“Nos tenemos que apoyar en el público”. David Barrio lo tiene claro y el ‘factor Pisuerga’, junto con otros aspectos esenciales, será fundamental si el UEMC Baloncesto Valladolid quiere remontar los 27 puntos de desventaja que defiende CEB Llíria. El técnico morado compareció ante los medios de comunicación, junto con la presentación del acuerdo con Cavidel, y habló sobre ese tema, el rival, cómo llega su equipo y cómo se plantea un partido de este tipo.
Lorenzo Alonso, el presidente del Club morado, presentó el acuerdo con Cavidel y puso en valor su fundamental apoyo. “Esta temporada hemos sumado el apoyo de Cavidel, que ha entrado con una apuesta firme y muy fuerte en este proyecto. Quiero agradecer especialmente a los patrocinadores que se han incorporado este año, que no es fácil hacerlo en un momento de vacas flacas. Se lo agradezco mucho a Cavidel y en especial a Mario Villa, que además sé que es una persona muy implicada con muchos proyectos del deporte en la ciudad, escuelas, sobre todo con temas de la infancia en muchos proyectos. Cavidel es una promotora y constructora local y familiar que comparte valores con nosotros. Como es habitual en nosotros, sumamos a una empresa vallisoletana, integrada en la ciudad, de referencia y un importante compromiso con la sociedad. Están pendientes en numerosos clubes deportivos de la ciudad y disciplinas: rugby, atletismo, pádel, carreras populares… su apuesta y todo lo que dan a Valladolid es impresionante. Además también están con nuestros hermanos de Ponce, con lo cual es doble la alegría que nos trae hoy aquí para anunciar su incorporación. Entienden el deporte como vehículo transmisor de valores y es un auténtico lujo contar con ellos”.
Por parte de Cavidel, Mario Villa, su Director General, tomó el testigo e incidió en la apuesta que hacen con el deporte de la ciudad. “Las empresas de Valladolid tenemos que estar a las buenas y a las malas y este proyecto tiene futuro, lo vamos a ver el sábado. La gente se tiene que quedar con que en Valladolid se ve buen baloncesto, se ve un buen espectáculo, se ve un club con ilusión, con ganas, con futuro y que todos estos chicos en la cancha el sábado van a dar lo mejor de sí mismos y van a poner una piedra más en el ascenso de categoría. Nosotros intentamos materializar nuestro apoyo al deporte en Valladolid, al deporte local en proyectos de cantera. Nosotros simplemente ponemos un granito de arena más para completar esa pirámide de apoyos que tiene que ser visible en la grada en cada uno de los partidos del equipo. Lorenzo nos ha escrito muy bien, somos una empresa local y familiar a la que nos gusta nuestra ciudad y a la que le gusta el deporte. Proyectos tan bonitos como el del CBCV merecen el apoyo de cualquier empresa de la ciudad. Cuantas más empresas locales se animen a apoyar el deporte local, mejor ciudad tendremos, mejores jóvenes tendremos y mayor visibilidad tendremos todos”.
Ya en materia deportiva, David Barrio compareció también y respondió a las preguntas de los medios de comunicación sobre el partido ante el CEB Llíria, la desventaja que tienen que levantar los morados, cómo llegan al encuentro y las opciones de superar la eliminatoria.
Cavidel. “Antes de empezar, hoy es un día de agradecimiento de toda la familia del Club, también de la parte deportiva hacia Mario Villa, hacia Cavidel, igual que hemos dicho siempre hacia todas las empresas que hacen posible que nosotros estemos aquí y que haya baloncesto en la ciudad. Creo que sin ellos sería imposible, siempre decimos lo mismo, pero es una auténtica realidad de nuestro día a día y más en una situación como la que arranca el club esta temporada. Con este nuevo escenario tener empresas detrás como Cavidel para nosotros es absolutamente todo. Agradecer en nombre del Club, tanto a Cavidel como a Mario Villa, todo el apoyo”.
¿Cómo ves el partido del sábado? ¿Una batalla imposible o como hiciste ya con Ponferrada e Ibiza, que tienes experiencia, algo viable? “Complicado; imposible, no. Si fuera imposible no estaríamos aquí, eso 100%. Lo hemos vivido, se vive en esta categoría más de lo que nos gustaría a la salud de los entrenadores y los jugadores este tipo de resultados. No es el escenario ideal volvernos con la diferencia que nos volvimos de Llíria el otro día, obviamente eso hace que sea complicado lo que tenemos el sábado, desde luego que no es imposible. No vamos a tirar de tópicos, no vamos a tirar de matemáticas, vamos a tirar de la realidad, que es que se han dado muchas situaciones así y que el equipo solo tiene un objetivo que es pasar esta eliminatoria. Y mientras estemos vivos y lo estamos, nos quedan 40 minutos para ello, nosotros no vamos a renunciar bajo ningún concepto a ello sabiendo, reitero, de lo difícil que es”.
La renta invita a que Llíria plantee un partido muy espeso, ¿no? “Por un lado deberían, pero por otro lado creo que por el tipo de juego que ellos tienen no les será fácil, porque al final es un equipo, como veníamos hablando antes de la previa, que juega con mucho ritmo, que tiene sus parciales a favor y en contra. En este caso fue muy a favor en los últimos 15 minutos del otro partido en el que nosotros nos diluimos completamente, pero creo que aunque lo intenten, el tipo de baloncesto que ellos proponen puede hacer otra vez que vayamos a un marcador que en ese sentido nos pueda beneficiar. Creo que es un equipo que por ritmo de juego es una situación que sí que nos podría llegar a beneficiar, dentro de lo que decimos de lo complicado que es por el marcador que llevamos a la ida”.
¿Qué es lo más difícil esta temporada, recomponer al equipo o plantear el partido a nivel táctico? “Bueno, yo creo que el factor anímico es el más importante, yo creo que obviamente estamos serios, estamos más serios de lo normal porque hemos tenido nuestros peores 15 minutos de la temporada el día que no hay que tenerlos y somos conscientes, y además reitero que aquí hemos asumido lo bueno y lo malo desde el primer día, no vamos a echar balones fuera en ningún momento. El resultado que nos traemos de Llíria es algo con lo que no pensábamos venir, lo tenemos en la mochila y eso obviamente se nos nota. Lo primero es recomponernos, estamos creo que ya recompuestos. El inicio de la semana, el pospartido, el viaje y el lunes fueron muy duros, muy duros porque todos asumimos nuestra responsabilidad, aquí nadie se baja del carro y sobre todo nadie deja de tener esa responsabilidad. Obviamente es una semana en la que no cabe el espacio para la broma, no nos vamos a fustigar con un látigo todos los días, pero todos tenemos en la cabeza la responsabilidad que tenemos y eso está claro que a nivel anímico te marca. Yo creo que el principio de la semana fue muy jodido, perdonadme por hablar así, creo que es más un tema de seriedad, de ganas de que llegue el sábado, de ganas de resarcirnos, de ganas de cambiar la situación… se juntan muchísimos factores de todo el tiempo que llevamos sin estar en Pisuerga, de estos dos últimos partidos en los que somos absolutamente conscientes de que no hemos estado a nivel defensivo requerido cuando más necesario era, pero desde ese punto de responsabilidad que tenemos con el proyecto, con el Club y con lo que tenemos que hacer”.
¿Y a la afición qué le puedes decir? “Que venga, lo de siempre. Reitero porque creo que no es momento de hacer balance, porque nosotros esperamos volver a estar aquí la semana que viene y hablar de la siguiente ronda, eso es para lo que estamos trabajando, pero el último partido en Pisuerga, aparte de las 5500 personas que había, ganamos creo que muy solventemente al equipo que ha ganado la ida de la final por 30 puntos. O sea, nosotros, hostias, que sé que a nivel de baloncesto no vale de nada, pero es que echamos muchísimo de menos jugar en nuestra casa. Creo que en una competición como esta en la que hay tanta diferencia, que lo hemos hablado más veces, que alguna vez nos habéis comentado que somos más solventes en casa que fuera, que es 100% así como todos los equipos en esta categoría, o sea nunca lo hemos negado y obviamente es algo en lo que hay que trabajar, pero es un hecho, es una realidad. El que, por causas ajenas a nosotros, llevemos un mes sin estar aquí, para nosotros se nos ha hecho durísimo. Creo que ahí también quizás la juventud del equipo nos ha pesado un poco más. O sea, el no tener el apoyo de la gente detrás, reitero que jamás hemos puesto ninguna excusa, hemos perdido 27 puntos en Llíria, la responsabilidad la tenemos nosotros, yo el primero, pero nosotros necesitamos a nuestra gente, entonces lo que les pedimos es que vengan. No vamos a tirar de tópicos, a nivel del que se quiera subir al carro o el que no, el público es soberano. Nosotros notamos el apoyo de la gente, lo llevamos notando todo el año, lo seguimos notando en la calle, venimos de un mal resultado y lo que nosotros notamos a nivel de calle, a nivel de las personas de verdad, me refiero de la gente que da la cara, es todo positivo hacia nosotros. ‘Venga, tíos, un esfuerzo más’… que vengan, que vengan, que animen, que apoyen, que es lo que llevan haciendo todo el año. Es una situación que no es fácil para el club durante todo el año, creo que nosotros por juego, por compromiso, hemos transmitido una ilusión que el público ha recogido el guante desde el primer día, que es un empujón más, que esperamos que no sea solo uno, que sean tres más en casa, pero por ahora hay 40 minutos, el equipo está vivo, pedir a la afición que venga y que nos apoye”.
Estar a dos jornadas líderes y ahora cerca de la eliminación, ¿hace que la temporada sea un fracaso a nivel personal y colectivo? “Bueno, creo que eso habrá que juzgarlo cuando acabemos, creo que hablar de eso ahora mismo es una falta de respeto hacia nuestro trabajo, pero creo que vosotros sois soberanos también para opinar lo que queráis. Me sonrío porque parecía que perder en Copa en León era un fracaso y se había caído el Club, entonces me parece que ahora mismo, a dos días, a 48 horas de jugarnos la vida pese a que venimos con un resultado muy malo. Creo que se puede juzgar que el partido de ida es una mierda, absolutamente. Que me hables de que si la temporada es un fracaso o no, me parece una falta de respeto absoluto hacia nuestro trabajo, a 48 horas de jugar el partido. Creo que la semana que viene lo hablaremos. Me estás preguntando y lo digo desde el respeto absoluto. Cuando acabe la temporada, hacemos balance”.
¿Cómo se plantea este tipo de remontadas? ¿Con micro-objetivos? “Creo que lo más importante es mantener la calma. Creo que, obviamente, el factor emocional, como decíamos, es muy importante y tenemos que mantener la calma en lo bueno y en lo malo. Estoy convencido que vamos a tener una bala, pero tenemos que mantenerlo. Al final es muy fácil tirar de los tópicos de siete por cuatro son 28, y en cada cuarto, y poco a poco, y si al descanso vamos entre 10 y 14 arriba y todas estas cosas… que no son realidades porque el otro día en Llíria, en el minuto 23 íbamos tres arriba y perdimos de 27. O sea, creo que el deporte da muchísimas vueltas y lo que no podemos hacer es desconectarnos en ningún momento. Creo que la clave, que no fuimos capaces de hacerlo en el último cuarto de allí, cuando ellos nos anotan 33 puntos, es no desconectarnos en ningún momento. Puedes empezar el partido cinco abajo y ganarlo de 30. Aquí hemos ganado a Ponferrada de 28 cuando venía en un momento de forma muy grande, hemos hecho partidos con muchísimas diferencias. Entonces, yo creo que el factor emocional de mantener la calma, pase lo que pase en todo momento del partido, es la clave. Creo que, por encima del baloncesto, es un tema de sensaciones, de que no nos pueda ansiedad, que no nos pueda la juventud, que no nos pueda el intentar remontarlo en la primera parte, que no nos pueda el intentar remontarlo en el primer cuarto. Creo que es básico y es el real”.
Pero hay precedentes, lo habéis hecho más veces… “Lo hemos hecho, lo hemos hecho. Es difícil, dificilísimo. Es posible, claro. Reitero que para eso estamos. Y además, yo creo que ese punto que nosotros ahora tenemos, de seriedad o de estar dolidos con nosotros mismos por el partido de la ida o por los dos últimos encuentros, nos tiene que servir para saber que es posible. O sea, no estamos buscando un milagro de algo que no se haya hecho, que no hayamos hecho nosotros o que no tal. Estamos hablando de algo que hemos hecho más veces, contra un equipo que el otro día hizo un grandísimo baloncesto, que se mereció la victoria completamente, pero que a la vez nosotros no fuimos nosotros mismos. Que somos capaces de ganar a Llíria de 27 puntos, con todo el respeto a Llíria, que, reitero, está haciendo un baloncesto excepcional y que el otro día nos pasó por encima en la segunda parte, creo que somos capaces. No tengo dudas”.
¿Hasta qué punto es peligrosa la sobre-motivación? “Muchísimo, muchísimo. Por eso el factor emocional es clave. Nosotros no podemos salir a eso, a intentar resolverlo en el primer cuarto, a intentar resolverlo en la primera parte. Nos tenemos que apoyar en el público, nos tenemos que apoyar en todo, pero no podemos intentar hacerlo a la primera ni tampoco podemos tirar de un discurso de ganarlo por cojones, perdonadme la expresión. Si caemos en eso, nosotros necesitamos entender que el partido son 40 minutos, que es muy largo, que si hacemos las cosas bien vamos a tener nuestras opciones, pero que tenemos que estar con toda la concentración del mundo y con toda la calma del mundo”.
Además el partido de ida tuvo circunstancias extrañas como no anotar ningún triple, la desconexión de la segunda parte, con lo que eso puede abrir una vía de optimismo. “Lo del otro día fue muy duro, fue muy complicado. Eso es como Porfi que hay veces que tiene una expresión que hay partidos que es ‘el partido de los brazos cruzados’, que solo te puedes cruzar ya de brazos porque no sabes no qué hacer, sino que hay un momento en el que todo sale mal. O sea, yo desde que entreno categoría Senior, no hablo profesional, Senior jamás había tenido un partido en el que mi equipo anotase cero triples, jamás en mi vida. Creo que ese factor, si hubiéramos tenido un porcentaje normal, pues el resultado habría sido diferente, si hubiéramos tenido un porcentaje mejor en los tiros libres, habría sido diferente. Creo que hay muchísimos factores que unen esa desconexión porque hay un momento que, más que esa desconexión, yo digo que nos diluimos. Más que desconectar de no querer es que nos diluimos porque no salía nada, el otro equipo sale todo, cambias el tipo de defensa, cambiamos tres veces el tipo de defensa, el pick and roll, agotas todos los tiempos muertos, rotas con todos los jugadores, seguro que con muchos errores por mi parte, que yo soy el primero que asumo que obviamente si el equipo pierde la responsabilidad es mía, pero hubo un momento en el que intentamos absolutamente todo y no salió nada. Entonces yo creo que a poco que salga nos conectaremos. ¿Será suficiente? Esperemos que sí, obviamente a poco que salga no será suficiente, tenemos que estar excelentes, pero creo que a poco, que no sé… El otro día hubo 15 minutos que los hemos revisado, los hemos visto juntos en el vestuario, creo que fue la tormenta perfecta de cosas de salir mal, o sea, la tormenta perfecta de todo sale mal, pero reitero, eso no puede ser una excusa, entonces a poco que nosotros nos enganchemos tendremos nuestras opciones”.
Y el tema defensivo que parece una tendencia, ¿cómo se cambia de un día para otro? “Es que ahí hay un tema que es un tema mental, reitero, sin tirar de tópicos, porque el otro día la primera parte defensivamente que hacemos es sólida. No digo que sea brillante, es sólida, porque el final son 40 puntos encajados, pero con dos equipos que jugamos con muchas posesiones, o sea, que es normal que se fuera un marcador alto, Me refiero, nosotros en la primera parte del otro día a Meana le tenemos atado, le dejamos en tres puntos, que sabíamos que era una de sus claves, y en la segunda parte iniciando con el mismo plan de partido que teníamos, no fuimos capaces. Ceo que en el tema defensivo, también influyó demasiado el factor anímico de ver que ellos empezaron a meter, que nosotros dejamos de meter, y hay un momento en el que, como digo, que el equipo se disuelve. Pero está claro que defensivamente hemos encajado 100 y 102 puntos en los dos últimos partidos y son cifras que no son tolerables, que no son tolerables y que no podemos mirar a nadie más que a nosotros mismos, porque nosotros no podemos encajar 202 puntos en los dos últimos partidos de la temporada, me da igual que sean fuera de casa, me da igual que sean contra buenos equipos, son cifras con las que no podemos competir al nivel que queremos competir”.
¿Están todos disponibles? “Excepto Joseba, el resto están sanos. Por ejemplo Sam, pues no está en su 100%, porque está en un proceso que en el que no está a su 100%, pero bueno, ya está sin ningún tipo de limitación de minutos a lo que nos pueda ayudar, otra cosa es lo que nos pueda ayudar y cómo esté físicamente. Y típicas molestias de este momento de temporada, o sea, hay jugadores sin nada que les pueda impedir jugar”.
¿Qué te preocupa del rival aparte de los 27 puntos de ventaja? “Sus rachas. Al final es un equipo que a campo abierto es peligrosísimo, que corre muchísimo, que corre con todos sus jugadores, que corre después de canasta, que tira muchísimo de fuera, que juega muchos puntos… Entonces es donde nosotros los tenemos que bajar, si ellos están cómodos, lo hemos visto y lo sabíamos, esto lo hemos hablado, ganaron de 40 a San Antoni, que es uno de los mejores equipos de la liga, pero también hace cuatro semanas perdieron de 20 con Getafe. Es un equipo que es capaz de lo mejor y de lo peor, que creo que está haciendo una temporada excelente, pero sí que es cierto que es un equipo que creo que tenemos que intentar aprovechar esos altibajos que ellos han tenido en algunos partidos, porque creo que es la forma de ponernos a un marcador con una diferencia como la que necesitamos”.
Y si los árbitros vieran un poco lo que pasa en la zona, tampoco estaría mal… “¿Sabes lo que pasa? Yo creo que siempre he sido muy claro con el tema arbitral cuando he visto cosas que no me gustan, pero cuando pierdes de 27, es que te tienes que callar y agachar la cabeza y asumir que lo has hecho mal. Y además creo que el otro día no influyen absolutamente nada en el resultado. Eso ya sería un debate sobre lo que hemos hablado otras veces, sobre la situación global arbitral en estas competiciones, la necesidad de un tercer árbitro para que no pasen estas cosas, que no es culpa de los dos que pitan, sino de la propia competición y demás. Pero, yo creo que cuando influyen, bien. Cuando perdemos de 27 no digo nada”.
Finalmente, el presidente Lorenzo Alonso respondió sobre cómo va la venta de entradas.
Entradas. “Pues yo voy a sumarme a lo que pide David y creo que ojalá tuviéramos un escenario como el último partido que jugamos en casa contra Córdoba, donde se ganó con solvencia y se notó mucho el ambiente con 5500 personas que estuvieron empujando al equipo. En estos momentos estamos en torno a 3500 entradas confirmadas, venta de abonos y nuevas ventas. Aparte de que lógicamente no venimos en el mejor escenario posible y lógicamente pesa el partido de Llíria, también es un fin de semana que es puente y que también notamos mucho la caída de asistencia cuando hay un puente. Pero bueno, es verdad que quedan todavía dos días de venta de entradas, tanto por internet como físicamente en el día de hoy y el propio sábado, y yo creo que el ambiente que va a haber en Pisuerga es un ambiente para que la afición venga a ayudarnos a empujar y a disfrutar del baloncesto”.


