El UEMC Club Baloncesto Ciudad de Valladolid define y detalla los dorsales de la plantilla para la temporada 2025/2026. Y los jugadores hacen lo propio contando las historias y los motivos de cada dorsal. Desde referencias a jugadores NBA, a cambios esta temporada por la ocupación de los habituales, una tradición del legado del Eterno Capitán y propia de la entidad morada y también explicaciones familiares. De todo un poco de cara al plantel del nuevo curso.
1 – Samuel Taiwo – Taiwo: “A lo largo de mi carrera he utilizado el 5 y el 6, pero este año estaban cogidos ambos en Valladolid. Escogí el 1 porque mi jugador favorito de la NBA siempre ha sido Tracy McGrady y él llevaba el 1. ¡Me encantaba! Él y el dorsal, así que eso me ayudó a cambiar y por primera vez tener el 1 en mi espalda”.
2 – Jacob Hanna – Hanna: “¡Nuevos comienzos con el número 2! Siempre he llevado el número 5 en mi etapa universitaria porque tengo cinco hermanos y yo soy el quinto de ellos, pero ahora es momento de cambiar. Me explicaron que aquí ese dorsal tiene una historia increíble detrás, de legado y es algo que me genera mucho respeto por la institución. Así que será la primera vez que lleve el 2 y ojalá me aporte mucho”.
3 – Isaac Haney – Ice: “Toda mi vida he vivido diciendo que ‘si quieres ser el primero debes antes ser el tercero’. Eso significa que yo mantengo a Dios primero y a los demás por encima de mí, yo estoy en tercer lugar. Así que cada vez que me pongo la camiseta y veo el dorsal 3 sé que el objetivo es más grande que jugar un partido. Es dar honor a Dios y a la ciudad que cree en mí y me da la oportunidad de llevar su escudo y sus colores”.
5 – Juan García-Abril – García-Abril: “El número 5 es el único dorsal que no lo elige el jugador, sino que su asignación se debe a una tradición del Club. De este modo, siempre corresponde a un jugador canterano en honor al 5 de Lalo García, nuestro Eterno Capitán.”.
6 – Pablo Marín – Marín: “Para mí es un número especial, simbólico y tiene motivos familiares. Tanto mi padre como mi madre y mi hermano lo han llevado siempre que han jugado, así que yo tenía claro desde el principio que tenía que llevarlo y seguir la tradición, esa línea de los Marín. Me gusta mucho y ya lo considero propio, lo llevaré siempre que pueda”.
8 – Pau Carreño – Carreño: “El 8 es el único con el que empecé. No tengo ninguna superstición, pero sí me gusta mantenerlo por tradición y ya costumbre. Ya me he habituado a él y aunque sé que es uno de los habituales y que suele estar cogido, he tenido suerte aquí, me comentaron que estaba libre y afortunado de poder mantener el dorsal que llevo ya años utilizando”.
9 – Pau Isern – Isern: “Estéticamente el 9 me gusta mucho y además lo han utilizado jugadores icónicos y que me encantan como Ricky Rubio y Marcelinho Huertas, referentes en mi posición y de este deporte en general. De pequeño ya lo llevé en una selección que hacían en mi zona y le cogí cariño desde el principio, así que lo he mantenido desde entonces”.
10 – Iñaki Ordóñez – Ordóñez: “No tengo un motivo especial para utilizar el 10. Anteriormente he utilizado el 13 en el Barça, el 15 en la selección… pero hace unos años mi hermanastro me sugirió probar el 10. Me dijo que era un número chulo, de jugones, y decidí probarlo. Desde entonces me ha ido bien, me gusta y me siento cómodo”.
12 – Pablo Martín – Martín: “No tengo un motivo particular ni especial. En baloncesto de formación siempre he llevado el 7 y cuando terminé la etapa Junior quería cambiar de número. Elegí el 12 porque me gustaba y me ha acompañado desde entonces en La Flecha, aquí en Pisuerga, Morón, Córdoba y este año repito de nuevo en mi casa. Ya lo considero propio, me trae buenos recuerdos de estas últimas campañas y espero seguir llenándolo de experiencias postivas”.
99 – Mohammed Fares Ochi – Ochi: “Antes jugaba con el número 15, cuando era un jugador joven. He sido el jugador novato del equipo nacional de Túnez durante seis años y otro de los jugadores importantes es el 15 de la selección. Cambié porque mi año de nacimiento es 1999 y por eso prefiero el 99. Ahora ya van como ocho o nueve años que llevo este mismo número. También es el más alto y de alguna manera me identifica por ello”.


