El UEMC Baloncesto Valladolid define sus dorsales para el curso 2026/2027

El UEMC Club Baloncesto Ciudad de Valladolid define y detalla los dorsales de la plantilla para la temporada 2026/2027. Y los jugadores hacen lo propio contando las historias y los motivos de cada dorsal. Desde referencias a jugadores NBA, a motivos familiares y personales o una tradición del legado del Eterno Capitán propia de la entidad morada. Todo eso llevan detrás, a sus espaldas, las ardillas de cara al nuevo curso.

1 – Moha Niang – Moha: “El nombre de la camiseta lo llevo porque es el diminutivo de Mohammed y me gusta más Moha. El número 1 lo elegí porque el 15 estaba cogido, Kevin Schutte se me había adelantado (risas), con lo que estaba ocupado. En mi primer año de Senior, jugando en Santurtzi, escogí el 15 que era el único número que quedaba libre y desde entonces siempre lo he elegido porque sentía que me daba suerte. Al no poder contar con él, el primer dorsal que se me vino a la cabeza fue el 1, así que el 1”.

2 – Jacob Hanna – Hanna: “Siempre he llevado el número 5 en mi etapa universitaria porque tengo cinco hermanos y yo soy el quinto de ellos, pero el año pasado cambié, fue un nuevo comienzo. El número 2 es la imagen reflejada en el espejo del número 5, por eso lo elegí para continuar con un nuevo legado aquí en Valladolid y hasta ahora me está sentando muy bien. El número 5 es mi número favorito, pero independientemente del número, sigo siendo el mismo jugador, con el mismo esfuerzo sobre la pista”.

5 – Juan García-Abril – García-Abril: El número 5 es el único dorsal que no lo elige el jugador, sino que su asignación se debe a una tradición del Club. De este modo, siempre corresponde a un jugador canterano en honor al 5 de Lalo García, nuestro Eterno Capitán. Juan García-Abril, por ello, seguirá siendo el encargado de rendirle tributo sobre la pista y fuera de ella, como ejemplo y líder del UEMC Baloncesto Valladolid.

6 – Pablo Marín – Marín: “Repito con el 6 porque para mí y mi familia es un número especial, simbólico y tiene muchos motivos detrás. Tanto mi padre como mi madre y mi hermano lo han llevado siempre que han jugado, así que yo tenía claro desde el principio que tenía que llevarlo y seguir la tradición, esa línea de los Marín. Me gusta mucho y ya lo considero propio, lo llevaré siempre que pueda. El año pasado ya lo tuve aquí en Pisuerga así que lo mantengo”.

8 – Alejandro Rivas – Rivas: “Lo mío es ya una tradición familiar. Mi padre llevaba el 11 o el 8 y yo casi siempre he llevado el once, pero como en Llíria estaba retirado y en el UEMC Baloncesto Valladolid ya lo habían cogido (Drenin Dinkins), pues toca el 8”.

11 – Drenin Dinkins – Dinkins: “Llevo el dorsal 11 porque en el instituto siempre jugaba con el 1. Al llegar a la universidad ese número ya estaba ocupado, así que elegí el 11 en homenaje a mi abuelo, que también llevaba ese dorsal cuando jugaba al baloncesto. Es un reconocimiento y un asunto familiar el llevarlo”.

12 – Pablo Martín – Martín: “Como en años anteriores, no tengo un motivo particular ni especial. En baloncesto de formación siempre he llevado el 7 y cuando terminé la etapa Junior quería cambiar de número. Elegí el 12 porque me gustaba y me ha acompañado desde entonces en La Flecha, aquí en Pisuerga, Morón, Córdoba y este año de nuevo en casa. Ya lo considero propio, me trae buenos recuerdos de estas últimas campañas y espero seguir llenándolo de experiencias positivas”.

15 – Kevin Schutte – Schutte: “Durante la mayor parte de mi carrera como jugador de baloncesto no le he dado demasiada importancia al número de mi camiseta. En el instituto, en Países Bajos, solía llevar el 12, el 13 o el 14, y con el tiempo el 14 acabó convirtiéndose en el número que me acompañó durante varios años. Llevé el 12 en mi primer Campeonato de Europa con la selección neerlandesa U18 y el 14 en el siguiente torneo con la selección. Cuando llegué a Hofstra, el 14 pasó a ser mi número durante toda mi etapa universitaria y también lo volví a llevar en mi último campeonato con la selección U20. Después de la pandemia empecé a pensar de otra manera sobre el dorsal que quería llevar de ahí en adelante. Sentí que era el momento perfecto para cerrar esa etapa y comenzar una nueva. Por aquel entonces también me inspiraba cada vez más Nikola Jokić y su forma de entender el baloncesto. Me encantaba ver los mejores momentos del mejor DeMarcus “Boogie” Cousins y, estando en Nueva York, también me influyó mucho Carmelo Anthony y las cosas increíbles que hizo vistiendo el número 15. Además, siempre he sentido un enorme respeto por Vince Carter y por la carrera que construyó. Así que, después de pasar prácticamente entre 2016 y 2022 llevando los dorsales 12, 13 y, sobre todo, el 14, decidí avanzar un número y hacer del 15 mi identidad. Para mí simbolizaba el comienzo de una nueva etapa tras la pandemia y, al mismo tiempo, me conectaba con jugadores cuyo juego y cuya trayectoria siempre me habían inspirado. Ahora, mientras afronto mi tercera temporada como profesional, creo que el número 15 ha llegado para quedarse”.

22 – Iñigo Royo – Royo: “El número 22 lo llevo porque el año pasado en Baskonia y en Clavijo estaba ocupado el 8 y como tenía que cambiar, pensé en el 22 porque es el número de una fecha importante para mí’. Luego el portal donde paso las vacaciones con mis padres también es el número 22 y cuando firmé por el UEMC Baloncesto Valladolid pensé en volver al 8, pero también me dije, ‘el 22, pues le puedo hacer un pequeño homenaje a Sergio de la Fuente. Me decanté por ello y me parecía muy apropiado”.

30 – Jorge Martínez – J. Martínez: “Hace unos cuantos años jugaba siempre con el 10 pero llegué a un equipo y estaba ya cogido. Pregunté a mis amigos de toda la vida cuál les gustaba a ellos y me dijeron que el 30, a mí también me gustaba y como además esa temporada me fue bien, ya no quise volver a cambiar de número. En cuanto al nombre, siempre he llevado la inicial del nombre y el apellido de mi padre que es el principal “culpable” de que empezase a jugar a baloncesto”.

32 – Jaime Llamas – Prado. J: “Juego con Prado a la espalda desde el año pasado porque siempre lo hice con ‘Llamas’ y quería tener conmigo a mi madre, que es con la que llevo toda la vida y se lo merece. El número el 32 es porque cuando era pequeño tuve una desgracia familiar en la cual perdí a mi padre el día 03/02/2005 y por eso junté el 3 y el 2, con lo cual llevo el 32”.

59 – Enrique Gutiérrez O’Callaghan– O’Callaghan: “El 59 me lo dieron porque cuando llegué por primera vez a La Flecha hace años los números disponibles iban del 47 al 63 y era el que quedaba. Además ese año coincidió con la edad de mi padre. Como me fue muy bien esa temporada, le guardo mucho cariño”.