95-82: El UEMC RVB planta cara, pero cede en Fuenlabrada

Nueva demostración de competitividad, capacidad para levantarse y agarrarse a los partidos, aunque con derrota otra vez para el UEMC RVB. En la pista de uno de los grandes de la liga, Flexicar Fuenlabrada, los blanquivioleta sufrieron su quinta derrota consecutiva (95-82) tras un encuentro siempre dominado por los locales y en el que, a tirones, dieron la cara los visitantes. A los vallisoletanos, bien en líneas generales salvo en el aspecto defensivo, simplemente no les dio para imponerse a un equipo que demostró muchas virtudes y el porqué es uno de los candidatos al ascenso directo. Aunque Mike Torres puso la primera canasta del partido, el UEMC RVB apenas fue por delante en el marcador en un par de tramos del primer periodo y siempre estuvo a remolque de los fuenlabreños. Así, tras un inicio accidentado a nivel técnico y con un parón de varios minutos por un problema con el acta digital., a las ardillas no les sentó nada bien el ‘reinicio’ después de prácticamente un minuto inicial de juego. Esa pausa precedió un buen primer parcial de Flexicar Fuenlabrada, que cogió carrerilla y se hizo con un +6 (8-2), pero los de Iñaki martín dieron la réplica con otro para ponerse por delante (8-12) y obligar a Ton Ten a pedir el primer tiempo muerto de la contienda. Hasta ahí las ventajas de las que gozó el Pucela. La reacción de los fuenlabreños llegó de manera fulgurante y estos subieron varias marchas en defensa, plantaron una presión a toda cancha que se le atragantó al UEMC RVB y cometió varias pérdidas. Los vallisoletanos, mal atrás y muy erráticos adelante, finalizaron el primer asalto 10 abajo tras el parcial de Flexicar Fuenlabrada (26-16). Para más inri, Mike Torres cometió su segunda falta personal y suponía una advertencia para no seguir cargándose. Aunque con él ya de vuelta en el segundo acto, los vallisoletanos recuperaron parte de la desventaja tras dos triples consecutivos, uno de Kovacevic y otro de Dani Manchón (30-24). Tiempo muerto de Toni Ten para frenar la inercia de las ardillas, mostrando ya alguna variable defensiva, como una zona 2-3 que funcionó bien por momentos. Neutralizando al conjunto madrileño, los de Iñaki Martín se colocaron a tres (32-29) y demostraron, una vez más, esa capacidad para agarrarse a los partidos y volver, competir y pelear. En esas lindes se movió el choque durante varios minutos, aunque un estirón de Flexicar Fuenlabrada, a campo abierto y castigando en transición, volvió a poner tierra de por medio cuando el descanso se vislumbraba a la vuelta de la esquina (40-33). En el ecuador del partido, la ventaja del cuadro de Toni Ten era de 8 (45-37). Competido, pero insuficiente Tocaba apretar atrás y mejorar porcentajes, en especial en tiros de dos (8/17), pero el UEMC RVB estaba plantando cara en la pista de uno de los mejores equipos de la categoría. Sí, otra vez con un buen tono ante un adversario de mayor entidad. Pero la historia cambió en el inicio de la segunda parte. Flexicar Fuenlabrada reanudó el partido varias marchas por encima del Pucela, se escapó y basó su posterior victoria en ese colchón logrado. Los de Toni Ten abrieron la segunda parte con dos triples seguidos y un parcial de 8-0 que aumentó la máxima diferencia del partido hasta los +16 con los que se colocaron en ese tramo del partido (53-37). A partir de ahí mejoró el Pucela, corriendo, con ritmo, con defensas alternativas y encontrando puntos desde la larga distancia para tratar de bajar la brecha de nuevo, algo que consiguió parcialmente en los siguientes minutos. Poco a poco, posesión a posesión y sin hacer mucho ruido, los de Iñaki Martín bajaron de la brecha psicológica de los 10 puntos tras una buena serie de triples de Vucetic y Kovacevic (62-53) y se agarraron otra vez al choque. Al término del tercer acto, no obstante, la barrera volvió a instaurarse (69-56). Al Pucela le quedaban ya solo diez minutos para tratar de culminar la remontada, pero simplemente no le dio ante un Flexicar Fuenlabrada que hizo buena esa renta. No bajaron los brazos los del Pisuerga y llegaron a colocarse a ocho (82-74) con cuatro por disputarse, pero siempre que los castellanos se colocaban en la estela de los madrileños, estos respondían escapándose de nuevo. Fue el guion persistente durante los 40 minutos que duró la resistencia de un competitivo pero insuficiente UEMC RVB. 95-82 fue el resultado final en la quinta derrota consecutiva y bajada a los puestos de descenso por parte de los pucelanos. El UEMC Real Valladolid Baloncesto recibirá al Súper Agropal Palencia el próximo sábado 8 de febrero a las 19.00 horas en un nuevo derbi regional. Ficha técnica: 95 – Flexicar Fuenlabrada: Fernando Zurbriggen (12), Edu Durán (22), Travis Munnings (), Tanner McGrew (9), Jorge Bilbao (2) -quinteto inicial-. También jugaron: Osvaldas Matulionis (8), Paul Jorgensen (13), Miguel (0), Rodríguez (-), Kanyinda (0), Lotanna Nwogbo (12) e Iván Cruz (8). 82 – UEMC Real Valladolid Baloncesto: Mike Torres (18), Eric Demers (9), Jaan Puidet (2), Shemar Wilson (3), Vasilije Vučetić (17) -quinteto inicial-. También jugaron: Juan García-Abril (0), Dani Manchón (14), Maj Kovačevič (8), Agustí Sans (7), Sergio de la Fuente (0) y Josh Mballa (4). Parciales: 26-16, 19-21, 24-19 y 26-26. Árbitros: Lezcano, Adán Rodríguez y Seijo Vázquez. Incidencias: Partido correspondiente a la vigesimosegunda jornada de la Primera FEB, disputado en el Pabellón Fernando Martín de Fuenlabrada el domingo 2 de marzo de 2025.
56-73: El Caja Rural RVB no puede con Baskonia

El Caja Rural RVB cayó ante Baskonia y se le sigue resistiendo la sexta victoria del curso (56-73). A pesar de la progresión y buen juego, el cuadro de David Enciso, Álvaro Díaz, Rafa Fuertes y Álex Justo cayó ante el filial vitoriano y pagó un mal segundo cuarto que terminó condicionando todo el encuentro. A pesar de la derrota, el cuadro blanquivioleta firmó un buen inicio de partido, acertado de cara al aro, con pocos errores y buena puntería. De hecho, el parcial terminó 19-15, con buenas sensaciones y ventaja para el Pucela. Pero la historia cambió radicalmente en el segundo acto, periodo que a la postre acabó decidiendo todo el encuentro. El tanteo fue de 2-22 y ya dejó al Caja Rural RVB muy a remolque, con poco acierto en tiros de tres y que lleva a sumar solo dos tantos en esos 10 minutos. En el descanso intentó reajustar el plan el conjunto vallisoletano y, a tirones y con buenos momentos, se fue reduciendo la desventaja. Aun así Baskonia resistió las acometidas y mantuvo el colchón para afrontar los últimos diez minutos con una buena renta. No paró de intentarlo el equipo de David Enciso, Álvaro Díaz, Rafa Fuertes y Álex Justo, llegando a colocarse a siete puntos, pero el conjunto vasco, con solidez, decidió y acertó mejor en las posesiones clave. El resultado final fue de 56-73 y deja al filial pucelano con un balance de 5-14 en la tabla.
69-58: Al Caja Rural RVB se le resiste la sexta

No termina de llegar la sexta victoria para el Caja Rural RVB. El cuadro blanquivioleta cedió en su visita al Blendio Becedo después de un nuevo encuentro competido hasta el final, peleado, con un buen tono en líneas generales… pero que no encuentra el premio de la victoria. El Caja Rural RVB, no obstante, comenzó con un buen tono el partido, acierto desde la línea exterior y finalizando el primer cuarto con empate y un tanteo alto (16-16). La historia cambió en el segundo, cuando se dio pie a una serie de errores defensivos y de puntería que permitió a los locales hacerse con un botín de ocho puntos al descanso. Por si fuera poco, los problemas físicos de Muzquiz, tras una acción del partido, y de faltas de Suvi mermaron el juego interior, lo que suponía un problema importante de cara a la segunda parte. Pero con todo y con eso, el filial blanquivioleta reanudó el partido con destellos y acierto de nuevo, tal y como inició el encuentro, para acercarse al cuadro cántabro. Pero Blendio CD Becedo reaccionó y no permitió que su ventaja se resintiese, igualando el parcial del cuarto y neutralizando la reacción del Pucela Basket. Sin bajar los brazos, otro arreón del equipo dirigido por David Enciso, Álvaro Díaz, Rafa Fuertes y Álex Justo colocó a tiro a las ardillas otra vez, pero no fue posible para confirmar el sorpasso. Finalmente Blendio CD Becedo, equipo con jugadores extranjeros muy destacados, se llevó la victoria por 69-58, haciendo buena la renta conseguida en el segundo asalto, tras un partido con muchas faltas y un amplio diferencial (25 señaladas al Caja Rural RVB por las 16 a los locales) que otorgó muchos tiros libres al cuadro cántabro y, a la postre, un hándicap importante para los del Pisuerga. La buena labor de Ayala con 11 puntos, Eduardo Castaño con 13 y Raúl Popa, las notas más positivas de un nuevo encuentro competido por parte del Caja Rural RVB y que no recibe el premio de la victoria.
97-104: El UEMC RVB vuelve a caer en un final a cara o cruz

No pudo ni supo ganar el UEMC Real Valladolid Baloncesto tras una nueva reacción heroica. Los de Iñaki Martín volvieron a levantarse tras una desventaja, remaron y remaron hasta llegar a las últimas posesiones con serias opciones, pero otra vez fallaron en los minutos caliente sy Grupo Ureta Tizona Burgos se llevó la victoria. Los blanquivioleta llegaron a los últimos diez segundos dos arriba y con bola (85-83), pero perdieron la posesión en un saque de fondo y los burgaleses empataron. Otra pérdida, esta vez de banda, dio la oportunidad a los visitantes, pero Shemar Wilson puso el tapón y el partido se fue al tiempo extra. Los vallisoletanos, con la inercia en contra, sin piernas ni ideas, no tuvieron opciones ante el acierto y poso de los azulones, que se llevaron el encuentro con justicia (97-104). El partido, de alta tensión desde que se lanzó la bola al aire, comenzó con un Grupo Ureta Tizona Burgos que mostró sus cartas desde el inicio y plantó una presión a toda cancha para dar rienda suelta a su juego veloz y frenético. Pero el UEMC RVB lo leyó a la perfección. Los de Iñaki Martín corrieron muy atrás para frenar las transiciones visitantes y superaron bien esa defensa a toda cancha para llevar el partido al juego estático. Aunque los vallisoletanos se precipitaron en algunos momentos, mantuvieron el rigor y pronto metieron a los burgaleses en bonus con siete minutos de cuarto aún restantes (5-6). La labor de Juanga fue clave en ese control, sujetando a Caio Pacheco para que no corriese Tizona, y fruto de ello fue la ovación del canterano al ser sustituido. Su lugar lo ocupó un Jaan Puidet que anotó desde la esquina para dar la primera ventaja al Pucela (9-8). No la soltaron en todo el cuarto. Con agresividad desde el principio y superando el nivel físico que iban a exigir los foráneos, el UEMC RVB dominó el rebote en ambos lados de la cancha, sumó unos cuantos ofensivos y estuvo más acertado que los de Salva Camps para llevarse un buen botín ya desde el primer cuarto (21-15). Y la ventaja pudo ser mayor. Los blanquivioleta llegaron a mandar hasta por 10 (21-11), pero parte de esa diferencia se fue al limbo después de un mal último minuto. Ahí cambió la dinámica del encuentro. Grupo Ureta Tizona Burgos se mostró cada vez más acertados desde el triple y un buen parcial de salida les colocó a tiro después de muchos minutos lejos en el marcador (26-24). El UEMC RVB entró en su juego, en el descontrol, y ahí sufrió ante un equipo cómodo en ese contexto. Tanto, que terminó desconectándose. El segundo triple casi consecutivo de Jordi Rodríguez confirmó ese cambio de mando y puso a los visitantes por delante (28-30), lo que obligó a Iñaki Martín a pedir tiempo muerto. La película había cambiado por completo y ahora le tocaba a los pucelanos buscar un giro en el guion, pero no lo lograron de manera inmediata y con dos bases en pista (Mike y Agustí compartiendo manija). Los de Salva Camps continuaron desatados desde el perímetro y martillearon de tres en tres para poner tierra de por medio (31-43), haciendo sangre y aprovechando la permisividad en los contactos. El UEMC RVB, desquiciado, alcanzó la salvación de la campana del descanso 12 abajo (37-49). Coraje, raza… pero otro mal final 16-34 fue el terrible parcial del segundo periodo y mucho tenían que mejorar los locales para recuperar el ritmo de partido deseado. Pero mientras se producía la arenga en vestuarios, el Caja Rural CPLV Panteras recibió el homenaje de un Polideportivo Pisuerga volcado con las recientes campeonas de la Copa de la Reina. Un alegrón tras cinco minutos de crispación. En las entrañas del pabellón, mientras tanto, Iñaki Martín tiraba de acicate para que los suyos reanudasen el choque con el cuchillo en la boca. Y el público, con el pañuelo en mano y pitos. Pero el respetable enardeció a los suyos, que también cumplieron su parte regresando a pista eléctricos, rabiosos. Un dos más uno de Vasi y otro de Kovacevic, the Balkan Brothers, colocó en el buen camino a un UEMC RVB reactivo (42-49). El criterio cambió (mágicamente, o que lo que antes eran faltas ahora también se pitaba) y Grupo Ureta Tizona Burgos entró en bonus. Aunque los visitantes volvieron a dar otro estirón a base de triples (46-58), el UEMC RVB sumó desde la personal y de la mano de un gran Mike Torres para seguir la estela (51-60). El nivel defensivo creció y los locales, cada vez más serenos en ataque y mejor plantados en pista, se pusieron a tiro después de un nuevo ejercicio de resistencia y competitividad (55-60). Lo paró Salva Camps con tiempo muerto, pero las ardillas hicieron click y aceleraron. Juan García-Abril, inmenso, sumó una canasta tras rebote ofensivo y un dos más uno que puso al Pucela por delante otra vez (64-65), aunque le costó la vuelta al banquillo por un golpazo en la zona lumbar. Ovacionado, el canterano se retiró para ser atendido y el UEMC RVB llegó a los últimos diez minutos solo uno abajo (68-69). Era un partido de parciales importantes y había que aprovechar el momento. Ahí emergió un sobresaliente Eric Demers. El norteamericano despidió el tercer acto con un triple y abrió el último con dos prácticamente consecutivos. Puidet con otro zarpazo de tres y Shemar Wilson, cada día más inmenso, se unieron a la fiesta y alejaron a un espléndido UEMC RVB (79-73). La ventaja se amplió hasta los 7 (80-73) aprovechando la sequía de los burgaleses, ahora negados desde la larga distancia. Pero no remató la faena el conjunto castellano, una vez más. El nivel defensivo y la falta de puntería hizo que los visitantes encadenaran varios minutos sin anotar, lo que pudo al Pucela Basket con cinco arriba con tres minutos en el crono (80-75). Jaan Puidet, que estaba cuajando un partido soberbio en ataque, forzó
87-76: El UEMC RVB roza la machada en Magariños

Otra vez después de un gran partido, otra vez ante uno de los mejores equipos de la categoría (y a domicilio), otra vez después de una enorme remontada y otra vez tras estar desacertados en los minutos calientes. El UEMC Real Valladolid Baloncesto completó un partido más que notable en la cancha del Movistar Estudiantes, pero cedió en las posesiones clave y no pudo lograr la machada en Magariños (87-76). Las buenas sensaciones del equipo dirigido por Iñaki Martín no se tradujeron en una victoria necesario y vuelven a dejar un poso agridulce por la buena línea de las últimas semanas en uno de los escenarios más difíciles de la liga. Porque en frente estaba un Movistar Estudiantes que firmó un buen partido también, y que con todo y con eso sudó hasta la última gota para hincar la rodilla de un UEMC RVB que no se rindió nunca. El escenario, por si fuera poco, no era el habitual para los colegiales, que cambiaban en la jornada intersemanal el WiZink por un Magariños más metido en los partidos y hostil para los rivales. Así, en el estreno del Pucela en el Ramiro de Maeztu, Iñaki Martín emparejó a Jaan Puidet con Jason Granger para tratar de neutralizar al generador estudiantil, quedando Mike Torres como par de Devin Schmidt. Esa fue la apuesta inicial de un UEMC RVB que comenzó errático, fallando sus primeras posesiones, y viéndose a remolque ya desde muy pronto. Movistar Estudiantes sí tuvo precisión, aprovechó sus centímetros, cargó la pintura y se hizo con una renta de siete minutos (9-2). Lo paró Iñaki Martín para que no abriesen brecha los colegiales y los vallisoletanos volvieron a pista con más puntería. Los triples de Kovacevic y Shemar Wilson, creciendo semana a semana y convirtiéndose en un interior cada vez más completo, mantuvieron al Pucela en la estela (13-8), pero los de Pedro Rivero encontraban puntos en la zona con mucha facilidad. El partido de descontroló y entró en un ida y vuelta constante, con Alderete y Mike Torres llevando la voz cantante de cada bando, y los castellanos resistiendo en un frenético caos (26-20). 26 eran muchos concedidos y el UEMC RVB debía subir varias marchas en defensa para tener opciones, y salió algo más agresivo al segundo cuarto. Aunque los de Pedro Rivero volvieron a dar otro tirón (31-20), las segundas oportunidades y el nivel de contactos de los visitantes permitió meter en bonus al cuadro estudiantil con ocho minutos de cuarto por disputarse (31-21). Pero los locales siempre encontraban el camino hacia el aro blanquivioleta. Así percutió una y otra vez Mus Barro para volver a obligar a Iñaki Martín, ovacionado en su vuelta a la casa colegial, pedir un nuevo tiempo muerto (37-21). Se complicaba la empresa en un Magariños abarrotado y más caldera que el WiZink, hogar habitual de los madrileños. En esas lindes se movió el resto del cuarto (con máxima de 17) y los del Pisuerga se acercaron tímidamente al descanso, llegando al ecuador 13 abajo (51-38). De nuevo en la orilla Completamente negados en el tiro, sobre todo cerca del aro (5/20 en tiros de dos), los pucelanos también sufrían merced al bajo nivel defensivo, lo que obligaba a los pupilos de Iñaki Martín a mejorar en varios aspectos si querían optar al triunfo. Y tras el paso por vestuarios las ardillas dieron ese ansiado salto. Con más fluidez, acierto y agresividad, el UEMC RVB, aún sufriendo en el rebote (21-15 al descanso), bajó de los 10 puntos de desventaja después de muchos minutos remando (53-44). La cuarta personal de Puidet, frenando a Jason Granger y obligado a gastar sus faltas en esa labor, complicó la rotación a Iñaki Martín, que no paró de arengar a los suyos en busca de la mejor versión. Aguerridos y cada vez con más confianza, los vallisoletanos se enchufaron a base de triples de la mano de Wilson y Torres por partida doble para dar otro sorpasso y sembrar Magariños de nervios (58-53), obligando a Pedro Rivero a parar el partido. El Pucela, como en las últimas jornadas, demostró su capacidad para recuperarse, para volver, y llegar al último asalto con mucha vida e inercia positiva (66-61). Con 17 tantos Mike Torres estaba comandando la ofensiva blanquivioleta y a un equipo que tenía serias opciones de llevarse la victoria. Quizá la victoria de Alimerka Oviedo en el WiZink hace unas semanas llenaba de dudas a un Movistar Estudiantes al que se le complicó el partido, o quizá sirviese de recordatorio para evitar relajaciones. Fuera como fuese, el UEMC RVB siguió a lo suyo, ajeno a la creciente presión de Magariños y con el partido en un puño con seis minutos restantes (73-66). Josh Mballa y Jaan Puidet cometieron su quinta personal desfondándose atrás y la labor de Shemar Wilson, gigante bajo los aros, sostuvo a un UEMC RVB cada vez más justo de efectivos… y piernas. La presión del Ramiro surtió efecto y en un victo y no visto, el criterio cambió (para desquicio de ambos), las ardillas se metieron en bonus con mucho por jugarse y Movistar Estudiantes hizo caja desde la personal y mantener la renta (76-68). Ni con esas capituló un UEMC RVB tremendamente competitivo y peleón. Un dos más uno de Mike Torres metió el miedo en el cuerpo a los de Pedro Rivero, que entraron en estado de nervios. Fruto de ello fue la expulsión de Jason Granger por doble técnica, bien neutralizado durante todo el partido, y la cadena de errores de cara al aro de los locales. A falta de dos minutos y medio eran cuatro los puntos que separaban a ambos (77-73) después de que los vallisoletanos también erraran hasta dos triples liberados que hubieran cambiado el sino del partido por completo. No enchufaron Vucetic ni Manchón desde el perímetro y Movistar Estudiantes ya no perdonó más. El UEMC RVB falló en las posesiones críticas y los madrileños amarraron la victoria ante un más que notable
82-77: El Caja Rural RVB roza el triunfo, pero cede en Tolosa

El Caja Rural RVB no pudo sumar su sexta victoria de la temporada y cayó en la cancha del tercer clasificado después de un nuevo gran partido que volvió a no tener premio. Los vallisoletanos, en Tolosa, comenzaron bastante bien en ataque y tres triples de Adrián de la Fuente dieron alas y confianza al filial. Jugando un buen baloncesto y anotando de tres con cierta facilidad, los vallisoletanos llevaron el ritmo, aunque sufrieron para contener el rebote y al término del primer asalto la ventaja fue de solo un punto. El guion se mantuvo en el segundo, con las ardillas mejorando en la lucha bajo los aros y corriendo en transición. Los buenos minutos del equipo y de David Paniagua sostuvieron al Pucela en un tramo de igualdad máxima y que se tradujo con tablas al descanso (35-35). La tónica se mantuvo también tras el paso por vestuarios y la anotación de ambos conjuntos creció. Con cinco triples de color blanquivioleta y la réplica de los locales bajo los aros, donde imponían sus ventajas, el equipo de David Enciso, Álvaro Díaz, Rafa Fuertes y Álex Justo resistió la superioridad física de los tolosanos. Con todo y con eso, el Caja Rural RVB, aun sufriendo, llegó al último cuarto por delante. En cuarto asalto, sin embargo, un parcial de 13-2 en los primeros cinco minutos supuso una losa enorme en la cancha del tercero, con muy buena entrada y una presión constante. Los jóvenes vallisoletanos no pudieron sostener ese parcial e Iruki Take encarriló la victoria. Pero los castellanos no se rindieron y lograron darlo la vuelta. Las ardillas no dejaron de creer y, merced a un gran parcial, tuvieron bola para empatar el encuentro estando tres abajo. Una pérdida terminó sentenciando un partido que, de nuevo, fue muy bueno en líneas generales, en una cancha tremendamente complicada y contra uno de los mejores equipos de la categoría.
75-85: Heroica reacción sin premio ante el Betis

En la orilla se quedó después de mucho remar contra viento y marea (y también ante los elementos) ante un gran Real Betis. Los de Iñaki Martín no estuvieron acertados ni brillantes durante el encuentro y pagaron un mal primer cuarto (18-27), pero se dejaron el alma y remontaron parcialmente hasta llegar a los últimos dos minutos con opciones. No encontraron los puntos en las posesiones clave de los blanquivioleta y terminaron cediendo, con la cabeza alta y ovacionados por Pisuerga, encadenando la segunda derrota consecutiva del Pucela (75-85). Con un ambientazo en las gradas y Pisuerga engalanado con la mejor entrada de la temporada, UEMC RVB y Real Betis abrieron la contienda con ritmo y puntos para disfrute del respetable. Los béticos golpearon primero con un 2-7, pero de la mano de Mike Torres y Demers con un triple igualó el Pucela (7-7). Desde el inicio fue un toma y daca constante y ese guion no cambió durante todo el primer asalto, un contexto nada favorable para los locales. Con 10-12 y las ardillas manteniéndose a rebufo de los andaluces, se retiró ensangrentado Mike Torres tras un golpe en el rostro. Agustí Sans tomó el testigo y se hizo cargo de un cuadro, el vallisoletano, obligado a subir prestaciones en defensa. El Real Betis de Gonzalo García de Vitoria anotó con mucha facilidad durante todo el primer cuarto e impuso un ritmo anotador tremendo que obligó a Iñaki Martín a pedir una tregua con 17-24 en el marcador. Era la máxima diferencia hasta entonces, pero ese listón aumentó al término del primer asalto tras un triple punteado y sobre la bocina de Benite (18-27). Alarmas encendidas… y reacción progresiva blanquivioleta. Los de Iñaki Martín abrieron con un 4-0 de parcial al que dio la réplica Hughes desde la esquina y Kasibabu con un alley-oop para neutralizar la salida. Pero el tono había cambiado. Con 22-32 regresaron a pista Mike Torres, con unos cuantos puntos en la ceja, Puidet y Vasi para enloquecer el encuentro y lanzar al UEMC RVB. Frenando la ofensiva bética por fin, los castellanos encadenaron varias defensas consecutivas y culminaron al contrataque con velocidad para colocarse 6 abajo (26-32). Ahora fue Gonzalo García de Vitoria quien tuvo que pedir tiempo muerto, pero el frenazo al Pucela no llegó así, sino con decisiones arbitrales controvertidas. Con 26-32 un ‘dos más uno’ de Vucetic acabó penalizado como ataque del serbio y triple de los sevillanos, con técnica extra para Iñaki Martín. 26-35, otra ofensiva que le pitan al balcánico, una más en defensa, otra técnica en contra… y ‘expulsado’ virtualmente con cuatro en su cuenta, bonus para los locales y a continuar con el festival del pito. De cámara oculta e impropio de la segunda categoría del baloncesto español. Y con todo y con eso y sobreponiéndose al lógico desquicio instaurado, el Pucela Basket, con los puntos de Mike Torres, alcanzó el descanso diez abajo (33-43). Remar, remar… hasta la orilla Tocaba bajar pulsaciones y subir varias marchas atrás y adelante para iniciar la remontada ante un muy serio Real Betis, ejecutor desde el perímetro y duro en la pintura también para sumar puntos. La principal asignatura pendiente para los de Iñaki Martín era la de afinar puntería (2/14 en triples) si querían tener opciones, pero lo cierto es que el UEMC RVB no logró revertir la dinámica a las primeras de cambio. El cuadro verdiblanco se fue hasta los 14 de ventaja y amenazó con romper el partido (con la complicidad de otra acción de psiquiátrico con un doble palmeo en solo cuatro décimas de segundo), pero las ardillas se resistieron a capitular y aguantaron el tirón. Aunque el tanteo se movió en esas lindes en todo momento, el UEMC RVB hizo acopia de resiliencia y, aun falto de acierto y brillantez, llegó al último asalto con vida y la flechita para arriba tras un tres más uno de Kovacevic, aunque los últimos puntos del cuarto los puso Kasibabu (53-64). Era difícil, sí, pero posible para el cuadro vallisoletano. Todo corazón y competitivdad, no pararon de intentarlo las ardillas, pero el Real Betis Baloncesto mantuvo el colchón hasta más allá del ecuador del cuarto, cuando el crono comenzó a jugar en contra (64-74). Cuatro minutos, diez puntos, era contra lo que jugaba un UEMC RVB valiente y luchador que no paró de intentarlo. Un triple de Kovacevic, de hecho, acercó todavía más a las ardillas, aunque DeBisschop anotó en la vuelta (67-76). El resultado estaba en un puño y al choque todavía le quedaban un par de giros de guion en unos últimos dos minutos y medio de auténtica locura. En ese lapso Agustí Sans metió un triple, Cvetkovic hizo lo propio y pareció la sentencia, pero Vucetic sumó de nuevo. Una falta en ataque del base verdiblanco le dio otra bola al Pucela, que acabó con tres tiros libres anotados de Kovacevic (sin técnica para los sevillanos a pesar de las protestas, eso sí). 75-79, a cuatro después de levantar una odisea, pero hasta ahí el acierto local. Los de Iñaki Martín arriesgaron e intentaron robar el balón, pero DeBisschop sentenció con una canasta bajo el aro. Hasta ahí la heroica réplica de un valiente UEMC RVB que terminó cediendo 75-85 en el carrusel final de tiros libres. Sin tiempo apenas para resarcirse, el UEMC Real Valladolid Baloncesto viajará a Magariños este miércoles a las 20.30 horas para rendir visita al Movistar Estudiantes y disputar el segundo partido de una serie de tres en apenas ocho días. Ficha técnica: 75 – UEMC Real Valladolid Baloncesto: Mike Torres (17), Eric Demers (6), Jaan Puidet (11), Shemar Wilson (2), Vasilije Vučetić (7) -quinteto inicial-. También jugaron: Juan García-Abril (0), Dani Manchón (6), Maj Kovačevič (15), Agustí Sans (5), Sergio de la Fuente (2) y Josh Mballa (4). 85 – Real Betis Baloncesto: Alex Renfroe (10), Vítor Benite (14), Mark Hughes (16), Rubén López de la Torre (8), Brooks DeBisschop (16) -quinteto inicial-. También jugaron: Juan Manuel Ruiz
91-79: El UEMC RVB planta cara, pero cae ante Monbus Obradoiro

El UEMC Real Valladolid Baloncesto plantó cara contra un gigante (literalmente) Monbus Obradoiro, pero cayó en su segunda visita de la temporada a Santiago de Compostela (91-79). Los de Iñaki Martín firmaron un buen partido en líneas generales, serio, sólido y competitivo con mención especial a la segunda parte, pero insuficiente para imponerse a un equipo reforzado que hizo valer un sensacional segundo cuarto (32-19). Los pucelanos llegaron a remontar una desventaja cercana a los 20 puntos y no se dejaron a ir, llegándose a colocar a solo tres (82-79) con dos minutos y medio por disputarse, pero el mayor acierto y físico del equipo santiagués dictó sentencia en las posesiones clave. En una nueva visita al Multiusos Fontes do Sar tras rozar el triunfo en Copa España hace unas semanas, el UEMC RVB de Iñaki Martín sufrió de inicio el acierto de Brad Davison y Monbus Obradoiro dispuso de las primeras rentas del partido. El norteamericano lideró la ofensiva con ocho puntos en los primeros cinco minutos (dos triples) y los visitantes se encontraron a remolque, pero manteniendo el pulso anotador (12-8). Félix Alonso dio entrada su nuevo y flamante fichaje, Brodziansky, y plantó una pareja de talla ACB en la pintura (junto con Balvin) que no amedrentó a un UEMC RVB sólido y serio. Los puntos de Shemar Wilson y de Kovacevic, ingresando calentito desde el banquillo con dos canastas consecutivas, y el trabajo de Jaan Puidet permitieron a los vallisoletanos ponerse a tiro de nuevo (14-13), aunque les faltó acierto para colocarse por delante y el cuarto finalmente terminó con tres arriba para los gallegos (18-15). En el segundo, sin embargo, Monbus Obradoiro subió el nivel físico, reanudó la acción imponiendo la ley de Brodziansky y haciendo valer su nivel con dos canastas consecutivas y un parcial de 4-0 que paró Iñaki Martín de inmediato (22-15). No quería ni una concesión el preparador vallisoletano y los foráneos respondieron con un triple de Agustí Sans, pero los compostelanos olieron la sangre, abrieron brecha y amenazaron con romper el partido haciendo valer su mayor fondo de armario (27-18). Con la segunda unidad en pista se distanciaron los gallegos y con los titulares de vuelta mantuvieron esa ventaja ante un UEMC RVB serio, solvente y competitivo que sufrió para que la escapada fuese definitiva. Los del Pisuerga resistieron ese primer golpe con desventajas cercanas a los cinco puntos (28-23), aunque los santiagueses tenían cada vez más ritmo y acierto. Castigados por el bonus de faltas (por las 0 señaladas a los locales), los castellanos sufrieron con los tiros libres que sumaba el equipo de Félix Alonso y los triples de Millán Jiménez, Andronikashvili y Davison pusieron tierra de por medio otra vez (39-29). Absolutamente inspirados (7/12 en triples) y con canasta sobre la bocina incluso, los gallegos aumentaron el listón de su ventaja hasta un peligroso +16 al descanso (50-34). Reacción sin premio ante un equipazo Le tocaba remar a un buen UEMC RVB que, sin embargo, sufría mucho para poder cerrar a la vez el aro y el perímetro contra un equipazo. Con ayudas abajo, Monbus Obradoiro respondía con triples, y si se abría la defensa exterior, los locales imponían sus centímetros en la pintura. Muchas armas que neutralizar y un elevadísimo acierto de los gallegos que ponían la empresa cuesta arriba, sí, pero no capituló tan pronto el equipo del Pisuerga. Los de Iñaki Martín regresaron de vestuarios con un buen tono, pero también los de Félix Alonso, que siguieron certeros en cada ataque. Los compostelanos mantuvieron el colchón de seguridad durante muchos minutos, pero el UEMC RVB, con paciencia y sin hacer ruido, pico y pala, esperó su oportunidad. A pesar verse casi 20 abajo, los pucelanos resistieron y colapsaron a Monbus Obradoiro con una buena defensa zonal. En ataque, con algo más de orden, buenas situaciones y puntería, la desventaja bajó incluso de los 10 puntos (66-58), dando pie a un nuevo contexto tras la remontada parcial. Si bien los de Félix Alonso volvieron a pegar otro estirón, el partido llegó a los últimos diez minutos con todo por decidirse (71-60). El Pucela había vuelto de una gran desventaja, pero le quedaba la parte más difícil, la de revertir el tanteo y ponerse por delante para sembrar de dudas al Fontes do Sar. Así las cosas, los de Iñaki Martín siguieron por debajo de la brecha de los 10 tantos tras un nuevo dos más uno de Dani Manchón, que estaba cuajando un partidazo (76-67). En esas lindes se mantuvo el partido durante un tramo, pero poco a poco el UEMC RVB llegó a los últimos dos minutos y medio solamente cinco abajo (82-77). A tiro, por fin, después de una labor de resistencia descomunal. Era el plan que querían Iñaki Martín y sus pupilos, llegar a los últimos compases con opciones y ver si zozobraba el coloso local, pero no fue así. La inmensa labor defensiva de Mballa, antídoto para parar a las torres del Obra, y los puntos de Mike Torres al contrataque situaron al Pucela a tres (82-79), pero una nueva cadena de decisiones arbitrales inentendibles desembocó en una jugada de cuatro puntos con triple de Davison que terminó siendo fatal (86-79). Ahí terminó la heroica resistencia de un UEMC RVB tremendamente competitivo y que no pudo culminar la remontada a pesar de su buen partido. Monbus Obradoiro finalmente se llevó la victoria por 91-79, engañoso y demasiado abultado en el último minuto, y los de Iñaki Martín, con la cabeza alta, vieron cortada su racha de dos triunfos al hilo. La próxima jornada, el UEMC Real Valladolid Baloncesto recibirá al Real Betis Baloncesto en Pisuerga el próximo sábado 8 de febrero a las 19.00 horas. Ficha técnica: 71 – Monbus Obradoiro: Sergi Quintela (11), Brad Davison (19), Álex Galán (0), Strahinja Mićović (2), Ondřej Balvín (10) -quinteto inicial-. También jugaron: Rati Andronikashvili (11), Vladimir Brodziansky (19), Millán Jiménez (11),
79-68: El Caja Rural inicia la segunda vuelta con derrota

El Caja Rural RVB firmó un partido muy completo en la cancha del Pas Piélagos, pero cayó e inicia así la segunda vuelta con derrota. El equipo de David Enciso, Álvaro Díaz, Rafa Fuertes y Álex Justo lamentó su falta de acierto desde la larga distancia y contundencia en el rebote para terminar cediendo en el último periodo ante los cántabros. Los vallisoletanos, así, iniciaron bien el choque en Renedo de Piélagos, terminando el primer cuarto con un punto de ventaja. La solidez se mantuvo en el segundo, con buenas acciones en defensa, sobre todo en el pick and roll, y leyendo muy bien las situaciones de ataque. El único pero y que acabó siendo clave fue la falta de puntería en el triple, la cual hizo que al descanso no fuera mayor la renta de las ardillas. El Construcciones Gonzalo Crespo Pas Piélagos comenzó a dominar el rebote ofensivo e imponer su físico bajo los aros, llevándose el que acabó siendo el segundo factor clave de la contienda. Con dudas, el Caja Rural RVB logró mantener las ventajas hasta el ecuador del cuarto, cuando los locales ya se hicieron con el mando. Los vallisoletanos aguantaron con el encuentro igualado hasta que en la recta final, con un triple sobre la bocina, los cántabros se llevaron un +10 al último asalto. En la recta final trató de remontar el cuadro del Pisuerga, llegando a acercarse hasta los cinco puntos en varios tramos, pero finalmente el triunfo se quedó en Renedo de Piélagos. La falta de acierto (2/20 en triples) y el rebote ofensivo de los renedienses (con cerca de 20) pesaron demasiado.
67-81: El Caja Rural RVB compite, pero no puede con el líder

El líder del grupo se llevó la victoria del Frontón del Polideportivo Pisuerga ante un Caja Rural RVB tremendamente serio y que compitió hasta el final contra Castillo de Gorraiz CB Valle de Egüés. El cuadro de David Enciso, Álvaro Díaz, Rafa Fuertes y Álex Justo estuvo siempre en partido y tuvo opciones, pero dos minutos malos al final del primer cuarto y al inicio del último dieron alas a los navarros para terminar sellando el partido. Y es que, a pesar de la superioridad física de los visitantes, el Caja Rural RVB comenzó el partido sosteniendo bien el rebote y plantando cara desde que se lanzó la bola al aire. La falta de acierto, de hecho, impidió que las ardillas se pusieran por delante, puntería que sí encontraron los navarros para irse con un +6 tras los primeros diez minutos. Ahí se salió un poco del partido el Caja Rural RVB, un tanto desquiciado con alguna decisión que les dejó fuera durante unos minutos. Los navarros aprovecharon para irse con un +13 (17-30), aunque al descanso los locales remaron para volver a la pelea (34-41). El margen incluso se redujo tras una enorme reacción del Caja Rural RVB, que, tras el paso por vestuarios, apretó de nuevo y subió líneas. La falta de acierto impidió ponerse por delante y no llegaron a dar el zarpazo los pucelanos, circunstancia que aprovecharon los visitantes para hacerse fuertes con esa renta. El líder terminó demostrando su condición con poso en los minutos finales para cortar todas las reacciones de las ardillas y llevarse un partido tremendamente competido (67-81).