Valoración. “Bueno, creo que es un partido en el que, lo primero, estamos muy satisfechos por la victoria, porque, según vamos llegando a este partido en el que no pueden jugar ni Edu ni Antón, con los primeros minutos de Fares, que todavía está muy lejos de su nivel, sacar la victoria contra un equipo que sabemos que es duro y correoso, pues bueno, es para estar satisfechos. Es la segunda seguida en casa. Un derbi, por lo que significa eso para nuestra afición, pues bueno, en líneas generales satisfechos o muy satisfechos. No tan satisfechos con el golpe de Pablo Marín, lo de Iñaki Ordóñez ha sido un tema muscular del gemelo, lo que a priori no revista ninguna gravedad, pero tener que acabar el partido así no es lo que más satisfechos nos genera, sobre todo teniendo un partido contra un equipazo como Cáceres el sábado. Pero bueno, creo que ya será el momento de analizarlo y el balance no puede ser más que positivo.
No recuerdo la última vez que vi que nuestro equipo ganara y que el equipo que perdía se despidiera con pitos. Creo que es la primera vez que lo veo, ¿te ha parecido el partido especialmente duro, bronco…? “Me gustaría responder a esta pregunta mañana, cuando me haya dado una ducha y haya dormido, estaré más tranquilo de lo que estoy ahora mismo. Creo que hemos dominado jugando al baloncesto y que hay otros deportes a los que no sabemos jugar ni entrenamos para ello. Creo que el nivel de contacto que ellos han puesto, y creo que el arbitraje es correctísimo, les han pitado 29 faltas, aparte de algún tipo de situaciones puntuales en las que alguno está de acuerdo o no, creo que hay una cosa que es subir el nivel de intensidad, hay otra cosa que es pasar una línea que creo que deja de ser baloncesto. La afición es soberana, para lo bueno y para lo malo, a lo mejor es un derbi y eso influye, a lo mejor te lo hace un equipo que no sea León y a la gente le puede dar un poquito más igual cuando ganas de 15 al final. Está claro que el último cuarto se nos ha hecho larguísimo por la falta de jugadores, pero bueno, a la vez creo que el partido no ha peligrado. Ha peligrado la sensación, no el partido, el ‘hostia que no pase algo más con uno más o que nos echen a otro más’. Creo que el partido no ha peligrado. La sensación desde dentro es malísima. Esa segunda parte eterna, ese partido que no acaba, ese hostia tras hostia, para mí eso no es baloncesto. Respeto casi todo, pero hay cosas que van al límite de lo que es el deporte. Creo que sin ningún tipo de mala intención, lo dejo claro. No digo que haya ningún golpe, es más, la de Pablo Marín es una conmoción absolutamente fortuita. No creo que haya ningún tipo de mala intención, pero yo creo que nosotros intentamos jugar al baloncesto”.
En varios momentos has hablado con el árbitro, ¿qué te decía? “Nada, que ellos estaban intentando hacer su trabajo y creo que es cierto. Lo único que les pedimos, aparte de alguna petición puntual, es que intentasen no permitir subir el nivel de intensidad por encima de lo que yo veía lógico, que al final es el cuarto partido en diez días, tenemos otro el sábado y creo que no tenía ningún sentido esa subida del nivel de intensidad. Creo que lo han controlado bastante bien, creo que no hay problema. Y luego en la acción de Pablo Marín, independientemente de que ellos tiren o no tiren, el jugador no escucha a Luis pedir que pare, Luis Castillo pide que pare. Lo digo clarísimamente, no hay ningún tipo de mala intención por parte de Luis Castillo, ningún tipo de mala intención. Creo que están en una zona peligrosa. Al final lo que marca el reglamento no es solo debajo de canasta. Entonces yo le pregunto que por qué. Él me da su opinión y se la acepto porque tampoco no va más. Porque, reitero, creo que no hay ninguna situación de mala fe en esas dos acciones, más allá de estar de acuerdo. Nosotros cuando nos enfadamos o cuando yo me enfado es por el comportamiento de ciertos miembros del banquillo visitante. Lo primero, según el reglamento, no tienen ningún motivo para dirigirse a nosotros. Y luego creo que nosotros somos un equipo que se comporta en todo momento, somos un staff que se comporta en todo momento. Entonces a mí, que miembros del staff visitante, y reitero, no hablo nunca de su primer entrenador, de Luis Castillo, pero nosotros creo que es algo que no podemos tolerar”.
Para preparar el partido ante Cáceres, ¿más una cuestión de entrenar o de recuperar gente? “Mañana por la mañana a los que estén sanos y se puedan levantar de la cama vamos a hacer una sesión de recuperación. Por la tarde les vamos a dar libre. El viernes les pondremos un vídeo, un masaje y a entrenar un poquito, porque tampoco podemos parar las piernas del todo. Y con eso vamos a ir contra un equipazo contra Cáceres, pero es lo que hay. También vamos a ver lo positivo, que tanto Antón como Edu pueden jugar y van a estar frescos. Vamos a intentar que Fares, estando muy lejos, por lo menos ha jugado sus primeros minutos y no ha tenido una carga brutal. Vamos a ver lo positivo, pero mucho más recuperar que entrenar. Sabemos que va a ser un partido durísimo”.
¿Esperabas este nivel de dificultad del partido? “El día de Copa nos pasó lo mismo. Hicimos una muy buena primera parte y en la segunda nos pasaron por encima con ese nivel de intensidad. Yo creo que habíamos controlado muchísimo mejor el juego que en Copa, pero ese nivel de intensidad nos ha hecho sufrir. Nos ha hecho sufrir a nivel de contactos, de parones, de hacer un partido tosco. Como hemos dicho, nosotros respetamos muchísimo a León, porque es un equipo que el año pasado hace playoff con este tipo de juego, que ha ganado en Sevilla, en San Pablo, es el único equipo que ha ganado en San Pablo haciendo este tipo de juego, y que nunca se dan por vencidos. Hay cosas que no me gustan hablando de baloncesto, a nivel de no rendirse de lucha, de espíritu. Me quito el sombrero porque da igual que vayan 29 abajo, creo que hemos llegado a ir 28 o 29 arriba. No recuerdo exactamente y no se rinden. Sabíamos de eso al descanso, lo primero que les hemos dicho es que el partido no se había acabado. ‘Son 20 minutos, recordad el partido de Copa’. Llevamos hablando de eso toda la semana”.
¿Cómo están Fares, Marín e Iñaki? “Fares poco a poco. La fractura está soldada. Tiene el ok después de la última resonancia, después de unas pruebas de podología. Está bien, pero claro, un tío tan grande como él, hasta que se vuelva, aunque haya hecho trabajo, ha hecho un trabajo de no impacto, ha hecho trabajo con bicicleta, con piscina, con todo lo que ha podido hacer Mario de Ana con él. Pero no ha jugado al baloncesto hasta este lunes, que entrenó 10 minutitos, ayer 15, y hoy puede ayudarnos. Es un tío inteligente, pero le queda mucho para estar bien. Esperemos a partir de enero volver a ver algo parecido al Fares que necesitamos. Iñaki, a priori, es un tema muscular, pero tipo calambres. Vamos a ver, pero a priori no debería haber nada grave. Nada grave, al final es una carga de minutos y de todo. Pablo Marín sí que está conmocionado, pero esperemos que en las próximas horas esté mejor, porque igual es un golpe y habrá que ver cómo está. No creo que haya problemas. Sí, sí, está un poquito conmocionado. En la caída, un golpe en el cuello y luego la caída. Ha estado conmocionado, por eso no ha vuelto en ningún momento ni ha salido al partido. No es que no salga a jugar, sino que no puede estar en el banquillo por la conmoción que se ha llevado. Ahora está bien, consciente, pero en el vestuario ni hemos gritado. Nos ha pedido que no gritásemos. No hablamos apenas por el dolor que tiene de cuello, de cabeza. Ahí va una buena hostia”.


