Cualquier elogio hacia el UEMC Baloncesto Valladolid y lo que hizo en la pista del Insolac Caja 87 se queda corto para calificar lo que hicieron David Barrio y sus pupilos, a los que solo les faltó la victoria y algo más de gasolina para obrar una machada tremenda. El cuadro vallisoletano firmó un partidazo, el cual dominó durante prácticamente 30 minutos con una rotación de 8 jugadores, para terminar cayendo con honores en el último minuto (81-75) ante uno de los mejores equipos de la competición. Con 74-72 y 45 segundos tuvieron bola los morados, pero Fares Ochi (16 puntos y 9 rebotes) erró el triple y los locales sentenciaron desde la línea de personal.
Las bajas de Sam Taiwo, Pau Isern y Joseba Querejeta fueron una losa demasiado grande para los vallisoletanos, que acumularon una minutada en 8 jugadores para terminar cayendo ante una plantilla más profunda y larga que impuso esa superioridad numérica. Sin gasolina, piernas ni claridad, los de David Barrio no pudieron dar la campanada en el último minuto y cedieron ante un Insolac Caja 87 que supera a los morados en la tabla por el basketaverage.
A pesar de los contratiempos físicos, el inicio del UEMC Baloncesto Valladolid fue magnífico. Con acierto y ritmo, mucho ritmo, los vallisoletanos asumieron el mando merced a un triple de Marín, una canasta de Iñaki Ordóñez y un dos más uno de Fares Ochi. Esta salido supuso un 2-8 de inicio que mantuvieron los visitantes durante buena parte del primer cuarto, aunque la reacción de Insolac Caja 87 no se hizo esperar. Los sevillanos lograron levantar la desventaja a base de triples y recuperaron la igualada (10-10), sacando rédito de su profundidad de plantilla.
El UEMC Baloncesto Valladolid mantuvo el tipo y dio continuidad a su buena puesta en escena. Los de David Barrio estuvieron bien atrás, dominaron el rebote (6 ofensivos en el primer cuarto) y corrieron como acostumbran para dar un pequeño tirón y provocar el primer tiempo muerto de la contienda. Adrià Alonso tuvo que pararlo con 14-19 después de dos canastas consecutivas de Edu Arqués, brillante desde el banquillo, igual que Juan García-Abril (terminó con 15 créditos de valoración). El magnífico nivel de la segunda unidad morada permitió abrir brecha y los castellanos finalizaron el primer acto con su máxima ventaja hasta el momento (18-27).
El reto para el UEMC Baloncesto Valladolid iba a estar en mantener ese botín y resistir el paso de los minutos. Sin Sam Taiwo, Pau Isern y Joseba Querejeta, tres jugadores capitales, David Barrio se presentaba en San Pablo con una rotación de 10 jugadores: 9 profesionales más Pablo Hernández, del filial, que en la práctica fue de tan solo 8. La dificultad era máxima y las ardillas respondieron, una vez más, con su mejor versión ante la adversidad.
Insolac Caja 87 inició el segundo asalto con un 4-0 de parcial que rápidamente devolvió el Pucela con un triple de Fares Ochi y una canasta más de Pablo Marín, profeta en su tierra. El equipo de David Barrio paró la primera intentona de reacción local que no oba a ser la última. De hecho, la ventaja morada se amplió hasta los 11, nuevo techo de la máxima, lo que obligó de nuevo al técnico local a gastar un tiempo muerto (23-34).
Fueron los mejores minutos de los visitantes, volando sobre el parqué de San Pablo al ritmo que marcaba Pablo Marín en ‘su’ Sevilla. Pero nuevamente llegó la réplica de los andaluces. Josep Franch, con galones, anotó dos triples consecutivos y puso al Insolac Caja 87 otra vez a rebufo de los pucelanos. Con 31-36, a cinco después de haber tenido una renta de 13, lo paró David Barrio para recomponer a su equipo. En ese tramo emergió un imperial Edu Arqués, impulsado por un sobresaliente nivel defensivo de todo el equipo. El ala-pívot anotó 5 consecutivos y distanció al Pucela (33-41), aunque un nuevo triple de Franch, el tercero, mantuvo a los sevillanos aferrados y fue la última canasta de la primera parte (36-41). Con 8 de diferencia ambos equipos enfilaron el túnel de vestuarios después de 20 minutos sin tregua entre dos candidatos a la primera plaza y al ascenso que demostraron y con creces el porqué de sus aspiraciones.
Sin piernas para la machada
Pero quedaba lo más duro para los hombres de David Barrio: aguantar las embestidas de un equipazo en un ambiente hostil y resistir a las minutadas de una rotación cortísima. De entrada, Insolac Caja 87 reanudó la marcha mejor que los pucelanos y recuperó su desventaja (41-41) tras un 5-0 de salida. Ambos equipos entraron en un intercambio de golpes y unos minutos de ritmo y canastas sin un claro vencedor.
De ese toma y daca salió mejor para el Pucela, que metió en bonus a los sevillanos con seis minutos de cuarto aún por disputarse y sacó una ligera ventaja de nuevo (47-52). El partido creció en intensidad y tensión, y esa labor de trincheras permitió al Pucela tomarse un respiro con cada viaje a la línea de tiros libres para mantener la diferencia. Un nuevo estirón de los andaluces, sin embargo, les otorgó su primera ventaja del partido, con la que se llegó a los últimos diez minutos (58-57).
El UEMC Baloncesto Valladolid ya estaba en la reserva después de 30 minutos brillantes, pero repartidos entre prácticamente ocho jugadores. Los de Adrià Alonso, más descansados y con un San Pablo enardecido en una auténtica final por la primera plaza, llegaban con más piernas a la última batalla en la que se iba a decidir todo. A la postre, fue el factor diferencial que desniveló el partido.
Los de David Barrio mantuvieron el listón altísimo en todos los aspectos, defendiendo, reboteando y encontrando puntos con una fantástica circulación de balón. También lo hizo Insolac Caja 87, con mayor profundidad de banquillo, eso sí. Así, ahora eran los locales quienes imponían su ritmo y temporada, mandando también en el marcador desde el sorpasso del tercer cuarto. Los vallisoletanos, con coraje, resistieron a duras penas y llegaron a los últimos cuatro minutos a tiro de los sevillanos (70-66).
Parecía que Insolac Caja 87 iba a firmar la escapada definitiva, pero los castellanos todavía tuvieron arrestos para un intento más. Así, con 74-66, un dos más uno de Ice y un nuevo robo de Pablo Marín pusieron a las ardillas a 4 a falta de un minuto. Los morados tensaron todavía más la cuerda poniéndose a tiro (74-72) y tuvieron bola para igualar o ponerse por delante, pero Fares Ochi, imperial durante todo el encuentro, lanzó un triple al hierro. Fue la última bala de un UEMC Baloncesto Valladolid que perdió ante un Insolac Caja 87 que selló la victoria desde el tiro libre, con sangre fría y frescura. 81-75 fue el tanteo final tras un partido de coraje de los vallisoletanos a los que solamente les faltó gasolina o piernas para vencer en San Pablo, ya que baloncestísticamente estuvieron al nivel o mejor que uno de los mejores equipos de la categoría.
El UEMC Baloncesto Valladolid volverá a Pisuerga el próximo fin de semana y recibirá al Coto Córdoba, el líder de la Conferencia, el sábado 28 de marzo a las 19.00 horas.
- Ficha técnica:
93 – Insolac Caja 87: Josep Franch (16), Ezekiel Soumbey-Alley (12), Nedim Dedovic (5), Adrián Latorre (2), Walter Cabral (13) -quinteto inicial-. También jugaron: Sergio Cecilia (7), Garvin Clarke (10), Milos Jankovic (2), Rafa Santos (6), Rafael Romero (-), Aanen Moody (-) y Lamin Dibba (8).
86 – UEMC Baloncesto Valladolid: Pablo Marín (17), Isaac ‘Ice’ Haney (15), Pablo Martín (0), Iñaki Ordóñez (6), Fares Ochi (16) -quinteto inicial-. También jugaron: Jacob Hanna (4), Juan García-Abril (6), Pablo Hernández (-), Edu Arqués (11) y José Montilla (-).
Parciales: 18-27, 18-14, 22-16 y 23-18 (81-75 final).
Árbitros: Aguilera Mellado y Araújo Beltrán.
Incidencias: Partido correspondiente a la vigesimosegunda jornada de la Segunda FEB, disputado en el Palacio de los Deportes de San Pablo de Sevilla el domingo 22 de marzo de 2026.


