correr y castigar al contraataque para distanciarse de los sorianos. CB Soria Transler regresó con mejor tono tras el tiempo de asueto y se anotó el tercer periodo por 25-19 después de un constante intercambio de golpes. La buena labor del local Hugo García fue clave para reducir la ventaja, pero en el último cuarto volvió a estirarse el Caja Rural RVB para terminar de sentenciar el partido (62-85). Además de Nacho García, también brilló Álex de Castro, con un gran acierto en el triple y una magnífica actuación para sacar adelante el 15º triunfo del curso.